DESEOS DE CONCUPISCENCIA

“Cuando los dioses se enfadan con un hombre, le conceden todo lo que pide” (Esquilo, Dramaturgo griego; 524-546 adC).
Pues sí queridos míos, cuanta sabiduría hay encerrada en esa frase, sólo hay que ponerse un pelín filosófico para darse cuenta de que si se nos concediera todo lo que anhelamos, viviríamos en un infierno hecho a nuestra medida. Doy fe de ello, una vez más hablo con conocimiento de causa.
Soy muy dada a clamar al cielo, a ponerme muy dramática y levantar los brazos rogando que se me conceda tal o cual deseo de última hora. Me doy golpes de pecho e imploro que se me otorgue lo que en ese momento me parece que es de suma importancia para poder seguir viviendo. Cuando el deseo se me concede, no suele pasar mucho tiempo hasta que me veo frente al espejo con cara de idiota y diciéndome “ya me podía haber estado calladita, jué”.
No os voy a engañar, tan pronto deseo fervientemente algo como a los cinco minutos quiero todo lo contrario. Soy caprichosa de nacimiento, que le voy a hacer. Unos nacen gordos, otros altos, otros bajitos y otras nacemos antojadizas. A mí la vida me ha mal consentido, y esto os lo digo en un ataque de sinceridad y autocrítica. No me siento orgullosa de ello, no hace falta rascar mucho para ver que desde que tengo uso de razón soy lo que se llama una mimada. La sociedad me ha malacostumbrado (ja ja, me encanta cuando se le puede echar la culpa a la sociedad, es genial) no paro de romper pelotas y a golpe de rogar a mis dioses del Olimpo, consigo todo lo que se me mete entre ceja y ceja.
Las comunicaciones con el cielo son lentas, para cuando me han concedido la primera, no les ha llegado la segunda petición que derogaba a la anterior… y así sucesivamente. Según me van concediendo, me voy arrepintiendo de haberlo solicitado. Pero he aprendido la lección: ¡pido fervientemente no querer pedir nada más!.
Hubo un tiempo en que creí que no terminaba de encontrar a mi pareja perfecta porque lo hombres con los que me iba y venía, al ser más o menos de mi misma edad, se me hacían inmaduros. Entonces decidí que la clave estaba en liarme con un tío considerablemente mayor que yo y así evitaría tal problema. Eché mi solicitud de petición al Olimpo y en el asunto puse “quiero a un hombre mayor”, no tardaron mucho en agenciármelo.
Era todo lo que había pedido: un tipo con mucho dinero (sí, que pasa, no voy a pedir a un muerto de hambre, puestos a pedir…), mayor, atractivo, extremadamente educado y un autentico pozo de sabiduría y cultura.
Caídito del cielo me llegó. La primera vez que le vi supe que tenía que ser para mí, “amo a ese hombre” me dije, “él no lo sabe, pero le amo tanto que ya me duele el corazón”.
Su atractivo (a esas edades los hombres guapos han dejado de serlo para pasar a ser atractivos), su cabeza pulcramente rapada y brillante, su recortada barba y su traje impoluto, me obnubilaron. Durante dos días sólo pude pensar en él, al tercero, los dioses y el destino hicieron que volviéramos a encontrarnos (cosa fácil por motivos laborales) y al cuarto día el viejo ya me había tirado un tejo en plena cabeza.
Para cuando lo hizo yo ya estaba preparada. Es genial tener una amiga íntima, secretaria de un alto cargo, que te facilite su estado civil, edad, hijos, formación, etc…
Muy a pesar de que lo decían mis amigas (le llamaban cosas horribles) yo me lié con el viejo y he de decir me sentí la mujer más feliz del mundo. Fueron unas semanas maravillosas, mi viejo lo tenía todo…
¡Y una mierda!
Que deprimente es abrir los ojos por la mañana, ver su mesita de noche y comprobar que está llena de medicamentos. Buscar urgentemente una farmacia de guardia, pero no para comprar condones como es lo habitual, sino para comprar Vips Vaporub sin el que no podía sobrevivir. Qué horrible es darte cuenta de que eres más joven que su hija… y qué duro, qué duro es para una joven como yo, quedarse con las ganas porque el viejo no puede con su alma y tener que oírle decir que no podía saciarme más por ese día.
Pero esos no eran los mayores problemas, lo más feo era que al final tenía las mismas taras que los tipos con los que había estado, no era diferente a ellos, aunque podía ser el padre de cada uno, pecaba exactamente de lo mismo que los demás: no me hacía plenamente feliz.
Le dejé, estaba escrito.
