Donde quiera que estés te gustará saber que te pude olvidar y no he querido, y por fría que sea mi noche triste, no echo al fuego ni uno sólo de los besos que me diste.
Casi cualquier estudiante universitario a veces se ve obligado a hacer cosas que nada tienen que ver con presentarse a un examen en la convocatoria de febrero o sacar cuatro libros de la biblioteca. Trabajitos extra, podríamos considerarlos. Actividades fuera de la facultad. Voluntarias, por supuesto (faltaría más) Yo nunca había tenido que recurrir a nada parecido, pero ya sabéis: nunca digas de este agua no beberé, ni este cura no es mi padre, ni esta *ejem* no me ca... *ejem,* ...be (estoy intentando ser comedida, al menos en público :p)
Me pasó el contacto una compañera de clase, vía email, de forma discreta. Me dio su nombre, su dirección, su teléfono. Lo típico, vamos. Era un hombre de mediana edad que sólo pedía dos requisitos. Me alegré, hay otros mucho más exigentes.
1. Llamarle por teléfono para concretar la cita.
2. Llevar escote. La ropa interior daba igual, y la parte de abajo también. Pero el escote era muy recomendable.
Acepté. El precio que me ofrecía... me pareció adecuado y al fin y al cabo, lo que importa en estas cosas es el dinero.
La verdad es que fue más difícil encontrar un día que me viniera bien que un suéter escotado. Ensayé la cara que pondría, consciente de que tenía que parecer alegre y serena, aunque no estuviera pasando un buen rato. Fingir... ¿sabría hacerlo? :p (qué pasa, hay quien no tenemos que recurrir a esas estrategias) De todas formas, no puedo negar que tuviera experiencia en este tema: la primera vez pasó con 17 años, y no fue una compañera de clase sino el director de mi colegio quien me puso en contacto con la persona en cuestión. No discuto la moralidad de este asunto.
Algunas amigas que habían hecho lo mismo semanas o meses antes, me advirtieron: te dará una ropa especial que tendrás que ponerte en un cuarto. "Costumbres fetiches", pensé al tiempo que decidía que no me importaba.
Me costó encontrar la dirección más de lo previsto. Me abrió una mujer y me explicó por encima lo que tendría que hacer. Después, me llevó a la habitación del fondo para que me vistiera. Cuando él entró yo ya me había cambiado.
-¿Ves qué guapa? Si quieres algún sábado por la noche te dejo el atuendo y sales de fiesta con él.
-Gracias, pero... yo soy más de otro estilo.
-Laura, ¿verdad?
-Verdad.
-Cuéntame cosas de ti. ¿Qué estudias? ¿A qué te quieres dedicar? ¿Has ido al cine últimamente?
Genial, el sufrimiento iba a alargarse más de lo necesario. ¿Por qué no podíamos pasar directamente a la acción? Los dos sabíamos exactamente cuál era nuestro papel y cómo iba a acabar la cosa. ¿Qué sentido tenía disimular?
Estuvimos hablando unos cinco minutos y le pregunté si había venido mucha gente de mi clase a hacer esto.
-"Unos treinta y pico de momento".
Vaya...
Me senté en aquel taburete y crucé los brazos tapándome el escote con la prenda que me había dado. Empezó tocándome el pelo, colocándome mejor la ropa, elevándome la barbilla. Crucé las piernas y se alejó. Se puso detrás de su cámara; disparó. Así que...
¡¡¡YA TENGO LAS FOTOS DE LA ORLA!!!
(y el atuendo no era otro que la toga, jaja)
P.D- Cuando me pagaron 30 euros/hora por escribir unas cosillas, pensaba que eso era lo más de lo más, lo mejó de lo mejó. Pues no (aunque tiene un su puntito) Me he dado cuenta que es muchísimo más satisfactorio enviar el "documento inmenso" que te ha pedido tu jefe y recibir un sms de felicitación en el que te da la enhorabuena tres veces, te dice que está perfecto y que eres genial.
Así que a ver si su secretísimo proyecto (soy una tumba, no me sobornéis) ve la luz, nos forramos y podemos retirarnos, él con 33 y yo con 22 años, que hemos trabajado mucho ya :p
Asomarme a la ventana y ver mi calle blanca por... ¿la nieve? ha sido lo más surrealista del día ;-) Pensaba que esta ciudad era más cálida, pero tengo la excusa perfecta para no ir al gimnasio esta tarde y estudiar bloguear sin prisas ni presiones.
