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Yo soy un día feliz
Aquí están las cosas que me importan, que me marcan y que me interesan... esta soy yo.
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Cambia la vida... sigue el blog, parece un vicio, lo es... que no importa lo que pase, vuelvo a el... suena una vez más de movimiento zurdok amores perros 2
Sindicación
 
Martes trabajoso


No hay mal que por bien no venga dicen por ahí, creo que eso me pasó la semana pasada con mi adorado bicho, el siempre tan funcional y tan bien dotado decidió envirusearse, y era un martirio… sacaba todo el tiempo el bendito letrero ese de “cometí un error gravísimo no se donde y me tengo que cerrar, si no guardaste paila, lo siento mucho, ni creas que enviando el informe te vas a salvar”.

Vino mi amigo Mac y con sus brillantes ideas reconfiguró en par patadas y de paso me dejó lo último en guaracha… ya, gracias a dios no se me cierran las aplicaciones, ni me niegan el acceso a mis propios documentos, que me parecía francamente indignante, sobre todo porque, joder… ¿que es uno sin sus documentos?

El drama duró toda la semana porque Mac sólo pudo venir hasta el viernes, pero la dicha de volver a tener mi configuración de siempre, me tiene al borde de un orgasmo, me borró el Messenger y esas cosas de siempre, la foto del barquito en el océano, tomada en el tan mentado viaje a Egipto quedó convertida en el típico paisaje de windows por ejemplo, pero todo bien después del cuento, ahora estoy en santa marta...

Cambiando de tema, Decidí no volver a degeneress-e

Desde el día en que me echaron pensé en como sería si volviera, y sucedió lo que me imaginaba, justo cuando me dijeron por Messenger que si volvía, me revolotearon todas las ideas pensadas sobre lo bonito que sería, lo creativo, lo lleno de poesía, que más que un cine club, degeneress-e fuera un espacio de cultura, de armonía, de encontrarnos en franca libertad de expresión; exhibiciones de fotografía, conferencias de genero o de derechos humanos por ejemplo, cosas chéveres, bacanas de ver, bien contadas por gente inteligente, un proyecto a largo plazo, alguna obra de teatro, no sé, por ahí hay grupos de gente trabajando también en esas cosas, se puede aprender de la experiencia ajena, allí lo bueno de ser humanos, aprender, mejorar los genes con conocimiento.

Mostrarnos a nosotras mismas en espacios nuevos, redirigirnos, orquestarnos, darnos fuerza, educarnos, construirnos y cimentar futuros en nuestras marchas.

Yo soñaba mundos nuevos, para semejante grano de L- Word y pelis los jueves, algún video casero, las diez reglas a la colombiana, por ejemplo.

Pero esa utopía, ese levantarse temprano y hacer camino, ya no puede ser bajo las circunstancias actuales, por lo menos, para mi en ese grupo.

Explico mis razones: la primera libertad, la más humana, la que más he defendido en mi misma es: No juzgar a otros, no medir con la misma vara.

Y justo por eso, no vuelvo, porque fui juzgada en el lugar, en el espacio, en el ambiente que esperaba libre de semejantes pecados y quise perdonarlo, pero no pude…
No