Haciendo alarde de mi inteligencia hice otra petición. Supe que lo había hecho todo mal: la clave no era pedir a un viejo sino a un joven… Un jovencito inmaduro al que poder amoldar a mi gusto y semejanza, un niñito sin problemas de salud. No me importaba si no tenía tanto dinero como el viejo si en contraprestación tenía suficiente energía como para saciar mi apetito y otras muchas cosas.
Deseo concedido para Coolkiku.
Tuve al jovenzuelo… y no tuve a uno… sino a dos (uno detrás de otro, claro).
Los dos me saciaron, los dos me trataron de maravilla y con los dos se tuvo que terminar la historia: no, no quería ser la madre de ninguno y como ya os conté en su día, no quería enseñar nada a nadie. Incompatibilidad de caracteres, dijimos… pero la realidad era otra muy distinta: diferencia de edad.
Como buena malacostumbrada que soy, no estaba yo preparada para aguantar chiquilladas, las niñerías en todo caso que me las tendrían que soportan a mí, no al revés. No tengo edad para cambiar ciertos hábitos.
Con dolor de ingles y una permanente agujeta en el culo de tanta juventud inyectada, volví a hacer otra petición a mis dioses, comprobé que mi error era que anhelaba sobre la forma y no sobre el fondo. Caí en la cuenta de que había estado equivocada todo ese tiempo, lo que tenía que solicitar era a un hombre sensible, cariñoso, profundo y que no se avergonzara de llorar.
Volvieron a concederme el deseo y mandaron a un sensible. Me colocaron a alguien tan tierno que hizo que nuestra relación fuera como “Sonrisas y lágrimas”: yo sonreía y la nenaza lloraba.
¿No quería a alguien sensible? ¡Pues toma dos tazas!... y no hablemos en lo que a profundidad se refiere, era como un pozo sin fondo. En resumidas cuentas, acabé hasta el moño de profundidades, lloriqueos, alegrías, tristezas, odios, miedos y comprensiones… La nenaza terminó convirtiéndose en un ser auténticamente insoportable.
Lo que tenía que hacer era oooootra petición, un error lo tiene cualquiera y yo nunca dije que fuera perfecta. La experiencia me decía que los viejos no eran lo mío, tampoco lo jovencitos ni los extremadamente sensibles y como para culta, ya estaba yo, lo que necesitaba era a ese hombre al que los asiduos de este blog conocen muy bien. Supe que lo que quería era un hombre rudo, lejano a la metrosexualidad, me daba igual si era diplomático, político o uno de los mayores empresarios del país. Necesitaba que fuera banal, terrenal, carnal, trivial y libidinoso; que bebiera cervezas y le apasionara el fútbol, que no tuviera conversaciones profundas y que no le hiciera falta irse a meditar a ningún lado. Quería que le bastara con sentarse en el sofá en calzoncillos para arreglar su problema existencial, de hecho quería que no tuviera problemas existenciales.
Oído cocina, dijeron los dioses. Deseo concedido.
La próxima vez me meto la lenguecita por donde yo me sé: tuve a mi rudo futbolero, joder que si le tuve.
Yo pensaba que ese tipo de hombres escaseaban en esta era, que ya no quedaban. Pero no, tenemos a muchos, a cientos, a millones, de hecho están por todas partes, lo único que ocurre es que se camuflan muy bien, son como pequeños camaleones. Suelen ir disfrazados, van incluso vestidos de abogados o puede que hasta de economistas, no necesariamente tienen que ser fontaneros o personal de la construcción como yo me temía.
La primera en la frente fue el primer día que fuimos a alquilar una película, yo me iba directita a mi video club de cine de autor que tanto me gusta y mi amado Brutus fue directo al Blockbuster. “Tu video club está lleno de películas infumables y de maricones con gafas de montura negra” me dijo de una forma cruel y concisa.
No nos poníamos de acuerdo ni para el alquiler. Por sus santos cojones (porque ole si tenía cojones el señor) que teníamos que alquilar algo horrible, algo que su título contuviera la palabra “impacto”, “guerra” o “destrucción”. También le valía si en la carátula aparecían explosiones, fuego o alguien sangrando.
La señal de alarma sonó cuando me di cuenta de que en mi nevera había más cervezas que yogures, que se había hecho dueño y señor de mi sofá, mandos a distancia y que continuamente escuchaba de fondo a unos señores retransmitiendo un partido de fútbol.
No, por el Carrusel Deportivo no paso. Lo siento.
