<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/elfarodelfindelmundo/rss20.xml"><title><![CDATA[Habia una vez un faro]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elfarodelfindelmundo/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Pequeñas paranoias cotidianas.]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hourly]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[1]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elfarodelfindelmundo/c_2.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elfarodelfindelmundo/c_1.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elfarodelfindelmundo/c_2.htm"><title><![CDATA[Montaña.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elfarodelfindelmundo/c_2.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/elfarodelfindelmundo/http://blogs.ya.com/elfarodelfindelmundo/files/pedra_petit_2.jpg" alt="" border="0" width="800" height="600"/><br/><br/>Caminando entre valles al pie de la montaña, me perdia intencionadamente por rincones que no estaban en el mapa. Veia una era, con la mies recogida, formando rodillas, a lo lejos, parecian ovejas, grandecitas, eso si. Poca gente, mucho calor en el campo. Me refugié en una umbria junto a un arroyo abundante de agua fresca. La sensación era agradabilisima. Allí estabamos yo y mi circunstancia disfrutando de la jornad. <br/>Mi ojo se disparaba a través de la cámara. Queria probarla y probarme a mi. Hay tanta belleza en la vida. Sólo hay que saber mirar.<br/>Y el Pedraforca, desde arriba, dominandolo todo, ajeno a todo, por encima de todo, con su piedra blanca y su tartera por donde han bajado todo tipo de gente. Y sigue entera, sin gastarse, haciendo disfrutar a la gente que sube agotada y maldiciendo y se extasia cuando llega a la cumbre y observa los valles. Magnifica vista.<br/>Años atrás varias veces la disfruté yo, ahora me conformo con estar a su alrededor, con que me tenga en su falda, como una abuela cariñosa, disfrutando en el refugio de la gente cansada, alegre, sudada, que buscan cobijo en su interior. Niños y adolescentes que empiezan a admirarla. Adultos como yo, que la queremos con devoción.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elfarodelfindelmundo/c_1.htm"><title><![CDATA[Pequeño cuento de amor.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elfarodelfindelmundo/c_1.htm]]></link><description><![CDATA[Ella le hablaba siempre en verso, él le contestaba en prosa. La distancia los separaba y eso les unia. El soñarse y no tenerse, alzar los brazos y no tocarse, como seres puramente etéreos jugaban a buscarse. Ella le proponia un jeroglifico, él soltaba un paradigma. Corria detr´s de su ventana cuando sabia que no estaba. Ella, escondida detrás del matorral, soñaba con despertar.<br/>A través de sueños y espacios inventaron seres y batracios. Grabaron sus nombres en las alas de las golondrinas y volando van y vienen y sueñan y se quieren.]]></description></item></rdf:RDF>
