LA CARTA DE PRESENTACIÓN

El tener cierta edad te hace darte cuenta de infinidad de cosas, entre la multitud de ellas, las conversaciones con las amigas varían notablemente a las que tenías con ellas años atrás. Me he percatado de que últimamente nuestras charlas acaban reduciéndose a lo mismo: relaciones personales. Pero no cualquier relación personal, sino las relaciones personales y sentimentales con los hombres. Estas conversaciones se centran sobre todo en la pereza que nos da empezar otra vez con una nueva relación. La pesquisa nos agota hasta llegarnos a preguntar, si esa búsqueda de Eldorado, realmente merece la pena.
Parece que últimamente todas tenemos el mismo conflicto, no conseguimos encontrar a la persona adecuada con la que compartir nuestras vidas y cada día que pasa nos convencemos más de que no nos apetece compartir nuestro día a día con nadie. Es esa gran desaplicación la que nos hace tener relaciones cortas, con poco sentido, relaciones que no pasan a la historia.
Y es que claro, se llega a un punto en que nada te parece nuevo, no era como el principio de los tiempos en los que cualquier cosa era una novedad e ilusión. Ahora, tener una cita o quedar con alguien es el pan nuestro de cada día. Al final, te tomas los encuentros como el ir a merendar a casa de tu prima la sorda.
Ahora, cuando estoy con alguien y pienso que con esa persona puede irme más o menos bien, me siento, me paro a pensar y me doy cuenta de lo poco que me apetece volver a empezar una relación. Me da una enorme pereza volver a contar mi vida, lo que hago, lo que no hago, lo que me gusta y lo que no. Ya no digo nada de aprenderme su historia, conocer a sus amistades, saber cuales son sus defectos, las cosas que le molestan, las que le gustan, etc. El no apetecerme contar la mitad de la mitad, me hace convertir las relaciones en aún más superficiales de lo que vienen siendo habitual. Así, de este modo, al final se reducen a lo frívolo y a lo insustancial.
Es por todo esto por lo que he pensado que, para todos los que están en una situación parecida a la mía, que sienten este mismo problema de vaguería en contar una y otra vez lo mismo, que quiere aplacar esta dificultad de una forma concisa y sin rodeos. Para todos los que pensáis como yo y para mí misma, he inventado un nuevo sistema: la carta de presentación.
Es un método fácil y sin efectos secundarios, sólo nos llevará unos minutos, lo que se puede tardar en escribir una carta (a algunos os puede costar días pero, por un módico precio, os ayudo a redactarla).
Básicamente consiste en ir con nuestra cartita encima y entregarla en el momento y situación que nosotros creamos oportuno. De este modo, nos evitaríamos un montón de preguntas y respuestas que en realidad no nos apetece formular ni contestar.
Ya imagino la situación: Coolkiku queda con un hombre, llamémosle Señor Azul (porque me gusta y en honor a la canción de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán), le conoció el fin de semana anterior en un pre-estreno. Habían pasado una noche divertida y a ambos les apetecía repetir, se intercambiaron los teléfonos y quedaron en volver a verse.
Llega el día de la cita con el Señor Azul, Coolkiku se muestra como es: agradable, simpática, divertida y viste la ropita que ha elegido meticulosamente para la ocasión. También va con su feutre rouge á levres, muy importante.
Señor Azul está algo más nervioso que ella. Coolkiku se ha dado cuenta que, por unos segundos, él ha tenido un pequeño temblor en el labio inferior. Ese nerviosismo probablemente fuese producido por la alteración que produce quedar con una persona a la que has conocido en un territorio en el que la desinhibición del alcohol les ayudó a ser aún más simpáticos y abiertos.
En todo momento se muestra también como es él: educado y con sentido del humor. Va impolutamente vestido, rigurosamente afeitado y perfumado con Extreme de Bvlgari.
Más o menos después del saludo, de preguntarse como están, de encontrar una mesa libre en el lugar donde se va a dar lugar la cita, después de que Coolkiku se encienda un cigarrillo y pidan al camarero un mojito y una copa de vino tinto, entonces, en ese instante que les sucedería, podría ser perfecto para que Coolkiku y el Señor Azul se intercambiasen sus cartas de presentación.
Ella, la sacaría de su bolso, su carta estaría dentro de un sobre, la carta sería manuscrita sobre papel verjurado en color marfil. El Señor Azul la sacaría del bolsillo interior de su chaqueta, estaría bien doblada, también dentro de un sobre. Él la ha escrito con el ordenador y ha utilizado la letra Garamond en 12 puntos.
