Moda
De cuero. Parezco yo el Caspomolitan últimamente tanto hablar de trapitos variados, pero debe ser el cambio de temporada. El otro día hablaba de como me gustaban las mujeres vestidas eróticas, y una bloggera me preguntaba si con mis gustos musicales no prefería una mujer vestida con una camiseta de Iron Maiden. Evidentemente al ser los británicos uno de mis grupos favoritos, cualquier mujer que pueda ver con "Eddie" en su pecho ya tiene un gran paso andado en mis delirios, pero también he de decir que yo sigo siendo un tio clásico en eso. A mi lo que me va realmente es el cuero.


Y el caso es que el cuero está asociado tradicionalmente a las prácticas de BDSM que poco me atraen. La mejor forma de encontrar prendas de cuero "chulas" por la red es visitando webs de esa temática. Y no, a mi realmente me pone cual ocelote pardo una fémina sexy vestida de cuero pero sin látigo, sin adminículos extraños, sólo vestida para seducir, sólo vestida para camelar.


Siguiendo los argumentos que se generaban a raiz de aquel post, podría hablarse de cómo nos obsesionamos tanto por la sensualidad de las chicas nosotros, que tanto nos dejamos fuera nuestra propia estética. Bueno, tal vez sea razonable. Suelo ir con vaqueros y, en muchas ocasiones, de cuero. Es decir, que por ese lado todo está solucionado. Ahora habrá que ver como convenzo yo a una protectora de los animales. ¿Cambiando a vinilo?...


Y el caso es que el cuero está asociado tradicionalmente a las prácticas de BDSM que poco me atraen. La mejor forma de encontrar prendas de cuero "chulas" por la red es visitando webs de esa temática. Y no, a mi realmente me pone cual ocelote pardo una fémina sexy vestida de cuero pero sin látigo, sin adminículos extraños, sólo vestida para seducir, sólo vestida para camelar.


Siguiendo los argumentos que se generaban a raiz de aquel post, podría hablarse de cómo nos obsesionamos tanto por la sensualidad de las chicas nosotros, que tanto nos dejamos fuera nuestra propia estética. Bueno, tal vez sea razonable. Suelo ir con vaqueros y, en muchas ocasiones, de cuero. Es decir, que por ese lado todo está solucionado. Ahora habrá que ver como convenzo yo a una protectora de los animales. ¿Cambiando a vinilo?...
¿Te acuerdas
del puente de agosto de 2004, mientras todos estaban de vacaciones?
¿Te acuerdas de nuestra habitación con vistas, y pensión completa? Qué rico aquel menú que no teníamos que pagar y que llegaba de forma puntual
¿Te acuerdas de como te miré cuando entramos? Guapo, jodío. Tremendamente guapo, y con aquellos músculos que parecían cincelados por un dios griego.
¿Te acuerdas de las bellas señoritas que nos agasajaban? Tú te lo llevabas todo. Y es que la belleza griega deslumbra. Recuerdo que incluso la morenita aquella acabó soltándose un botón, y sé que fue por tí.
¿Te acuuerdas de la cara de tu chica? Odiaba a todas aquellas féminas que se te acercaban Nunca permitía salirse más de lo justo. Siempre a tu lado.
¿Te acuerdas de cómo querías echar un polvo? Allí, en el hotel menos cómodo del mundo, pero con la líbido que nos levantaba el pseudoviagra extraño que se metía por nuestras venas?
¿Te acuerdas de cómo no te mareabas? ¿De aquella nausea infame que eras el único que no la tenía, el más fuerte, el campeón?
¿Te acuerdas de que no se te caía el pelo? ¿Y de mis rizos que desaparecieron a los pocos días? ¿Y de la mala leche que aquello me daba? ¿Te acuerdas del "como sois los heavys"?
¿Te acuerdas de nuestras conversaciones follatísticas? ¿De cómo parecía que nos estábamos convirtiendo en superhombres obsesionados por saquear cualquier cuerpo?
¿Te acuerdas de que te decía que de bueno que eras asustabas? Que con 25 años estabas muy tierno y que había que ser más cabroncete.
¿Te acuerdas de cuando bajabas a verme? ¿De cuándo yo seguía visitando el tétrico parador en su planta segunda?
¿Te acuerdas de nuestros sms en los que nos informábamos de dónde estaba el bicho cabrón?
¿No te acuerdas, JODER, de qué teníamos una cena pendiente?
Amigo, me acuerdo, de todo, y aun sintiendo como nunca mi corazón llorar amargamente, te juro por lo más sagrado, que donde coño quiera que estés JAMAS te olvidaré.

¿Te acuerdas de nuestra habitación con vistas, y pensión completa? Qué rico aquel menú que no teníamos que pagar y que llegaba de forma puntual
¿Te acuerdas de como te miré cuando entramos? Guapo, jodío. Tremendamente guapo, y con aquellos músculos que parecían cincelados por un dios griego.
¿Te acuerdas de las bellas señoritas que nos agasajaban? Tú te lo llevabas todo. Y es que la belleza griega deslumbra. Recuerdo que incluso la morenita aquella acabó soltándose un botón, y sé que fue por tí.
¿Te acuuerdas de la cara de tu chica? Odiaba a todas aquellas féminas que se te acercaban Nunca permitía salirse más de lo justo. Siempre a tu lado.
¿Te acuerdas de cómo querías echar un polvo? Allí, en el hotel menos cómodo del mundo, pero con la líbido que nos levantaba el pseudoviagra extraño que se metía por nuestras venas?
¿Te acuerdas de cómo no te mareabas? ¿De aquella nausea infame que eras el único que no la tenía, el más fuerte, el campeón?
¿Te acuerdas de que no se te caía el pelo? ¿Y de mis rizos que desaparecieron a los pocos días? ¿Y de la mala leche que aquello me daba? ¿Te acuerdas del "como sois los heavys"?
¿Te acuerdas de nuestras conversaciones follatísticas? ¿De cómo parecía que nos estábamos convirtiendo en superhombres obsesionados por saquear cualquier cuerpo?
¿Te acuerdas de que te decía que de bueno que eras asustabas? Que con 25 años estabas muy tierno y que había que ser más cabroncete.
¿Te acuerdas de cuando bajabas a verme? ¿De cuándo yo seguía visitando el tétrico parador en su planta segunda?
¿Te acuerdas de nuestros sms en los que nos informábamos de dónde estaba el bicho cabrón?
¿No te acuerdas, JODER, de qué teníamos una cena pendiente?
Amigo, me acuerdo, de todo, y aun sintiendo como nunca mi corazón llorar amargamente, te juro por lo más sagrado, que donde coño quiera que estés JAMAS te olvidaré.

Batidos
Todos los records de comentarios tras un post en menos de 3 horas, he de reconocer que no esperaba que mi relación sexual "a pelo" con una bloggera removiese tanto las aguas de la blogosfera sexuarl.