En fin, que tampoco era el hombre rudo lo que buscaba, resultó ser un maldito pesado sin dos dedos de frente que se sentía incapaz de interpretar mis cuadros (lo normal es que no se sepan interpretar, porque ni yo misma sé lo que pinto, pero el resto de mis hombres se lo inventaban sobre la marcha y quedaban la mar de bien). Además, si no lo digo reviento: odiaba sus pijamas (y que los usara).
¿Qué pedir entonces?, volví a rogar a los dioses del Olimpo, pero esta vez les pedí que todos los hombres estuvieran a mi merced. No iba a atarme a ninguno, la singularidad me daba muchos problemas, tenía amor para todos. Hice mi solicitud de libre albedrío, eso era lo que quería y necesitaba, ahora sí que sí, me dije.
¿Qué os imagináis que pasó? Pues que como los dioses estaban muy enfadados conmigo, pues que me concedieron el deseo como era de prever. De la noche a la mañana tuve a un chorro de tipos que se interesaban inagotablemente por mí. Encantada de haberme conocido les di a cada uno lo suyo y recibí de cada lo que era para mí. Pero estoy mayor… estoy mayor y los años pasan factura sin piedad. Comencé a hacerme unos líos tremendos, contaba a uno lo que ya le había contado días antes, al otro le decía “¡pero si te lo conté el otro día!”… vamos, que me hacía un lío enorme. Para colmo de males dos de ellos se llamaban igual, así que con los mensajes al móvil la lié más de una vez (y de dos).
Y no sólo eso, si no que físicamente era agotador. Fue una época demoledora, adelgacé, me demacré y dejó de ser divertido. Un día, en plena crisis de agotamiento, me di cuenta de que lo que realmente me pesaba era el enorme vacío existencial que portaba sobre mi espalda.
¡Por favor, Dioses del Olimpo! lo que necesito de verdad de la buena es un novio, sólo uno, que sea normal, ni viejo ni joven, ni sensible ni bruto, quiero un novio que me lleve al cine lo domingos, alguien con el que vivir momentos románticos, un novio en toda regla. Uno que su última llamada del día sea para mí, que me venga a buscar a la oficina y con el que poder dar largos paseos hablando de pájaros, barcos y flores; un noviecito al que presentar y decir “ES MI NOVIO” y que se llene la boca haciéndolo. Alguien que me ponga la mano en los ovarios cuando me duelan y uno que me acompañe al médico cuando lo necesite. Alguien sin excentricidades, algo normal.
Pues sí, caídito del cielo también… vamos, que ni una semana y de la forma más tonta. Bueno, decir que fue de la forma más tonta no es lo más correcto, porque fue de una forma algo accidentada. Yo iba caminando tan tranquila, con mi música puesta en las orejitas, disfrutando que había salido de la oficina sin ser de noche y mi deseo concedido, me atropelló con su moto.
Bueno, he de confesar que tampoco fue tal atropelló. Él iba por la acera y el destino quiso que uno de mis tacones se metiera en un agujero. Tal cosa provocó que tuviera que parar en seco y fue cuando el atropellador me dio un pequeño golpe que me hizo perder el equilibrio. Me asusté bastante, pero no me hizo nada.
Le insulté un poco y con educación (¿a qué os estáis preguntando como se insulta con educación?), más que nada para dejarle bien claro que las motos no van por la acera, sino por la carretera y que si la tenía aparcada y no le quedaba más remedio, que al menos intentara no ir avasallando a las transeúntes como yo.
Una cosa llevó a la otra y bla bla bla, que si eres tonto, bla bla bla que si tú eres guapa, bla bla bla que si tú tampoco eres feo pero que eres un atropellador, que si te llevo a casa, que si ni loca me monto contigo, que si dame tu teléfono, que si sí, que si no…
En fin, que a la semana y media ya éramos íntimos…
Todo se iba cumpliendo según lo previsto, íbamos al cine, fuimos al Retiro, vimos películas que los dos queríamos ver, se tomaba las cervezas justas y necesarias y de vez en cuando se interesaba por los resultados del fútbol pero no de una manera obsesiva. Tampoco tenía problemas de salud, ni de vejez y menos aún de extremada juventud… vamos, una joyita.
No sé ni en que momento ni por qué, yo me puse nerviosita perdida. La primera vez que él me presentó como “su novia” a mí me entró un sudor frío que me recorrió la espalda e hizo que automáticamente me mareara. Ya no sólo me hacía la última llamada del día, sino que también me hacía la primera, y la segunda... y la decimocuarta. Comencé a perder mi espacio vital y dejó de parecerme gracioso que hiciera como si me atropellara con la moto cada dos por tres. Empecé a sentir que pasaba demasiado tiempo con él y poco con mis amigas. Me parecía que eran demasiados los días que dormíamos juntos y pocos lo que pasaba sola en mi casa. El atropellador me agobiaba y muy lejos de echarle la culpa a él, supe que era yo la que tenía un problema: me sentía incapaz de tener pareja. Tampoco era un novio lo que necesitaba… o por lo menos, no por ahora.
