<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/rss20.xml"><title><![CDATA[para abrirte el corazón]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elhijolateresa/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Trocitos de mí mismo, jirones de lo que llevo dentro.]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hourly]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[1]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[2004-12-12T10:00:00-05:00]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_137.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_136.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_135.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_134.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_133.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_132.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_131.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_130.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_129.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_128.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_137.htm"><title><![CDATA[Porras]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_137.htm]]></link><description><![CDATA[Un hombre muere en Inglaterra a causa de un infarto. Veinte minutos antes fue golpeado por la porra de un policía. Quizá el porrazo no tuvo nada que ver en el daño al corazón de este hombre. Quizó tuvo que verlo todo. El señor se topó con el cordón policial, en la imágenes que se pueden ver por televisión no se muestra un enfrentamiento, no una actitud violenta, y aún así el hombre cae el suelo impulsado por la porra.<br/><br/>En Barcelona, hace menos de un mes, me impactaba la imagen de un niño buscando cobijo debajo de las piernas de sus padres, mientras dos policías arremetían a porrazos limpios contra ellos. Era una manifestación estudiantil que se ve acabó convertida en una auténtica batalla. Aún así, ¿este niño estaría en contra del Plan Bolonia? No, sólo hacía turismo por la ciudad con sus padres.<br/><br/>Hace años, cuando las manifestaciones contra la invasión de Irak, me recuerdo en mitad del Paseo de Recoletos manifestándome (palabrita del Niño Jesús que de forma pacífica), a tu lado veías a los policías parapetados tras sus porras, con cara de ningún amigo, de repente cargaron, a mí me dio tiempo a meterme en la boca del Cercanías, hubo gente que no. Supongo que una vez que cuelguen las porras y se vayan a sus casas serán personas maravillosas, que quieren de forma loca a sus familias, que tienen buenos sentimientos, que se estremecen contemplando los documentales de la 2. Pero, ¿qué tendrán las porras? No todos los antidisturbios son así por supuesto, pero yo por si acaso, prefiero no cruzarme con ninguno. Una vez en una sentada frente a la Consejería de Educación protestando por la nefasta politíca educativa de la señora Aguirre, cantábamos "menos maderos, más lapiceros", nos echaron a patadas, y teníamos permiso para manifestarnos. A ellos si les falta un poco de educación. Cuando vuelva a trabajar el martes al primer niño que me hinche las pelotas le parto la cara. Así todos con todo. Cada uno tiene su porra particular, ¿no?<br/><br/>Es lo que tiene ser poderoso, aunque tu parcelita de poder sea pequeña y dure poco, aunque tu potencia se manifieste en poquita cosa. ¿Ha tenido que morir ese hombre de un infarto para ver que aquello era un abuso de poder? Si no hubiera muerto, pues una agresión más y para de contar. Decía Frank Langella, magníficamente interpretando a Nixon, que cuando uno está en el poder, cuando uno es presidente de Estados Unidos tiene que utilizar todos los medios a su alcance, aunque sea atizar con la porra. Luego vino el Watergate y el mayor atentado a la democracia estadounidense, bueno, hasta que llegó Bush Jr. Y de ahí, a redes de espionaje, a tráficos de influencia, a recalificaciones urbanísticas, a sastres que hacen trajes a medidas, a los que putean al de abajo por que les putean desde arriba. La conclusión que yo saco de todo: la erótica del poder, o para que nos entendamos todos, lo que nos pone una buena porra.<br/><img src="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/files/eldesafiofrostcontranixoncine300a.jpg" alt="" border="0" width="300" height="425"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_136.htm"><title><![CDATA[Inspiración]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_136.htm]]></link><description><![CDATA[Hace mucho, demasiado, tiempo que no escribo nada. Cuando empecé el blog me dejé claro que no era un diario, que no quería contar lo que me pasaba cada día, aunque lo haya hecho en muchas ocasiones. Pero antes mis días eran turbulentos, con emociones efervescentes, buscando un sitio que no llegaba, o que una vez acariciado se disipaba. Entonces me merecía la pena escribir, porque hacerlo era un exorcismo. Quizá el tono melancólico estuviera siempre presente porque he tenido necesidad de algo más que no llegaba nunca. Pero de un tiempo para acá siento que las musas me han abandonado, que no tenía nada que decir, y ante eso (ojalá muchos se aplicaran el cuento) lo mejor es callar.