Cacería
A las 9:25 pm me puse el último perfume y bajé a la cocina a comer algo, es importante comer antes de salir de casa, porque uno nunca sabe donde le puede atacar el hambre, sobre todo, si sale de cacería, aunque claro, en mi caso es una quimera hablar de cacería, mis técnicas son precarias, me estresa un poco el tema del levante, pero que le vamos a hacer, a esto lo llaman, volver al ruedo.
Me lavo los dientes y me miro por última vez en el espejo, regia me siento, agarro llaves, dinero, cédula, y suena el citófono, chaqueta en mano voy camino al taxi, y parece que finalmente le he perdido el miedo a salir sola, pero que tonta, pienso, porque antes, cuando estaba en el colegio revolucionario del norte, me la pasaba por las calles en buseta y a cualquier hora…
Llegada al sitio, y coño, no hay nadie afuera, estará muy bueno adentro, pienso. Saludos de rigor atravesando el lugar, niñas por todos lados, probablemente la mayor concentración que he visto en mi vida, todas las fachas, todos los colores, todos los olores, estilos; por ahí, alguna que otra miradita, pero nada concreto, me dejo convencer de bagatelas.
En la esquina, las amiguillas todas, besitos, abracitos, palmaditas en el hombro, uno que otro piropo, comentarios del día, bailar un poco, que siempre me ha gustado el baile aunque haya resultado tan mala pareja… al fin ¿sí es la representación vertical del deseo horizontal? Ni idea, pero menéalo chucureña…
Vodka y jugo de naranja... en el colegio era, “formula 1”, aguardiente y coca cola en termo, ¿Qué absurda manía de los pueblos, esa de embriagarse para poder sentirse a gusto? Me bebo uno, tal vez dos, y luego agua, jugo, algún sorbo de cerveza, de alguna otra cosa que me ofrecen por ahí, que más da, estamos de rumba.
Vueltita de rigor a la hora de mayor movimiento, pasaditas las doce, nada nuevo bajo el sol, a las bonitas les caen varias, y yo, con ésta timidez que carcome, bailo con una, bailo con otra, no me decido, todo me parece tan vano, tan trivial, se besan las novias, se pelean las otras, bailan aquellas en trío; hay dos, tres que me gustan, me doy vuelta y veo algún llanto medido, me dan ganas de abrazar a la nena, me contengo, miro para otro lado.
Luego, cuando hay cernido, observo desde la comodidad del sofá las anotaciones de celular, las sonrisitas, las peticiones de cama, todo el mundo en movimiento, las últimas canciones a grito pelado, me las sé, que carajo, que viva la maldita primavera, pero en serio, no me trama la música de plancha… ¿hay ganas de más calle? el encender de luces y buscar chaquetas, se vuelve inevitable, desalojen, por favor desalojen, la vendita nostalgia, las ganas de caminar un rato, el taxi mal parqueado en la esquina de los perros.
Volver a casa sin presa… y pensando en ella.
Comentario:
Lo tendré presente... y te quiero tanto y con tantas ganas que deberías ser ya...
Comentario:
Cuando tú quieras... ahí es donde todo radica... cuando se quiere, se consigue, no antes ni después...
Pero eso si, se debe querer con ganas del alma...
Pero eso si, se debe querer con ganas del alma...
Comentario:
Yo quiero un celular que tome fotos... cuando será ese cuando?
Comentario:
Y lo dije antes, más adelnta perdía mi celu... pero lo recuperé y mi seguro pagaba uno igualitico al que me compré, este ha durado, pero creo que ya es hora de pensar en un cambio... jejejejeje
Comentario:
Te lo dije el viernes, tu ley de Murphy en este caso es tan fuerte que es contagiosa... Voté mi celu, y siento que mi vida ya no es igual sin él... añoro esos bonitos días en que mi vida era más que perfecta sin Celular, ahora soy exclava de él, como la mucha gente a la que critiqué.
Además mi celu y yo teníamos una relación más que perfecta, gracias a él ya no me sentía cual hongo en el transmi, porque tenía radio, y me reía con el gallo y Alejandra Escarate, y también me despertaba con la Mega, y duele esto de no poder dormir tranquilamente, porque ya no hay despertador, asi que hay que afilar el oído a ver si uno se despierta a la misma hora de Sofi (mi hermanita menor), y si no, tomalo que se te hace tarde, porque en mi casa nadie me despierta...
La fiesta del viernes estuvo chevere, a pesar de todo. Me la gocé, y adivina, mi amigo secreto me regaló el CD de Barrio Fino de Daddy Yankee... en la buena, no????
Además mi celu y yo teníamos una relación más que perfecta, gracias a él ya no me sentía cual hongo en el transmi, porque tenía radio, y me reía con el gallo y Alejandra Escarate, y también me despertaba con la Mega, y duele esto de no poder dormir tranquilamente, porque ya no hay despertador, asi que hay que afilar el oído a ver si uno se despierta a la misma hora de Sofi (mi hermanita menor), y si no, tomalo que se te hace tarde, porque en mi casa nadie me despierta...
La fiesta del viernes estuvo chevere, a pesar de todo. Me la gocé, y adivina, mi amigo secreto me regaló el CD de Barrio Fino de Daddy Yankee... en la buena, no????