Y cuando vayan a romperte el corazón, piensa en mí: tal vez necesite tu amor para mojarme los labios...
Siempre que mis amigas me cuentan que tienen algún problema con un ser del sexo opuesto, les digo lo mismo:
-Caaaaaalma chicas, sólo hay que aceptar dos verdades universales: uno, los tíos son simples*. Dos, no tienen iniciativa**
* Mientras tú te debates entre morderte las uñas o zamparte la caja de bombones de cuatro pisos que te regaló tu abuela por Navidad, pensando "¿por qué no habrá contestado a mi llamada perdida? ¿Significa eso que no me quiere? ¿Y por qué ya no me quiere? Yo creía que nos iba bien... seguro que metí la pata ayer, cuando le dije en un mensaje que le había echado de menos. Porque claro, como él no me echa de menos, se siente culpable. Y ahora me va a dejar porque lo nuestro ya no tiene solución"; ellos están centrados en otras reflexiones, interesantes a su modo: "¿Cómo habrá quedado el partido? Ay, me pica un huevo. ¿Me lo rasco? Bah, paso. Otro rato".
** Cierto ser del sexo opuesto se quejaba de que siempre hacíamos lo que yo quería, o íbamos donde yo quería, o comíamos en los sitios que a mí me gustaban, o veíamos las películas que yo decidía.
-Pues claro que sí, so lelo, ¡¡porque tú nunca propones nada!!
Y entonces me llevó a ese chino tan raro que me tuvo tres días con diarrea... (agh, ya se me ha revuelto el estómago)
Conocer estas verdades me ha permitido lidiar con un alto porcentaje de hombres, pero claro, no podemos generalizar porque siempre hay excepciones, véase: LOS-TÍOS-COMPLICADOS. Retorcidos, difíciles, con un mundo interior muy contradictorio.
Son una mínima porción (tres concretamente) pero no temáis que me han tocado todos a mí: mi profesor de cine, mi padre y mi jefe.
1. MI PROFESOR DE CINE.
-Bueno, recordad que la semana que viene tenemos el examen.
Alumnos al borde de un ataque de nervios: ¿¿Qué?? Laura, tía, ¿tú qué vas a hacer? Esta asignatura es imposible estudiársela, es demasiado práctica.
Laura en estado de relajación profundo: ¿Pero estáis tontos? ¿No veis que va de farol? Nos está tomando el pelo. Yo no pienso estudiar.
Llega el día del... ¿?examen¿?
-Hoy tenemos el examen, el cual consistirá en...
Alumnos al borde de un ataque de gomas de borrar hacia mi cabeza: ¿¿Qué?? Laura, ¿¿¿ves??? No era coña. Joderrrr, y no hemos estudiado. La última vez que te hago caso.
Laura en estado de relajación más que profundo: Que va de farol...
... en un comentario de un comienzo narrativo. Os voy a poner una secuencia y...
Alumnos al borde de un ataque de puñetazos contra mi persona a la salida: Claro, va de farol, ¿verdad?
Laura en estado de relajación profundo, muy profundo y más que muy profundo: Efectivamente.
... y luego os paso la hoja.
Pone el vídeo. 15 minutos. Para el vídeo.
-Bien, como sabéis, a partir de esta escena, podría pediros que señalárais los elementos que marcan el inicio de la acción, basándonos en lo que hemos visto en clase. PERO NO LO VOY A HACER. ¡¡¡NO HAY EXAMEN!!! Sólo quería veros, je je.
2. MI PADRE
-Laura... si yo te preguntara qué te parece que me compre un coche, ¿qué me dirías?
-¿?
-Porque claro, a mí me gusta que participes en las decisiones familiares, y al fin y al cabo, si yo me compro un coche, tú podrías tener el detalle de cortarte un poquito con la tarjeta de El Corte Inglés...
-¿?
-Entonces, ¿qué me dices?
-Bien, papá. En primer lugar, quiero decirte que me siento tremendamente halagada de que cuentes conmigo en esta decisión. En segundo lugar, es mi deber preguntarte si crees que tu actual coche está para cambiar, porque yo lo veo perfecto y...