Se intercambiarían las cartas, traerían las bebidas y cada uno se pararía a leer la carta de presentación del otro. Ese sería un instante perfecto, de este modo, si tienen alguna duda, el otro podría solventarla.
También existe una segunda posibilidad, que dicha carta se mande con antelación. Por ejemplo, si ese día han quedado a las 22:00 hrs. que la carta se haga llegar vía mensajero, adelantarla por fax, mandarla por e-mail o de cualquier otro modo. Hay un sin fin de posibilidades.
De cualquier manera, cada uno tendría la información que el redactor de la carta considera importante de saber. En el caso de haberla mandando antes de la cita, existe la posibilidad de “la marcha atrás” .
Si al leerla no nos gusta lo que pone, podemos anular la cita, cada uno con la diplomacia que le caracterice. Es bueno dejar una pequeña rendija abierta ya que nunca se sabe a donde tenemos que llegar a recurrir en época de vacas flacas.
¿¡Os dais cuenta de la cantidad de problemas que se pueden evitar con este nuevo y genuino sistema!?.
La carta de Coolkiku, más o menos, diría algo así:
Querido mío,
Si has llegado a leer esta carta es que has superado una importante criba de selección. No suelo quedar con el primero que me lo propone, por lo que el llegar hasta este punto, debería de enorgullecerte. Enhorabuena.
Voy a pasar a relatarte lo que creo que es importante que sepas de mí y para que entiendas, a grandes rasgos, de donde provengo y a donde, probablemente, no voy a ir.
Nací hace ....* años en Madrid, exactamente el día 27 de noviembre. Soy la menor de tres hermanas, mi madre es .......* de nacimiento, aunque se crió en ......*, mi padre, sin embargo, es español.
Tengo una excelente relación familiar pero que esto no te angustie ni te agobie, no tienes que conocer a mis progenitores ni a mis hermanas, de ellos me encargo yo.
Este color de pelo que ves es natural, deja de preguntarte si es el mismo en todo el cuerpo, evidentemente es así. Nunca me hagas esta pregunta, primero porque la he escuchado infinidad de veces y segundo porque al parecerme evidente, me resulta estúpida.
Vivo sola, en el barrio de .......*, mi casa es muy pequeña pero es suficiente para mí. Últimamente barajo la posibilidad de comprarme un piso más grande y vender el que tengo, se me está antoja tener una terraza en la que poder salir a tomar el fresco.
Soy económicamente independiente, no me interesa saber cuanto ganas al año como a ti tampoco te interesa saber lo que cobro yo. Ese también ese asunto mío.
Soy ..........* y trabajo en ...............*. Estoy bastante a gusto en mi trabajo. De vez en cuando tengo que dedicar a mi empleo más horas de las que me gustaría, pero tranquilo, nunca me llevo trabajo a casa. Mi jornada laboral termina cuando salgo por la puerta de la oficina.
He tenido varias relaciones. Ya sé lo que es vivir en pareja, viví durante cinco años con una persona. Me han roto el corazón dos veces y creo que yo lo he roto alguna que otra. Desde hace tiempo, no tengo ninguna intención de que me lo vuelvan a romper ni a romperlo yo. Busco una vida fácil y sin complicaciones en lo que a las relaciones se refiere.
No me gusta tener largas conversaciones por teléfono, soy de la opinión de que es un medio de comunicación para dar y recibir noticias. Si me llamas y me dices que sólo lo haces para escuchar mi voz, probablemente te conteste “uno, dos, tres… probando, probando, ¿se me escucha?”. Creeré que estás haciendo algún tipo de prueba telefónica.
Hay cosas que me molestan terriblemente y que no puedo soportar ni perdonar: si usas slips, te gusta fornicar con los calcetines puestos, comes sin ningún tipo de educación, escribes mensajes poniendo continuamente la letra “k”, traficas con drogas o te gusta veranear en Torrevieja, lo llevas claro conmigo. En el momento en que me entere de algo de esto, desapareceré de tu vida sin dejar rastro.
Tengo dos gatos, ellos también son muy importantes para mí. No te pido que les beses, les acaricies el lomo todas las noches, ni que les compres por Reyes muñequitos rellenos de hierva gatera (si lo haces, mejor que mejor), de ellos también me encargo yo. Eso sí, como por un casual te vea dándoles una patada (por pequeña que sea), pegarles o hacerles algo malo, estás perdido. No sólo no me volverás a ver, sino que puedo tomar serias represarías contigo y obrar en consecuencia. A mi también se me puede escapar “una pequeña patada” y reventarte el coche… o denunciarte. Tengo una poderosa imaginación.