Ahora lo que realmente me apetece es pedir a los dioses a un mulato que tenga algo sobrenatural entre las piernas. Pero no lo voy a solicitar por ahora, que visto lo visto me veo escribiendo el siguiente artículo relatándoos como ingresé en un hospital partidita en dos.
Mucho cuidado con lo que rogáis a los dioses, mucho cuidado que últimamente andan enfadados y conceden todo lo que uno pide.
Comentario:
Esta no es la primera vez que leo tu artículo y creo que he vuelto a tener la misma sensación y he vuelto a hacerme la misma pregunta ¿porqué a ti te pueden conceder los dioses todo lo que deseas y a otros (incluida yo) tan poco?
No es envidia lo que siento, es un gustazo tremendo cuando pienso que a alguien se le cumplen los deseos que tiene, también es verdad que me gustaría ser alguna vez ese alguien, pero es posible que no tenga envidia porque pienso ¿si estas cosas suceden, en algún momento me pueden pasar a mi? Nunca se han cumplido mis "solicitudes" frívolas, es posible que por no pedirlas a los dioses, ya que mi religión es monoteísta, y mi Dios debe pensar que está para otras cosas. Y fuera de este campo, si alguna se ha cumplido ha sido a base de pedir fuerzas para no decaer en la lucha para lograrlo. ¡Lamentable! Pienso seguir pidiendo deseos de este tipo y si alguno se me cumple te lo comentaré, lo malo mio es que lo pido con nombres y apellidos ¿será ese el fallo?
No es envidia lo que siento, es un gustazo tremendo cuando pienso que a alguien se le cumplen los deseos que tiene, también es verdad que me gustaría ser alguna vez ese alguien, pero es posible que no tenga envidia porque pienso ¿si estas cosas suceden, en algún momento me pueden pasar a mi? Nunca se han cumplido mis "solicitudes" frívolas, es posible que por no pedirlas a los dioses, ya que mi religión es monoteísta, y mi Dios debe pensar que está para otras cosas. Y fuera de este campo, si alguna se ha cumplido ha sido a base de pedir fuerzas para no decaer en la lucha para lograrlo. ¡Lamentable! Pienso seguir pidiendo deseos de este tipo y si alguno se me cumple te lo comentaré, lo malo mio es que lo pido con nombres y apellidos ¿será ese el fallo?
Comentario:
mis respetos, señorita, aqui un fan
nuevecito. Tratare
de leer todo su blog; me encanta
lo que cuenta y como lo cuenta.
Gente con la mitad de arte anda
vendiendo muy bien su humo... Por lo demas,
mucha suerte y salud. Y yo que lo lea,
claro esta.
nuevecito. Tratare
de leer todo su blog; me encanta
lo que cuenta y como lo cuenta.
Gente con la mitad de arte anda
vendiendo muy bien su humo... Por lo demas,
mucha suerte y salud. Y yo que lo lea,
claro esta.
Comentario:
NI uno ni otro, ni poco ni mucho, ni grande ni pequeño... Los terminos medios a veces son más peligrosos que los extremos... Y al final es difícil estar agusto con algo de tantas posibilidades... Cada momento llama a otro momento, y lo importante es disfrutar y ser feliz, y si te dan sudores, coges la toalla y te secas, y a otra cosa mariposa.
Yo tengo la suerte de tener todo eso que ponias como último deseo a tus dioses, pero incluso con parcelita y todo, él la suya y yo la mía. No sé cuanto durará, pero hasta entonces yo feliz de la vida.
Yo tengo la suerte de tener todo eso que ponias como último deseo a tus dioses, pero incluso con parcelita y todo, él la suya y yo la mía. No sé cuanto durará, pero hasta entonces yo feliz de la vida.
Comentario:
jajaja, genial tu post. Como siempre claro. Lo de que los dioses te den lo que desees como castigo es absolutamente cierto!! Todo se confabula de una forma u otra para que lo que deseas se vuelva en tu contra de alguna manera. Es como dar de beber al que tiene sed y que se ahogue!
Sigue así!
Mil abrazos ;)
Sigue así!
Mil abrazos ;)
Comentario:
Yo creo que debes oir màs a tu corazon.