Veamos, no soy ningún descerebrado, si bien reconozco que determinadas prácticas sexuales son de riesgo y las practico, yo y la mayoría de gente que conozco. No suelo llevar una telita de plástico transparente para usar a modo de "condoncillo" femenino cuando me bajo a chupar el coño a mis compañeras de cama. Sé de sobra que el Cunnilingus es una práctica que puede conllevar riesgos de transmisión de enfermedades, por supuesto, lo asumo con el vértigo que da el saber que una vagina destilando fuidos puede no ser del todo segura. Y disfruto paladeando el interior de mis compañeras. Fluidos transparentes, húmedos, abundantes en algunas ocasiones y escasos en otras, pero que sacian mi sed convirtiendo lo que hago en una locura. Disfruto chupando, y es poco seguro, sí.
Me encanta que me chupen la polla. Y tampoco suelen hacerlo con condón. Sí es cierto que en determinados ambientes, como un club liberal es muy normal ponerse una goma antes de comenzar, pero también es verdad que cuando conozco a alguien fuera de ese tipo de ambiente, y cuando me practica una mamada, son raras las veces que previamente pone un condón en mi polla para evitar cualquier problema de salud. Si hay algo que me vuelva loco es correrme en la boca de la chica con la que estoy aunque sí he de reconocer que son contadísimas las veces que lo he hecho, y siempre con personas de confianza.
Follo siempre con condón. Tanto en coitos vaginales como anales. Con gente conocida y desconocida. Incluso con parejas estables uso la goma, que no sólo me parece segura sino que incluso nunca me ha supuesto problema usarla. Las pocas veces que follo sin usar preservativo estoy totalmente seguro de lo que hago, y el domingo por la noche fue una de ellas.
Visto lo visto, mi vida está en el filo de la navaja. Es posible infectarse de SIDA hasta por la introducción de un dedo en la vagina femenina, si este tuviera una herida o un padrastro y la mujer estuviera enferma. Es posible incluso una transmisión de SIDA mediante besos "con lengua" en el caso de heridas en la boca de los besantes.
Realmente, la única forma de mantenerse a salvo de riesgos de enfermedades de transmisión sexual es la abstinencia. Abstinencia total, puesto que con la pareja más estable, ¿quién nos va a garantizar que no haya habido un engaño por medio? En definitiva, riesgo 0 = sexo 0.
En definitiva un lujurioso como yo se expone. Evidentemente no soy un adolescente (aunque adolezca de bastantes cosas) y no me suelo acostar con púberes jovencitas (aunque me pongan bruto como un mulo) y lamento enormemente que los adolescentes españoles se mantengan en un grado de empanada mental inmensa y con la falta de educación mínima sexual como para follar alégremente y ellas quedarse embarazadas. Creo que debemos luchar todos para que los jovencitos lleven siempre condones en la cartera si bien, también tengo que reconocer que follar sin usar un condón es algo tan delicioso, tan incitante y tan arrebatador, que las pocas veces que lo hago miro hacia Africa y pienso, "puto mono, y puta leche que le dieron al primero que se lo tiró". En fin, en otras épocas tuvieron la peste, y hoy nosotros tenemos la nuestra propia...
Conste que ni es una declaración de intenciones ni una justificación. Pero tantos amigos preocupándose por mí me emocionaron y al menos debía concluir el post.
Veamos, no soy ningún descerebrado, si bien reconozco que determinadas prácticas sexuales son de riesgo y las practico, yo y la mayoría de gente que conozco. No suelo llevar una telita de plástico transparente para usar a modo de "condoncillo" femenino cuando me bajo a chupar el coño a mis compañeras de cama. Sé de sobra que el Cunnilingus es una práctica que puede conllevar riesgos de transmisión de enfermedades, por supuesto, lo asumo con el vértigo que da el saber que una vagina destilando fuidos puede no ser del todo segura. Y disfruto paladeando el interior de mis compañeras. Fluidos transparentes, húmedos, abundantes en algunas ocasiones y escasos en otras, pero que sacian mi sed convirtiendo lo que hago en una locura. Disfruto chupando, y es poco seguro, sí.Me encanta que me chupen la polla. Y tampoco suelen hacerlo con condón. Sí es cierto que en determinados ambientes, como un club liberal es muy normal ponerse una goma antes de comenzar, pero también es verdad que cuando conozco a alguien fuera de ese tipo de ambiente, y cuando me practica una mamada, son raras las veces que previamente pone un condón en mi polla para evitar cualquier problema de salud. Si hay algo que me vuelva loco es correrme en la boca de la chica con la que estoy aunque sí he de reconocer que son contadísimas las veces que lo he hecho, y siempre con personas de confianza.
Follo siempre con condón. Tanto en coitos vaginales como anales. Con gente conocida y desconocida. Incluso con parejas estables uso la goma, que no sólo me parece segura sino que incluso nunca me ha supuesto problema usarla. Las pocas veces que follo sin usar preservativo estoy totalmente seguro de lo que hago, y el domingo por la noche fue una de ellas.
Visto lo visto, mi vida está en el filo de la navaja. Es posible infectarse de SIDA hasta por la introducción de un dedo en la vagina femenina, si este tuviera una herida o un padrastro y la mujer estuviera enferma. Es posible incluso una transmisión de SIDA mediante besos "con lengua" en el caso de heridas en la boca de los besantes.
Realmente, la única forma de mantenerse a salvo de riesgos de enfermedades de transmisión sexual es la abstinencia. Abstinencia total, puesto que con la pareja más estable, ¿quién nos va a garantizar que no haya habido un engaño por medio? En definitiva, riesgo 0 = sexo 0.En definitiva un lujurioso como yo se expone. Evidentemente no soy un adolescente (aunque adolezca de bastantes cosas) y no me suelo acostar con púberes jovencitas (aunque me pongan bruto como un mulo) y lamento enormemente que los adolescentes españoles se mantengan en un grado de empanada mental inmensa y con la falta de educación mínima sexual como para follar alégremente y ellas quedarse embarazadas. Creo que debemos luchar todos para que los jovencitos lleven siempre condones en la cartera si bien, también tengo que reconocer que follar sin usar un condón es algo tan delicioso, tan incitante y tan arrebatador, que las pocas veces que lo hago miro hacia Africa y pienso, "puto mono, y puta leche que le dieron al primero que se lo tiró". En fin, en otras épocas tuvieron la peste, y hoy nosotros tenemos la nuestra propia...
Conste que ni es una declaración de intenciones ni una justificación. Pero tantos amigos preocupándose por mí me emocionaron y al menos debía concluir el post.
Una bloggera
Me da varios toques durante la noche. Estoy cenando con un amigo y sé que se va alargar la reunión. Aun así, a eso de las 2 de la mañana me dirijo a su casa. Es demasiado tarde y han caído una botella de vino y algún espirituoso que otro. Pero estoy excitado. Serán sus palabras o sus miradas adivinadas en esta blogosfera sexual. En cualquier caso necesito estar con ella. Llego a la puerta de su casa y toco levemente desde abajo. No sé siquiera si estará sola. En unos segundos se abre el portal y subo. Ascensor. Cuarto piso.
