Tengo un capricho: Voy a tener un hijo
La política del gobierno en relación a las ayudas por hijo son ridículas, y más aún si hablamos de un discapacitado. Con el dinero de apoyo que el gobierno ofrece anualmente a las familias con algún miembro de este tipo, los padres no tendrán suficiente ni para comprar los pañales necesarios en un mes. ¿Quién debe tomar cartas en el asunto?
España está sufriendo un grave ataque contra el desarrollo, a no ser claro, que se entienda como tal la desaparición de los niños de la misma manera que pasa (ahora en menor medida) en China, y siempre claro por superpoblación, algo de lo que no podemos quejarnos en España.
Muchas parejas alegan que no pueden dar una buena vida a sus hijos y por eso optan por tener sólo uno (es un buen capricho), eso sí, el perro sale más rentable y además no te pedirá un coche cuando cumpla los 18. Pues bien, desde que la mujer hece uso de sus derecho a trabajar, la natalidad a disminuido notablemente, de lo cual tiene gran parte de culpa la política del gobierno, ya que debe hacer propuestas que abaraten las viviendas, dar facilidades a los trabajadores y por supuesto también es necesario subvencionar a los padres cada vez que tengan un hijo.
¡Qué mujer no quiere ser madre por lo menos una vez! La demencia se apodera de esta sociedad que sin duda toca fondo. Pero sin olvidar que de la misma manera que las modas, todo vuelve a suceder.
España está sufriendo un grave ataque contra el desarrollo, a no ser claro, que se entienda como tal la desaparición de los niños de la misma manera que pasa (ahora en menor medida) en China, y siempre claro por superpoblación, algo de lo que no podemos quejarnos en España.
Muchas parejas alegan que no pueden dar una buena vida a sus hijos y por eso optan por tener sólo uno (es un buen capricho), eso sí, el perro sale más rentable y además no te pedirá un coche cuando cumpla los 18. Pues bien, desde que la mujer hece uso de sus derecho a trabajar, la natalidad a disminuido notablemente, de lo cual tiene gran parte de culpa la política del gobierno, ya que debe hacer propuestas que abaraten las viviendas, dar facilidades a los trabajadores y por supuesto también es necesario subvencionar a los padres cada vez que tengan un hijo.
¡Qué mujer no quiere ser madre por lo menos una vez! La demencia se apodera de esta sociedad que sin duda toca fondo. Pero sin olvidar que de la misma manera que las modas, todo vuelve a suceder.





