Caldera ¡Dimisión ya!
Son muchos los ministros del Gobierno los que deberían haber dimitido en los últimos dos años, pero sin duda el apoderado de la cartera de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera debería hacerlo cuanto antes, ya que es bien difícil hacerlo peor en menos tiempo.
Supongo que este ministro que tiene más vacaciones que los profesores de guardería se inventará alguna excusa estúpida para acallar las muchas críticas que le llueven a diario o quizá sigue con lo que mejor sabe hacer y le echa la culpa de todo al PP y es que las cifras hablan por sí solas: en el mes de julio han llegado un 246% más de inmigrantes ilegales a nuestras costas que en el mismo mes de 2005. Esto significa que 2.979 ilegales han arribado a nuestro país, por los 860 del año pasado. Sin ninguna duda, el “efecto llamada” que propició el ministro con sus continuas declaraciones ha hecho que la Conferencia Española de Policía (CEP) le criticase en primera persona, ya que hasta ahora el ejecutivo sólo ha repatriado al 6% de los “sin papeles” subsaharianos y el resto acaban con una orden de expulsión imposible de llevarse a cabo.
Ya vimos el desastre que produjo la política de regularización que hizo el gobierno socialista y esperemos que dejen de regular a todos esos inmigrantes que en su inmensa mayoría les garantizarían votos al que les otorgue papeles. El Gobierno debe parar esta avalancha creciente que no parece tener fin (por lo menos con gente como Caldera en el Gobierno).
Supongo que este ministro que tiene más vacaciones que los profesores de guardería se inventará alguna excusa estúpida para acallar las muchas críticas que le llueven a diario o quizá sigue con lo que mejor sabe hacer y le echa la culpa de todo al PP y es que las cifras hablan por sí solas: en el mes de julio han llegado un 246% más de inmigrantes ilegales a nuestras costas que en el mismo mes de 2005. Esto significa que 2.979 ilegales han arribado a nuestro país, por los 860 del año pasado. Sin ninguna duda, el “efecto llamada” que propició el ministro con sus continuas declaraciones ha hecho que la Conferencia Española de Policía (CEP) le criticase en primera persona, ya que hasta ahora el ejecutivo sólo ha repatriado al 6% de los “sin papeles” subsaharianos y el resto acaban con una orden de expulsión imposible de llevarse a cabo.
Ya vimos el desastre que produjo la política de regularización que hizo el gobierno socialista y esperemos que dejen de regular a todos esos inmigrantes que en su inmensa mayoría les garantizarían votos al que les otorgue papeles. El Gobierno debe parar esta avalancha creciente que no parece tener fin (por lo menos con gente como Caldera en el Gobierno).