La puerta está entreabierta y paso al salón. Es la primera vez que entro en su casa y no las tengo todas conmigo. Pero ahí está. Sin el ordenador cerca, recostada en el sofá, mirándome con una cara de deseo que me obliga a tomar aire. No es una mujer menuda, ni una sílfide de pocos kilos. No es una adolescente, sino una mujer que sabe lo que quiere. Parece que sabe lo que pasa por mi cabeza. "Chisss, calla. Ven. Quiero follarte". Se incorpora levemente mientras me acerco a darla un beso y no llega ni a permitírmelo. Sus manos se lanzan hacia mi cinturón, mientras mirándome con cara pícara me dice "¿osea que te gusta chupar? Pues hoy te vas a quedar sin ello?" No me atrevo a decir nada. La visión de su cuerpo tan sólo semitapado por una camisa ha hecho que mi polla salte de los calzoncillos en cuanto termina de luchar con el botón. Veo que me lanza una nueva mirada sonriente y sin contemplaciones se mete mi polla en la boca. No muy rápido, pero hasta tragarse más de la mitad. Me agarro a sus hombros y miro al techo. Cierro los ojos y vuelvo a abrirlos fijándome en su cabeza subir y bajar, a su boca soltar mi polla que cada vez está más dura y a su lengua juguetear desde la base hasta la punta.
"Dejame a mi". "Cállate, principito. Te he dicho que hoy tu te estarás quieto. Siéntaté". Y sentado en el sofá saco mis zapatos torpemente y termino de bajar mis pantalones. Acaricio su cuerpo. Suave. Delicado. De formas precisas. Sus tetas. No descomunales pero sí de buen tamaño. Blandas y turgentes. "Quieto. Atrás".
Con mi espalda puesta contra el respaldo del asiento la veo ponerse a horcajadas encima de mi. "Espera, el condón". "No, quiero follarte sin condón. Y cierra la boca". Noto como mi polla se va deslizando suavemente en su coño. Hace tanto tiempo que no follaba sin condón que ni me acordaba de lo que se sentía. Húmedo, caliente, denso. Y al mismo tiempo suave. Pienso en otra cosa. Sé que tanta excitación puede hacer que me corra antes de lo que me gustaría. Pero ella empieza a moverse sobre mi. "Tócame las tetas, ahora sí". Y no necesito más para mover mis manos y sopesar sus deliciosos bultos. Sigo contando en romano. Procuro aguantar mi respiración para evitar llegar. Aunque me da la impresión de que me voy a correr en cualquier momento. "Ummm, así, Príncipe, así. Déjate llevar, lléname de tu semen". Y ya no guanto más. Mis manos bajan hasta la cintura y comienzo a moverme yo mismo dentro de ella. Me viene el orgasmo. Echo mi cabeza hacia atrás y la muevo al ritmo de sus botes sobre mi polla. Oigo a lo lejos sus suspiros. Soy consciente de que también está llegando al orgasmo aunque no del todo hasta que no la noto caer sobre mi.
Me besa toda la cara. Estoy sudando como un pollo y siento como mi polla se va haciendo pequeñita. "Espera". Se pone en pie y la veo frente a mí, desnuda con un cuerpo impresionante, mientras baja su boca de nuevo hacia mi glande. "Ummm, te voy a limpiar" y se mete mi ya pequeño pito en su boca hasta que la digo que pare, que por favor no puedo más.
Para. Fumamos. En silencio. Nos miramos y sonríe. "Bueno, ¿esta vez el blog sirvió, de algo no?". "Vaya, si sirvió. Y ahora qué?". "Ahora, escríbelo..."
La puerta está entreabierta y paso al salón. Es la primera vez que entro en su casa y no las tengo todas conmigo. Pero ahí está. Sin el ordenador cerca, recostada en el sofá, mirándome con una cara de deseo que me obliga a tomar aire. No es una mujer menuda, ni una sílfide de pocos kilos. No es una adolescente, sino una mujer que sabe lo que quiere. Parece que sabe lo que pasa por mi cabeza. "Chisss, calla. Ven. Quiero follarte". Se incorpora levemente mientras me acerco a darla un beso y no llega ni a permitírmelo. Sus manos se lanzan hacia mi cinturón, mientras mirándome con cara pícara me dice "¿osea que te gusta chupar? Pues hoy te vas a quedar sin ello?" No me atrevo a decir nada. La visión de su cuerpo tan sólo semitapado por una camisa ha hecho que mi polla salte de los calzoncillos en cuanto termina de luchar con el botón. Veo que me lanza una nueva mirada sonriente y sin contemplaciones se mete mi polla en la boca. No muy rápido, pero hasta tragarse más de la mitad. Me agarro a sus hombros y miro al techo. Cierro los ojos y vuelvo a abrirlos fijándome en su cabeza subir y bajar, a su boca soltar mi polla que cada vez está más dura y a su lengua juguetear desde la base hasta la punta.
"Dejame a mi". "Cállate, principito. Te he dicho que hoy tu te estarás quieto. Siéntaté". Y sentado en el sofá saco mis zapatos torpemente y termino de bajar mis pantalones. Acaricio su cuerpo. Suave. Delicado. De formas precisas. Sus tetas. No descomunales pero sí de buen tamaño. Blandas y turgentes. "Quieto. Atrás".
Con mi espalda puesta contra el respaldo del asiento la veo ponerse a horcajadas encima de mi. "Espera, el condón". "No, quiero follarte sin condón. Y cierra la boca". Noto como mi polla se va deslizando suavemente en su coño. Hace tanto tiempo que no follaba sin condón que ni me acordaba de lo que se sentía. Húmedo, caliente, denso. Y al mismo tiempo suave. Pienso en otra cosa. Sé que tanta excitación puede hacer que me corra antes de lo que me gustaría. Pero ella empieza a moverse sobre mi. "Tócame las tetas, ahora sí". Y no necesito más para mover mis manos y sopesar sus deliciosos bultos. Sigo contando en romano. Procuro aguantar mi respiración para evitar llegar. Aunque me da la impresión de que me voy a correr en cualquier momento. "Ummm, así, Príncipe, así. Déjate llevar, lléname de tu semen". Y ya no guanto más. Mis manos bajan hasta la cintura y comienzo a moverme yo mismo dentro de ella. Me viene el orgasmo. Echo mi cabeza hacia atrás y la muevo al ritmo de sus botes sobre mi polla. Oigo a lo lejos sus suspiros. Soy consciente de que también está llegando al orgasmo aunque no del todo hasta que no la noto caer sobre mi.Me besa toda la cara. Estoy sudando como un pollo y siento como mi polla se va haciendo pequeñita. "Espera". Se pone en pie y la veo frente a mí, desnuda con un cuerpo impresionante, mientras baja su boca de nuevo hacia mi glande. "Ummm, te voy a limpiar" y se mete mi ya pequeño pito en su boca hasta que la digo que pare, que por favor no puedo más.
Para. Fumamos. En silencio. Nos miramos y sonríe. "Bueno, ¿esta vez el blog sirvió, de algo no?". "Vaya, si sirvió. Y ahora qué?". "Ahora, escríbelo..."