<br/><br/>Me ha faltado inspiración, y no porque no haya visto películas que me hayan dejado boquiabierto, y no porque todo en este tiempo haya estado todo bien. No, simplemente porque no me apetecía contar. A veces he tenido la página abierta, los dedos sobre las teclas, pero no la motivación suficiente. He tenido una crisis de palabras, una más de estos tiempos críticos que corren.<br/><br/>Convocaré a las musas, las llamaré a gritos. Pediré a los santos la inspiración necesaria. Me siento un poco como el Hank Moody de Californication, incapaz de teclear, con un estreñemiento literario. ¿Cómo superar la falta de inspiración? ¿Cómo dejar de tenerle miedo a las palabras? <br/><br/>Cuando empecé a escribir el blog no buscaba que nadie me leyera, sino volcarme en la escritura (por otra parte un acto de exhibicionismo tremendo), pero luego se estableció una comunicación. Lo importante es contar, aunque no siempre se digan cosas inteligentes, y a veces uno cuenta mucho ahorrándose las palabras.<br/><img src="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/files/CalifornicationS1F.jpg" alt="" border="0" width="386" height="550"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_135.htm"><title><![CDATA[Sensacional]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_135.htm]]></link><description><![CDATA[La ciudad, como las uñas de Sally Bowles, tiene algo de sensacional. Berlín, como el personaje, está ajado. Es curioso pasear por las calles e ir comprobando como existe un pacto tácito, una voluntad magnífica, un intento titánico por reconstruirse, reinvertarse. Cada rincón es un guiño, al pasado (triste), al futuro. Los edificios se llenan de cristales, de luz, no sólo para combatir la noche que llega a las cuatro de la tarde en diciembre, sino para mostrarse y convencernos de que todo es posible en aquella ciudad. Edificios modernos, suntuosos, poéticos, coloristas, se suceden unos a otros, ruido y luces. <br/><br/>A veces hay que fijarse bien para comprobar que hubo heridas abiertas, que manaban sangre, y que la sangre no discrimina. Casi 3000 bloques de cemento enfrente del Tiergarten componen un bosque cruel que más allá de la emoción estética hace que un poco se te encoja el corazón. Un itinerario por las fotografías del horror y un Palacio de las Lágrimas (actualmente en obras) son breves recuerdos para el turista, atracciones tristes. Un muro lleno de pintadas del que sólo quedan restos. Una cicatriz que se puede observar en los planos de la ciudad.<br/><br/>Berlín, como la díscola vida de la cabaretera, es sensacional. Es un paseo por tantas películas, por aquellas historias de espías, de hombres horribles con bigotes ridículos. Pero de esas imágenes poco queda, se sustituyen por rascacielos, por cúpulas abiertas que no se sujetan al suelo, por cientos de puestos y mercadillos navideños, por tiendas y restaurantes de diseño para los bohemios burgueses (o viceversa).<br/><br/>Berlín, como el número final de Sally Bowles, es un (sensacional) cabaret. Aunque por más que los bailarines, y las luces y el cristal,se empeñen, a veces es difícil olvidar.<br/><img src="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/files/cabaret1.jpg" alt="" border="0" width="280" height="418"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_134.htm"><title><![CDATA[2]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_134.htm]]></link><description><![CDATA[El paso de la unidad a la decena es uno de los aprendizajes más complicados a los que los niños deben enfrentarse. La base diez explota dentro de las cabezas, y la cantinela y el conteo se atropella y se ve interrumpida. Poner un número delante de otro y que allí haya una nueva realidad es una cosa que cuesta. Al principio no; al principio es divertido, ya tienes diez, entras dentro de otra esfera, un sancta santorum que quedaba vedado a los que nacimos en el último trimestre del año. Ya tienes diez, ya eres mayor. <br/><br/>Dejas de ser adolescente con la llegada del dos (tanto hace ya de eso), y se te hace raro pensar que nunca más habrá un uno. Ves que un tiempo vertiginoso, pero apasionante, se te viene encima, y todo empieza a ir muy deprisa, demasiado. <br/><br/>A partir de hoy agoto el dos. Las cuentas del ábaco pasan y pasan, y pienso todo lo que en estos años he ido consiguiendo, pero se me llenan los ojos de cosas que perdí, y se acumulan en los bordes y a punto están de derramarse. Un día como hoy dentro de un año ya no habrá doses, y no estoy muy seguro de qué sentiré cuando ya no escriba un patito dirigiendo mis años. <br/><br/>Ya se sabe..., tres son multitud.