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para abrirte el corazón
Trocitos de mí mismo, jirones de lo que llevo dentro.
Acerca de
Hoy no hace ni frío ni calor, no corre fuerte el viento, no hay nada especial que me haga reintentar esta aventura, sólo el deseo de volcarme... y cada verso es un jirón de piel.
Sindicación
 
Verano
El verano sabe a sandía, dulce, fresca, pegajosas las comisuras de los labios, y unos churretes largos de agua rosa deslizándose por las manos, descendiendo estrepitosamente hacia el pecho. Sabe a melón y a melocotones. Y para combatir el calor estival, corta el extremo de un pepino y póntelo en la frente, así se irá el bochorno y los dolores de cabeza. El verano sabe a ajo blanco, cargadito de ajo, de vinagre y de sal, que escueza un poquito al entrar por la garganta, y no pasa nada si luego se repite, así no te olvidas de su sabor, de su paladeo.

El verano huele a cloro, porque el mar quedaba lejos de mis expectativas, y como siempre hemos vivido en sequía, no podíamos malgastar el agua con la que llenábamos las piscinas. Y huele a quemado, por los rastrojos que prendían en el cerro de San Sebastián, y el fuego asolaba los cuatro arbustos secos que quedaban en julio.

El verano tiene el tacto húmedo de mi cuerpo en la siesta, que se deshace en un charquito que pudre poco a poco el colchón. El verano es áspero, y la vida empieza a las ocho de la tarde cuando el sol da tregua y un poquillo de brisa se cuela por las calles de mi barrio colgado en la loma de la sierra.

El verano suena a tractor amarillo y a ay macarena. A la Gran Orquesta Olimpo que de verbena en verbena ameniza las noches de viernes y sábados de mi pequeña ciudad anclada en el olvido. Y suena a risa el verano, a murmullo de piscina, a Georgie Dann (www.georgiedann.com) que asa los meses de julio y agosto en su barbacoa.

Azul se ve el verano, y muy amarillo, con tonos de tarde prolongada que no se acaba nunca. Y veo la tele en verano, y me aburro a veces tanto, que me leí todas las novelas de Agatha Christie que había en la biblioteca municipal de mi pequeña ciudad.

No existen las playas en mis veranos, ni recuerdo viajes. Siempre fui tan tonto que vivía pendiente de que el verano se fuera, con todas sus sensaciones, para que llegara septiembre, y los libros, las letras me permitieran volar lejos, más allá de la piscina municipal y del calor que condena a sudar hasta las ocho de la tarde. Mi verano no fue azul, pero forma parte de los sueños que tejí en la alberca de mi casa, que hoy es pequeña, mínima, pero que siempre será el Atlántico de Vacaciones en el mar dentro de mi memoria.

 
Comentario:
bonito post.. sin duda mis veranos huelen a mar, y a viajes.. pr los tuyos suenan entrañables y además por lo q sé, tus veranos de ahora sí q son viajeros.. besos
PD: Siento la ausencia
 
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Pues yo soñaba y sueño que llegue el verano, para volver a mi tierra, que es la tuya tambien, que no tiene mar, pero tiene las mejores puestas de sol, al sitio donde yo voy ni siquiera hay piscina municipal, pero para mi son los veranos mas azules,como el cielo que cubre la hermosa tierra de la Mancha.
Mil besos.
 
Comentario:
Qué texto tan gráfico. Imagino a un raúl niño, una tierna mezcla entre Manolito gafotas, y el niño de La educación de las hadas en bañador devorando la sandía...
Un verano en el Puerto de Santa María, yo también atraqué la biblioteca municipal, y descubrí a Agatha Christie.
Y yo también siempre he deseado que el verano pasara cuando estaba, y que llegara cuando no estaba...
 
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Hola Luar !!!
Que gusto volver a leerte !!!
Mi verano huele a arena mojada y brisa nocturna. Sabe a dulce por la sandía y a salado por el mar. Mi imágen preferida el mar de noche acompañado por las risas de mis amigos.
Abrazos enormes !!!
 
Comentario:
Hoy mismo me he dado cuenta de que el verano ya había empezado.A mí el verano me huele a césped recien cortado,un zumo de piña en la mesa y cualquier canción (porque en el verano se permite cualuiera) en la radio.Ufff...que calor...

;)
 
Comentario:
Mis veranos....me gustan solitarios, con aroma a dulzura y tierra mojada, con azules de cielo y a veces de mar, pero siempre deseando los ocres y azules pardos que el otoño y el invierno me traen para abrazarme...y aún eso no ha cambiado!!

Mil bikos :D
No