Me gusta
Una mujer cuando se viste de forma sexy. A veces cuando hablo con amigas me dicen que los tios somos unos enfermos y que sólo pensamos en verlas "listas para matar". Bueno, tal vez sí. Estamos enfermos, pero en mi caso tengo muy claro que la visión de un vestido corto, un buen escote, dos botones desabrochados, las piernas al aire, unos pantalones ajustados al culo, la lencería más erótica por debajo... en definitiva todos los aditamentos que pasan a convertir a una mujer en un ser del género contrario al mio en un objeto de deseo, me pone.
"Claro, si al final lo que os pone es como nos vestimos, más que como somos". Bueno, realmente no, no es así. Aunque tras ver a mis amigas la cantidad de pasta que se gastan en zapatos, siempre me pregunto cual es la razón por la que no vistan de forma más "erótica". "Pues porque no somos unos putones". Bueno, yo no voy a putas, como decía ayer, pero no me cabe duda de que a veces su estética es arrebatadora. "Pues yo estoy mucho más elegante con un traje de chaqueta". Muy bien, cariño, lo que tu digas, pero si te subieses la falda 20 centímetros y cambiases la camisita monjil por una transparencia me sacarías de mis casillas.
"¿Y no te gustan mis nuevos zapatos? ¿Son sexys, no?". ¿Esa tira de cuero que se sujeta en el dedo gordo del pie... ? ummmm sí, tal vez, especialmente si eres un fetichista, pero mira por donde, no es mi caso. Yo visual, tetero, piernoso, culístico. Leche, muéstralo todo. Junto. Al mismo tiempo. Y mis jugos gastrointestinales se convierten en destilación erótico festiva. "Pues lo he comprado en Zara, es lo más in, no leías tantos blogs para mantenerte al día?". Vaya, ¿en Zara?, se veía venir, ahora entiendo hasta que ni con 2000 kilos de eurípides sean capaz de comprarse una empresa. Están perdiendo luces...
"Tú si qué tienes pocas luces, pervertido"
Ains......
"Claro, si al final lo que os pone es como nos vestimos, más que como somos". Bueno, realmente no, no es así. Aunque tras ver a mis amigas la cantidad de pasta que se gastan en zapatos, siempre me pregunto cual es la razón por la que no vistan de forma más "erótica". "Pues porque no somos unos putones". Bueno, yo no voy a putas, como decía ayer, pero no me cabe duda de que a veces su estética es arrebatadora. "Pues yo estoy mucho más elegante con un traje de chaqueta". Muy bien, cariño, lo que tu digas, pero si te subieses la falda 20 centímetros y cambiases la camisita monjil por una transparencia me sacarías de mis casillas."¿Y no te gustan mis nuevos zapatos? ¿Son sexys, no?". ¿Esa tira de cuero que se sujeta en el dedo gordo del pie... ? ummmm sí, tal vez, especialmente si eres un fetichista, pero mira por donde, no es mi caso. Yo visual, tetero, piernoso, culístico. Leche, muéstralo todo. Junto. Al mismo tiempo. Y mis jugos gastrointestinales se convierten en destilación erótico festiva. "Pues lo he comprado en Zara, es lo más in, no leías tantos blogs para mantenerte al día?". Vaya, ¿en Zara?, se veía venir, ahora entiendo hasta que ni con 2000 kilos de eurípides sean capaz de comprarse una empresa. Están perdiendo luces...
"Tú si qué tienes pocas luces, pervertido"
Ains......
No voy
A putas, nunca. Es uno de los pocos vicios follatísticos que no tengo. Tal vez alguien pueda pensar que un salidillo como yo se alegra pagando su óbolo a la meretriz de turno cuando no tiene más cojones, pero no es así. No me pone. Sin embargo debo reconocer que sí fui en 2 ocasiones, aunque hace tantos años ya de aquello que incluso dudo que fuera este que escribe el que pasó por aquellas situaciones.
La primera de las veces, empujado por un deseo de averiguar lo que se sentía con una lumi, paré mi viejo trasto de cuatro ruedas y subí a una de ellas tras ni negociar el precio. Ella era joven, acababa de empezar (que es lo que dicen a los novatos a los que se les ve el plumero a la legua) y fue muy amable conmigo. Me hizo una mamada más que experta con condón, por supuesto. Más que experta puesto que de mamada tuvo poco y de pajilla rápida para conseguir mi corrida bastante. Como aquella salida fue resultado de un despecho hacia una señorita de las que no cobran pero que te hacen pagar con creces todo, fue como estar con ella, la que nunca se habría llamado puta a sí misma. Tan poco placentero como vacío. Recuerdo el coche plantado en un callejón y la puta en cuestión con mi polla en su boca y su mano meneándola rápidamente. La pasta que soy incapaz de recordar, y hasta una tímida promesa de que si volvía a buscarla estaría sólo para mí. Hasta llegué a pensar por un momento cuando llegaba a mi casa, avergonzado, en volver algún día...
Unas semanas después, esta vez en plena juerga alcohólica el planteamiento fue distinto. "No te tiras a una puta negra ni de coña" "¿que no? no me conoces tú a mi..." De forma que volví a caer en aquel acto que siempre me había parecido de desesperados y sin salida. Volví a parar el coche, esta vez en la zona de Cuzco, donde hace años hacían la carrera las africanas, y de nuevo, sin ningún tipo de negociación, acabé, esta vez en la cama de un apartamento infame, follando a una mujer de ébano que ni tan siquiera sabía decir bien el precio pagado por su coño. Aquella experiencia fue peor aun. No sé incluso como llegué a eyacular. Bueno, sí lo sé. Sin hacerlo. A los 5 minutos fingí un orgasmo y salí de allí con arcadas. Nada más cruzar el portal en el que estaba situado su apartamento me metí los dedos hasta el gaznate y estuve vomitando hasta que sentí que la bilis se me agotaba. Eso sí, cuando llegué a donde estaba mi colega, me pagó un par de copas por los huevos que había tenido. Ya se sabe, cosas de imberbes...
Fueron mis dos únicas experiencias de sexo de pago. Estoy seguro, y especialmente tras revisar algunos enlaces de Yo Puta que la experiencia de tener a una bella señorita a tu servicio, que el poder ejercer sexo a cambio de una propina (o mucho más) es excitante para muchos. De hecho, para algo es el oficio más antiguo del mundo. Pero yo no estoy entre ellos. Ni tan siquiera me hace gracia jugar al "vamos, puta, trágate mi polla, venga zorra, te voy a romper el culo a gusto..." y demás zarandajas fantasiosas en un polvo. En el fondo, creo que Acebes me tiene marcado desde hace unos años, ains!
Las hay preciosas, increiblemente bellas que follan a cambio de cantidades con las que yo llegaría a fin de mes sin tratar de indentificar qué cojones significa aquello del "límite de equis cuando hache tiende a cero". Las hay tiradillas, que mal venden su culo y su boca para comer, por una cifra con la que no comprarías ni un DVD de private. Me caen bien. Siento aprecio a lo que hacen, y a veces tristeza por aquellas que están ahí obligadas. Pero como dice Miriam no seré yo quien vaya de salvador de causas ajenas, al menos de esas.
