MIS (NO) CINCO HÁBITOS EXTRAÑOS
Parece ser que, como el que no quiere la cosa, Coolkiku se está integrando en este mundillo de los blogs. La pobre, sin ella quererlo, a lo tonto a lo tonto, tiene un grupito encantador de gente que la menciona y que se acuerda de ella cuando hay que jugar.
La semana pasada recibí un comentario de Mordandis en el que me invitaba a jugar a algo que se llama “Mis cinco hábitos extraños”, un juego con unas reglas que no voy a copiar porque son tan simples como escribir tus cinco raros hábitos y luego pasar el juego a cinco personas más (avisando a estas que han sido elegidas mediante un comentario en su blog).
Bien, he de reconocer que me puse manos a la obra, me paré a pensar, cogí lápiz y papel y me dispuse a elaborar mi lista... Pues he sido incapaz de terminarla… y esto ha ocurrido porque, entre otras cosas, he sido incapaz de empezarla.
Lo siento, no tengo hábitos extraños. Tengo hábitos, como todo bicho viviente, pero extraños os juro por lo más sagrado que no tengo (o al menos yo no me los encuentro). Y que conste que me da rabia, me da coraje porque yo quería tener cinco malditos hábitos extraños para poder seguir con esta cadena, ¡pero es que no se me ocurre ninguno porque no me los encuentro!.

Podría decir que me gusta dormir entre sábanas de algodón y que gusta que estén rociadas con mi perfume, podría poner que mi hábito extraño es el de escribir y firmar con bolígrafo azul (para diferenciar las fotocopias)… se me ocurre que podría mencionar que echo doble medida de suavizante a la ropa o que no me maquillo si antes no me he echado la Base Lumière de Chanel (gracias a los polímeros microesféricos y a su tono opalescente, atenúa las imperfecciones, alisa la textura de la piel y unifica la tez), pero no lo hago porque considero que ninguno de estos hábitos o costumbres de mi quehaceres diarios, no tienen nada de extraño ni de particular. Son conductas que he establecido pero para mi propia comodidad y placer, ninguno de ellos es lo suficientemente raro como para catalogarlo de extraño.
Pregunté, consulté, llamé por teléfono y dije “¿Qué hábitos extraños crees que tengo?”... y nada, no dimos con ellos, los que nos salieron eran banalidades que no eran reseñables en ningún modo.
Creo que todo se reduce a que si no tengo hábitos (extraños o no) es porque no soy capaz de tener hábitos de por sí. Mis días, mis meses, mis años, no han seguido nunca una rutina, no soy autómata… no sigo tradiciones ni tengo manías persecutorias. Quizá esto me haga estar más cerca de la perfección, o quizá me aleje… el caso es que puede caber la posibilidad de que uno de mis hábitos extraños sea el de no tener hábitos.
En fin… dejemos el temita. Se supone que tengo que continuar el juego pasándolo a cinco personas con sus respectivos blogs, pues lo siento pero no lo voy a hacer, sin embargo os invito a que me contéis vuestros hábitos extraños o que me reconozcáis que estáis tan cerca de le perfección como yo ya que vosotros tampoco tenéis ninguna manía lo suficientemente anormal como para mentarla.
Saludos,
La semana pasada recibí un comentario de Mordandis en el que me invitaba a jugar a algo que se llama “Mis cinco hábitos extraños”, un juego con unas reglas que no voy a copiar porque son tan simples como escribir tus cinco raros hábitos y luego pasar el juego a cinco personas más (avisando a estas que han sido elegidas mediante un comentario en su blog).
Bien, he de reconocer que me puse manos a la obra, me paré a pensar, cogí lápiz y papel y me dispuse a elaborar mi lista... Pues he sido incapaz de terminarla… y esto ha ocurrido porque, entre otras cosas, he sido incapaz de empezarla.
Lo siento, no tengo hábitos extraños. Tengo hábitos, como todo bicho viviente, pero extraños os juro por lo más sagrado que no tengo (o al menos yo no me los encuentro). Y que conste que me da rabia, me da coraje porque yo quería tener cinco malditos hábitos extraños para poder seguir con esta cadena, ¡pero es que no se me ocurre ninguno porque no me los encuentro!.

Podría decir que me gusta dormir entre sábanas de algodón y que gusta que estén rociadas con mi perfume, podría poner que mi hábito extraño es el de escribir y firmar con bolígrafo azul (para diferenciar las fotocopias)… se me ocurre que podría mencionar que echo doble medida de suavizante a la ropa o que no me maquillo si antes no me he echado la Base Lumière de Chanel (gracias a los polímeros microesféricos y a su tono opalescente, atenúa las imperfecciones, alisa la textura de la piel y unifica la tez), pero no lo hago porque considero que ninguno de estos hábitos o costumbres de mi quehaceres diarios, no tienen nada de extraño ni de particular. Son conductas que he establecido pero para mi propia comodidad y placer, ninguno de ellos es lo suficientemente raro como para catalogarlo de extraño.
Pregunté, consulté, llamé por teléfono y dije “¿Qué hábitos extraños crees que tengo?”... y nada, no dimos con ellos, los que nos salieron eran banalidades que no eran reseñables en ningún modo.
Creo que todo se reduce a que si no tengo hábitos (extraños o no) es porque no soy capaz de tener hábitos de por sí. Mis días, mis meses, mis años, no han seguido nunca una rutina, no soy autómata… no sigo tradiciones ni tengo manías persecutorias. Quizá esto me haga estar más cerca de la perfección, o quizá me aleje… el caso es que puede caber la posibilidad de que uno de mis hábitos extraños sea el de no tener hábitos.
En fin… dejemos el temita. Se supone que tengo que continuar el juego pasándolo a cinco personas con sus respectivos blogs, pues lo siento pero no lo voy a hacer, sin embargo os invito a que me contéis vuestros hábitos extraños o que me reconozcáis que estáis tan cerca de le perfección como yo ya que vosotros tampoco tenéis ninguna manía lo suficientemente anormal como para mentarla.
Saludos,
Comentario:
Yo tengo un hábito extraño, por la mañana después de lanzar un chorrito a la taza y lavarme la cara y los ojos a conciencia, acabo subido en la báscula...
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que graciosa eres!!! crack!!!!!!
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te vas de viaje? pues si es de placer que lo disfrutes y si es de trabajo que te sea leve, o mejor que lo disfrutes tambien.
un beso.
un beso.
Comentario:
Precisamente, por ser hábitos dejan de ser extraños, puede que al prinicipio lo fueran (extraños), pero a base de repetirlos pierden esa condición. Por qué empiezas a vestirte siempre por el mismo pie? (Bragas, calzoncillos, calcetines, pantalones, zapatos), y por qué en este orden? Y reconoce que siempre lo haces así (yo al menos lo hago, y supongo que todos tenemos un orden a la hora de vestirnos). Bueno que lo que quiero decir y repito, es que si es un hábito, deja de ser extraño. Que tengas un buen viaje.
Comentario:
¿No tienen porque ser raros o extraños, no? Yo tomo bocadillos de anchoas con mahonesa. ¿Es eso un hábito raro? Claro que no!
cuidate y sigue tan bien ;)
cuidate y sigue tan bien ;)
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Si es q se salta las normas a la torera... si es q no puede ser.. no puede ser... (me sigue preocupando esa pistola).
Besos.. deshabituada... :-P
Besos.. deshabituada... :-P
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Nos salió perfecta la niña...
Besitos
Besitos