-Laura, espera, espera. Creo que no me he expresado con claridad, rectifico: me he comprado un coche.
3. MI JEFE
Llama por teléfono.
-Laura, ¡cuánto tiempo sin oírte! ¿Cómo va todo?
Ohhh, qué mono, qué atentooo.
-¡Hola! Pues muy bien porque estoy de exámenes y te estás portando relativamente bien no mandándome mucho trabajo aquí estoy, estudiando mucho...
-Ahhhh, es que verás. Necesito verte, he montado el proyecto más grande de mi vida y...
:S :S :S
... y cuento contigo, ¡claro!
-Claro... claro.
-Tienes que redactarme un documento inmenso, jeee... jeeee.
-Jeeee... jeeeee, aaahhh...
Aclaración 1: que no se me enfade ningún especímen del sexo masculino que yo digo estas cosas de broma... si en el fondo sois estupendos, y vosotros, los que estáis leyendo mis paranoias, más ;-) Bueno, y el amigo de mi hermana también, que vino anoche a casa y mientras ellas se preparaba, como se me sentó enfrente jodiéndome el capítulo de Aída empecé a darle conversación, ahí con mi pijama rosa de jirafas y mis mechones de pelo atados con pinzas:
-Y blablablabla, claro, porque blablablabla, ¿y tú blablablablabla?
Y me dijo...
-Te pareces a tu hermana en la personalidad.
-Anda, ¿y eso?
-Pues que las dos sois muy simpáticas
:) :) :) Venga, ya está, subiendo autoestima. Ahora sólo me queda contarlo a la blogosfera para concluir el proceso, ñiiiiii, meeeeeec.
Aclaración 2: como esto del examen de broma dudo que se repita, tengo que estudiar, estudiar, estudiar, estudiar, estudiar.
Yo soy como el agua, bébeme de los mantantiales, cariño. Y a mí ámame, pero sin modales, hasta que se acabe...
Soy la única persona que conozco que se tira 7 minutos delante de la sección de verduras del Mercadona decidiendo si se va a llevar la ensalada de pollo o la de maíz.
Partiendo de este aparentemente irrelevante hecho pero que define a la perfección mi modus operandi en el 80% de los ámbitos de la vida... ¿de quién leches ha sido la idea de que cuando acabas una carrera tengas que decidir qué hacer a partir de entonces? ¿No tendría nadie que imponértelo? :p
Pero no estoy sola en esto. El otro día, un atractivo caballero, alto y moreno, de mirada penetrante, dijo mientras se quitaba el abrigo...
-Laura...
-Me llamo.
-Un día, cuando tengas tiempo, me gustaría invitarte a un buen restaurante a comer y que, en un ambiente relajado y disfrutando de la comida, tuviéramos una interesante charla...
-¿Sobre el Euribor? ¿El proceso de paz? ¿El apareamiento de los peces espada durante la primavera?
-... sobre tus opciones cuando termines la carrera; me gustaría saber qué quieres hacer, qué has pensado, decirte mis ideas, ofrecerte mi ayuda en lo que necesites.
Se trataba de mi padre, of course. Que no es que otros altos atractivos caballeros que no sean él no me inviten a comer, ¿eh? ;-)
Y es curioso: vivo con él, podemos hablar de esto en la puerta del baño, tapados con la manta en el sofá, mientras vemos las noticias, cuando estamos calentando el hervido o en un fugaz encuentro por el pasillo. Pero él tiene que llevarme a comer a "un buen restaurante" (papi, si yo soy de la generación de la fast food...)
Pues nada... como dudo que me escriba el amo y señor de Cuatrocabezas ofreciéndome trabajar como guionista del Caiga (quien Caiga) (aunque si me estás leyendo, esto... ehhhh... ¡¡hola!! Olvida todas las inconexidades que hayas podido encontrar en dos años de blog, puedo hacerlo mucho mejor :p) o como dudo también que Coca Cola quiera encargarme su nueva campaña publicitaria, me va a tocar... yo qué sé... decidir algo, pensar si hay algo en esta vida que pueda ser que quizás en un futuro no muy lejano es posible que a lo mejor no se descarte la posibilidad de que pudiera suceder que existiese algo que se me diese medianamente bien y que encima me gustase... ¿¿¿CREÉIS QUE PUEDO TRABAJAR COMO CATADORA DE CHOCOLATES NESTLÉ??? Tengo 22 años de experiencia en eso...