En fín, que uno será un lujurioso por redimir, pero que no llega a la categoría de putero por conseguir...
La primera de las veces, empujado por un deseo de averiguar lo que se sentía con una lumi, paré mi viejo trasto de cuatro ruedas y subí a una de ellas tras ni negociar el precio. Ella era joven, acababa de empezar (que es lo que dicen a los novatos a los que se les ve el plumero a la legua) y fue muy amable conmigo. Me hizo una mamada más que experta con condón, por supuesto. Más que experta puesto que de mamada tuvo poco y de pajilla rápida para conseguir mi corrida bastante. Como aquella salida fue resultado de un despecho hacia una señorita de las que no cobran pero que te hacen pagar con creces todo, fue como estar con ella, la que nunca se habría llamado puta a sí misma. Tan poco placentero como vacío. Recuerdo el coche plantado en un callejón y la puta en cuestión con mi polla en su boca y su mano meneándola rápidamente. La pasta que soy incapaz de recordar, y hasta una tímida promesa de que si volvía a buscarla estaría sólo para mí. Hasta llegué a pensar por un momento cuando llegaba a mi casa, avergonzado, en volver algún día...
Unas semanas después, esta vez en plena juerga alcohólica el planteamiento fue distinto. "No te tiras a una puta negra ni de coña" "¿que no? no me conoces tú a mi..." De forma que volví a caer en aquel acto que siempre me había parecido de desesperados y sin salida. Volví a parar el coche, esta vez en la zona de Cuzco, donde hace años hacían la carrera las africanas, y de nuevo, sin ningún tipo de negociación, acabé, esta vez en la cama de un apartamento infame, follando a una mujer de ébano que ni tan siquiera sabía decir bien el precio pagado por su coño. Aquella experiencia fue peor aun. No sé incluso como llegué a eyacular. Bueno, sí lo sé. Sin hacerlo. A los 5 minutos fingí un orgasmo y salí de allí con arcadas. Nada más cruzar el portal en el que estaba situado su apartamento me metí los dedos hasta el gaznate y estuve vomitando hasta que sentí que la bilis se me agotaba. Eso sí, cuando llegué a donde estaba mi colega, me pagó un par de copas por los huevos que había tenido. Ya se sabe, cosas de imberbes...Fueron mis dos únicas experiencias de sexo de pago. Estoy seguro, y especialmente tras revisar algunos enlaces de Yo Puta que la experiencia de tener a una bella señorita a tu servicio, que el poder ejercer sexo a cambio de una propina (o mucho más) es excitante para muchos. De hecho, para algo es el oficio más antiguo del mundo. Pero yo no estoy entre ellos. Ni tan siquiera me hace gracia jugar al "vamos, puta, trágate mi polla, venga zorra, te voy a romper el culo a gusto..." y demás zarandajas fantasiosas en un polvo. En el fondo, creo que Acebes me tiene marcado desde hace unos años, ains!
Las hay preciosas, increiblemente bellas que follan a cambio de cantidades con las que yo llegaría a fin de mes sin tratar de indentificar qué cojones significa aquello del "límite de equis cuando hache tiende a cero". Las hay tiradillas, que mal venden su culo y su boca para comer, por una cifra con la que no comprarías ni un DVD de private. Me caen bien. Siento aprecio a lo que hacen, y a veces tristeza por aquellas que están ahí obligadas. Pero como dice Miriam no seré yo quien vaya de salvador de causas ajenas, al menos de esas.
En fín, que uno será un lujurioso por redimir, pero que no llega a la categoría de putero por conseguir...
Hambriento
Me he levantado de la siesta. Sí, todavía existe un dios que vela por los príncipes perezosos y que permite que un deporte tan sagrado y que debería elevarse a la categoría de orden ministerial de obligado cumplimiento sea disfrutado casi todos los días.
Claro a veces uno acaba despertándose con la mente turbia. Ya sea por nenas fumadoras incitantes ya sea por propuestas laborales irrepetibles como la que lanza Gemmita Y es que no se escapaba de mi cabeza la visión del último coño que tuve la gracia de tragarme durante largo rato. Primero de pie, y posteriormente hasta en otros 2 largos asaltos, ya tumbado, succionándolo, teniéndolo entre mis labios, paladeándolo con mi lengua. Metiéndome dentro. Jugando con la titilante campanita clitoriana. Descubriendo si generaba más espasmos al mover la lengua de alante hacia atrás o de un lado para otro.
Algún capullo conozco que dice que él pasa de comerle el coño a nadie. Bueno, estupendo, mientros esos sisebutos pululen por el mundo siempre nos quedará la esperanza de convertirnos en el número uno. "K" pareció disfrutar de lo lindo, y yo juro que también me lo pasé de muerte. Ufff, y es que sólo de pensarlo me pregunto qué coño hago aquí en vez de poniéndome a sus pies de nuevo. Bueno, todo llega, todo permanece, y a veces todo sorprende.
Mientras tanto, seguiré pensando en esa parte de la anatomía femenina ante la que me agacho y con la que me obsesiono. Siesta incitadora, evocadora, y excitante. Y eso que me manifiesto orgullosamente tetero, pero es que hay días en los que uno se convierte a la secta de los clitoadictos de cabeza y se lanza a la sagrada misión del proxelitismo cunnilingual. ¿Y ahora que hago? Fumaré, fumaré...
Claro a veces uno acaba despertándose con la mente turbia. Ya sea por nenas fumadoras incitantes ya sea por propuestas laborales irrepetibles como la que lanza Gemmita Y es que no se escapaba de mi cabeza la visión del último coño que tuve la gracia de tragarme durante largo rato. Primero de pie, y posteriormente hasta en otros 2 largos asaltos, ya tumbado, succionándolo, teniéndolo entre mis labios, paladeándolo con mi lengua. Metiéndome dentro. Jugando con la titilante campanita clitoriana. Descubriendo si generaba más espasmos al mover la lengua de alante hacia atrás o de un lado para otro.Algún capullo conozco que dice que él pasa de comerle el coño a nadie. Bueno, estupendo, mientros esos sisebutos pululen por el mundo siempre nos quedará la esperanza de convertirnos en el número uno. "K" pareció disfrutar de lo lindo, y yo juro que también me lo pasé de muerte. Ufff, y es que sólo de pensarlo me pregunto qué coño hago aquí en vez de poniéndome a sus pies de nuevo. Bueno, todo llega, todo permanece, y a veces todo sorprende.
Mientras tanto, seguiré pensando en esa parte de la anatomía femenina ante la que me agacho y con la que me obsesiono. Siesta incitadora, evocadora, y excitante. Y eso que me manifiesto orgullosamente tetero, pero es que hay días en los que uno se convierte a la secta de los clitoadictos de cabeza y se lanza a la sagrada misión del proxelitismo cunnilingual. ¿Y ahora que hago? Fumaré, fumaré...