Ser impulsivo solo nos permite ir de fracaso en fracaso.
Marcos
Ser impulsivo solo nos permite ir de fracaso en fracaso.
MarcosComentario:
Niña, ponte a escribir un libro pero ya. Tienes ese maravilloso don de haber magia con las palabras.
No pares, sigue escribiendo. Eres una delicia muy amarga...
ah, y enhorabuena, ojalá ganes.. lo mereces, que duda cabe
No pares, sigue escribiendo. Eres una delicia muy amarga...
ah, y enhorabuena, ojalá ganes.. lo mereces, que duda cabe
Comentario:
jooooooooder, hacía tiempo que no visitaba tu blog, pero acabo de ver que estás nominada!!!! mucha felicidades!!! que tengas suerte....con el premio igual me puedes regalar la freidora que me debes.
Comentario:
Besos tocaya y buena suerte!!
Comentario:
Que digo yo reina de los blogs que cuando vas a publicar el enlace para poder votarte cada vez que tenga 2mn libres, que aunque no suele ser a menudo pues yo los busco encantada.
Enhorabuena!!!!!
Enhorabuena!!!!!
Comentario:
Disfruta de los hombres que se vayan cruzando por tu vida que el día menos pensado llegará tu Adonis.
Enhorabuena por la nominación, eres la mejor y te mereces ganar.
Besos.
Enhorabuena por la nominación, eres la mejor y te mereces ganar.
Besos.
Comentario:
Coño!!!(perdón) pues mis plegarias se deben perder en el infinito, o eso o que están demasiado ocupados con las tuyas, acaparadora!!!! jajajaja
1beso
1beso
Comentario:
Qué mania tienes con querer hacer infeliz a uno, pudiendo hacer felices a tantos¡¡¡
Con lo bien que estás en casa, con tus gatos, tu sofá y tu dvd, para que quieres mas?.
Entiendo que de vez en cuando, o todos los días, apetece un desahogo, o un polvazo o polvete (llamalo como quieras), pero para que con un novio?
Enhorabuena por tu nominación
Con lo bien que estás en casa, con tus gatos, tu sofá y tu dvd, para que quieres mas?.
Entiendo que de vez en cuando, o todos los días, apetece un desahogo, o un polvazo o polvete (llamalo como quieras), pero para que con un novio?
Enhorabuena por tu nominación
Comentario:
YO creo que la siguiente que deberías probar es ser la amante de un casado que no de la lata y que solo lo veas cuando tu quieras y tengas tiempo.
Enhorabuena también a ti y muchas gracias.
besos querida.
Enhorabuena también a ti y muchas gracias.
besos querida.
Comentario:
Vas a pedir a los dioses ganar el concurso del 20 minutos?
Seguro que la señorita Coolkiku está también por encima del bien y del mal y pasa de ganar concursos, a ti seguro que te sobra con que te digan que eres la mejor y más guapa ;-)
Pues sí, la verdad es que pienso que eres la mejor, al menos la que mejor escribe de todos los que estáis nominados en esa categoría. La mejor como persona seguramente también, pero no tengo el gusto de saberlo.
El caso es que yo ya te he cogido cariño y quiero que ganes. Leo y leo tu blog y he de decir que siempre me sacas muchas sonrisas… me parto contigo.
Besos
Seguro que la señorita Coolkiku está también por encima del bien y del mal y pasa de ganar concursos, a ti seguro que te sobra con que te digan que eres la mejor y más guapa ;-)
Pues sí, la verdad es que pienso que eres la mejor, al menos la que mejor escribe de todos los que estáis nominados en esa categoría. La mejor como persona seguramente también, pero no tengo el gusto de saberlo.
El caso es que yo ya te he cogido cariño y quiero que ganes. Leo y leo tu blog y he de decir que siempre me sacas muchas sonrisas… me parto contigo.
Besos
Comentario:
ENHORABUENA CAMPEONA!!! yo ar de champion, yu ar de champion ;-)
Te deseo toda la suerte del mundo. Si no ganas, es que el mundo está loco
Besos y más suerte
Te deseo toda la suerte del mundo. Si no ganas, es que el mundo está loco
Besos y más suerte
Comentario:
MI más sincera enhorabuena por la nominación a los premios de 20minutos... por fin ha salido la lista de nominados y ahí estamos. Mucha suerte.
Comentario:
El Sr. Lord E. directo como una flecha.
Señorita, yo creo que a usted le encanta quejarse. Y dado que lo hace con estilo no le pienso afear la conducta.
