Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca. Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas, llena del alma mía. Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía. Me gustas cuando callas y estás como distante. Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: Déjame que me calle con el silencio tuyo. Déjame que te hable también con tu silencio claro como una lámpara, simple como un anillo. Eres como la noche, callada y constelada. Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Distante y dolorosa como si hubieras muerto. Una palabra entonces, una sonrisa bastan. Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
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ADICCIONES TOTALMENTE INSUSTITUIBLES POR NINGÚN OTRO VICIO :)
La vida eterna dura sólo un rato y es lo que tengo para estar contigo...
(ABCD) HUBIERA PREFERIDO VIVIR EN LA IGNORANCIA (ABCD)
A) Me pasé toda la clase diciendo "qué fuerteeeeeeeeeeee" cuando "compañera que me hace pingüinitos de papel" me lo contó. Resulta que según mi amiga María, yo no soy humana. Simplemente, por la sencilla razón de que no voy por la calle haciendo repasos de arriba a abajo a cualquier chico que veo, ni me encapricho con alguien que me cruzo por el cine o en la cafetería de la facultad todos los jueves. ¿¿QUÉ VOY A HACERLEEEEE?? Es sólo que no me fijo. O mejor dicho: me fijo en otras cosas que no me llegan por el sentido de la vista precisamente.
PEROOOO, PEROOOO, PEROOOOOO, a veces, Y SÓLO A VECES, alguien se me mete en las retinas casi por casualidad (nota mental: decírselo a María para que se quede tranquila) y me gusta imaginar quién será, de dónde vendrá, a dónde irá, por qué está ahí, de qué hablaríamos... Y algo parecido me había pasado con *él*. Lo veía TODOS los días al volver del gimnasio porque está estampado en el cristal del banco (banco como caja de ahorros, no lugar para sentarse, ¡hay que tener cuidado con las palabras polisémicas!) que hay al lado de mi casa... ahí, de cuerpo entero, presidiendo un anuncio de... ¿hipotecas? ¿créditos? Vaaaleeee, ni idea.
Me parecía guapísimo y muy atractivo, y me entretenía pensando en cómo sería su vida. Alguna vez pensé hablaros de él. ¿De dónde sería? ¿Estudiaría? ¿Trabajaría? ¿Cómo se llamaría? Fui consciente enseguida de la enorme barrera que separa un anuncio de la realidad y de que ese chico sólo era una pegatina en el cristal de un banco y que precisamente eso, y sólo eso, era lo que había hecho que me fijará en él. El hecho de saber creer que era alguien irreal, que no existía, a quien nunca podría llegar a conocer...
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡PUES JAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!! Respiroooo, cojo aire, lo suelto, aaaaaaauuuummmmm. Llega a clase "compañera que me hace pingüinitos de papel" toda sulfurada: -¡Y ENCIMA EL CAPULLO ESTE! Es que es imbécil, es idiota, yo no sé cómo sigue ahí, pero por su culpa, blablablabla, el otro día me suelta que blablablabla, lo que pasa es que está enchufado porque blablablabla, y para colmo, ¡TENGO QUE VERLO TODOS LOS DÍAS CUANDO PASO POR EL BANCO! Es el chico este que sale en el anuncio de "nombre del banco", ¿lo habéis visto? -¿Es ése de quien llevas hablando mal desde hace años? ¿El repelente? -pregunta Carla. -E... es... esto..., vaaa... vamos... a... ver... ¿qué... es...tás... di...cien... do...? ¿Ese chico tan mono? Pero si cada vez que lo veo pienso que me encanta, ¡¡aghh!! ¡Esto me supera! -¿¡¡Mono??!! Todo lo que tiene de guapo, lo tiene de subnormal. Es que no lo soporto más, ¿eh? Mira, yo si quieres te lo presento porque lo veo todos los días, por desgracia. Pero ya te digo yo que es gilipollas. Ahora, tú tienes unos gustos muuu raros. -Esto... no, mejor que no.