Bien acaba
Lo que mal empieza. Y es que tras un día algo negro y katrinoso ayer por la mañana, en el que afloró mi sensación nihilista por cuestiones no adecuadas a la temática de este regurgitamiento diario, las cosas fueron volviendo a la normalidad. No hubo sexo para que la mala leche se fuera diluyendo, no. Tan sólo certezas y convicciones de que la botella siempre está medio llena. Nunca medio vacía. Aun así, tras mi meteorito lanzado contra la tierra y mi grito exigiendo sodomía mundial aparecieron varias certezas más que agradables. Y las más de ellas es que Blogeros y amistades virtuales no faltan a este Príncipe descarriado. Preocupados a fondo por el objeto de mi crisis, a los que he de dar las gracias. Hermanos-as lujuriosos, sois la mejor medicina.
Estamos en otoño ya metidos. A los árboles se les caen las hojas y a mi me entra la astenia, no primaveral en este caso, sino puramente marrón y otoñal. Trato de hacer caso a las recomendaciones, pero ya se sabe: el sueño a veces es respetado porque no queda más remedio, el ejercicio es inexistente y la dieta estricta y pasa lo que pasa. Es decir, que por lo que entiendo he de buscar a alguien que me permita follar salvajemente y comerla el coño hasta altas horas de la madrugada. Vaya, digo, yo...¿Y "K"? Bueno, pues sí. La verdad es que el lunes comenzaba mejor que bien. Pero ya estamos a jueves y no me importaría en absoluto repetir.
Como solución me voy a automedicar. Me he recetado un poco de Jacquie et Michel cortesía de mis amigos Dosjerez y según voy tragando sus píldoras veo que me voy sintiendo casi recuperado. Será momento de empezar a mirar por la ventana. Ummmm.... sí, excelente visión la de esa nena fumándose un pitillo. Creo que voy a pedirla fuego, y ya de paso preguntarla si me quiere chupar la polla, que la medicina virtual han hecho que esté a punto de estallar...
Estamos en otoño ya metidos. A los árboles se les caen las hojas y a mi me entra la astenia, no primaveral en este caso, sino puramente marrón y otoñal. Trato de hacer caso a las recomendaciones, pero ya se sabe: el sueño a veces es respetado porque no queda más remedio, el ejercicio es inexistente y la dieta estricta y pasa lo que pasa. Es decir, que por lo que entiendo he de buscar a alguien que me permita follar salvajemente y comerla el coño hasta altas horas de la madrugada. Vaya, digo, yo...¿Y "K"? Bueno, pues sí. La verdad es que el lunes comenzaba mejor que bien. Pero ya estamos a jueves y no me importaría en absoluto repetir. Como solución me voy a automedicar. Me he recetado un poco de Jacquie et Michel cortesía de mis amigos Dosjerez y según voy tragando sus píldoras veo que me voy sintiendo casi recuperado. Será momento de empezar a mirar por la ventana. Ummmm.... sí, excelente visión la de esa nena fumándose un pitillo. Creo que voy a pedirla fuego, y ya de paso preguntarla si me quiere chupar la polla, que la medicina virtual han hecho que esté a punto de estallar...
Al carajo
Con malos rollos. Paso de estar jodido. Y menos teniendo todo por delante. Sexo, vida y Rock & Roll.
Follaré menos de lo necesario, tendré orgasmos onanistas, me gastaré el sueldo en pornografía, pasaré horas haciendo cibersexo, frecuentaré sex-shops, revisaré mi anónimo favorito "La novela de la lujuria". Postearé en mi blog, comentaré en los de mis amigas favoritas, mediré el tamaño de mi polla comparándolo con el de mi Geyperman, miraré la entrepierna de las adolescentes en falditas mientras suben las escaleras del metro, haré que mi mirada se extravíe para meterse hasta el fondo de cualquier canalillo misterioso, seguiré apostando por las tetas grandes, y por las medianas, y hasta por las pequeñas.
Me seguirán volviendo loco las curvas femeninas y hasta me deleitaré con la anorexia rampante. Babearé con culos que muestren tangas de hilo, seguiré soñando en negro y en rojo, y en blanco. Y con encajes, y con látex. Con algodón y con seda. Pensaré en trios, cuartetos, septetos, en impar y en par. En centenares de hombres y mujeres dejándose llevar por orgías sin fin. Buscaré, y encontraré el pozo del squirt. Me lo beberé de un trago y me bañaré en ello.
Grabaré mis experiencias, para verme berrear y desmayarme. Seguiré soñando con la sodomía, con y sin condón. Aprenderé idiomas, de Thailandia, de Grecia, de Francia, de Cuba. Te buscaré donde estés y seguro que si pasas tan siquiera cerca de mi, te veré, y mi saliba llenará mi boca pensando en todos tus rincones. Los usados y los escondidos. Disfrutaré pensando en follar en cualquier lado, en cualquier momento, en cualquier situación.
Lo haré, y desde luego, JAMAS ESTARE ENTERRADO!!!!
(Dedicación especial a quien ha hecho salir a la bestia de su cubículo... Con un par... o con uno sólo :-P)
Follaré menos de lo necesario, tendré orgasmos onanistas, me gastaré el sueldo en pornografía, pasaré horas haciendo cibersexo, frecuentaré sex-shops, revisaré mi anónimo favorito "La novela de la lujuria". Postearé en mi blog, comentaré en los de mis amigas favoritas, mediré el tamaño de mi polla comparándolo con el de mi Geyperman, miraré la entrepierna de las adolescentes en falditas mientras suben las escaleras del metro, haré que mi mirada se extravíe para meterse hasta el fondo de cualquier canalillo misterioso, seguiré apostando por las tetas grandes, y por las medianas, y hasta por las pequeñas. Me seguirán volviendo loco las curvas femeninas y hasta me deleitaré con la anorexia rampante. Babearé con culos que muestren tangas de hilo, seguiré soñando en negro y en rojo, y en blanco. Y con encajes, y con látex. Con algodón y con seda. Pensaré en trios, cuartetos, septetos, en impar y en par. En centenares de hombres y mujeres dejándose llevar por orgías sin fin. Buscaré, y encontraré el pozo del squirt. Me lo beberé de un trago y me bañaré en ello.
Grabaré mis experiencias, para verme berrear y desmayarme. Seguiré soñando con la sodomía, con y sin condón. Aprenderé idiomas, de Thailandia, de Grecia, de Francia, de Cuba. Te buscaré donde estés y seguro que si pasas tan siquiera cerca de mi, te veré, y mi saliba llenará mi boca pensando en todos tus rincones. Los usados y los escondidos. Disfrutaré pensando en follar en cualquier lado, en cualquier momento, en cualquier situación.
Lo haré, y desde luego, JAMAS ESTARE ENTERRADO!!!!
(Dedicación especial a quien ha hecho salir a la bestia de su cubículo... Con un par... o con uno sólo :-P)
Hoy me siento
Como una Puta Mierda

A TOMAR POR CULO!!!!!

A TOMAR POR CULO!!!!!