Disfrute de todos esos hombres, los dioses se los han regalado y está mal despreciar ese tipo de presentes.
Lo mismo con el mulato y con los que vengan después de él.
Así tendrá más cosas que contarnos y nosotros encantados.
Señorita, yo creo que a usted le encanta quejarse. Y dado que lo hace con estilo no le pienso afear la conducta.
Disfrute de todos esos hombres, los dioses se los han regalado y está mal despreciar ese tipo de presentes.
Lo mismo con el mulato y con los que vengan después de él.
Así tendrá más cosas que contarnos y nosotros encantados.
Comentario:
Los griegos fueron tíos muy listos, capaces de hablar el griego clásico, que era una lengua muy difícil.
Contra los deseos, Coolkiku, sólo hay una solución: el cilicio. Si se pone usted unos cuantos por todo el cuerpo, acaba tan hecha polvo y dolorida, que se acabarán todos sus deseos... Aunque, claro, lo mismo se aficiona usted y acaba adicta al BDSM.
Ah, y no desee usted no desear, que lo mismo se arrepiente también. Estos dioses graciosillos...
Contra los deseos, Coolkiku, sólo hay una solución: el cilicio. Si se pone usted unos cuantos por todo el cuerpo, acaba tan hecha polvo y dolorida, que se acabarán todos sus deseos... Aunque, claro, lo mismo se aficiona usted y acaba adicta al BDSM.
Ah, y no desee usted no desear, que lo mismo se arrepiente también. Estos dioses graciosillos...
Comentario:
Hoy sí me ha gustado mucho tu post.
Y ahí va una adaptación de un cuento de Hendersen (O el de los cuentos era Arthur Andersen? xD):
"Iba una vez una mujer paseando por la playa. Era una pesada tarde de octubre, de esas en las que parece que puedas cortar el aire con un cuchillo o que en cualquier momento vayan a empezar a caer cántaros de agua del cielo. De repente uno de los desnudos pies de la mujer (que por no ser ni muy joven ni muy mayor la llamaremos así, simplemente mujer) chocó contra algo duro. Mientras daba saltos agarrándose el dedo chico exclamó:
- ¡Mecagüen la mierda puta!
Bajó su mirada al suelo, buscando el origen de todo el dolor que había ido a turbar su melancólica tarde otoñal. Medio enterrado entre la arena y las colillas descoloridas vio un antiguo candil dorado, deslucido por el tiempo, el roce de la arena y las manchas de brea o galletas de chapapote.
La mujer lo recogió y antes de lanzarlo al mar con rabia lo frotó con esmero (era una mujer práctica y quiso cerciorarse de que el candil no fuera de oro ni tuviera valor alguno). Como os podéis imaginar del candil brotó una espesa nube de humo habano (no por la procedencia sino por la peste a purazo) de la que surgió un personaje etéreo vestido con un turbante, pantalones bombachos y chilabas doradas.
Ante la estupefacción de la (ni muy joven ni muy mayor) mujer el genio, con una voz al estilo “Barry White” y un pronunciado acento cordobés, habló:
- Soy el genio Mojamé, cautivo en ese candil de mierda desde hace chorrocientos años, cuando el mago AbdelRamón Ghar Zía me atrapó con oscuros métodos.
Tras un breve silencio del genio, como esperando respuesta por parte de la mujer (o feedback para los más modernos) ésta exclamó:
- ¿Y a mí qué?
- ¿En que año estamos? – preguntó el genio con aire pensativo.
- Pues en el 2005 DC
Al genio se le pusieron unos ojos como platos y pensó:
- 1800 años hablando solo y sin echar un clavo. Vamos a acabar pronto que tenemos cosas que hacer.
Así que el genio, que tenía prisa por dos motivos…
1. acercarse al Bagdad (al de Irak no que está hecho mierda, al de Barcelona, con mujeres que fuman, te miran a los ojos y te hablan de tú).
2. que queda mal que un comentario a un artículo de un blog sea más largo que el artículo.
…le dijo a la mujer:
- Al grano que vamos con prisa. Como es lo habitual en estos casos, bla bla bla BlaBlaBla ble ble, te concedo un deseo.
- ¿Cómo que uno? ¡A mí me daban tres! (no dos, no, tres!)
- Mira chata, me parece que tú has visto muchas películas de genios… Te voy a conceder un deseo y facilito. Como las lentejas: lo tomas o lo dejas…
La mujer pensó durante unos instantes. Varias posibilidades pasaron por su cabeza, todas importantes, altruistas y beneficiosas para la humanidad en general: la depilación integral de por vida, fuera menstruación, mear de pie… etcétera.