Porque claro, si digo "bah, ¿para qué voy a pensar qué hacer el año que viene? Total, voy a suspender todas y no tendré mucha capacidad de elección: ¿repetir y comprarme una nueva carpeta o repetir y usar la carpeta de este año?", como decía, si digo eso, hay cierto individuo que se enfada y amenaza con no abrazarme más. Y oye, con esas cosas no se juega... y menos ahora, con este frío y estas ganas que tengo yo de que me mimen...
(pero en serio, esta vez lo veo muy jodido. Cuento los tacos de apuntes en centenas y por culpa de Internet los profesores no tienen ningún problema en ir ampliando temario y pasárnoslo por email. Ahora entiendo por qué de primero a cuarto me he rascado el ombligo: ¡toda mi carrera está concentrada en quinto!)
P.D- Andalú, no sabía muy bien qué escribir en esta posdata, salvo que quería que fuese para ti, algo así como una especie de absurdo sustituto de todos esos ánimos y abrazos que me hubiera gustado darte. Lo siento muchísimo :( Y sé que es difícil, muy difícil, pero mira p'alante y concentra tus fuerzas en el sábado.
Baja las persianas, de ti depende y de mí, que entre los dos siga siendo ayer noche hoy por la mañana. Y olvídate del reloj, que nadie se ha muerto por ir sin dormir una vez al currelo...
NO MIRÉIS QUE VOY A DESNUDARME, JIJIJI.
Andaba yo preocupada, no voy a mentiros, hay confianza. Los exámenes, la falta de tiempo, la vida... todo iba mermando poco a poco esa capacidad que tengo yo de estar en el lugar preciso, clave, exacto... para que me pase algo. Y como no tenía ná que contar, pero tampoco quería que pensaráis que los apuntes se me habían comido (¡no podrán conmigo, chicos!) pues estaba a punto de confesaros que me sentía mal porque había leído que cada españolito íbamos a gastar una media de 120 euros en las Rebajas y yo, a día de hoy, ya llevaba 99. Sin mencionar que una semana antes me había comprado un nuevo móvil y un mp3. Que sí, que tendré un empleo precario, pero oye, hay que ver cómo estiro el sueldo :p (supongo que es lo que tiene vivir con papá y mamá y no tener que pagar ni las fotocopias -exagerando-)
Pero tranquilos, que no hace falta que os cuente eso. Sólo tenía que ir al gimnasio un poco más tarde de lo normal y dejar que los seres que lo frecuentan me sorprendieran y me hicieran alegrarme, una vez más, de mi estado mental sano.
Llego a los vestuarios. Dejo la mochila, zaaaasss, ruido de cremallera, me quito una bota. Zaaaaassss, me quito la otra. Me quito los vaqueros, mmmmm. Me quito las braguitas rosas y verdes con rayas amarillas, esto se pone interesante, ñam, ñam. (Yo tengo que contar las cosas como son) Me pongo el tanga negro. La señora de delante no me quita ojo. Fíjate, no ligo en 4 meses en la clase de Cardio Power con esos chicos tan gorditos (vale, lo confieso, a mí en el gimnasio me encantan los gorditos e ignoro a los musculados, algún día si queréis explico esto) y voy a ligar ahora en los vestuarios con una señora voyeur. Jops. Me pongo los pantalones de hacer deporte, me empiezo a abrochar las zapatillas...
-Así que empiezas por abajo, dice la señora.
-¿Perdón?, añado yo preparándome para vivir un momento surrealista.
-Te desnudas empezando por debajo......
Mamáááááááááááááááá.
-Ehh... sí.
-¿Por qué?
Ayquealguienvengaymesalveeeeeeee.
-Puess... porque así dejo las botas debajo del todo, digo pensando si eso tiene algún sentido. Qué coño, me increpo. Menos sentido tiene que esta mujer me esté preguntando esto.
-Pues yo empiezo por arriba, fíjate, cambiamos el orden.
¿Esto me está pasando de verdad?
-Ah...
-Y... ¿siempre que te desnudas empiezas quitándote los pantalones?
Dios, ahora es cuando me empotra contra la pared y me violaaaaaa, mamáááááá.
