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Diario de una joven maniática: II parte
¿Quieres venir conmigo al paraíso?
Acerca de
Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca. Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas, llena del alma mía. Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía. Me gustas cuando callas y estás como distante. Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: Déjame que me calle con el silencio tuyo. Déjame que te hable también con tu silencio claro como una lámpara, simple como un anillo. Eres como la noche, callada y constelada. Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Distante y dolorosa como si hubieras muerto. Una palabra entonces, una sonrisa bastan. Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
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ADICCIONES TOTALMENTE INSUSTITUIBLES POR NINGÚN OTRO VICIO :)
SERÁ POR ADDICIONES... :)
TAMBIÉN ESTOY ENGANCHADA A...
Espacio para chistes...
- ¿Qué le dice un jaguar a otro? - Jaguar yu?
Sindicación
Dime, cuando lo sepas, si te quedas conmigo...
 
Si vas a irte, vete, pero no te despidas. Sal de noche, sal a oscuras, sal descalza y de puntillas, niña vete. Vete y cierra la puerta, que no quiero verte salir de mi vida...
(¿No te recuerda a nada el título? En fin, vayamos al post...)

Roma no es una ciudad de Italia, no hagáis caso de los mapas. Mienten como los boleros, que diría Ana Belén.

Roma
es un cielo nublado enmarcando calles, monumentos o cualquier lugar cargado de cientos de años que se convertía en especial, al menos a mí me lo parecía.

Roma son risas exageradas en restaurantes de pizzas enormes que llaman la atención de los camareros porque contrastan con el calmado tono al que están acostumbrados, es el alboroto.

Roma son conversaciones de cualquier tipo con tus amigos, de política, de historia, de recuerdos, de confesiones, conversaciones que sólo en Roma se pueden tener, de sexo, de pan bimbo, de todo.

Roma es que te cueles entre mis pensamientos cuando atravieso la Piazza Navona, así, inesperadamente, pero sin importarme hacerte un sitio entre los muchos detalles y momentos que me rodeaban, entre ese ambiente bohemio de artistas olvidados (o quizás nunca recordados), entre esas cafeterías en las que jamás estaré, al menos mientras las Coca Colas sigan costando 6 euros.

Roma es dejar las minifaldas o camisetas de tirantes en la maleta el día que visitas el Vaticano, es darte cuenta de que, a mi manera y para nada en un sentido religioso, para mí también puede tener encanto una iglesia (quién lo iba a decir...)

Roma es colarse en el autobús, ¡hasta creo que se habrían burlado de nosotros si hubiéramos pagado! Y no tener miedo por ir de ilegales, sino por si se tumba en plena avenida, y es que los autobuseros de Roma conducen inclinados...

Roma es abandonar los prejuicios y timideces de los adultos y luchar con Annabel como dos niñas en el centro del Coliseo, simulando ser dos gladiadores que pelean con armas tan poderosas como un paraguas y una guía turística. Y ella gana, y yo me hago la muerta, y Juanjo y Carla nos fotografían divertidos ante nuestra pequeña locura transitoria.

Roma son llamadas a España desde la Fontana di Trevi o la Piazza Spagna, ignorando las puñeteras y desorbitadas tarifas del Roaming, porque estás allí, y lo quieres contar, y quieres que te cuenten y que las voces de las personas que necesitas sentir cerca lleguen hasta ese lugar que a ti te deslumbra.

Roma es gastarte casi la mitad de tu sueldo en unas botas que posan elegantes en el escaparate de una zapatería italiana, y no importarte porque estás en Roma (y porque tu sueldo es mínimo y su mitad más, vaaaale, jaja)

Roma es aprender de tus amigos, que saben tantas cosas que ni ellos saben que las saben. Y te enteras de por qué La Piedad está ahora acristalada o descubres el motivo del martillazo de Miguel Ángel a su perfecto Moisés.

Roma es meter la mano en La Bocca della Verità, es el Corso, las plazas, los obeliscos o los camareros simpáticos que se fotografían con nosotros después de una velada de bromas (con deciros que estuve hablando con uno de ellos de lo delicioso que es meter el dedo en los botes de Nocilla y chuparlo... ñaaaaam. Sin gestos obscenos, que os veo venir)

Roma es el limoncello, vale, lo reconozco, una botella a medias con Carla tiene fatales (¡pero divertidas!) consecuencias que quedarán para siempre inmortalizadas en tres vídeos que me intimida colgar aquí... sobre todo porque Juanjo interrumpe la grabación cuando sale enfadadísimo de la habitación para chillar aquello de "¡¡¡os estáis pasando, sobre todo tú, Laura, que tienes una risa muy escandalosa!!!". Jo...

Roma es un aterrizaje complicado en la inmensa T4, un escalofrío al escuchar cómo todo un avión aplaude emocionado al tocar el suelo. Quizás alguno pensaría, ante tanta turbulencia, que la cosa se ponía negra... yo estaba más preocupada por mi tableta de chocolate, ¡que empezaba a derretirse! (y que tuve que tirar, snif)

Roma también es echar de menos otras ciudades, como por ejemplo París, quiero decir, todas las cosas que allí sucedieron.

Y llegué a casa, pero entre Roma, Madrid y París, había pasado ya mucho tiempo...

-¿Me habéis echado de menos?
-Si te digo la verdad, nos habíamos empezado a olvidar de ti...


By mi padre :S

-¡Jo!
-¿Qué te pasa?
-Es que es mu raro ver a la teta en casa, me da hasta vergüenza mirarla y que me hable...