Hablando de coches, soy un poco coñazo cuando voy de copiloto, porque si no conduzco yo, me pongo nerviosa. Voy pisando el freno ficticio y alertándote de los peligros que nos acechan. Tienes que tener paciencia conmigo en este sentido. Si conduces bien y haces que no me ponga nerviosa, puedo amenizarte los viajes cantándote cancioncitas, tengo un gran repertorio.
Suelo tardar entre hora y hora y media en arreglarme, pero tampoco te pongas nervioso con esto, nunca hago esperar, soy puntual y me molesta la gente que no lo es. El motivo de que tarde tanto no es otro que entre que me peino, me pinto y me visto, me he tumbado en la cama tres veces, he cambiado cuatro veces de CD, me he puesto a mirar por la ventana o simplemente me he quedado contemplando a las musarañas.
También soy ordenada y me gusta la limpieza, pero ni por una décima de segundo te plantees la posibilidad de que voy a ir a ordenarte o limpiarte nada. Si no te gusta hacerlo, contrata a alguien para que lo haga. Yo no estoy para eso.
Odio todo lo que se refiere a pedos, eructos y ordinarieces semejantes. No soy de la opinión de que hacer este tipo de cosas en pareja da confianza y bienestar. Por lo que a mi respecta me parece una cerdada, una falta de buen gusto y un motivo de ruptura. Vete al baño, aguántate o haz lo que creas oportuno, pero no lo hagas delante mía, yo tampoco lo haré.
Me gusta viajar y, mínimo, una vez al año organizo un viaje con mi amiga, no intentes apuntarte, la respuesta siempre será un rotundo e indiscutible NO. Eso sí, podemos viajar juntos cuantas veces quieras, siempre estoy dispuesta.
Como también siempre estoy dispuesta a salir, me gusta salir como también disfruto quedándome en casa, no tengo reglas en esto. Puedo ir a la ópera, como al teatro, al peor antro de la ciudad o puedo estar en el sitio más chic. Todo me vale, espero que a ti también.
He de advertirte que cuando tomo dos copas de más me puede pasar algo que (muy) de vez en cuando me ocurre: que me ponga a llorar como si me acabaran de dar la peor noticia del mundo, pero no te asustes, se me pasa rápido y paso a la carcajada en una décima de segundo. Si esto ocurriera, tan sólo tienes que abrazarme y decirme “ya pasó, ya pasó”.
Soy fumadora y no tengo ninguna intención, por ahora, de dejar de fumar. Si eres de los que te molesta que se fume en el coche, no tienes que preocuparte, no lo hago porque me mareo y si me mareo vomito y si vomito parece que me están matando. Así que por el bien de los dos, no fumaré en un habitáculo cerrado.
Me gusta el sexo y me gusta que sea de calidad. No hace falta que te sepas el Kama Sutra de memoria, yo tampoco me lo sé. No me importa el tamaño a no ser que sea irrisorio, en tal caso, no es culpa mía. Me gusta ir a trabajar recién folladita, de ti depende de que mi jornada laboral sea productiva o no, como vaya mal follada, tengo mala leche para el resto del día y serás tú el que tenga que soportarlo.
No tengo reglas en lo que al sexo se refiere, pero no te equivoques, no pienso practicar la coprofilia, necrofilia ni la zoofilia. Tampoco me pidas hacer un trío con una de mis amigas, ya nos lo han propuesto varias veces y la respuesta siempre ha sido y será NO.
La menstruación no es problema para mí, espero que para ti tampoco lo sea. Eso sí, he de advertirte que tengo un síndrome premenstrual muy marcado, pero eso se soluciona con cantidades industriales de chocolate.
Últimamente he tenido unos cuantos ataques maternales. Quiero decir, que parece que mi reloj biológico se ha desperezado y hace por despertarse del todo (la naturaleza querido, la naturaleza). De vez en cuando oigo que hace tic, tac, tic, tac y me susurra que se me va a pasar el arroz. No es que me muera por tener descendencia, pero quiero que sepas que esa posibilidad existe. En cualquier caso tampoco te asustes con esto, por ahora no busco al padre de mis hijos.
Por cierto, si un día, en una sesión sexual, te suplico que termines dentro que lo tengo todo controlado, no me creas, no me hagas caso, abofetéame si quieres. Lo que tienes que hacer es ponerte un condón de cuerpo entero y omitir todo lo que te diga. No soy yo la que hablo, es el demonio que se apodera de mí cuando gozo.
