Mi amigo el lingüista dice que...
... la forma correcta de escribir Elena es sin H. Y que la confusión se deriva porque procede del griego "elenos" (y que no me puede poner los caracteres en griego porque el teclado no lo permite).
En griego las mayúsculas son diferentes de las minúsculas, por tanto la "eta" mayúscula se escribe como la "H" nuestra y en minúscula se escribe como una "n" alargada. De forma que, al ver escrito el griego Hlenos ("elenos") la gente tiende a escribir Elena con H, cuando lo correcto es sin "h".
Y mirando por ahí:
La forma Helena como variante de Elena tiene su origen en la forma latina del nombre (Helena o Helene). Sí que en origen fue un error originado en la latinización, pero en su transmisión a las lenguas románicas la forma es completamente legítima, pues se toma del latín y no del griego directamente.
Existe otro nombre coincidente formalmente, Heleno/Helena (con las variantes Helenio/Helenia), que sólo puede escribirse con H y que deriva del latín Hellenus y éste del gentilicio hellenus, "heleno, griego".
Los homónimos no son raros, como no lo son las formas variantes y los errores generados por malas lecturas o malas interpretaciones en el pasado que, con el paso de los años, devienen variantes legítimas o incluso nuevos nombres. Y éste es el caso de Elena/Helena.
En griego las mayúsculas son diferentes de las minúsculas, por tanto la "eta" mayúscula se escribe como la "H" nuestra y en minúscula se escribe como una "n" alargada. De forma que, al ver escrito el griego Hlenos ("elenos") la gente tiende a escribir Elena con H, cuando lo correcto es sin "h".
Y mirando por ahí:
La forma Helena como variante de Elena tiene su origen en la forma latina del nombre (Helena o Helene). Sí que en origen fue un error originado en la latinización, pero en su transmisión a las lenguas románicas la forma es completamente legítima, pues se toma del latín y no del griego directamente.
Existe otro nombre coincidente formalmente, Heleno/Helena (con las variantes Helenio/Helenia), que sólo puede escribirse con H y que deriva del latín Hellenus y éste del gentilicio hellenus, "heleno, griego".
Los homónimos no son raros, como no lo son las formas variantes y los errores generados por malas lecturas o malas interpretaciones en el pasado que, con el paso de los años, devienen variantes legítimas o incluso nuevos nombres. Y éste es el caso de Elena/Helena.





