logotipo

img_google
EL MARTILLO
Noticias de diversa actualidad e interés general, especialmente de deporte y política.
Sindicación
 
Las elecciones francesas están al llegar y los candidatos ganan en popularidad
El todavía Presidente de la República, Jacques Chirac, ve cómo expiran sus 12 años consecutivos de mandato y que el candidato de su partido (UMP), Nicolas Sarzoky, actualmente titular del Ministerio del Interior en el gobierno de Dominique Villepin, tiene muchas posibilidades de gobernar.
Las elecciones presidenciales se celebran por sufragio universal directo con un escrutinio uninominal mayoritario con dos vueltas. El referéndum del 24 de septiembre de 2000 modificó la Constitución de 1958 instaurando mandatos de cinco años en lugar de mandatos de siete años.
El sistema de elección consiste en el voto directo de los candidatos a la presidencia. Si ninguno de los candidatos obtiene una mayoría absoluta de votos, se convoca una segunda vuelta con los dos candidatos más votados.

Aunque el primer ministro y el parlamento ostentan la mayor parte de los poderes legislativo y ejecutivo, el presidente francés mantendrá una fuerte influencia en cualquier tema político a tratar.

La Asamblea Nacional Francesa tiene el poder de hacer dimitir el gobierno, por lo que el presidente se verá forzado a elegir un primer ministro que pueda conseguir el apoyo de la mayoría de la Asamblea.

En caso contrario, si la mayoría de la Asamblea es de un partido político diferente al del presidente, se produce una situación denominada "cohabitación". Ello hace menguar los poderes presidenciales, y aumenta los del primer ministro y los de la Asamblea Nacional. Aún así, la convención constitucional indica que es el presidente quien dirige los asuntos exteriores, aunque la mayor parte del trabajo recae en el Ministro de Asuntos Exteriores. Cuando la mayoría de la Asamblea es de su mismo partido, el presidente puede interpretar un papel más activo y dirigir también la política interior. El primer ministro queda entonces en un papel secundario y subordinado y podrá ser destituido si su administración se vuelve impopular.

En definitiva, sólo la mayoría absoluta garantiza el “pleno” poder de decisión de un presidente, ya sea en Francia o en cualquier otro país democrático.
Etiquetas:   
No