Historias de Gallinas
La primera gallina que recuerdo, es la mamá de los pollitos que buscaba maíz y trigo les daba comida y les prestaba abrigo bajo sus dos alas acurrucaditos, esa gallina me ha acompañado de por vida, se la canté a mi sobri en Suecia y a Miranda la inglesita de ojos azules cuando feliz la paseaba por las montañitas de su pueblo West Hoatly y a varios de los hijos de mis primos, excepción a la regla de que los niños me repelan.
Las gallinas, por supuesto tienen su cometido, además de servir para sancochos y poner huevos a los que por supuesto mis amigos me han oído llamar menstruación de gallina, porque, ¿que son los huevos sino el deseo de la gallina por tener hijitos?
Pero a las gallinas les ha dado últimamente por tener otros significados, gallinas son las nenas bonitas que por las calles caminan, y de gallinas critican a quienes tienen miedo a veces o siempre, depende de la piel del cliente.
Yo sólo digo que me da tristeza la muerte de las gallinas en la finca de Sergio, atacadas por los perros que las corretearon mientras pasaba el año, por ellas elevo al cielo un réquiem.
A ver si se me arregla en la cabeza el drama de querer decir algo y no ser capaz de escribir nada.