By Cristina :S

-¡Oye! No hace ni media hora que estoy en casa y... ¿¿os ponéis a ver una película??
-Ay, Laura, entiéndelo, todavía nos tenemos que volver a acostumbrar a ti...


By mi madre :S

P.D- ¿Qué le habéis hecho a mis dibujitos moninos de la izquierda? ¿Un médico en la sala? ¡No respiran! Me salen con una cruz fea, ¿a vosotros también? :( Con mi sensibilidad no se juega, ¡jo! ¿A que me mudo de servidor, eh, eh, eh?

Y después de este arrebato de niña pequeña, sólo me queda decir que las vacaciones me han sentado estupendísimamente, aunque no lo parezca :p
 
Quedó algo de NOSOTROS en esos lugares...
Aaaaayyyyyy...

Si estuviera en casa, os contaría con mayor detalle lo cerca cerquísima que estuvimos de perder el avión porque un "alguien" eligió las vías del tren que nos llevaba al aeropuerto para... suicidarse.

Os contaría también los crèpes de Nutella, los divertidos problemas malentendidos con el idioma, los paseos por la orilla del Sena, los casi 400 momentos inmortalizados en la cámara de fotos que me regaló mi papi cuando acabé la carrera (yujuuu), lo mucho muchísimo muchísimo muchísimo que he reído... y DISFRUTADO.

Pero no estoy en Valencia, sino en la ciudad donde viviré a partir de... ¿septiembre? ¿octubre? (¡mi vida es incierta!). De todas formas, quería dejaros este souvenir que traje para vosotros antes de irme a Roma (síííí, síííí, ¡¡¡ahora toca Roma!!!)



París · Torre Eiffel · Chocolate en la cama · Reír · Jugar · Soñar · Cantar · Arco del Triunfo · Sacré Coeur · Los 14 barrios que admiramos · Tú.
 
"Sube conmigo, estas escaleras dan al verdadero cielo de Madrid". Y a mí, que me pierden los misterios... me dejé coger del brazo, sonreí y dije que sí...
Joé, soy como los granos puñeteros en todo el escote... cuando parece que se van, ¡aparecen de nuevo! :p
(o eso me cuentan mis amigas, claro, que yo los escotes perfectos, je je je)


En resúztacé que se resuzta que cuando estaba todo pensado y calculado, un pequeño imprevisto de última hora llamado "la familia, SOBRE TODO LA AJENA, siempre dando por... " nos obliga a un ligero cambio de planes, con tres únicas consecuencias:
-Tres eurillos por el cambio de billetes
-Un hotel de lujo en el centro de Madrid, ¡guau! (Bueno, bonito y BARATO, que si no, no lo reservo :p)
-Un par de días más con mi familia, y eso es siempre tan divertido :)

Mi padre me lleva todas las mañanas a la playa. Él se tumba con sus vaqueros y su camiseta (¡y no se lo quita! ¿Qué quieres, que me queme, hija?) y yo con mi bikiqui COMPLETO (amos a ver, esto del topless es como el sexo: tus padres saben que lo practicas, pero mejor que no te vean en plena faena...) El hombre se me pasa las horas diciendo:
-¡Laura! ¡Sácame en el blog! Cuenta lo de que me he comprado un "Ipúd" para escuchar mis clases de la UNED mientras camino por la calle.
-Ipod, papá, Ipod. ¡Y el blog es mío! ¡Que desde que te has enterado de que escribo en Internet parece que quieras quitarme todo el protagonismo!


De todas formas, padre, no hace falta que me lo pidas, ¡si yo te saco igual! De hecho, os lo tengo que advertir: si alguna vez vais a la playa y veis a un atractivo hombre (al lado de una rubia encantadora) chupándose el dedo índice y levantándolo al aire, ESE ES MI PADRE, que investiga en qué dirección va el viento para sacudir la toalla. OS LO JURO. Dice que según la parte del dedo que se enfríe antes... o algo así. Es un momento de "no, yo no conozco a este hombre..." que tengo que vivir todos y cada uno de los días. Pero qué queríais, si ya os conté que se orienta por Madrid con brújula...

Y así estamos... el resto del tiempo, cuando no está en la playa, se dedica a poner anuncios en el segundamano y vender cosas. Cosas de mi hermana, que es lo chocante. Cosas que mi hermana no sabe que está vendiendo, que es lo que me acojona a mí. Porque cuando ella, adolescente insportable de pasiones hiperbólicas, descubra que su querida guitarra eléctrica ya no es suya... ¡se desata el huracán! Sólo espero que pase cuando yo ya me haya instalado en... allá donde se cruzan los caminos :p

Y por lo demás, pues vacaciones (¡no madrugo!), comidas de despedida con los compis del trabajo (¡NO ME DEJÉIS VOLVER A BEBER SANGRÍA!), gimnasio con multitud de televisiones emitiendo Los vigilantes de la playa (que hay que ser MUY CRUEL para ponerte en los morros esos cuerpos esculturales mientras tú jadeas sobre la cinta de correr... "mira mona, lo que nunca podrás ser (ellas) y lo que nunca podrás tener (ellos)", helados derretidos con Annabel y Carla, indicando en inglés a guiris cómo llegar al metro, que premiaron nuestra buena voluntad con algo parecido a "¡¡¡¡ohhhhh, he estado en London, Paguííís, Roma, Amsterdam, y las chicas más simpáticas sois las valencianas!!!!" (o eso entendí yo gracias a las clases de Joe) y... todo un mes por delante lleno de momentos imborrables, estoy segura ;-) ¡Así que allá vamos!

Eso sí, cuidadme el blog que os tendré vigilados :p

Hasta pronto, mariposillas.