1. HUBIERA PREFERIDO VIVIR EN LA IGNORANCIA. 2. SE ME HA CAÍDO UN MITO. 3. EL MUNDO ES UN PUTO PAÑUELO (perdón por el puto. Me va a costar esto de hablar bien, pero cuando haya dinero de por medio, ya verás tú :p)
B) El otro día calculé (en qué mala hora) el tiempo en meses que sería necesario para pagar el máster que me gusta con mi trabajo precario (no el de la agencia de publicidad, el otro...) Repito:
1. HUBIERA PREFERIDO VIVIR EN LA IGNORANCIA. 2. PAPÁ, ¿TE HE DICHO ALGUNA VEZ QUE TE QUIERO MUUUUCHO MUUUUCHO MUUUUCHO?
C) La semana pasada tuve a una compi ayudándome en mi trabajo precario (gracias, oh, gracias, dioses) Me tiré toda la mañana llamándola Amparo:Amparo, dame esto, Amparo, dame lo otro, Amparo, ven p'acá, Amparo, llama por teléfono a la jefa. Total, que "Amparo" llama a la jefa y me la oigo decir: -Oye, que soy Merche, te llamo porque... ¿¿¿QUÉÉÉÉÉ??? Repito:
1. HUBIERA PREFERIDO VIVIR EN LA IGNORANCIA. 2. SI NO TE LLAMAS AMPARO, LEÑE, ¡¡DILOOOO!!
D) El viernes Isra dijo aquello de "te jodes, pero me vas a escuchar aunque sé que no te gusta oír estas cosas" y exteriorizó sus sentimientos una vez más delante de una pizza de pollo y cebolla (mmmmmmm) y una ensalada súper rara. Me explicó por qué había estado toda la semana tan esquivo, tan borde y por qué decía, cada quince minutos, algo parecido a... "¡joer, qué buena está esta tía!". Confesó también que se había dado cuenta de que nada de eso había servido y que sus sentimientos seguían inalterables. Repito:
1. HUBIERA PREFERIDO VIVIR EN LA IGNORANCIA. 2. NO OS PREOCUPÉIS POR ÉL QUE YO LE TRATO BIEN AUNQUE PAREZCA QUE NOOOOO.
En fin, que por aquí sigo... despertándome con la canción esa de... ♪ ♪ ♪ y eso es lo que quieroooo, besosssss, que todas las mañanas me despierten besooooosss, que sea por la tarde y siga habiendo besoooooosss ♪ ♪ ♪ De momento me despierta la canción, pero oye, por algo se empieza...
Mire, esto es gracias a ti ;-) Ya me dirás lo que te debo :p
Despertar... y ver que aún estás
Me senté con mi hermana en el suelo del pasillo. Yo llevaba unos pantaloncitos muy cortos y se me congelaban los muslos. Ella tomaba un helado de lima-limón mientras la perra la miraba fijamente. Nos pusimos en posición meditación y le dije que me imitara: Aaaaaaauuuuuuummmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm. Tras varios aum's, era el turno de invocarle: -Oh, router, oh, ¡vuelve a la vida!
Pero no volvía. En ese mismo momento, mi padre iba de un lado para otro con cables, intentando arreglar el dichoso aparatito a su manera. Cris y yo confíabamos en la nuestra: -Router nuestro que estás en el techo*, benditos sean tus servicios, blablablabla, la conexión nuestra de cada día, dánosla hoy, blablablablabla. *Sí, nuestro router está en el techo del cuarto del baño pequeño. Me gusta lavarme los dientes y ver tantas lucecitas parpadear. Yo sé que puede parecer raro, pero es que tenemos una especie de casa inteligente, jajajajaja. Hay escondites en los sitios más insospechados (lo que no sé es qué leñes se supone que guardamos ahí. A lo mejor tenemos oro. ¡Guauuu! Pero entonces, ¿por qué permiten que trabaje? No lo entiendo. ¿Y si tenemos el cadáver de un antepasado? Qué grima) Dejadme pensar si ofrezco visitas guiadas a mi casa y ya os comento algo :p
Cris se reía y no podía hablar, pero yo cuando me pongo en plan tontita tengo mucha resistencia: Aaaaauuuuummmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm. Mi padre tardó poco en estallar: -¡LAURA! Que tú de vez en cuando hagas alguna tontería, vale, pero que induzcas a tu hermana, que ya hace bastantes tonterías de por sí, no me parece bien. -Niña, te ha llamado tonta. Pero no dejes de invocar. Aaaaauuuuuummmmmmmm.
Mientras mi padre seguía probando cacharros, Cristina demostró una vez más su admiración por mí: -Teta, me alegro de no tener Internet. No recordaba lo que se sentía teniendo una hermana. Me gustaría pasar más tiempo contigo. -¿? -¿Sabes? Me recuerdas a mi amiga Clara. -¿¿Sí?? ¿Es guapa, lista, simpática y siempre tiene alguna frase agradable en la boca? -No, se tira pedos.
