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Elena sin H
Acerca de
Una de esas extrañas personitas INTJ. Por cierto, si eres un ENFP (y no te llamas Jacobo) llamame... juas!!!
Sindicación
 
Todo un Don Juan... Puaj!
La seducción es su principal arma y la usan a la perfección. La apostura no es indispensable, pero siempre son encantadores y se pasan la vida conquistando mujeres que después se sienten engañadas. ¿Has conocido a alguno?

No serías la única, porque según el psicólogo clínico Sergio Argüello, este tipo de hombres -a quienes se les llama “Don Juan” en alusión a la obra El burlador de Sevilla, de Tirso de Molina- abundan. Son personas que se valen del engaño o falsas promesas para cortejar a sus víctimas, y tras conseguir lo que desean, las dejan.

Esto les lleva un par de semanas y puede prolongarse hasta dos o tres meses, pero no más, porque en ese lapso ya tienen vista a la otra “presa”. Suelen tener relaciones “sentimentales” simultáneas, porque la fidelidad no es precisamente su rasgo más notorio.

Identifíquelos

Son egocéntricos, coquetos, tiernos, falsos y hábiles para enamorar, razón por la cual son codiciados. Su carácter es variable y no pueden controlar sus manifestaciones afectivas, afirma Argüello.

A lo anterior, el psiquiatra Mauricio Aquino, especialista en Sexualidad humana, agrega que son caballerosos y cuidan su arreglo personal mientras consiguen su objetivo, pero también son manipuladores y mentirosos, y su principal defecto es el egoísmo, pues por satisfacerse a sí mismos, no les importa el daño que causan en sus parejas.

A diferencia del “Casanova” -como se conoce a aquel que pretende chicas sin crearles castillos en el aire- el “Don Juan” ofrece el cielo y la tierra hasta que consigue que el objeto de su deseo se enamore de él, para abandonarlo inmediatamente después.

Argüello puntualiza que el “Don Juan” tiene componentes sádicos, lo cual es enfermizo, porque además humilla a sus ex novias y la familia de ellas. Pocos se llegan a casar, y si lo hacen, no cambian; mientras más viejos, se vuelven más expertos en el arte de la seducción. Por si fuera poco, su “éxito” con las mujeres estriba en que descubren sus necesidades y las saben complacer.

En ocasiones manifiestan celos, cuando se ven amenazados por otro pretendiente, pues el hecho de perder a una mujer conquistada es un insulto a su virilidad, ya que siempre quieren tener el control.

¿Por qué son así?

Esta conducta responde a necesidades insatisfechas muy profundas, explica Aquino. Una de ellas es la búsqueda inconsciente de la mujer ideal, que sólo está en su mente, quizá porque no han resuelto el complejo de Edipo (enamoramiento de un hijo hacia su madre) y buscan la figura materna. Esta situación les produce inseguridad, pero la disfrazan con sus habilidades de conquistadores.

También se da para reforzar su virilidad y ganar prestigio al ser envidiados por sus compañeros, posiblemente porque de niños no gozaron de esa popularidad y hasta fueron discriminados, hace ver Aquino.


El “donjuanismo” también se da en hombres que han sufrido la pérdida de seres queridos: le huyen al amor para evitar el sufrimiento que ocasionaría una separación, lo cual indica inmadurez emocional, concluye.

Así las prefieren

Aunque no existe un patrón establecido del tipo de mujer que buscan, prefieren las menos experimentadas en el amor, y mientras más virginales, mejor, indican los profesionales, porque cada conquista se convierte en un reto, y en un punto más a su favor, de acuerdo con su concepto erróneo de hombría. Por el contrario, relacionarse con una chica que no goza de buena reputación no les resulta placentero.


Juas!
 
Comentario:
1.000 gracias...

P.D. 999 besos...
 
Comentario:
Estupendo!
 
Comentario:
Con tu permiso y, si no te importa, voy a utilizar parte de este texto en el blog.

Si te molesta o no quieres, me lo dices...

P.D. Gracias y besos a partes iguales...
No