-Pues no lo sé, no me fijo, es algo que hago ya mecánicamente.
-Bueno, supongo que dependerá de la ocasión, jejeje.
¿Me está diciendo lo que creo que me está intentando decir?
-Supongo.
-Porque hay chicos que te quitan primero la camisa, otros los pantalones...
Sí, me está diciendo lo que creo que me intenta decir.
-Y hay otros que no te quitan nada, digo intentando introducir una nota de humor en esta escena tan surrealista.
-Bueno, eso a ti no creo que te pase. A mi edad aún, pero a ti...
-Uy, ¡qué tarde! Voy a ver si hago algo.
Y me fui, hice mis ejercicios y volví a casa pensando... "qué a gusto me rascaría ahora el cu..." digoooo, "voy a compartir esto con mis amiguitos". Y eso estoy haciendo (rascarme el cu no, gilipichis, contarlo...)
Te puedo dar todo, me dijo, excepto entusiasmo. Nos vimos tres veces, la cuarta... se vino a dormir.
Claro. Yo llevo aquí unos meses (sé que llevo más de dos años, schhhuuu, no interrupciones todavía, un segundo) contando cómo últimamente (¿veis? Hablaba de un tiempo a esta parte...) trabajo en un sitio (y me pagan poco), trabajo en otro sitio (y me pagan menos), voy a clase (poco, pero más vale eso que nada, me lo digo todos los meses cuando miro la nómina en Internet -ni siquiera me la mandan a casa como a las personas-), fortalezco mis músculos en el gimnasio (bueno, mejor dicho lo pretendo), e intento tener vida social (cómo privar al mundo de mi presencia cada cierto tiempo... :p). POR SI FUERA POCO, os cuento también que ADEMÁS de todo esto, he empezado a estudiar los exámenes de enero-febrero (y a esto sí que le tiro horas, sí. Que hay cosas muy difíciles de meter EN ESTA CABECITA que mis padres me han dado y la peluquera ha decorado, jaaaaajaaaaa,jaaaajaaa, últimamente me salgo... ¬¬) Y vosotros, ¿qué hacéis?
-¿Me dais mimitos para pasar el mal trago? NO.
-¿Me decís que no me preocupe si estas semanas abandono un pocopelíncasiná el blog? No.
-¿Me animáis afirmando que todo va a salir bien? Tampoco.
ME MANDÁIS DEBERES. Hay que joderse. Y encima vosotros, universitario y Mire, que sabéis por lo que estamos pasando.
Bien. Cinco cosas que no sepáis de mí. Amosavé. Si a estas alturas hay algo que no sepáis de mí, esto... ¿No será por algo? ¿Qué os hace pensar que voy a confesarlo ahora? Dejadme pensar... podemos negociar. ¿Qué ofrecéis? Hasta entonces, os dejo con una serie de tontunas pa que se os pase el mono.
1. Yo antes me llamaba Manolo y conducía un camión de seis metros de largo por dos de alto. Valeeeee, me centro.
El día más triste de mi infancia fue cuando mi madre me dijo, atravesando el descampado que nos llevaba al dentista, que Jenny, mi conejito (no mancilléis esta tierna estampa con comentarios obscenos, por favor...) había muerto. Lloré tanto que la mujer tuvo que comprarme un Bollycao ipso-facto (esta filia al choco a ver si os vais a creer que es algo de los últimos años, de eso nada) y cuando la dentista me hizo abrir la boca y vio todo el chocolate tomando posesión de mis muelas, miró a mi madre como asesinándola y dijo... "¿¿Qué es estooo??"
-Jenny se ha muuuetooo, buaaaah, buaaaaahhhhhh, dije yo.
-Ah. Anda, toma este cepillo y lávate los dientes, bonica.
(De todas formas, teniendo en cuenta que ya os conté que me tiré un pedo en el dentista -no pienso poner el enlace a ese post-, esto os habrá parecido hasta inocente)
2. Me encanta el momento justo de después de comer; porque elijo café o elijo siesta y los dos me gustan. Claro que una vez intenté combinarlos y qué horror... yo ahí, en la cama, hiperactiva total (y sola, malpensados) sin entender por qué no podía parar de dar vueltas y por qué mis pupilas iban de un lado para otro sin estarse quietecitas.