Mi mirada no pudo ser más asesina. Esto... ehhhh... -¡Serás cabrona! ¡NI QUE TÚ ME OYERAS TIRARME PEDOS! -Vale, ahora a lo mejor no, pero recuerdo hace unos años que... -Paaaadreeee, pon el puñetero Internet yaaaaaa.
Así que aquí me tenéis, entre éstas y otras cosas: falta de tiempo, trabajar como redactora en la nueva campaña publicitaria de una conocida marca de aceitunas, granizo que me obliga a refugiarme en una tienda de lencería, sangrar por la nariz en mitad clase y, por tanto, ser la única presentadora de informativos que cuenta las noticias con la camisa manchada de rojo, meter un euro en la máquina de la cafetería para comprarme una chocolatina porque llevo más de ocho horas sin comer y ver cómo se queda ahí, suspendida, sin terminar de bajar, tener que ocuparme un poco más de las tareas domésticas porque mi madre está en Granada, ir a la universidad de mi padre a hacerle los papeleos porque él trabaja, comprarme lámparas que hacen sombras en la pared, convencer a Isra de que aunque piense lo contrario, el hecho de haberle mandado un mensaje de felicitación por su cumpleaños NO significa que me haya enamorado de él (aquí tuve que respirar hondo. Muy hondo) Y ya que hablamos de cumpleaños... Que luego nadie me diga que no avisé con tiempo... (haced click en lo naranjita, anda)
Tenéis dos opciones: -Poneros la web como página de inicio y decírmelo. -Mentirme. No importa. Prometo creeros y pensar que vuestra página de inicio es... eso.
P.D
Es mentira que no tenga ambiciones, es mentira que crezca mi nariz, es mentira que escribo las canciones de amor pensando en ti.
-Laura, ¿y esa rosa que tienes en tu habitación? -Ahhh... me la han regalado hoy cuando estaba trabajando. ¿Has visto qué bien huele?
Mí sentir que... 1. La cámara de mi móvil no dé para más 2. Yo esté demasiado perezosa como para ir a por la cámara de fotos, sacarla de la funda, hacer la foto, coger el cable, conectarlo al ordenador, abrir el programa Nikon No Sé Qué, pasarla al ordenador y editarla para que no pese tanto.
Ays, ¿no es bonita?
P.D Mis padres reaccionaron al piercing de Cris como jamás hubiera imaginado. ¿Le tiraron por la ventana? No se hubiera hecho ni un rasguño, mecachís No. ¿Le quitaron la paga para dármela a mí? Habría estado bien No. ¿Le pusieron las maletas en la puerta? Cualquiera encuentra las maletas de esta niña tan desastre No. ¿Le gritaron poseídos por la rabia como me gritaban a mí en mis años difíciles? Ahora la única que grita soy yo No.
Se la llevaron al Opencor. ¿¿¿Es el Opencor una nueva forma de castigo y no me he enterado??? TAMPOCOOOOO. ¿¿¿Le metieron la cabeza, con lengua perforada incluida, en la sección de congelados??? No corazones, no. Le compraron potitos, zumitos, sopitas. No vaya a ser que la nena se haga daño comiendo sólidos. Que valeee, lo entiendoooo, y no estoy celosaaa, es sólo que FLIPO. Yo era una niña modélica y ejemplar y cada dos por tres tenía la mirada penetrante de mis progenitores clavándose en mi cara con tono acusador: -Laura María, que sea la última vez, ¿me oyes?, la última, que te levantas de la mesa quedándote un granito de sémola de la sopa que tenías en el plato. Castigada sin Heidi y devuélveme los Lacasitos que te compré ayer. -Mamáááá, que me los he comido. -¡Pues los cagas!*
*Ficción bloguera.
PD2. Seguro que os ha pasado más de una vez... os preguntan por una calle, no tenéis mucha idea pero aun así dais indicaciones... total, como la persona no va a volver a echarte la bronca... ¡¡¡PUES A VECES VUELVEN!!! Isra y yo estamos hablando en la puerta del gimnasio: -Oye, ¿la calle tal? -Está cerca, ¿eh? La estoy viendo en mi mente... a ver... calla que me concentre... mmmmm, Isra, ¡¡ayúdameeee!! ¿Es por ahí? Sí, tira recto y a la derecha... (sí, si alguna vez una loca os indica alguna dirección así, soy yo) 5 minutos después, aparece el tío de nuevo... -Vosotros dos no tenéis ni puta idea.
