Porno II
Ayer perdí la virginidad dos veces, la primera comprando una revista pornográfica femenina hecha para hombres, lo cual fue todo un viaje, pues muy decidida, como me veo siempre que no se muy bien que hacer, me metí en un puesto de revistas y le dije al man que si tenía alguna porno… me miró, dijo que si, y acto seguido se encaramo en lo más alto de su puesto y muy cuidadosamente empezaron a salir números porno de detrás de las Mecánica Popular, venían en bolsas selladas con un letrero que advertía su contenido y negaba la posibilidad a los menores de edad de hacer la compra.
Me decidí por TACONES ALTOS que era la más barata, pero en casa las clientas me regañaron diciendo que la buena pornografía impresa estaba en HUSTLER, lo cual habla de lo poco que se yo de pornografía, la segunda vez que en el día perdí la virginidad, fue viendo la película sin título de 7 minutos de duración, de la cual hablaré en un momento, por que voy a volver al tema de lo pornográfico, ya no visto desde mi pequeña ventana sino desde el ciclo de cine que se pasa en esta casa los miércoles en la nochecita.
Creo que hablamos de pornografía como es debido, nos dijimos lo que ya todas teníamos en la cabeza: que la pornografía, como está en el mundo, Es hecha para hombres, que a las mujeres nos tratan como objetos y que ver una buena escena de amor lésbico es algo difícil de encontrar, también aprendimos alguna raíz griega, que une lo pornográfico con lo prostituido, cuando la prostitución más que un placer físico de saltar y gemir en efímero descontrol, era el conglomerado de las artes, en que una mujer utilizaba toda la seducción posible, al alimentar, conversar o bailar para su cliente/amante, convirtiéndose ella en pornografía, como escritura del placer.
Fue una lástima no ver algunas caras conocidas, sobre todo esa que esperaba y un gusto encontrar el apoyo de otras tantas, que hacen olvidar por un momento lo deseado, bueno supongo que cada cual va en su propia esfera… y a veces hay que decir adiós.
Ah, bueno, y la película… dos nenas tirando en una ducha, sexo oral, caritas de excitación, teticas por aquí y por allá, y todas las niñas hablando las unas con las otras sin prestar demasiada atención a la peli… condicionamientos.
La verdad, me quedo con mis dibujitos x del pueblito escolar, el porno de hoy no me seduce, prefiero mantenerme en la creencia de seducir a alguien con el conocimiento del mundo, me quedo con la experiencia de cocinar verduras, de ver las estrellas tiradas en la carretera, de bañarnos desnudas en la alberca, me quedo con las lecturas en el parque, con verla caminar desnuda por el cuarto, con las velas y los aceites esenciales, me quedo con como soy yo sin porno, o mejor, me quedo con mi propia pornografía, con las imágenes que se me quedaron en la cabeza de quienes he amado y con las que como lo hizo el comic de mi compañero alemán, me seducen por ser imaginadas… pero esa es otra historia. Besitos a quienes quiero…
Me decidí por TACONES ALTOS que era la más barata, pero en casa las clientas me regañaron diciendo que la buena pornografía impresa estaba en HUSTLER, lo cual habla de lo poco que se yo de pornografía, la segunda vez que en el día perdí la virginidad, fue viendo la película sin título de 7 minutos de duración, de la cual hablaré en un momento, por que voy a volver al tema de lo pornográfico, ya no visto desde mi pequeña ventana sino desde el ciclo de cine que se pasa en esta casa los miércoles en la nochecita.
Creo que hablamos de pornografía como es debido, nos dijimos lo que ya todas teníamos en la cabeza: que la pornografía, como está en el mundo, Es hecha para hombres, que a las mujeres nos tratan como objetos y que ver una buena escena de amor lésbico es algo difícil de encontrar, también aprendimos alguna raíz griega, que une lo pornográfico con lo prostituido, cuando la prostitución más que un placer físico de saltar y gemir en efímero descontrol, era el conglomerado de las artes, en que una mujer utilizaba toda la seducción posible, al alimentar, conversar o bailar para su cliente/amante, convirtiéndose ella en pornografía, como escritura del placer.
Fue una lástima no ver algunas caras conocidas, sobre todo esa que esperaba y un gusto encontrar el apoyo de otras tantas, que hacen olvidar por un momento lo deseado, bueno supongo que cada cual va en su propia esfera… y a veces hay que decir adiós.
Ah, bueno, y la película… dos nenas tirando en una ducha, sexo oral, caritas de excitación, teticas por aquí y por allá, y todas las niñas hablando las unas con las otras sin prestar demasiada atención a la peli… condicionamientos.
La verdad, me quedo con mis dibujitos x del pueblito escolar, el porno de hoy no me seduce, prefiero mantenerme en la creencia de seducir a alguien con el conocimiento del mundo, me quedo con la experiencia de cocinar verduras, de ver las estrellas tiradas en la carretera, de bañarnos desnudas en la alberca, me quedo con las lecturas en el parque, con verla caminar desnuda por el cuarto, con las velas y los aceites esenciales, me quedo con como soy yo sin porno, o mejor, me quedo con mi propia pornografía, con las imágenes que se me quedaron en la cabeza de quienes he amado y con las que como lo hizo el comic de mi compañero alemán, me seducen por ser imaginadas… pero esa es otra historia. Besitos a quienes quiero…