Adelante
“Somos salvajes y los salvajes miramos adelante y no hacia atrás...”escucho estas palabras y me parece que las canta Holden, desgañitándose la garganta con cada frase en un vagón de cualquier tren. Con un cigarro sin encender en la boca, los pies descalzos, cruzados y apoyados en el asiento de enfrente... me lo imagino así...mirando siempre hacia delante, consciente de que la vida no es lo que soñaba, consciente de que lo único que le queda por hacer es acatar los dictados de una sociedad que le da asco...
A Holden, de repente y en un segundo, se le oscurece la mirada y se le ahoga la voz, y canta bajito... casi es un susurro...”puedo abrir los ojos y no ver más allá, puedo hacer mil cosas y nada en especial...nada me importa”. Se quita el cigarro de la boca, nervioso. Se levanta la gorra y se atusa el pelo. Vuelve a colocársela, firme, sobre su cabeza. Y sonríe al ver pasar por la ventana una banda de patos que vuela hacia el sur...y de nuevo, mientras se despide con un guiño de esa V perfecta, como los salvajes, mira hacia delante.
A Holden, de repente y en un segundo, se le oscurece la mirada y se le ahoga la voz, y canta bajito... casi es un susurro...”puedo abrir los ojos y no ver más allá, puedo hacer mil cosas y nada en especial...nada me importa”. Se quita el cigarro de la boca, nervioso. Se levanta la gorra y se atusa el pelo. Vuelve a colocársela, firme, sobre su cabeza. Y sonríe al ver pasar por la ventana una banda de patos que vuela hacia el sur...y de nuevo, mientras se despide con un guiño de esa V perfecta, como los salvajes, mira hacia delante.