Jajajajaja, me he tirado todo el camino de vuelta a casa riéndome yo sola, jajajaja
PD3. No sé qué significa que tu padre entre en tu habitación y te diga "¡Esto parece cada vez más una central nuclear!" ¿Alguna idea? ¿Será por tener la tele, el ordenador, los teléfonos, el flexo, la lamparita de la mesita y la lámpara de lava encendidas? ¿Por las cajas plateadas? Mí no entender...
Desde todos los puntos cardinales me llega tu recuerdo, tu inexistencia, destrozando todas las palabras que pensé, todos los propósitos que planeé para olvidarte, para salvarme.
-¿Puedo confíar en ti?, dice mi hermana mientras salgo de casa con el cubo de la ropa recién lavada, dispuesta a subir hasta la terraza para tenderla.
Se mete conmigo en el ascensor, la perra dando saltos entre nosotras, yo cargada con la ropa pulso el 5. Después de diez minutos diciéndole que síííí, que me cuente lo que quiera, todavía no he conseguido convencerla: -¿Pero se lo dirás a los papás? -No, Cris. Creo que es mejor que sea lo que sea, al menos lo sepa alguien de la familia, por lo que veo. Así que cuéntamelo que quiero ayudarte. Y si para ayudarte tengo que callarme, me callaré. Es más importante que tengas a alguien que te apoye que el hecho de que ellos se enteren, supongo. Es que como tampoco sé lo que te pasa... ¡¡QUE ME LO CUENTES YAAAAA!!
-Mírame. -Joder Cristina, estoy tendiendo, ¿no me lo puedes ir contando mientras? Pero lo que en realidad quería decir era: -Me da miedo mirarte a los ojos cuando estás a punto de decirme algo que al parecer es tan grave...
-¡¡Mírame!! La miro. Saca la lengua. Una puta bola morada en el centro de la misma. SE HA HECHO UN PIERCING. OTRO.
-Estás loca. ¿Y qué se supone que quieres que haga yo? -Pues... es que la mamá me obliga a comer, ¡y no puedo! Pídele que haga sopa, crema de verduras... -¡Sí, claro, ahora por tu culpa tenemos que comer todos como si estuviéramos enfermos! Ayyyy, Cris, ¿no crees que es mejor contarlo?
Pero claro, lo cuenta y la tiran por la ventana, como mínimo. Es el segundo piercing en un mes. Cristina Alias Colador no acepta un "no" como respuesta. Cuando mi padre le dijo que de momento no se hacía ningún otro piercing, ella dejó de hablarle. Empezáis a conocer a mi padre, así que no os sorprenderá su reacción ante tal situación: -Desde que Cris no me habla, ¡¡tengo más dinero en la cartera!! Como ya nunca me pide...
Sigamos... Cuando Cris y yo bajamos de tender la ropa, yo estaba en una situación incómoda. Sabía algo que mis padres no sabían, pero había prometido a mi hermana guardarle el secreto y en el fondo, yo no lo veía como algo tan grave. No tuve ni siquiera tiempo para pensar si hacerle un favor a mi hermana era callarme o que mis padres lo supieran, porque sólo así podían ayudarla (a hacerle sopas en lugar de comidas sólidas, a curárselo...) Cuando abrí la puerta, mi madre gritó desde el comedor: -Cristina, ven aquí y saca la lengua ahora mismo.
¿Puedo decir una cosa?
C-O-Ñ-O.
No me preguntéis por qué mi madre lo supo, pero lo supo. ¿Va a ser verdad eso que dicen de que a las madres no se les puede ocultar nada? En fin, miedo me da decirle que el sábado que viene me voy a una fiesta con las compañeras de la facultad porque... no es del todo cierto :p De hecho, lo único verdadero de esa frase creo que es la palabra "sábado". Ah, bueno, y la expresión "me voy". (Qué mal suena, ¿no? Jijiji. Pues... eso)
Tu lengua es un mar despacio... y a mí me mecen sus olas. Que teniendo aquí tu boca, ¿pa' qué quiero yo un palacio?