Al final se decidió y empezó a explicarle al genio:
- Verás, yo tengo familia en Argentina y hace mucho que no los veo. Tengo un terrible pánico a los aviones y ni se me pasa por la cabeza subirme a uno. Así que mi deseo es el siguiente: Quiero que hagas una autopista que vaya por un puente desde Finisterre hasta Argentina, así en línea recta, que no me gustan las curvas (y aquí le salió la vena práctica) y ya de paso la llenas de peajes al estilo barcelonés y me das la concesión durante los próximos 30 años.
El genio se la quedó mirando con cara de mus. Un pequeño tic empezó a hacerle temblar el párpado izquierdo, no se sabe si por rabia o porque llevaba medias y treinta y uno al juego.
Pensó:
- Esta tía es tonta.
Y luego:
- No hombre, no seas así… Esta tía es muy tonta.
Recomponiendo un poco el semblante, con diplomacia y saber estar le fue explicando:
- Verás… Me estás pidiendo que haga un puente por encima del océano atlántico. Que levante pilares en zonas abismales con más de 10000 metros de profundidad. Que desvíe corrientes transoceánicas… Eso sin tener en cuenta todo el hormigón y acero que sería necesario para crear el puente… ¡Necesitaría un volumen de cemento equivalente al de toda la península para construir ese puente! Obviamente no voy a concederte ese deseo. Pídeme poder, dinero, fama, salud… pero no te pases.
Y la mujer dijo:
- Pues vaya mierda de genio…
Y se puso a pensar. Tras cinco minutos en los que el genio miraba constantemente el reloj, exclamó:
- ¡Ya lo tengo! - y con los ojos iluminados susurró – Quiero un hombre que me comprenda, que me escuche, que satisfaga todas mis necesidades, que no sea ni muy joven ni muy mayor, ni muy sensible ni muy insensible, ni muy atento ni muy independiente…¡Que me haga Feliz!
Y el genio, que estaba ya por irse, la miró apesadumbrado y le dijo:
- ¿DE CUÁNTOS CARRILES QUERÍAS LA AUTOPISTA?”
pd: Besos y perdón por ocupar tu espacio xD
Y ahí va una adaptación de un cuento de Hendersen (O el de los cuentos era Arthur Andersen? xD):
"Iba una vez una mujer paseando por la playa. Era una pesada tarde de octubre, de esas en las que parece que puedas cortar el aire con un cuchillo o que en cualquier momento vayan a empezar a caer cántaros de agua del cielo. De repente uno de los desnudos pies de la mujer (que por no ser ni muy joven ni muy mayor la llamaremos así, simplemente mujer) chocó contra algo duro. Mientras daba saltos agarrándose el dedo chico exclamó:
- ¡Mecagüen la mierda puta!
Bajó su mirada al suelo, buscando el origen de todo el dolor que había ido a turbar su melancólica tarde otoñal. Medio enterrado entre la arena y las colillas descoloridas vio un antiguo candil dorado, deslucido por el tiempo, el roce de la arena y las manchas de brea o galletas de chapapote.
La mujer lo recogió y antes de lanzarlo al mar con rabia lo frotó con esmero (era una mujer práctica y quiso cerciorarse de que el candil no fuera de oro ni tuviera valor alguno). Como os podéis imaginar del candil brotó una espesa nube de humo habano (no por la procedencia sino por la peste a purazo) de la que surgió un personaje etéreo vestido con un turbante, pantalones bombachos y chilabas doradas.
Ante la estupefacción de la (ni muy joven ni muy mayor) mujer el genio, con una voz al estilo “Barry White” y un pronunciado acento cordobés, habló:
- Soy el genio Mojamé, cautivo en ese candil de mierda desde hace chorrocientos años, cuando el mago AbdelRamón Ghar Zía me atrapó con oscuros métodos.
Tras un breve silencio del genio, como esperando respuesta por parte de la mujer (o feedback para los más modernos) ésta exclamó:
- ¿Y a mí qué?
- ¿En que año estamos? – preguntó el genio con aire pensativo.
- Pues en el 2005 DC
Al genio se le pusieron unos ojos como platos y pensó:
- 1800 años hablando solo y sin echar un clavo. Vamos a acabar pronto que tenemos cosas que hacer.
Así que el genio, que tenía prisa por dos motivos…
1. acercarse al Bagdad (al de Irak no que está hecho mierda, al de Barcelona, con mujeres que fuman, te miran a los ojos y te hablan de tú).
2. que queda mal que un comentario a un artículo de un blog sea más largo que el artículo.
