S/T
Decirles a ustedes por qué no hubo ganas de blog desde que me descalcé los tacones aquella tarde sería una retahíla nauseabunda. Hablaría un poco de esa Semana Santa que inevitablemente me droga y de los efectos inevitables de la extraña primavera de heladas que dejamos atrás, incluso de ocupaciones varias.
En realidad estuve, sencillamente, desconectada. O para ser más exactos, en stand by. Apenas pendiente de las cosas pero con un minúsculo pilotito encendido; una lucecilla desganada que hoy me ha empujado a las punchi de la noche a decirles algo. A sabiendas de que ya no queda casi nadie de quienes me leían porque se han aburrido a la segunda o tercera vez que pasaron por aquí.
Bueno, pues hablando para mí misma, más preocupada por mantener este cuaderno con vida que de decir algo coherente.
A estas alturas hace un calor incomprensible; hoy unos amigos míos, futuro matrimonio, discutían por la necesidad o no de instalar el aire acondicionado en el salón de su nueva casa... Yo, que tanto me he quejado este invierno desagradable por los fríos no solicitados, ahora me relamo de pensar en la sola posibilidad de situar mi pequeño loft en dieciséis grados groenlandeses de un solo clic...
A lo mejor ese frío nuevo, falso y puñetero, me recoloca otra vez.
En realidad estuve, sencillamente, desconectada. O para ser más exactos, en stand by. Apenas pendiente de las cosas pero con un minúsculo pilotito encendido; una lucecilla desganada que hoy me ha empujado a las punchi de la noche a decirles algo. A sabiendas de que ya no queda casi nadie de quienes me leían porque se han aburrido a la segunda o tercera vez que pasaron por aquí.
Bueno, pues hablando para mí misma, más preocupada por mantener este cuaderno con vida que de decir algo coherente.
A estas alturas hace un calor incomprensible; hoy unos amigos míos, futuro matrimonio, discutían por la necesidad o no de instalar el aire acondicionado en el salón de su nueva casa... Yo, que tanto me he quejado este invierno desagradable por los fríos no solicitados, ahora me relamo de pensar en la sola posibilidad de situar mi pequeño loft en dieciséis grados groenlandeses de un solo clic...
A lo mejor ese frío nuevo, falso y puñetero, me recoloca otra vez.
Comentario:
juntos otra vez!!!
http://home.business.utah.edu/~pmktzx/New%20Web%20Elements/Happy%20Family.jpg
http://home.business.utah.edu/~pmktzx/New%20Web%20Elements/Happy%20Family.jpg