3. A veces soy demasiado "tecuentoytedigoloquemepasaporlacabeza" y cuando mi compi de trabajo R. me dijo el otro día que se iba a su casa de "nombre de pueblo", lo siento, me salió del alma: "Anda, ¿eres de allí? Cómo he disfrutado yo en esa playa... haciendo topless." Pobrecito, estas cosas impactan :p
4. De adolescente era siempre muy "enamoradiza" y fantaseaba con el 90% de los especímenes del género masculino que me rodeaban (con los años he aprendido a ser más selecta) El colmo de los colmos llegó cuando empecé a sentirme atraída por el director de mi colegio: aproximadamente 55 años, me daba clases de Lengua y... era cura. PORDIOSSSSS, nunca mejor dicho. Pero es que tendríais que ver cómo paseaba por la clase recitando los versos de "La vida es sueño". Se me caían las lagrimitas -Y NO ES UNA FORMA DE HABLAR- Literal. Mis apuntes eran: Y respecto a la cohesión, manchurrión de lágrima, cabe destacar que en este texto, manchurrión de lágrima, los párrafos están conectados mediante, machurrión de lágrima.
5. Vale, esto es muy fuerte, y me da una vergüenza horrible confesarlo, pero allá voy: con 13 años adoraba a... ique... sia.. eeehhh... inque esias... aaghhh, vale, ¡¡ENRIQUE IGLESIAS!! (buaaaahhhh) Y... no sólo eso, sino que cuando fui a que me firmara el disco (ays, ahora Laura, ahora es cuando debes callarte...) me puse a llorar como una magdalena porque me dio dos besos. Y no era de asco o de repugnancia, no, no, no. Y aún recuerdo con un poco de odio cuando semanas después, mis tíos E. y T. vinieron a casa y tuve que darles dos besos a cada uno, porque me encantaba pensar que la última persona que me había besado había sido él.
NEGARÉ QUE HE CONTADO ESTO A PARTIR DE MAÑANA.
Y ahora, cariños, si podéis dejarme estudiar en lugar de mandarme estas cosillas que lo único que hacen es dejarme en evidencia, como que os lo agradecería :p (di que no, que me gusta que os acordéis de mí en vuestras plegarias, jaja)
Buena amiga ser de mis amigos... buena amante ser de mis amantes, egoísta, espléndida, simpática, impresentable...
Test para saber si tus Navidades han sido... lo mismo de tós los años.
(Las mías no, las mías no, las mías no, las mías no, las mías no. Y pa'muestra, estas preguntas)
-¿Papá Noél llega a tu casa el día 30 de diciembre y a nadie parece importarle? (Ya se lo tengo dicho: Papá Noeeel, Iberia NOOOOO, trineeeoo)
-¿El día de Nochebuena, tu abuela, tu madre y tú sois la representación en carne y hueso de tres generaciones de borrachas alcoholizadas por el vino?
-¿Una de las consecuencias de tu estado de "niveles de alcohol en sangre: altos" es coger el móvil y bombardear a mensajes indescifrables con alto contenido erótico a un pobre hombre que sólo intentaba dormir?
-¿Al día siguiente te das cuenta de que al irte a dormir guardaste el precioso tanga rosa que llevabas dentro del bolso, junto la cartera y las llaves?
-¿El día de Navidad ignoras tus regalos porque el juguete de encestar unas anillitas en unos palos que le han regalado a tu primo de 2 años es muuucho más divertido?
-¿Tu hermana te llama al móvil histérica perdida cuando estás estresada en el trabajo y sintiendo que no das a basto con dos manos para decirte que los protagonistas de su serie favorita se han besado?
-¿Interrumpes las conversaciones de todos tus familiares en plena mesa para decir "iiiooo aaal papááá, eejj que lo quierooooo. Ejjj que mi pagreeee me engantaaa, nosotros nos llevamooos muu guien, ¿guerdá gue sí, papá?" y luego añades "Agora tu, agüelaaa, agora habla tú gon tu acento andalú"?
-¿Te dicen "¡Qué tía! ¡Qué loca de los acentos eres!" y te encanta y te llega al corazón?
-¿Piensas que tu mejor momento del día es cuando tienes que ir a trabajar porque aunque madrugues, no estás ni estudiando ni sudando la gota gorda en la cinta de correr?