CUANDO UN TRES HOMBRE's AMA DESESPERA'n A UNA MUJER
1. Carlos Ser peculiar con quien estuve saliendo mucho tiempo.
Ayer coincidimos en conocido programa de mensajería instantánea por primera vez en... ¿un año? (nosotros éramos más de "te hago una perdida y bajas" y nunca recurríamos a Internet para comunicarnos) -Creo que voy a ir este fin de semana a Valencia... -¿Crees? No, te vienes fijo. -Es que... me he vuelto a quedar sin ropa. -¡¡Juas!! Recónocelo, no puedes pasar ni tres semanas sin verme. -Hay cosas que no cambian, ¿eh? Tu modestia, por ejemplo. -Es que te inventas cada excusa, hijo mío... -Lo digo en serio, además, todo el mundo se va a casa por el puente y me voy a quedar solo. -Claaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaro. Si es que por mucha catalana que conozcas por ahí, nunca tendrán mi encanto. -Pero qué morro tienes. -No, eso dímelo cuando te haga caritas para que me invites a cenar. -¡Me voy que me pones de los nervios! (Sí, sí, por eso no hace ni un mes que se ha ido y ya va a venir por segunda vez... :p)
2. Mi padre Ser inteligente de quien heredé la miopía y... las manías.
El sábado entró con premeditación en mi habitación dispuesto a someterme a un acoso verbal. -Laura, ¿qué es un crédito? ¿Y por qué hay asignaturas de 4'5 créditos y otras de 9? ¿Una asignatura anual cuántos créditos tiene? ¿Son muy estrictos en la facultad con el plazo de matrícula? ¿Cómo controlas que no te coincidan los exámenes?
-Papá. Algo no encaja. Llevo cinco años en la Universidad y creo que no sabes ni cómo se llama lo que estudio. Hace tiempo que dejé de decirte las notas que sacaba porque observaba que le hacías más caso a la tele :p ¿¿ES QUE POR FIN HAS EMPEZADO A QUERERME??
Pero noooo, me temo que aún tienen que pasar años para eso. Resulta que el hombre ha decidido retomar en la UNED sus estudios de Derecho. -Laura, esto sólo lo sabemos la mamá, tú y yo. Y de momento, no se lo cuentes a nadie.
Esto... publicarlo en un post, técnicamente, no es contárselo a nadie, ¿¿verdad?? (Papá, si me estás leyendo, cuatro cosas: 1. Lo siento 2. Te quiero 3. Sé dónde guardáis los preservativos. Ya está, ya lo he dicho 4.¿Puedo cogerte 50 euros? Si es que sí, hazme una señal: mírame con tono acusador cuando leas la factura del teléfono. Lo interpretaré como un signo de aprobación y como una contraseña secreta entre los dos y en ningún caso, como un reproche, tal y como viene siendo habitual...)
3. Jorge. Ser chillón de voz estridente pero mirada emocionante... Monitor. Ñam.
Jorge, Jorge, Jorge... todo lo que tienes de rebonico, lo tienes de cansino. Vamos a ver... si hay algo que "jode" a una recién iniciada en el mundo del gimnasio es ver que una persona puede hacer ejercicio sin sufrir. Una recién iniciada quiere ver lágrimas en los rostros de la gente, quiere ver sudor, dolor, expresiones reclamando compasión, quiere incluso escuchar gritos desgarradores. Y esto... ¡incluye a los monitores! Porque resulta que Jorge será muy mono y muy vital, si yo no digo que no, pero cuando llevas más de 30 segundos en sus clases, su voz se te mete ahí, en la cabeza, y oye... ¡que no sale en media hora! Justo, justo, justo el tiempo que dura su clase de abdominales: -¿¿¿EMPEZAMOS??? ¿¿¿SÍ??? ¡¡¡¡VAAAAAAAAMOOOOOOSSSS!!! Subo, subo, bajo, bajo. Subo, subo, bajo, bajo. ¡¡En tres!! Subo, subo, ¡¡¡¡APRIETA!!!! bajo, subo, subo, ¡¡¡aprieta!!!, bajo. ¡¡¡VENGA, QUE ME QUEDAN OCHOOOOOO!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡YEEEEEE!!!!!!!!! ¡Arriba! ¡¡EHHHH, MÍRAMEEE, ASÍ!! ¡¡¡¡OYEEEEEEEEEEEEEEE, ATENTO AHORA!!!! ¿¿¿¿SÍ???? ¿¿¿¿¿CÓMO VAS????? ¿¿¿VAS BIEN??? ¡¡¡ABDOMINAL SUPERIOR!!! Subeeeeee, ¡OYEEEEEEEEEEEEEEEEEE! Venga, ¡¡uno más!! ¿¿¿Sí???
