logotipo

img_google
Elena sin H
Acerca de
Una de esas extrañas personitas INTJ. Por cierto, si eres un ENFP (y no te llamas Jacobo) llamame... juas!!!
Sindicación
 
Expectativas = Utopías
Crear expectativas falsas es otra forma de mentir. Tal vez la más grosera e inhumana, pues éstas manipulan las esperanzas.

La esperanza, esa proyección de un futuro mejor es el mayor y más preciado bien del hombre y tal vez su única posibilidad de supervivencia, como cita Victor Frankl “permitiéndole trascender su realidad inmediata por más adversa que esta sea”. La esperanza es esa luz que nos mantiene vivos aún en las condiciones más desastrosas e inhumanas.

Destruir este anhelo personal o corporativo, con los golpes de una cruda realidad y desengaño, sea tanto en política o en los deportes. O aferrarnos a cualquier eufemismo galardonado de nuestros triunfos; y sobre todo realzarlos cínicamente para evitar encararnos a una realidad sin atenuantes es una vil estafa a lo más preciado de nuestros valores personales y nacionales.

“Ofrecer, ofrecer hasta vender y después de vendido olvidar lo prometido”; y es que los políticos tradicionales (malos políticos) nos venden un futuro inalcanzable para arrebatarnos “los presentes”. Es decir acarrear votos, prebendas y riquezas, fechorías de las cuales -están seguros- saldrán impunes ya que es necesario salvaguardar un pretendido orden democrático. Democracia que es usada para defender este tipo de acciones no es democracia. Democracia que permite conservar el statu quo para quienes tienen status (aunque no muy quo) y mantener en la miseria a las grandes mayorías no es democracia. Si podríamos refrasear diciendo: “Democracia, democracia, cuantas fechorías se cometen en tu nombre.”



No vivamos los sueños de utopías cuando hay otras Utopías reales que no podemos o no nos atrevemos a solucionar. No terminemos de destruir los últimos sueños. La paciencia se esta agotando y el tiempo es menor cada día.



Fuente: César Ferradas (Publicado CENTRUM al Día, Junio 2004)
 
Comentario:
Cuanto tiempo, señorita! Le recomiendo la lectura "Ensayo sobre la lucidez" de José Saramago.
No