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El hilo de Ariadna
Burbujas de aire y sol arrastradas por el viento, caen los minutos lentamente
Acerca de
Mis aficiones son muy variadas, me gusta la literatura de género (fantástico, histórico, policíaco, romántico, etc), la historia militar y el arte, sobre todo la arquitectura y la pintura. También me gusta la fotografía, aunque de esto ya no practico, y sí mi marido, del que subiré algunas fotos. La música por supuesto, escucho de todo, desde flamenco y clásica, hasta los Smashing Pumpkins. Me fascina el Japón medieval, leo todo lo que puedo sobre él, como puede verse también por el diseño que he escogido para el blog. Otro tema que me fascina es la historia y problemática de la mujer y sí, pese a quien le pese, me confieso feminista.
Sindicación
 
Lo que los otros ven
La reflexión que Errantus ha hecho en su blog sobre las buenas personas, me ha recordado una anécdota que guardo en mi memoria como si me la hubieran grabado con un buril incandescente, tan a fondo me ha marcado.

Hace muchos años, cuando contaba apenas 23 años, tuve el privilegio de acompañar a mi abuelo en su agonía. Estuvo tres meses muriéndose lentamente de un cáncer, aunque según decía él, morirse de cáncer a los 91 años es casi un retruécano, porque ya está uno bastante podrido a esas alturas.

Recuerdo a toda la familia ajetreándonos a su alrededor procurando facilitarle el trago, y a él dando guerra y haciendo sus bromas como siempre, y entre chiste y chiste, intentando despedirse de cada uno a su modo.

También se despidió de mí. Me dijo que cuánto iba a sufrir en la vida, pero que no le daba lástima por eso, porque tenía buena madera, según él, y resistiría de algún modo. Sin embargo le preocupaba mucho más que nadie me despidiera de la vida como yo lo estaba haciendo con él, pasando noches eternas de conversación, masajeandole los pies, trayendole agua, simplemente estando despierta a su lado para que no estuviera solo ni un minuto. Yo le contesté a eso, que esperaba en ese momento, haberme merecido igual que él toda esa atención y ese afecto.

Entonces me miró de una manera muy seria. Y me contó algo que le había pasado cuando aún vivía en nuestro pueblo, donde era secretario de ayuntamiento, en Doña Mencía. Muy cerca se encuentran las paredones del torcal de Cabra, donde se contaba que en ciertas condiciones atmosféricas se veía reflejada, boca abajo, la Giralda de Sevilla. En una de esas ocasiones, el fue y sólo vió un juego de colores bastante impreciso, pero no la Giralda que los demás parecían ver.

Me miró otra vez, y como para sí mismo, dijo: "Lo cierto es que no sé si he sido tan bueno, porque yo no recuerdo eso, ni creo que lo que tengo me lo haya merecido. Al fin de todo, cuando miras hacia atrás, tu vida es la torre de la Giralda que los otros ven y sólo tú no ves".

Saludos, abuelo, si estás en alguna parte y si no, aquí estás de todos modos, para que no mueras otra vez en el olvido.

 
Dino Valls




Quiero dejar aquí un homenaje al que está junto con Chaim Soutine, Francis Bacon y Lucien Freud, entre mis pintores favoritos. Es el más joven de ellos, ya que aún vive y probablemente no habrá llegado a la cincuentena, con lo cual podemos esperar de él aún mucha buena pintura.

El mundo de Dino Valls es un mundo abigarrado, cruel y conciso como el borde de un bisturí que fuera sajando y abriendo las capas externas de la realidad para mostrarnos un interior en carne viva, palpitante y ajeno, pero aún así, nuestra más profunda esencia. Algunas veces roza lo macabro, pero quien duda que la vida también lo es, y otras veces, es tan sublime, que no parece de este mundo. Dino Valls no es comparable con nada ni con nadie.

