Convencional
No asoma el sol por mi ventana. Debería. Son las 7.30 de la mañana y junio brilla en todo su esplendor. Se ve que una nube se ha plantado delante, y el bochorno que nos espera es de padre y muy señor mío. Siento que se me relentiza el razonamiento, tardo algo más en afeitarme, me recreo bajo el agua caliente, y en lugar de cinco galletas me como siete, una breve concesión a la obesidad. Ya salgo tarde, lo estoy viendo, pierdo el tren. Hoy no tiene pinta de ser un día al uso. Demasiado calor. El maquinista es un tío simpático y el tren llega tarde, eso sí, como si fueramos camino de un campo de concentración, y bien concentrado a lo suyo un amante esporádico se pierde contando los árboles de la Casa de Campo. Me ve. Él también llega tarde. Lo normal hubiera sido no encontrármelo, pero hoy no es una jornada normal.
14. 30 y llego justo. Apearse del metro en Cuatro Caminos, y ya sí que llego tarde. Bueno, no soy el único, así que me toca esperar. Hoy yo invito a comer, una socorrida ensalada y un plato descongelado de mamá. ¡Horror!, en la cocina hay.... ¡un pintor! Nos colocamos convenientemente con la peste a pintura, y nos vamos a comer fuera. Un silbido nos reclama, nos piden empujar una furgoneta: al volante un señor bien castizo, que se cree que todo en Madrid está cerca, por la parte trasera-izquierda, un suramericano todo dientes él, y a la derecha una señora de avanzada edad que miente tanto como respira. La calle Huesca, señora, no está ahí, o sí, ahí y tres manzanas más. Bye.
Después de comer, café..., y cama..., momento siesta sin dormir, de las que molan. Una nueva cita, y llegamos tarde. Apeénse del metro en Iglesia (maldita Línea 1!!). Vamos a comprar un regalo a una librería, son casi las nueve, y la librera nos regala su pase a la zona vip a la fiesta de presentación de la peli de maricas del momento. Organiza la revista Zero. ¿Pero si hoy es miércoles? La noche es joven. La zona vip vergonzosa: un refresco 9 euros, ja! Mucho famosillo de medio pelo y lleno de caspa. Huímos.
Cibeles. 1,00 de la mañana, o más. "Yo no puedo ofrecerte un amor convencional". Maldita sea la gana de un amor al uso, ni siquiera de un amor. Si se te ocurre decirme que me quieres móntate en el primer autobús. Nos tomamos una copa, y nos puede la urgencia. Cogemos un taxi para llegar cuanto antes. Una última sacudida pone fin a este día extraño.
Es divertida tu falta de convencionalidad, que no se molesta en ofrecer amores ni tardes de siesta para dormir. Destroza mis convencionalismos. ¡Fóllame la mente y déjame disfrutar!
14. 30 y llego justo. Apearse del metro en Cuatro Caminos, y ya sí que llego tarde. Bueno, no soy el único, así que me toca esperar. Hoy yo invito a comer, una socorrida ensalada y un plato descongelado de mamá. ¡Horror!, en la cocina hay.... ¡un pintor! Nos colocamos convenientemente con la peste a pintura, y nos vamos a comer fuera. Un silbido nos reclama, nos piden empujar una furgoneta: al volante un señor bien castizo, que se cree que todo en Madrid está cerca, por la parte trasera-izquierda, un suramericano todo dientes él, y a la derecha una señora de avanzada edad que miente tanto como respira. La calle Huesca, señora, no está ahí, o sí, ahí y tres manzanas más. Bye.
Después de comer, café..., y cama..., momento siesta sin dormir, de las que molan. Una nueva cita, y llegamos tarde. Apeénse del metro en Iglesia (maldita Línea 1!!). Vamos a comprar un regalo a una librería, son casi las nueve, y la librera nos regala su pase a la zona vip a la fiesta de presentación de la peli de maricas del momento. Organiza la revista Zero. ¿Pero si hoy es miércoles? La noche es joven. La zona vip vergonzosa: un refresco 9 euros, ja! Mucho famosillo de medio pelo y lleno de caspa. Huímos.
Cibeles. 1,00 de la mañana, o más. "Yo no puedo ofrecerte un amor convencional". Maldita sea la gana de un amor al uso, ni siquiera de un amor. Si se te ocurre decirme que me quieres móntate en el primer autobús. Nos tomamos una copa, y nos puede la urgencia. Cogemos un taxi para llegar cuanto antes. Una última sacudida pone fin a este día extraño.
Es divertida tu falta de convencionalidad, que no se molesta en ofrecer amores ni tardes de siesta para dormir. Destroza mis convencionalismos. ¡Fóllame la mente y déjame disfrutar!
Comentario:
Acabo de descubrir tu blog por casualidad.
Genial como escribes.
Un saludo.
Genial como escribes.
Un saludo.
Comentario:
Me encanta como escribes pero eso no es nada nuevo. Me encanta qué me follen la mente...
Sigue tan feliz. Desprendes sonrisas en cada post.
Thanks.
Laura.
Sigue tan feliz. Desprendes sonrisas en cada post.
Thanks.
Laura.
Comentario:
Men ! q f l u i d e z . q l i v i a n o p a s e o p o r t u s e m o c i o n e s ! m u y b u e e e n f i n a l d e p o s t
:-))
:-))
Comentario:
Te veo muy bien y eso me alegra.
Buen final de post.
Mil besos, paisano.
Buen final de post.
Mil besos, paisano.
Comentario:
bueno q puedo decir?? q me alegro... y q sigas disfrutando todo lo q puedas.. da igual q sea convencional o no... besos grandes...
PD: Y espero q los vientos sigan acompañandonte..
PD: Y espero q los vientos sigan acompañandonte..
Comentario:
Otra vez no me ha vuelto a coger el comentario a la primera. Decía que cuidado con lo no convencional: a veces acaba siendo tan convencional...
Ah, y creo que lo mejor que te puedo desear es que te follen! ;P
Ah, y creo que lo mejor que te puedo desear es que te follen! ;P
Comentario:
Debio desaparecer mi comentario por soez y burdo :P
Pero vamos que no hay nada como follar y dejarse follar...la mente claro esta :P
Mil bikos ;)
Pero vamos que no hay nada como follar y dejarse follar...la mente claro esta :P
Mil bikos ;)