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_133.htm"><title><![CDATA[Hogar]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_133.htm]]></link><description><![CDATA[La razón de haber estado tanto tiempo sin decir (ni escribir) ni mu, no se debe solamente a que la página de ya.com haya estado deshabilitada; no sólo eso. El martes (crucemos los dedos) me instalan una mampara en la bañera, ya ducharse no será lo más parecido al Aquapark, y podré desterrar definitivamente la fregona.<br/><br/>También compro de vez en cuando flores. Faltan detalles que con el tiempo (y si la crisis lo permite) irán llegando. Hace mucho tiempo, tanto que casi ya ni lo recuerdo, el solo ruido de la llave al girar en la cerradura me ponía triste. Un olor extraño (creo que era culpa de las bombonas de butano, menudo atraso) invadía mi nariz y me ponía de mala leche. Ya no pasa eso. Ya no me molesta llegar a mi casa, utilizando el determinante posesivo por usar algo. Ahora siento que los pocos metros cuadrados que en esta ciudad se me permiten son exactamente míos, y aquí el adjetivo posesivo toma más connotaciones de las que debiera.<br/><br/>Hay ratos en los que me gusta estar solo, en los que agradezco que no existan los ruidos de nadie más a mi alrededor, y valoro por encima de todo, que si los hay, he sido yo el que ha elegido (y permitido) que haya alguien para hacerlos. Cuesta aprender que lo duro no es que no haya nadie esperándote en casa, que lo chungo es que ni siquiera estés tú, y yo por ahora (toco madera), si me encuentro cuando meto la llave en la cerradura.<br/><br/>Ahora entiendo a los personajes de la película cuando llegan hasta destruirse por mantener su hogar, porque algo más que ladrillo es lo que han conseguido, y la batalla por una casa se convierte en la lucha por no renunciar a sí mismos. Tal vez, y de eso no saben los personajes, tengamos que aprender de los caracoles, e ir por la vida con la casa a cuestas, porque el hogar es mucho más que los dibujos simples de los niños, que con seis trazos edifican una casa. Sólo espero que en la siguiente mudanza, con mampara y sin flores, al llegar a casa siga encontrando mi hogar.<br/><img src="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/files/casa.jpg" alt="" border="0" width="463" height="662"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_132.htm"><title><![CDATA[Fácil]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_132.htm]]></link><description><![CDATA[Despedirse de ti es fácil. Eso pensó mientras habitaban la cama por última vez, mientras repasaban con cierta ironía los momentos cotidianos que les habían unido. Ya no veré más la estantería al despertar. Ya no desayunaré más aquí. Todo fue fácil. Fácil fue conocerse, fácil besarse, fácil que  se quedara a dormir. Todo sencillo, como si siempre hubiesen estado haciendo lo mismo. No hubo grandes escenas, ni cálidas bienvenidas, ni fogosas despedidas. <br/><br/>Despedirse fue fácil. Se evitaron las palabras, las que incomodan, las que prometen, las que atan. Pero fue todo tan fácil..., por eso el piso se quedó de repente frio. Lavó las sábanas y las toallas, para volver a una normalidad de la que, sin pensarlo mucho, se había alejado. No hubo velas, ni cena romántica. No hubo abrazos que pudieran servir de ancla. Tan fácil fue todo, que en algún momento fue aséptico, convirtiendo los apenas cuarenta metros cuadrados en un quirófano.<br/><br/>Decirte adiós ha sido fácil, sencillamente no te lo he dicho. Estamos en contacto..., en contacto..., sin tocarnos, a través de los hilos telefónicos, que en tantas ocasiones separan más que unen. Todo fácil, sencillo, como los guiones de las películas de dibujos animados, donde todo encaja para que los niños no se pierdan. <br/><br/>Fue fácil recoger el piso, los restos de un mes extraño. A la media hora todo estaba en su sitio, como si nada hubiese sucedido. Ni siquiera tristeza. Todo limpio, en orden. Como un robot que vuelve a su mecánica vida, a su programado mundo, con la misma facilidad que salió de él, sin hacerse la mínima ilusión. Dando gracias porque despedirse fue fácil.