BIENVENIDOS A ESTE FALLO ALEATORIO
Disculpen las molestias…
Fallo: falta o error, Aleatorio: dependiente de algún suceso fortuito. Para empezar distingamos los términos: por ejemplo, alguien confunde las llaves del coche con las de casa a las seis de la mañana después de pasarse con los cubatas e intenta arrancar el edificio, este es un fallo común. Alguien se olvida de pagar la factura de la luz y le vence el plazo el mismo día en que tiene prevista la visita de sus suegros, este es un fallo garrafal. Alguien confunde el bote de la laca con el desodorante, este es un fallo de imbéciles, pero también es un fallo aleatorio. Los fallos aleatorios son aquellos que más rabia te producen aunque sus inconvenientes sean menores, porque en otro tipo de fallos uno ha puesto de su parte para que se den o precisamente no ha puesto de su parte lo suficiente para que no sucedan, pero un fallo… “aleatorio” ah! eso es otra cosa, depende del azar, de la mala leche del destino, de si Venus está mal alineado con Marte y está metiéndole el dedo en el ojo a Júpiter. Por muy apañado, hábil o inteligente que uno se crea nunca estará a salvo de un error aleatorio. Y es que hay que aprender a vivir con la certeza de que Murphy tenía más razón que un santo cuando decía aquello de: cualquier cosa que pueda ir mal…irá mal, deberían canonizarlo. Este espacio es el fallo aleatorio producido por una inquietud sin resolver, es un fallo aleatorio forzado, pero no por ello menos fortuito. Así que si la leen y la encuentran una verdadera equivocación ya sabrán a que se debe. Que no se dé el caso de que una, por un error aleatorio de cálculo, no les haya prevenido antes. Quédense, y sigan fallando a mi favor…
Fallo: falta o error, Aleatorio: dependiente de algún suceso fortuito. Para empezar distingamos los términos: por ejemplo, alguien confunde las llaves del coche con las de casa a las seis de la mañana después de pasarse con los cubatas e intenta arrancar el edificio, este es un fallo común. Alguien se olvida de pagar la factura de la luz y le vence el plazo el mismo día en que tiene prevista la visita de sus suegros, este es un fallo garrafal. Alguien confunde el bote de la laca con el desodorante, este es un fallo de imbéciles, pero también es un fallo aleatorio. Los fallos aleatorios son aquellos que más rabia te producen aunque sus inconvenientes sean menores, porque en otro tipo de fallos uno ha puesto de su parte para que se den o precisamente no ha puesto de su parte lo suficiente para que no sucedan, pero un fallo… “aleatorio” ah! eso es otra cosa, depende del azar, de la mala leche del destino, de si Venus está mal alineado con Marte y está metiéndole el dedo en el ojo a Júpiter. Por muy apañado, hábil o inteligente que uno se crea nunca estará a salvo de un error aleatorio. Y es que hay que aprender a vivir con la certeza de que Murphy tenía más razón que un santo cuando decía aquello de: cualquier cosa que pueda ir mal…irá mal, deberían canonizarlo. Este espacio es el fallo aleatorio producido por una inquietud sin resolver, es un fallo aleatorio forzado, pero no por ello menos fortuito. Así que si la leen y la encuentran una verdadera equivocación ya sabrán a que se debe. Que no se dé el caso de que una, por un error aleatorio de cálculo, no les haya prevenido antes. Quédense, y sigan fallando a mi favor…