-Cuando terminas de sudar la gota gorda en la cinta de correr y vas a los vestuarios, ¿te horrorizas dándote cuenta de que en ninguna de las diecisiete duchas sale agua caliente?
-¿Le suplicas a tu tía algo parecido a "tíaaa, tú eresss divertigaaa, muuu divertigaaa, adóptame pooooque tu maríooo y tus hijos son unosss... ¡¡sosos!!" y miras al marido y a los hijos y les dices "¡¡sooosoooos!!"?
-¿Tu prima se atreve a traer por primera vez a su novio y tú vas de persona en persona diciendo "pppooooos quééé feooo es el Javierr ejjjteeee, jajaja, ¡¡¡y está gooooordo!!! No me guuuuuta, no, nooo, eeess feoooo. ¿¿Por quééé es taaan feo, agüeeelo?? Yo pa esooo no tendría nooovio, no me dejes tener novioooo guuuncaaaa"?
-¿Tomas doce trocitos de bombón en lugar de doce uvas cuando suenan las campanadas?
-¿Tu madre va contando por ahí, pasándoselo bomba, que su hija trabaja en una esquina y que si le toca la lotería la saca de la calle; y entonces tú tienes que explicar en qué trabajas antes de que a alguien le dé un mal, añadiendo además que te encanta y que lo harías aunque te pagaran la mitad?
-¿Tu hermana, personalización en mujer de la timidez, va diciendo a todos tus tíos que "nooo, besar con piercing no es tan diferente a besar sin piercing"?
-¿Tus padres te llenan el vaso de sidra una y otra vez, una y otra vez, mirándote atentamente, esperando que cojas el puntillo, para entonces sonsacarte información "Oye, ahora que has bebido un poquito, cuéntame: ese chico..."? (Una cosa, ¿se creen que con dos copas toda mi capacidad de raciocinio, que es mucha, se disuelve o qué?)
-¿Tu padre, antinavidad total, antipapánoel, antiregalos, antiárbol, antibelén, antitó, después de cenar un corriente y común 30 de diciembre y estar los cuatro de charla en el sofá con temas tan apasionantes como "¿Cuánto dinero me darás al mes si me tengo que ir a vivir fuera?" dice que lo único que le falta para estar realmente feliz es entonar un villancinco?
-Una vez los cuatro estáis cantando "Haciaaa Belééééén va unaaaa burraaaaaaa" por no darle un disgusto al hombre y porque el momento de las estrenas está cerca, ¿añade que es una gran gran gran gran lástima no tener una zambomba y entonces imita el sonido y el movimiento de tan molesto instrumento?
-¿Viene a tu casa un amigo de tu hermana de dos metros y te pide que le depiles el bigote con cera? Cuando terminas, ¿tu madre te exige que le enseñes a Javi el árbol de Navidad y tú la miras como diciendo "mamá, es simplemente un árbol, no hay mucho que enseñar..."?
-¿Llegas al trabajo el día 2 y una compañera te dice que se acordó de ti en sus deseos de Nochevieja y pidió expresamente que tuvieras la vida de un cepillo de dientes, es decir, con pasta, un buen mango, y que te cepillaran por lo menos tres veces al día? (GRRRR, ¿qué te juegas que ahora por decirlo no se cumple? Jo)
-¿Te pones triste en Nochevieja, un poco piripi, vale, porque te das cuenta de que algo con lo que llevas soñando cinco años, va a cumplirse éste y eso te aterroriza, sobre todo porque tienes miedo de que los cambios no sean para mejor, de que tu decisión no sea la acertada; y te pones triste también porque te acuerdas de que hace seis años, cuando eras una romántica y creías en el amor eterno y ese tipo de cosas que ahora te hacen gracia, estabas convencida de que te casarías en el 2007, sólo porque el 10 de noviembre, tu día favorito, caía en sábado? (¿¿Taba tonta o qué?? ¿¿¿Casarme con 22 años??? Es más, ¿casarmeee? Callaaa, callaaa)
Si contestas "sí" a más de dos preguntas, ¡que no cunda el pánico! Aún podemos salvarte. Pero si contestas "sí" a todas, como es mi caso, esto, eeehhh... NECESITO AYUDA :p
¡Gracias por los ánimos al post anterior! Cuando publiqué eso, ya estaba todo bien, y ahora ya está todo mejor ;-)