Dando a conocer mis textos
Este es uno de los relatos que he escrito.
En silencio sube la pared de ladrillos del unico edificio de mas de 7 pisos,15 para ser exactos, su humedo hocico resopla mientras las 3 patas de cada dorso clavan sus garfios, haciendo pequeños agujeros en los que se introducen, manteniendole hasta que sus garras de las extremidades superiores e inferiores aupan su cuerpo coriaceo un poco mas hacia su destino, el decimo piso, donde se halla una dulce presa, un chiquillo de 10 al que lleva tiempo espiando.
Cada vez queda menos, 2 pisos más que no tardara en subir, se relame de gusto, conoce bien el sabor de la sangre infantil, hay que darse prisa, no puede evitar esa inquietud que le produce la sed, la ultima ascension, entra por una ventana que abre con sigilo, las extremidades dorsales las guarda, con las normales es suficiente, busca la habitacion del niño, la baba cae de los finos dientes que forman su mandibula, y su puntiaguda lengua se mueve incontrolable con ganas de notar el caliente tacto del flujo sanguineo.
Lo ve, el bello alimento, tumbado en la cama durmiendo plácidamente, se pone encima apoyandose con cuidado, abre la boca cuando el crio despierta y le ve, mas no grita, sonrie maliciosamente, sabe algo, se nota en su mirada inteligente, su cazador lo comprende, los papeles se invierten, pues el inocente crio cambia de rostro,
sus ojos se vuelven enormes puntos negros brillantes, su boca posee una enorme mandibula con gigantescos colmillos que cortan la cabeza de su "cazador".
Mañana su madre vera la mancha verde y le echara una bronca por comer entre horas, es malo para su peso.
No queda sino batirse (Capitan Alatriste)
En silencio sube la pared de ladrillos del unico edificio de mas de 7 pisos,15 para ser exactos, su humedo hocico resopla mientras las 3 patas de cada dorso clavan sus garfios, haciendo pequeños agujeros en los que se introducen, manteniendole hasta que sus garras de las extremidades superiores e inferiores aupan su cuerpo coriaceo un poco mas hacia su destino, el decimo piso, donde se halla una dulce presa, un chiquillo de 10 al que lleva tiempo espiando.
Cada vez queda menos, 2 pisos más que no tardara en subir, se relame de gusto, conoce bien el sabor de la sangre infantil, hay que darse prisa, no puede evitar esa inquietud que le produce la sed, la ultima ascension, entra por una ventana que abre con sigilo, las extremidades dorsales las guarda, con las normales es suficiente, busca la habitacion del niño, la baba cae de los finos dientes que forman su mandibula, y su puntiaguda lengua se mueve incontrolable con ganas de notar el caliente tacto del flujo sanguineo.
Lo ve, el bello alimento, tumbado en la cama durmiendo plácidamente, se pone encima apoyandose con cuidado, abre la boca cuando el crio despierta y le ve, mas no grita, sonrie maliciosamente, sabe algo, se nota en su mirada inteligente, su cazador lo comprende, los papeles se invierten, pues el inocente crio cambia de rostro,
sus ojos se vuelven enormes puntos negros brillantes, su boca posee una enorme mandibula con gigantescos colmillos que cortan la cabeza de su "cazador".Mañana su madre vera la mancha verde y le echara una bronca por comer entre horas, es malo para su peso.
No queda sino batirse (Capitan Alatriste)
Comentario:
sta muy bien el texto.. final inesperado :D





