logotipo

img_google
para abrirte el corazón
Trocitos de mí mismo, jirones de lo que llevo dentro.
Acerca de
Hoy no hace ni frío ni calor, no corre fuerte el viento, no hay nada especial que me haga reintentar esta aventura, sólo el deseo de volcarme... y cada verso es un jirón de piel.
Sindicación
 
Corriendo
A las 7.30 a.m. vibró el telefóno móvil. Un ruido seco. Un mazazo. Todavía faltan quince (maravillosos) minutos para que la (horrorosa) melodía del despertador inunde la habitación con sus notas. Lees sin leer, casi sin enterarte de nada, y sin embargo algo dentro de mí se activa. Antes de entrar a trabajar ya tienes que hacer un recado. Sólo de pensar en el día de hoy me dan ganas de no levantarme.

Dúchate corriendo. Desayuna corriendo. Equivócate de autobús, por ir corriendo. Llega con la lengua a rastras, en el momento en que suena la sirena de entrada, pero justo a tiempo. Gracias a que has ido corriendo. Da las clases corriendo; los niños de tres años son tan lentos..., será que sólo tienen tres años y no ven la necesidad de ir por la vida corriendo.

Más quehaceres por la tarde, para ir corriendo, en un metro que no siempre vuela, en un tráfico apto para no ir corriendo. Tres horas de curso en el que nadie te descubre el Mediterráneo, y ya tu cabeza se ha ido corriendo a cualquier otro sitio donde después de aquí deberás irte corriendo. Repaso con la cabecita la maleta que hice ayer (corriendo), y por hacerlo así (corriendo) me he olvidado un par de cosas bastante importantes. Y como diría mi madre: "eso te pasa por ir corriendo".

Mañana sonará el despertador, una ducha corriendo, y a coger un avión corriendo, que raudo me llevará a otra ciudad, que, si quiero verla medianamente bien, tendré que visitarla corriendo. Y ya tengo en mente los días de la semana que viene. Mi cabeza ya va corriendo.

Y estas líneas quizá sean una vergüenza, pero es lo que tiene la prisa, y que las he escito corriendo. Y ya se sabe: "vísteme despacio...". No me da tiempo a corregir. Me voy corriendo.