…le dijo a la mujer:
- Al grano que vamos con prisa. Como es lo habitual en estos casos, bla bla bla BlaBlaBla ble ble, te concedo un deseo.
- ¿Cómo que uno? ¡A mí me daban tres! (no dos, no, tres!)
- Mira chata, me parece que tú has visto muchas películas de genios… Te voy a conceder un deseo y facilito. Como las lentejas: lo tomas o lo dejas…
La mujer pensó durante unos instantes. Varias posibilidades pasaron por su cabeza, todas importantes, altruistas y beneficiosas para la humanidad en general: la depilación integral de por vida, fuera menstruación, mear de pie… etcétera.
Al final se decidió y empezó a explicarle al genio:
- Verás, yo tengo familia en Argentina y hace mucho que no los veo. Tengo un terrible pánico a los aviones y ni se me pasa por la cabeza subirme a uno. Así que mi deseo es el siguiente: Quiero que hagas una autopista que vaya por un puente desde Finisterre hasta Argentina, así en línea recta, que no me gustan las curvas (y aquí le salió la vena práctica) y ya de paso la llenas de peajes al estilo barcelonés y me das la concesión durante los próximos 30 años.
El genio se la quedó mirando con cara de mus. Un pequeño tic empezó a hacerle temblar el párpado izquierdo, no se sabe si por rabia o porque llevaba medias y treinta y uno al juego.
Pensó:
- Esta tía es tonta.
Y luego:
- No hombre, no seas así… Esta tía es muy tonta.
Recomponiendo un poco el semblante, con diplomacia y saber estar le fue explicando:
- Verás… Me estás pidiendo que haga un puente por encima del océano atlántico. Que levante pilares en zonas abismales con más de 10000 metros de profundidad. Que desvíe corrientes transoceánicas… Eso sin tener en cuenta todo el hormigón y acero que sería necesario para crear el puente… ¡Necesitaría un volumen de cemento equivalente al de toda la península para construir ese puente! Obviamente no voy a concederte ese deseo. Pídeme poder, dinero, fama, salud… pero no te pases.
Y la mujer dijo:
- Pues vaya mierda de genio…
Y se puso a pensar. Tras cinco minutos en los que el genio miraba constantemente el reloj, exclamó:
- ¡Ya lo tengo! - y con los ojos iluminados susurró – Quiero un hombre que me comprenda, que me escuche, que satisfaga todas mis necesidades, que no sea ni muy joven ni muy mayor, ni muy sensible ni muy insensible, ni muy atento ni muy independiente…¡Que me haga Feliz!
Y el genio, que estaba ya por irse, la miró apesadumbrado y le dijo:
- ¿DE CUÁNTOS CARRILES QUERÍAS LA AUTOPISTA?”
pd: Besos y perdón por ocupar tu espacio xD
Comentario:
¿Y por qué no les pides ser feliz, simplemente?
Comentario:
Coolkiku....la perfección no existe por suerte para todos. Me he pasado la vida imaginándome al hombre que me gustaría encontrar en mi cama al despertar, y ese es el problema "mi cama". Deduzco que vives sola, por lo que entiendo que te pasará como a mi, que es tu cama, tu casa, tu espacio, tu tiempo, tu vida, tu gente...y puede que sea egoismo, es simplemente que nos hemos acostumbrado a estar en nuestra burbuja particular, y queremos ser molestadas en los momentos justos. Renunciar a mi vida actual por alguien? No, lo siento. Se lo que es convivir, y a mi me mató el profundo amor que sentía por J. Es muy dificil acoplar a alguien a tu forma de vida, al menos a la mía, sin que en algún momento haya tiranteces: otra vez de viaje? has vuelto a quedar con P (o E, K, L...)? otro cambio de turno? prefieres irte a Brasil con tus amigas a que te acompañe yo? Demasiadas preguntas a respuestas obvias. Sabes que por trabajo me toca viajar, quedo con P ya que es lo que me apetece, sabes que cambio el turno siempre que me lo piden mis compis, y si, prefiero irme a Brasil con mis amigas, si quisiera ir contigo te lo hubiera propuesto a ti. Y no es que no los queramos, es que nos hemos acostumbrado a vivir sin ellos, y entran de repente en nuestro espacio vital pretendiendo cambiarlo todo para que nos amoldemos a sus necesidades. Yo no puedo, y me enamoro como una loca, pero no puedo cambiar mis hábitos de vida.
Visto lo visto busca al mulato, que folle bien y no haga muchas preguntas.
Besos
Visto lo visto busca al mulato, que folle bien y no haga muchas preguntas.
Besos