Esto es básicamente lo que quiero que sepas de mi persona. Si te has asustado o has encontrado algo que sea imperdonable: corre ahora y aquí paz y después gloria, seguro que puedo superarlo. Si de lo contrario te quedas, luego no me vengas diciendo que por qué hago esto o lo otro, he sido totalmente sincera contigo, ahora haz lo propio.
Atentamente,
Coolkiku
Esto es un ejemplo de lo que pondría Coolkiku en su carta. Mi consejo es que se sea directo y dejarse de mariconadas. Si todo va bien, ya tendremos momentos romanticones. Quizá con este ejemplo me haya explayado un poco, la pobre Coolkiku iría con catorce folios escritos por ambas caras.
Si llegáis a ponerlo en práctica, contarme como os ha ido, será para mí un placer conocer los resultados de mi invento.
¡Qué Dios reparta suerte!
* Información censurada para el blog
69 RAZONES PARA ODIARME (A MÍ MISMA)

He hecho examen de conciencia. Que barbaridad, lo he hecho y me he dado cuenta de lo podrida que estoy… o cambio de actitud o cambio de imagen porque lo que no se puede hacer es lo que yo hago: hartarme de criticar a todo lo que se menea y darme cuenta de que soy aún peor que ellos (y ya es decir).
Hay cosas de las que no me siento especialmente orgullosa, lo que pasa es que están tan arraigadas en mí, que me cuesta deshacerme de ellas. Hay vicios que no tengo intención de abandonar, pero tengo actuaciones, manías y hechos que voy a tener que remediar si no quiero morir abochornada de mi comportamiento.
De pequeña me enseñaron lo que es el arrepentimiento. Alguien me dijo que arrepintiéndome verdaderamente de mis actos, me liberaba de todo mal y obtenía así el perdón divino. No creo que sea cierto, entre otras cosas porque también me dijeron que lo mejor que me podía pasar era casarme, tener hijos y hacer paellas los domingos y lentejas los lunes. Demás está decir que no es eso lo que queremos para mi felicidad.
Pero oye, que no sea por falta de arrepentimiento, porque numerando mis degeneraciones, me doy cuenta de cuanto me retracto y aunque se me llene la boca (y a muchos de vosotros) diciendo no me arrepiento de nada de lo que hago, no es cierto… Hay cosas que pienso dejar de hacer desde este mismo instante (o al menos voy a intentarlo) porque me arrepiento, me arrepiento muchísimo, infinito…
1. De haber seguido Operación Triunfo
2. De haber votado a Ainhoa en la 2ª edición de Operación Triunfo
3. De haber seguido Gran Hermano
4. De haber seguido Gran Hermano VIP
5. De haber seguido Hotel Glamour
6. De simpatizar con Tamara/Ámbar/Yurena
7. De saber imitar a la perfección a Tamara/Ámbar/Yurena
8. De tener y haber tenido pensamientos pecaminosos con
Karlos Arguiñano
9. De tener y haber tenido pensamientos pecaminosos con Álvaro de Luna
10. De tener y haber tenido pensamientos pecaminosos con Jaime Mayor Oreja
11. De tener los domingos trastornos alimentarios y mezclar sin pudor ni compasión: Cheetos pelotazos, Doritos Taco Latino, Ruffles York´eso, helado de fresa, pipas, galletas Oreo, sandwiches, regalices y chocolates.
