Me llaman traicionera
Me llaman traicionera por que le volé la novia a una amiga, pero no veo porqué tanto escándalo, si eso le pasa a todo el mundo, recuérdense Brenda, Dylan y Kelly en la televisión nocturna de los domingos… ¡a todo el mundo le pasa! Se enamora de la novia de la amiga o del amigo, es una vaina cósmica, en que las sonrisas tienen sentido y las conversaciones y las andanzas en la vida se parecen, y termina uno, así como sin querer queriendo siendo compatible con la persona que resulta, según la gente, ser la menos indicada, y lo peor es que a ambos les gusta tanto la vaina que se van quedando y se van quedando.
Algunos se aman a escondidas y nunca son descubiertos, terminan, como los viejitos del lago suizo en un idilio puentes de mádison, otros se ven a escondidas y son descubiertos y pueden ser llamados, ellos sí traicioneros, por no haber confesado desde el principio.
Mi caso es este, me gustó la novia de la amiga, y lo dije siempre, y la novia, bendita sea ella, también sintió gusto y sabiéndolo necio, optamos ambas por la verdad, poner la cara, que llaman, decir me gusta y dale, terminarle a la una y empezar con la otra, trencito que llaman.
El amor en éstos días no es eterno, lo sabemos y lo comentamos a voces, y el que la hace la paga, se me pasa por la cabeza todo el tiempo, pero prefiero ser así como soy, aunque tenga sus implicaciones haberme metido con la novia de la amiga.
Como que los demás juzguen con el ver la paja en el ojo ajeno… el camino es largo, trasegar es cierto, ya veremos que nos depara el futuro.