Agh. En serio, consigue que el dolor de las abdominales ni se note. El dolor de cabeza lo camufla.
ACTUALIZACIÓN + Busqué las mieles de tu voz entre mis dudas... que no hay amor que sea amor, si no es con lunas...
Actualización:
quería agradecer a ya.com su rapidez y eficacia con un favor que les he pedido hace nada. Resulta que necesito que me borren de la lista de los más leídos (es un honor estar allí, sin duda, pero durante las próximas semanas viviré más tranquila si paso más desapercibida por cuestiones... mmmmm, académicas. No se trata de que entre más gente o menos, sino de que no entren determinadas personas en concreto que estando en esa lista tendrían bastantes posibilidades de encontrar este blog) Así que si no me veis en los más leídos, QUE CONSTE BIEN CLARITO QUE ES PORQUE YO LO HE PEDIDO, jajajaja (¡VIVA LA MODESTIA!)
Popurrí...
1. En los últimos años he roto una cámara de fotos, un discman, un mp3, una radio de mi padre -recordemos, 79 euros-, una maleta... y mi móvil tiene marcas por todas partes de tantas veces que se ha caído. Por eso, cuando creí haber perdido en el gimnasio el mp3 que me dejó Carlos antes de irse, no me importó demasiado. Te acostumbras a que los bienes materiales eléctrónicos son un bien efímero. Encontrarlo, no obstante, me ha supuesto un alivio... porque si le digo a Carlos que el primer mp3 que me regaló se me rompió y el segundo lo perdí, esto... mmmmm, prefiero no pensarlo (pero vamos, viene desde Barcelona para tirarme al mar, cosa que ha confesado más de una vez desear hacer: encerrarme en una caja y tirarme al mar. No sé en qué momento perdí su cariño :p)
2. Tengo miedo de hacer la siesta porque cuando despierto, no sé ni quién soy. No es el típico aturdimiento que sentimos cuando algo (la puta alarma del móvil) nos saca de nuestro sueño. Es una sensación horrible que me hace preguntarme... -¿Qué es este sonido? -¿Este cuerpo que me molesta es mío? -¿Dónde estoy? -¿Es por la mañana o estoy despertando de la siesta? -¿Hoy he ido a trabajar ya?
Cinco preguntas que pasan por mi mente en cuestión de segundos... he pensado hacerme carteles y colocarlos en la mesita: "Este sonido es la canción que tienes como alarma, claro que es tu cuerpo, estás en tu cama, despertando de la siesta y sí, calmaaaaa, ya has trabajado".
3. Por fin tengo algún profesor que otro. Y uno me encanta. Maticemos el tipo de encanto. Bien, hay dos formas en las que un profesor puede gustarte: 1. Superficial: Jo, tía, ¡¡pero qué mono!! Está para rebañarlo con pan, mmmmmmmmmmmm, ¡mira qué culito cuando sube a la tarima! Ñam, ñam, ñam, ¿vamos a su tutoría del martes a mirarle el paquete? (jajajaja) 2. Mística: te encanta por cómo habla, por cómo piensa, cómo argumenta o expone sus ideas y porque al menos una vez cada sesenta minutos, te arranca una carcajada.
Efectivamente, estaréis pensando que pueden unirse estas dos formas en un mismo ser (¿¿¿dónde???) pero seamos realistas: eso sólo pasa una vez en la carrera y nosotros ya tuvimos ese momento de gloria hace muuuchos años.
Este hombre me encanta por la razón dos (el hecho de que podría ser mi abuelo hace que ni me apetezca mirarle el culo) El otro día me hizo mucha gracia. Le sonó el móvil y dijo... -Oye, pues... ya que ha sonado, casi que lo cojo, ¿no?
4. Yo no sé si es por la comisión que se llevan o porque son un poquito pesaditas... el otro día estaba en (no diremos nombres) comprando un pintauñas (¿qué pasa? Todos tenemos debilidades) que costaba más de lo que me costó el sábado anterior un reloj. Cuando iba a la caja, me asalta una chica... -¿Ya lo tienes? -Sí, esto. -¿Y no quieres nada más? -Pues... no. -¿Una barra de labios? -No, -contesto pensando en las tropecientas mil que tengo. -¿Rimmel? -Nooo... -¿Un poco de colorete? -... ¿Dónde está la cámara oculta?