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Yo soy un día feliz
Aquí están las cosas que me importan, que me marcan y que me interesan... esta soy yo.
Acerca de
Soy Ilichtna Manga, estoy en éste mundo desde el 10 de Marzo de 1973, gracias a la labor del Doctor no se quiensito Navas quien le hizo cesarea a mi mamá en la clínica palermo de Bogotá COLOMBIA ese día. Soy, Vegetariana, Lesbiana, Gorda y muy divertida. Y como los comentarios no están funcionando, los y las convido a que me escriban a ilichm@hotmail.com
Sindicación
 
Pornografía
Llevo UNA SEMANA pensando en pornografía, en ¿que es para mí lo pornográfico? ¿Cuándo vi por primera vez en mi vida algo pornográfico? ¿Por qué el tema aquel me atrae tanto? Y bueno, la primera imagen que se me vino a la cabeza, y para mi lo pornográfico entra por los ojos, salió de detrás del sofá de la sala de ventanas grandes en casa de la nana de mi madre, allá, en el pueblito del bolo aereo, nos veo a su hijo menor y a mi, mirando un libro de ciencias en el que una pareja hace “hijitos” en posición de misionero, siento exactamente el momento en que algo me hizo clic, y empecé a ser distinta, por eso creo que esa era una imagen pornográfica, porque me avivo el deseo, y cuanto tendría, 5, 6 años, lo prohibido, supongo que lo prohibido tambien influyó.

Luego se me vienen a la cabeza otras dos imágenes que son más bien experiencias exhibicionistas en las que par manes me enseñaban su masturbación y claro, me turbaban un poco.

El primero fue un man flaco, no creo que muy viejo, quien agazapado en un portón entre la tienda de Don Rogelio y el apartamento de mi abuelita en una segunda planta del barrio Santa Fe, (No tendría yo, más de 10 años) me muestra sus bondades detrás de un gabán viejo y algo raído. El tipo era más bien oscuro… desagradable experiencia esa, pero algo de perversión me produce recordarla.

El otro exhibicionista estaba en una terraza de Padua en Italia, rondaba yo los 25 años, el tipo, completamente desnudo, gritaba todo tipo de obsenidades a los transeúntes, mientras se masturbaba en una traba monumental, aunque trataba, no podía quitarle el ojo de encima.

Después de pensar en manes masturbandose (¿será por eso?) las tetas han tenido preponderante acción en mi vida frente a la pornografía, se me han paseado por los ojos con cierto orgullo, por no decir descaro, me han mirado desde vallas y revistas, me han perseguido en sueños y en películas, me han mirado desde mujeres bellísimas a la cara y sin ningún pudor, he convivido con ellas, como se convive con miles de cosas más en la vida, y bueno, les tengo cariño a las tetas, con ellas mejor no me meto ¿cierto?

… ahora, seré franca, exhibir en el ciclo de cine lésbico una película pornográfica me estresa un poco, no lo niego, pero me parece mejor hacerlo que detenerme aquí porque a alguien no le gusta lo que hago, esa es mi naturaleza, el nado contra corriente.

Así soy yo, así he sido siempre, desde niña sólo era necesario que me dijeran que no podía hacerlo para que me lanzara en tareas imposibles, me tirara por las ventanas, saltara de los tejados y cosas así…

Mi mamá regaló la televisión de mi casa cuando yo tenía como 8 años, no se imaginan lo que una niña de 8 años sufre en el colegio sin televisión, eso era una pesadilla, mientras todos hablaban de las hazañas de Manimal, yo permenecía silenciosa en la esquina... dramático, hasta fomentó mi insipiente sistema de mentirijillas.

Pero bueno, pasado el tiempo, ocurrió lo inevitable, estudié para dedicarme a hacer programas de tv.

Y estudiando esto si que he visto pornografía, y no hablo de los dibujitos animados x en casa del hermano mayor, hablo de cosas muy elaboradas, por compañías que venden autos, licores y hasta lugares donde vivir.

La verdad es que nos usamos, los unos a los otros y más a las otras si miramos con ojos imparciales, utilizamos el cuerpo para vender, y eso más que pornografía raya en la prostitución. Claro, todo ello va ligado, (los elfos de mi madre se regodearán entonces con lo que desencadena el mirar), pero es verdad, exhibicionismo, pornografía, prostitución, deseo sexual, desenfreno, orgia, todo ello va de la mano, y el mirarlo desde la ventana con cierto respeto, no es malo, ayuda por el contrario a aclararse las ideas, a entender que por muy desagradables o molestas que nos parezcan las actividades humanas, no tenemos derecho a juzgarlas.

Zapatero a tus zapatos.
 
Comentario:
mi querida amiga como te has matado todos estos dias pensando en pornografia, yo sinceramente no tengo recuerdos ...
No