Os dejo un link con algunas de sus obras más recientes y su biografía. Esta obras son algo más complejas y carecen de la dulzura y luminosidad de su primera etapa. Si alguien quiere conocerlas puede buscar el catálogo que se hizo de su exposición en Zaragoza (localizable en el ISBN) y disfrutará adentrandose en el mundo mágico de este pintor

http://www.artelibre.net/ARTELIBRE1/VALLS/dinovalls.htm

 
A Cyberdark, por haber existido
Estoy leyendo ahora "El espiritu del mago" de Javier Negrete, un libro magnífico donde los haya. No cabe duda que hará historia en el panorama del género fantástico en castellano, por su calidad y por la madurez de su estilo. Sin duda Javier ha dado en este libro lo mejor de sí mismo y eso se nota más allá de toda duda.

Pero no es por eso por lo que escribo este comentario, sino porque, como siempre, cuando empiezo un libro miro el final. Sé que es imperdonable, pero yo disfruto más de la lectura así, que le vamos a hacer. Cosa curiosa en este libro los agradecimientos están al final, y allí están los que tienen que estar, como es lógico. Cual sería mi sorpresa cuando al final del todo, después de un recuerdo a su madre, aparece una frase: "A Cyberdark, por haber existido".

Tengo que reconocer que se me cayeron dos lagrimones como dos puños. Si hubiera que escribir un epitafio para Cyberdark, no podría decirse nada mejor. Como hacen los grandes maestros, Javier ha condensado en muy pocas palabras aquello que los demás no sabemos muy bien como decir, y amontonamos expresiones, subordinamos frases, y al final, no es eso...

Después estuve pensando que de Cyberdark no queda nada, salvo nuestros recuerdos y alguna mención dispersa por las revistas. No hay ningún lugar físico donde llevar flores como a los muertos, ese gesto inútil, pero que calma el corazón y consuela. Ningún lugar que sirva de testimonio de haber existido alguna vez , de testimonio contra el olvido.

Como ya tengo edad suficiente para saber que nada que calme el dolor es tonto o prescindible, me habría gustado eso, tener algún sitio donde ir a recordar todo lo que viví los dos años largos que duró para mí la experiencia. Algún sitio donde estuviera el recuerdo, donde yo sepa que estará dentro de veinte años, para poder volver como en el tango.

Para mí este libro será ese único lugar donde contemplar una lápida, pensar en la fugacidad de todo y mandar un beso desde el corazón a aquellos que también recuerden y añoren, a veces. Pensaré que cada vez que alguien lea este libro, o lo saque de una biblioteca y llegue al final, verá la frase con la que se cierra el libro y recordará, y todos viviremos otra vez en ese momento intactos en el tiempo, destilando ilusión y alegría.

Gracias, Javier, por tu recuerdo lleno de emoción. Gracias de verdad.
 
Examinada de amor
No dejo de darle vueltas a las palabras de la actual ministra de Educación en su primera intervención trás ser elegida. Entre otras cosas porque es de ese tipo de paridas que los machistas tradicionales piensan que sólo puede decir una mujer. Porque es sensiblera, vacía de contenido y demuestra no tener ni puta idea de donde se encuentra la realidad.

Para los que no sepan de lo que hablo, la actual ministra se entretuvo en decir que los profesores teníamos que dedicarnos a "hacer felices a los alumnos" porque "seríamos examinados de amor al final de nuestras vidas"... Claro, esto se lo sueltas a un colectivo apaleado, descreído, desmoralizado y de vuelta de todo, y lo que pasa es que se irritan. Eso como poco.

¿Examinados de amor?. No sé si la señora ministra habría dicho eso mismo de ocupar la cartera de Justicia... Imaginaos a los jueces examinados de amor y tratanto de hacer felices a los acusados... Para qué vamos a mencionar Hacienda,.que ya vemos lo felices que somos los contribuyentes cuando los cae la renta encima y lo amorosamente que nos tratan los inspectores...

Y es que claro, la Educación es un reducto para los políticos sobrantes, esos idiotas políticamente correctos que no saben donde meter, y claro, nos los endilgan para que digan bobadas como estas, bobadas además peligrosas, porque creo que a estas alturas todos sabemos ya que la educación ha dejado de serlo, y se ha convertido en un circo, con sus leones, más o menos amaestrados y sus domadores, tullidos y olvidados. Y en un espectáculo denigrante, como un circo de provincias, de esos llenos de pulgas y miseria.

