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Yo soy un día feliz
Aquí están las cosas que me importan, que me marcan y que me interesan... esta soy yo.
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Cambia la vida... sigue el blog, parece un vicio, lo es... que no importa lo que pase, vuelvo a el... suena una vez más de movimiento zurdok amores perros 2
Sindicación
 
Silencio profundo en fin de semana largo
Silencio profundo en fin de semana largo... pero tenía que recuperarme... además no sabía de que escribir, mi novia se vetó a estas páginas, no quiere que la describa, que hable de ella y que cuente lo que hacemos juntas, y respeto su punto de vista, nadie quiere verse reflejado en público con los ojos de otro... Bueno, no, no todo el mundo, algunos masoquistas sentimos consquillitas en los pies cuando nos cuenta alguien lo que han dicho de nosotros, sobre todo si es bueno... pero ella no, ella prefiere el silencio, la intimidad, los profundos sentimientos, yo, como ya me conoce todo el mundo, soy demasiado pública, y bueno, que le hago, no más que respetar su posición...
Me paso al tema del vegetarianismo y la calle del pecado en Subachoque...
Cuando yo tenía tres años nadie preparaba gluten o tofu en Bogotá... acaso algún gran conocedor lo había probado en algún viaje y pare de contar... mi vida social infantil consistió entonces en ver a otros niños y niñas comer pasteles, frunas, y gelatinas, perros calientes y toda clase de cosas exquisitas,que yo, ni probaba, por que SOY VEGETARIANA... un concepto inovador para su tiempo... en el que las mamas asoradas me decían... ¿Y vos que desayunas? y yo, con mi corta edad, ya el discurso lo tenía preparado... clasico: ¡¡¡Escondan los helechos por que Ilichtna llegó!!!... ¡que mierda mano! era increíble... pero las cosas son distintas ahora, millones de personas en el mundo, y en Bogotá un jurgo, se hacen vegetarianos, nacen vegetarianos, o ambas cosas, (...hum, acabo de tomar pestado el concepto de otro lado... ah...ya!!!) y se desarrolla la manera de alimentarnos, delicias callejeras como las empanadas, los perros y las hambueguesas, incluso fallidos intentos de gelatina (la mejor está en méxico se llama pronto y algún día la importaré en sociedad con la mamá d elos pollitos) y tortas de chocolate, reposan cada sábado en la Bendita calle... hasta comida árabe tenemos, delicias de abuela y tamal de desayuno, todo se junta, y yo, pecadora, me dejo llevar de la tentación y me aturugo con mi ceviche de mentiras y mi postre de tres leches... ¡bon apetite!
Y hoy en la mañana, el mejor regalo... una mujer de pantalón naranja, caminando por la séptima... consuelo de tontos, iba con novia.
 
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