Lingus, linguae
In pecatus tuus. Definitivamente el latín quedó suspenso en 2º de BUP y regalado al año siguiente. Anda que no me habría sido útil en un mundo como el de hoy, tan civilizado y humanista. Pero no, acabamos chapurreando el idioma de otro imperio, el de los bárbaros y olvidando la lingua franca mediterránea y llamándola muerta. Aunque a veces somos capaces de resucitarla, en un ejercicio que tiene tanto de intelectual como de gimnástico y uno comprende como los franceses se quedaron con cierta denominación local al referirse al uso del apéndice salivar para algo más que pedir consenso en no sé que coño reformas de estatuto, leche de mi estatuto de lujurioso con breves alegrías.
Me gusta "K". Me pone sexualmente cachondo desde que la conozco. Puede ser la mirada algo canalla de sus ojillos negros, su voz dulce y sinuosa o la cuva de su cuello. Aunque no menos el tamaño de sus tetas. Y es que una talla 100 es siempre una incitación al babeo y el rapero. Ayer estaba sóla, y sin darnos apenas cuenta me encontré en su habitación dispuesto a hacer algo que me rondaba bastante en la cabeza. "¿Qué vas a hacer, principito?". "Voy a devorarte, pero no tengo prisa". Y es que hay días en los que la verborrea de uno pide salir en lentas fracciones, de forma que tras desnudar nuestros cuerpos por completo tuve que hacer grandes esfuerzos para no lanzarme sobre ella y follarla sin más misterios. Pero no, "espérate. No muevas tus manos. No te sientes". En medio de su habitación, comencé a utilizar mi lengua como hacía tiempo que no había hecho. El ensalibamiento comenzó por la zona de la nuca. Ummm, "K" huele deliciosamente, de forma que fui pasando mi lengua muy despacito por su cuello deteniéndome en los hombros para aspirar su aroma. Intercambiando los lengüetazos con breves mordisquitos parecía que la cosa arrancaba bien.
Es difícil chuperretear los hombros, bajar a lo largo de los brazos, meterte los dedos en la boca, volver a subir por la parte interna de los brazos y escapar del impulso de lanzarte hacia sus pezones, pero estaba dispuesto a jugármelo todo, de forma que volví a su espalda, a sus riñones, a su culo impresionante que lamí con delicadeza mezclada con bocaditos nalgales, hasta ponerme frente a ella, agarrando sus tobillos y comenzar a subir.
Muslos delicados, calientes y desde los que sentía el aroma de su jugoso coño. De nuevo la tentación de avalanzarme sobre ese triángulo oscuro, perfectamente recortado fue grande, pero resistí. Mi boca hacía tiempo que no soltaba tanta babilla, así que seguí subiendo para disfrutar en su ombligo. Una dedicación correcta en un ombligo puede hacer maravillas, o al menos eso pareció, ya que "K" comenzó a lanzarme improperios, "Ahhh, vale ya, joder, cómemelo". Y aun así me aguanté.
Que tetas, madre de mi vida. Grandes, con esas aureolas oscuras que parecen inflamarse al rozarlas con la punta de la lengua. Y qué pezones. Cuando finalmente llegué a ellas sentía que un bebé no habría disfrutado más en pleno acto mamatorio. Reconozco que les dediqué largo tiempo, pero fue un gran premio. Una medalla de bronce para lo que quedaba por venir.
Podría gastar rios de toner contando como disfruté cuando volví a dedicarme a su coño. Con unos labios vaginales grandes, separados y presididos por un clítoris imponente. Estaba dispuesto a no parar hasta que tuviese el primer orgasmo, aunque no se demoró apenas. De pie, apretando finalmente mi cabeza contra su coño, "K" me empapaba la barbilla. Debió pensar que era suficiente, ya que la dejé recostarse, pero soy un hambriento, así que seguí jugueteando con mi lengua en el entorno de sus labios, dando algo de descanso al clítoris, mientras comenzaba a jugar con un dedo en su interior. Segundo orgasmo y nuevamente empapado, y de nuevo quería saber su punto de equilibrio, así que continué, más suavemente si cabe, ayudándome de un nuevo dedo, apenas la falange, en la entrada de su ano. Ahora tardó algo más. Sus suspiros se mezclaban con palabras de "vale ya, no puedo más" así que cuando comprendí que era momento de descanso paré un ratito.
Descanso breve y momento en el que "K" se mete mi polla en su boca. Tumbado en su cama y con cierta tensión por si aparecían sus padres, la situación no podía ser más morbosa, pero como ultimamente sólo con ver mi polla en boca ajena me provocan orgasmos veloces, tuve que pararla. "Ponte de rodillas". Y con su culo en pompa, volviendo a chuparla, esta vez por detrás, aproveché para ponerme el condón. Dichosas gomas, lo que aprietan, leche. Parecía que mi polla era aun más grande de su empalmada (no de lo que es, que tiene el tamaño estandar, ¿eh?). Se la metí de rodillas mientras trataba de agarrar sus tetas tambaleantes. Ufff... estaba yo muy cachondo y a la quinta embolada tuve que cambiar de postura. Tumbada frente a mí, y con sus piernas sobre mis hombros la pedí que se masturbase mientras la follaba. Su carita era deliciosa, el sube y baja de sus tetas enervante y mi orgasmo épico.
Como últimamente, me corrí berreando como un ocelote pardo. Cayendo sobre ella cual peso muerto (menos mal que uno es menudito), casi al borde de la extenuación. Eso sí, yo muy preocupado tuve que preguntar lo típico "¿has llegado?" con voz cavernosa y abisal. Creo que con el "joder, tu que crees" apenas suspirado, me quedé tranquilo. 4 a 1 no es un mal tanteo. Al menos para ser la primera vez.
Bien, buen comienzo de semana, como intuía. Ahora habrá que pedir a los hados romanos Afrodita y Baco que el resto de días y noches continuen así...
Me gusta "K". Me pone sexualmente cachondo desde que la conozco. Puede ser la mirada algo canalla de sus ojillos negros, su voz dulce y sinuosa o la cuva de su cuello. Aunque no menos el tamaño de sus tetas. Y es que una talla 100 es siempre una incitación al babeo y el rapero. Ayer estaba sóla, y sin darnos apenas cuenta me encontré en su habitación dispuesto a hacer algo que me rondaba bastante en la cabeza. "¿Qué vas a hacer, principito?". "Voy a devorarte, pero no tengo prisa". Y es que hay días en los que la verborrea de uno pide salir en lentas fracciones, de forma que tras desnudar nuestros cuerpos por completo tuve que hacer grandes esfuerzos para no lanzarme sobre ella y follarla sin más misterios. Pero no, "espérate. No muevas tus manos. No te sientes". En medio de su habitación, comencé a utilizar mi lengua como hacía tiempo que no había hecho. El ensalibamiento comenzó por la zona de la nuca. Ummm, "K" huele deliciosamente, de forma que fui pasando mi lengua muy despacito por su cuello deteniéndome en los hombros para aspirar su aroma. Intercambiando los lengüetazos con breves mordisquitos parecía que la cosa arrancaba bien. Es difícil chuperretear los hombros, bajar a lo largo de los brazos, meterte los dedos en la boca, volver a subir por la parte interna de los brazos y escapar del impulso de lanzarte hacia sus pezones, pero estaba dispuesto a jugármelo todo, de forma que volví a su espalda, a sus riñones, a su culo impresionante que lamí con delicadeza mezclada con bocaditos nalgales, hasta ponerme frente a ella, agarrando sus tobillos y comenzar a subir.