<br/><img src="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/files/walleposter.jpg" alt="" border="0" width="350" height="518"/> <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_131.htm"><title><![CDATA[Distancias]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_131.htm]]></link><description><![CDATA[Hace poco leí en un libro un problema de lógica (materia para la que cada vez estoy más convencido de no estar preparado). Este problema me hizo pensar, fue como la solución, la bombilla que se te encendería encima de tu cabeza si fueses un dibujo animado. En el problema de lógica se la pedía a una alumna que diera su opinión sobre lo siguiente:<br/><br/>"Supongamos que entre dos personas A y B, hay dos metros de distancia. Y A quiere acercarse a B, pero en cada paso ha de cubrir exactamente la mitad de la distancia total que le resta para alcanzar a B. El primer paso es de un metro, el segundo de medio metro, el tercero de un cuarto de metro. Cada paso de A hacia B será más pequeño, y la distancia se irá reduciendo en una progresión eterna, pero lo sorprendente del caso es que, manteniendo la premisa de que cada paso sea equivalente a la mitad de la distancia total que los separa, por más que avance, A nunca llegará a B".<br/><br/>¿Fatalidad? ¿Lógica aplastante? A veces la distancia es un abismo. Hay grietas que, por muy cerca que uno crea estar, son longitudes insalvables. Al menos queda el consuelo, como al final de la película (después de décadas de andar dando pasos para no estar nunca juntos), en que Robert le dice a Barbra: "estás estupenda, te has vuelto a dejar el pelo rizado", y ella, con una mueca que se debate entre la resignación y la tristeza, apela: "así es como lo llevo cuando puedo ser yo misma". Se dan la espalda y desandan todos sus pasos. El abismo sigue estando en medio, la perspectiva, una mínima, pero insondable distancia.<br/><img src="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/files/talcomoeramos.jpg" alt="" border="0" width="280" height="418"/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_130.htm"><title><![CDATA[Mudanzas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_130.htm]]></link><description><![CDATA[La amiga del amigo de un amigo relataba su flirteo con un casado, padre de una niña, de su empresa. A ella al principio le tocaba más las narices que el corazón, pero ahora reconoce que se pone guapa para que él la vea por las mañanas, y se intercambian e-mails con retales de  Pessoa. Todos se rien con o de ella, vete tú a saber. A mí no me hace gracia, me entristece esta historia, como todas las historias condenadas a la nada. El amigo de mi amigo, le dice, y lleva más razón que un santo: "Déjate de tonterias, que ya estamos en edad de romper matrimonios". <br/><br/>A esta edad, en la que sólo cuentas tú para ti mismo, en la que llega un momento en que te da lo mismo ocho que ochenta, a esta edad ya no se respeta nada, en ocasiones ni a uno mismo. No hay matrimonio que se ponga por medio. Porque ya tenemos una edad en que nos lo merecemos todo.<br/><br/>Mientras todos reían con los chistes de la amiga del amigo de mi amigo, yo pensaba en que como siga por ese camino lo tiene chungo. Me vienen a la cabeza  esos momentos en que no te ahorras una ilusión, en que desgranas las frases más bonitas, en que te miras varias veces al espejo por la mañana. Yo pensaba en el final, en las camas vacías. En mi cama. Mi cama solitaria. Y mientras pensaba en aquello, ha salido del cedé la voz de María Jiménez, y era como si todas las frases que escribió Sabina las dijera yo. Estoy haciendo las maletas. Me mudo. Todavía no sé muy bien a donde, sólo sé que a esta edad me toca vivir solo.<br/><br/>"Con dos camas vacías" (Joaquín Sabina)<br/><br/>Ni tú bordas pañuelos ni yo rompo contratos,<br/>ni yo mato por celos ni tú mueres por mí,<br/>y antes de que me quieras como se quiere a un gato<br/>me largo con cualquiera que se parezca a ti.<br/>De par en par te abro las puertas que me cierras,<br/>me cuentan que el olvido no te sienta tan mal,<br/>la paz que has elegido es peor que mi guerra,<br/>lo que pudo haber sido, lo que nunca será.<br/><br/>Yo, en cambio, nunca supe ir a favor del viento<br/>que muerde las esquinas de esta ciudad impía,<br/>pobre aprendiz de brujo que escupe al firmamento<br/>desde un hotel de lujo, con dos camas vacías.<br/>¿Quién hará mi trabajo debajo de tu falda?<br/>la boca que era mía, ¿de qué boca será?<br/>el roto de tu ombligo ya no me da la espalda<br/>cuando pierdo contigo las ganas de ganar.<br/><br/>Aunque nunca me callo, guardo un par de secretos,<br/>lo digo de hombre a hombre, de mujer a mujer.<br/>Ni me caso con nadie, ni me pongo amuletos,<br/>por no tener no tengo ni edad de merecer.