12. De reírme de los males ajenos
13. De ser la inventora de prácticamente todos los apodos de la gente de mi oficina
14. De poner la oreja en la pared cuando mi vecina tiene visita
15. De mirar por la mirilla cuando mi vecina se despide de sus invitados
16. De gastarme más dinero en trapos de lo que me puedo permitir
17. De tener tanta ropa en mi armario con la etiqueta puesta
18. De saber que nunca me la voy a poner
19. De haberla comprado en ataques de consumismo
20. De tener continuamente ataques de consumismo
21. De ser tan antipática con las peluqueras
22. De ser tan antipática con los taxistas
23. De haber cantado en un Karaoke
24. De haber cantado en un Karaoke por María Jiménez
25. De creerme que lo hacía bien
26. De que me gustara
27. De haberme acostado tantas veces vestida
28. De ni si quiera haberme quitado los zapatos
29. De no acordarme de las caras de ciertas personas
30. De no acordarme de las caras de ciertas personas con las que he intercambiado fluidos
31. De ir como un topo por la calle sólo por no ponerme las gafas de ver
32. De atascar la impresora y huir sin decir nada
33. De atascar la fotocopiadora y huir sin decir nada
34. De darme un golpe contra un coche aparcado y no dejar una nota
35. De decir al dueño del coche que yo conducía que no sabía nada de la abolladura
36. De tener largas conversaciones con mis gatos
37. De creer que me contestan
38. De hacer caso de sus consejos
39. De vivir por y para “El Diario de Patricia”
40. De reírme de la gente que sale en “El Diario de Patricia”
41. De haber llorado con “El Diario de Patricia”
42. De presumir de ser la más veloz escupiendo huesos de aceituna
43. De escupir un hueso de aceituna en el ojo abierto de un amigo
44. De provocarle con esto una úlcera en la córnea
45. De tener un CD de Enrique Iglesias y no haberlo tirado
46. De que me guste una canción de Carlos Baute
47. De robar en el difunto “Galerías Preciados” un libro de setas
48. De habérselo regalado a mi padre por Reyes
49. De usar toallitas desmaquilladoras de la marca DIA%
50. De haber vomitado en el felpudo de mi vecino
51. De haber dicho indignada en una reunión de vecinos que no podíamos consentir actos como ese
52. De ser una “tocapelotas” en los comercios y restaurantes
53. De tener una carpeta llena de hojas de reclamaciones puestas por mí
54. De tener comida caducada en la nevera
55. De no tirarla
56. De dar guacamole caducado a mis invitados
57. De quedarme dormida en la sala de espera del dentista
58. De que se me cayera la baba
59. De no saber jugar al Sodoku
60. De no querer aprender
61. De consultar mi horóscopo diariamente
62. De tomarme a pecho lo que dice
63. De que mi mejor amiga se llame “VISA”
64. De haber dado la dirección de este blog a ciertas personas
65. De haber conseguido ser persona non grata en un pueblo de Madrid
66. De no decir al conductor de un atobús que se ha saltado la parada porque me daba vergüenza ponerme a dar voces
67. De hacer de las tiendas de los chinos, mi supermercado habitual
68. De seguir teniendo problemas con el laísmo
69. De haber hecho pis en una cuña (oh cielos, con esto tengo un trauma enorme, pero en mi defensa tengo que decir que estaba hospitalizada)
En fin, esto a bote pronto… verdaderamente hay muchos más motivos por lo que tendría que avergonzarme y arrepentirme hasta la saciedad, pero es que de esos no me arrepiento. Poco a poco.

Últimamente estoy teniendo demasiadas necesidades que no puedo satisfacer yo sola. Me he dado cuenta, que antes o después, necesito la ayuda de otras personas. No me puedo pasar toda la vida siendo Escarlata O’Hara, es agotador. Mi dificultad está en que las necesidades y problemas que ahora mismo tengo, no me las pueden solucionar las personas que me rodean.
Así que, como si fuera gerente de una empresa que ve como el problema crece y se da cuenta de que necesita una solución inminente, me he sentado a pensar y haciendo un pequeño esquema de la problemática he llegado a la siguiente conclusión: necesito hacer una renovación de personal.
Tengo la plantilla obsoleta, que conste que entiendo que ellos cada día tienen menos motivaciones y que los incentivos son cada vez más pequeños, pero también es verdad que se han acomodado en sus puestos y han dejado de hacer méritos para ser “ascendidos y promocionados”.
Esto de las relaciones personales es totalmente comparable al mundo laboral. Quien tiene una relación (o más de una) tiene que invertir en ella como si invirtiera en su empresa familiar. Si las necesidades cambian, hay que cambiar también a los proveedores y asistentes.
Como no puedo ampliar la plantilla, por razones evidentes, he decidido renovarla al completo. Mis necesidades han cambiado y varían diariamente y este personal que ahora tengo, me sirve de bien poco.
Es por lo que todo lo anteriormente expuesto, comunico que: ingeniero de caminos, ingeniero de telecomunicaciones, arquitecto, chef, consultor y paisajista, ya no me servís absolutamente para nada. Estáis despedidos todos. Por ahora, sólo renovaré el contrato al médico ya que es el único que me sigue haciendo falta.
Abro concurso público para cubrir cuatro plazas. Las condiciones se pactarán con cada uno de los aspirantes una vez hayan sido admitidos.