El otro día me hice una guardia con un chaval que llevaba una navaja en el bolsillo... No me pasó nada, pero cuando hasta desconfías de ser agredida mientras trabajas, sabiendo además que no puedes defenderte, porque si lo hace entonces la cárcel si que no te la quita nadie, la verdad, como que deprimirte es lo menos que te puede pasar. Y eso sin hablar de los modales de los alumnos, para los que la palabra "respeto" es un insulto, igual les da sus compañeros que sus profesores y sin apurar, hasta sus propios padres.

No sé como hemos llegado hasta aquí. Las leyes han tenido mucha culpa, nadie lo puede negar, pero también, qué es lo que hemos hecho para que nadie entienda que si perdemos a los niños, lo hemos perdido todo. Todo. Los críos crecen desconectados de la realidad, enchufados a un consumismo angustioso que les paraliza la imaginación y la creatividad. Emocionalmente tarados, lejanos de sus padres, que no saben qué hacer, incapaces de sentir y pensar con humanidad.

Ocupo un lugar privilegiado en la sociedad. Tengo un puesto de observación que me permite darme cuenta de como nace podrido el futuro.

¿Que si duermo mal?. Fatal. Seguramente porque estoy acojonada pensando que al final de mi vida me van a examinar de amor y lo mismo suspendo. Mira como tiemblo.

A veces tengo la sensación de que la realidad es una gran pesadilla, absurda como si un libro de Kafka se hubiera hecho realidad...
 
Vivir a los cuarenta
Siempre pensé que no sobreviviría a los veinticinco años. En mi mente de quinceañera, sometida a una presión durísima, diez años más era toda una vida. Esto me ha pasado periódicamente desde entonces. Siempre había un límite que no superaría.

Así, como quien no quiere la cosa, acabo de cumplir los cuarenta y dos años. Me parece increíble haber llegado hasta aquí, eso para empezar y en segundo lugar, estoy asombrada de lo corto que se me ha hecho. Con todo el trabajito y los sofocones que me ha costado, y ahora mirando hacia atrás todo ha sido como un soplido.

Y llegados hasta este punto, hagamos un recuento de mentiras que no han resultado ciertas:
1.- Perder tu cuerpo es un grato alivio. Ya no más luchas con el espejo y a pesar de todo, la vida sexual EXISTE, pese a lo que me han dicho siempre.
2.- Los amigos y los amores duran toda la vida aunque sean pocos. En mi caso no, está claro que la fidelidad no es una virtud femenina generalizable, aunque esto debería ser el punto 3, otra mentira más que sumar.
4.- Con todo hecho y todo por hacer, así me encuentro, cuando parecía que a mi edad las cosas eran simples, asentadas y claras. Menuda mentira, esta sí que ha sido grande.
5.- Tu objetivo prioritario a esta edad es "sentirte estupenda". Pues no, no me siento estupenda y me da igual.

Quizás lo mejor de todo es el peso de la experiencia y el aplomo que te da. Cosas que antes habrían puesto mi mundo boca abajo, ahora apenas me cuestan un pestañeo. También ha resultado muy interesante tener perspectiva de las cosas, me resultan mucho menos atemorizantes y se puede lidiar con ellas de forma más serena y sensata.

Lo que más me ha gustado de lo que he hecho con mi vida a estas alturas, y eso ya no depende de la edad, sino de un proceso interno, es haberme independizado de la idea de tener que ser bella, por dentro o por fuera. Sólo me exijo ser persona, estar viva sin adjetivos, eso ya me parece suficientemente difícil, así que si encima tuviera que ser guapa, hermosa, bonita, bella o algo parecido, el esfuerzo titánico habría acabado conmigo. ¿Habrá sido este el secreto de a pesar de todo haber sobrevivido hasta esta edad?.

Como dice el título de un artículo de Anna Freixas, "quiero ser mayor y poder parecerlo". Quiero hacer cosas y disfrutar de ellas y a la porra con lo que les parezca a otros. Quiero que mi cuerpo sea mío y no lo que otros quieren que sea, el médico, las revistas femeninas o el sursum corda. En resumidas cuentas, quiero disfrutar del tiempo que tengo para vivir de la mejor, más placentera y más interesante forma posible.

No parece mal proyecto, a ver si así como quien no quiere la cosa, llego a los noventa...