<br/>Maldita sea la tinta que empapa mis papeles,<br/>maldita la tercera persona del plural,<br/>las uñas que se clavan allí donde más duele, <br/>el rimel que se corre cuando toca llorar.<br/><br/>Como pago al contado nunca me falta un beso,<br/>siempre que me confieso me doy la absolución,<br/>ya no cierro los bares ni hago tantos excesos,<br/>cada vez son más tristes las canciones de amor.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_129.htm"><title><![CDATA[Mejor]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_129.htm]]></link><description><![CDATA[A veces uno cualquiera, de muestra un botón: yo mismo, se encierra en un solipsístico círculo de tiza, y repite una y otra vez "pena, pena, pena". Y cuando ya se queda con el dedo pelado, y no puede seguir escribiendo, ve que no puede escapar de la pena que a sí mismo se da. Hay fronteras, muros, diques que nosotros nos construimos. La pena es difícil de tragar, ni en caldo, ni con pan.<br/><br/>A veces uno, y no tengo que irme muy lejos, quiere una cosa y, a la vez, justamente la contraria. Y tanto miedo nos da tener que elegir, que al final nos quedamos paralizados, y como dice la actriz, presos de la "nopueditis". Muchas dudas y decisiones, dicotomías y caminos bifurcados. Estar sentado muerto del aburrimiento, y sentir un cosquilleo en la puntas de los dedos de los pies. ¿Qué será más poderoso?<br/><br/>"De pequeña yo quise ser monja (uy ésto va ser que me suena), porque las monjas vivían muy bien, con mucha paz interior. Ellas tenían una Verdad Absoluta, y cuando se tiene una verdad absoluta a la que agarrarse no se puede tener ansiedad". Cuando las verdades absolutas no sólo se vuelven relativas, sino que se convierten en mentiras y falacias, empieza a tambalearse el mundo. A falta de algo Absoluto en lo que creer, y por si las moscas, hay que tener a mano Rivotril (o cualquier variante: lexatin, orfidal...), que no hay nada peor que tener ansiedad y no estar en paz con uno mismo.<br/><br/>Hay cicatrices que, según donde te las hayan hecho, hasta quedan bonitas. "¿Por qué cojones tengo que ser feliz?", nos grita la actriz. Uno empieza a serlo cuando deja de preguntárselo y de aparentarlo. "Mañana me curo y seguro que estoy mejorcita (o) de lo mío". ¡Ea!<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/files/mejorcita.jpg" alt="" border="0" width="267" height="400"/><br/><br/>Obra: "Mejorcita de lo mío", en la Sala Triángulo, Lavapiés.<br/>Compañía: http://www.laescapista.com/]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_128.htm"><title><![CDATA[Sucedáneos]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/elhijolateresa/c_128.htm]]></link><description><![CDATA[De chico pensé que la vida sería siempre dulce. En la casa de mis vecinas, donde había televisión en color y se podía leer el Fotogramas, las cosas eran siempre maravillosas. Tenían un corral inmenso donde yo era el único niño que existía, allí jugaba a representar los argumentos que leía en las revistas. Una vida edulcorada, fascinante. Con el tiempo, la vida dejó de ser un guión de cine, amargó un poco, pero existía el teatro, un lugar donde refugiarse, personajes inventados, una media verdad más, un mundo cuadrado como aquel corral.<br/><br/>La vida dejó de ser dulce. "Nunca creí en la felicidad, a veces algo se le parece, pero es pura casualidad". Pues sí. Será verdad aquello de que la vida es como una caja de bombones, pero al guionista se le olvidó decir que algunos están verdaderamente amargos. <br/><br/>La vida perdió el sabor a azúcar. "No es un arte fácil prometer, dame al menos el tiempo de despedirme". Y llegó Madrid, y Hacienda, y los pisos por las nubes, y el apasionante mundo laboral, y el corazón que se rompe cada dos años (o menos), y ya no sé como encajar las piezas. Y uno sigue buscando la dulzura, el sabor a chocolate, la emoción de los cuentos de hadas.<br/><br/>La vida se llenó de cosas parecidas, de sabores similares, de momentos semejantes, pero que no eran verdad. Me he llevado en cada viaje el corral cuadriculado de mis vecinas, la televisión a color y todos los números atrasados del Fotogramas. La vida se parece a algo que un día me imaginé que pudiese ser, y quizá ya no lo sea. La Pepsi y el Nesquik desterraron a las burbujas y al verdadero chocolate. Y la vida ya nunca supo a lo que sabía de pequeño. El viento del norte que te traía y te llevaba como en la película dejó de soplar.<br/><br/>"...amor te digo y soy testigo de lo que se pierde, y voy a acostumbrarme aunque me cueste...".<br/><img src="http://blogs.ya.com/elhijolateresa/files/CHOCOLAT20202000.jpg" alt="" border="0" width="338" height="482"/><br/>]]></description></item></rdf:RDF>