Abogado colegiado: En cinco meses he tenido tres juicios. En las tres ocasiones me he representado yo sola y el éxito siempre ha sido favorable a mi favor (y así tiene que seguir siendo). Vuelvo a tener otro juicio próximamente y todo indica que los voy a seguir teniendo más regularmente de lo que me gustaría. Ya no me siento con ganas, ni con fuerzas de seguir representándome. Necesito un abogado dispuesto, que quiera defenderme y que, por supuesto, me haga ganar. Yo siempre soy la denunciante (que no la denunciada, eso no queda nada fashion), todos los juicios van por la vía penal y suelen ser extremadamente engorrosos aunque no difíciles de ganar.
Reparador de DVD’s: Poseo un DVD que ha cogido la mala costumbre de estropearse cada dos o tres meses. Ya no puedo con él y es por lo que busco a un hombre que sepa repararlo e instalarlo (por una cuestión de orgullo personal, me niego a comprar otro). Se valorará que dicha persona también domine otro tipo de reparaciones caseras ya que la Bruja Avería se ha instalado en mi casa y no tiene ninguna intención de macharse. Deberá saber arreglar un grifo que gotea, un lavadora que suelta agua, tiene que saber hacer taladros (muy importante, claro), que utilice su broca correctamente y tenga un servicio de reparación que funcione las 24 hrs. del día, pero sobre todo y en cualquier caso, que sepa arreglar mi DVD.
Dentista: Atención, que he puesto dentista y no he puesto protésico dental, así que tú, protésico, no te apuntes al carro que te veo venir, ya tuviste un contrato temporal y aún me estoy arrepintiendo. Busco un dentista que me haga los trabajos buco dentales y no me cobre un céntimo, que ya está bien, estoy muy harta de soltar esas grandísimas cantidades de dinero cada dos por tres. Valoraré que tenga consulta propia y al menos, una de esas nuevas sillas ergonómicas en su propio domicilio.
Piloto de avión: Atención de nuevo en esto, ojo porque no he puesto azafato, sobrecargo ni nada parecido, que a estos también contraté, me arrepentí y aún sigo preguntándome como puede existir gente tan tonta. Mi necesidad de tener un piloto es porque no puedo seguir enriqueciendo a las compañías aéreas, también en esta partida se me va mucho dinero y tengo que recortar presupuesto. No es estrictamente necesario que sea piloto (lo de piloto es más una cuestión de fantasía sexual), en realidad necesito a alguien que me consiga billetes de avión completamente gratis. Si es piloto, mejor que mejor.
Por ahora estas son las cuatro vacantes existentes y con urgente necesidad de ser cubiertas. Si alguno está interesado en “trabajar” para mí pero no reúne ninguno de estos requisitos, puede igualmente presentarse al concurso indicando claramente que es lo que sabe hacer y en qué puede ayudarme en casos de necesidad. Estudiaré cada una de las ofertas ya que como antes he mencionado, mis necesidades cambian continuamente.
Para todos los puestos se requiere buena presencia, saber estar en actos públicos, no usar más laca que yo y en concreto, para el reparador casero, es imprescindible que vista, durante las reparaciones, un mono azul. Requisito imprescindible también es que esté dotado con mucho pelo en el pecho (para más información, leerse el primer artículo que da nombre a este blog). Que nadie tenga ninguna duda de que lo que ofrezco a cambio es extremadamente bueno, en ese sentido, la empresa (o sea, yo) os mimará y cuidará si cumplís con vuestros objetivos y pasáis el proceso de selección.
No se ofrece, en ningún caso, contrato fijo. Serán siempre contratos temporales (esto que quede muy claro que luego vienen los problemas), dependiendo de la persona y de la satisfacción que me den sus servicios, estos contratos pueden ser de semanas, meses e incluso puede llegar a hacer el año e ir renovándose.
Para cualquier aclaración no dudéis en poneros en contacto conmigo. Los despedidos no intentéis convencerme para que cambie de opinión. Aunque de la noche a la mañana aprendierais a empastar muelas, reparar DVD’s, os sacarais la carrera de derecho o consiguierais una maquina expendedora de billetes de avión, la decisión está tomada y no hay marcha atrás. A la puta calle todos.
Una última mención a veterinarios, informáticos y escoltas personales. También tengo pequeñas necesidades de cubrir estos puestos, igualmente poneros en contacto conmigo si estáis interesados.
Muchas gracias y un saludo.
P.D.: Todos los puestos mencionados están dirigidos única y exclusivamente a hombres, en ningún caso, repito: en NINGÚN caso, los puestos están libres para mujeres.