Muslos delicados, calientes y desde los que sentía el aroma de su jugoso coño. De nuevo la tentación de avalanzarme sobre ese triángulo oscuro, perfectamente recortado fue grande, pero resistí. Mi boca hacía tiempo que no soltaba tanta babilla, así que seguí subiendo para disfrutar en su ombligo. Una dedicación correcta en un ombligo puede hacer maravillas, o al menos eso pareció, ya que "K" comenzó a lanzarme improperios, "Ahhh, vale ya, joder, cómemelo". Y aun así me aguanté.
Que tetas, madre de mi vida. Grandes, con esas aureolas oscuras que parecen inflamarse al rozarlas con la punta de la lengua. Y qué pezones. Cuando finalmente llegué a ellas sentía que un bebé no habría disfrutado más en pleno acto mamatorio. Reconozco que les dediqué largo tiempo, pero fue un gran premio. Una medalla de bronce para lo que quedaba por venir.Podría gastar rios de toner contando como disfruté cuando volví a dedicarme a su coño. Con unos labios vaginales grandes, separados y presididos por un clítoris imponente. Estaba dispuesto a no parar hasta que tuviese el primer orgasmo, aunque no se demoró apenas. De pie, apretando finalmente mi cabeza contra su coño, "K" me empapaba la barbilla. Debió pensar que era suficiente, ya que la dejé recostarse, pero soy un hambriento, así que seguí jugueteando con mi lengua en el entorno de sus labios, dando algo de descanso al clítoris, mientras comenzaba a jugar con un dedo en su interior. Segundo orgasmo y nuevamente empapado, y de nuevo quería saber su punto de equilibrio, así que continué, más suavemente si cabe, ayudándome de un nuevo dedo, apenas la falange, en la entrada de su ano. Ahora tardó algo más. Sus suspiros se mezclaban con palabras de "vale ya, no puedo más" así que cuando comprendí que era momento de descanso paré un ratito.
Descanso breve y momento en el que "K" se mete mi polla en su boca. Tumbado en su cama y con cierta tensión por si aparecían sus padres, la situación no podía ser más morbosa, pero como ultimamente sólo con ver mi polla en boca ajena me provocan orgasmos veloces, tuve que pararla. "Ponte de rodillas". Y con su culo en pompa, volviendo a chuparla, esta vez por detrás, aproveché para ponerme el condón. Dichosas gomas, lo que aprietan, leche. Parecía que mi polla era aun más grande de su empalmada (no de lo que es, que tiene el tamaño estandar, ¿eh?). Se la metí de rodillas mientras trataba de agarrar sus tetas tambaleantes. Ufff... estaba yo muy cachondo y a la quinta embolada tuve que cambiar de postura. Tumbada frente a mí, y con sus piernas sobre mis hombros la pedí que se masturbase mientras la follaba. Su carita era deliciosa, el sube y baja de sus tetas enervante y mi orgasmo épico.Como últimamente, me corrí berreando como un ocelote pardo. Cayendo sobre ella cual peso muerto (menos mal que uno es menudito), casi al borde de la extenuación. Eso sí, yo muy preocupado tuve que preguntar lo típico "¿has llegado?" con voz cavernosa y abisal. Creo que con el "joder, tu que crees" apenas suspirado, me quedé tranquilo. 4 a 1 no es un mal tanteo. Al menos para ser la primera vez.
Bien, buen comienzo de semana, como intuía. Ahora habrá que pedir a los hados romanos Afrodita y Baco que el resto de días y noches continuen así...
Condones extrafuertes
Especiales para sexo anal. Curiosa la coletilla final que aparece marcada en los Bexen que me pasó una amiga. Claro, una amiga te da dos condones de estas características y lo normal sería considerarlo una provocación, incitación, o conjunción para llevar adelante una porculización. Y el caso es que ésta es de las que juran no practicar con el agujerito estrecho ya que duele. Aun así es agradable ver como cada día más mujeres hablan sin tantos miedos de la analidad, descubriendo que el agujero por el que Sodoma se condenó puede resultar tanto o más placentero que la clásica y generalista vagina, deliciosa igualmente pero tantas veces explorada.
El miedo al dolor es comprensible, aunque las veces que he disfruado de coitos anales con chicas ya experimentadas que no temían disfrutar de todo su cuerpo ha sido apoteósico. Y es que hay que reconocer que a veces nos ponemos muy brutitos. Pensamos que echando un poquillo de babilla ya vale y venga, adentro y al ataquerlll. Es cierto que no siempre tienes lubricante a mano, pero habrá que ir pensando en llevar el kit completo encima, o al menos tenerlo planteado. Con ello, paciencia y suavidad esa primera fase está liquidada.
Luego aparecen otro tipo de resquemores. Que si no es higiénico, que si vaya obsesión tenemos con meterla donde no la llaman, que si no nos conformamos... Pues no, no me conformo ni acepto esas excusas. Exijo mi derecho a disfrutar con el culete de mis partenaires. Prometo ser educado y tratarlo bien. Y en caso de no hacerlo así, ofrezco hoja de reclamaciones, avalada por la Junta de Arbitraje sexual que corresponda. Si aun así sigue sin haber confianza, estoy dispuesto a acudir a ANOR para pedir un certificado de calidad ISO 9000: 6969. Que por papeles no quede!!!
El miedo al dolor es comprensible, aunque las veces que he disfruado de coitos anales con chicas ya experimentadas que no temían disfrutar de todo su cuerpo ha sido apoteósico. Y es que hay que reconocer que a veces nos ponemos muy brutitos. Pensamos que echando un poquillo de babilla ya vale y venga, adentro y al ataquerlll. Es cierto que no siempre tienes lubricante a mano, pero habrá que ir pensando en llevar el kit completo encima, o al menos tenerlo planteado. Con ello, paciencia y suavidad esa primera fase está liquidada.Luego aparecen otro tipo de resquemores. Que si no es higiénico, que si vaya obsesión tenemos con meterla donde no la llaman, que si no nos conformamos... Pues no, no me conformo ni acepto esas excusas. Exijo mi derecho a disfrutar con el culete de mis partenaires. Prometo ser educado y tratarlo bien. Y en caso de no hacerlo así, ofrezco hoja de reclamaciones, avalada por la Junta de Arbitraje sexual que corresponda. Si aun así sigue sin haber confianza, estoy dispuesto a acudir a ANOR para pedir un certificado de calidad ISO 9000: 6969. Que por papeles no quede!!!
Desde que gobierna Zapatero
Al Madrid le va de culo... Primera sandez pepera que escucho en los últimos meses y que no sólo me hace gracia sino que encima he de estar de acuerdo con ella. Es curioso, los seguidores de Losantos y similares agitadores bienpensantes no suelen tener la mínima gracia, pero al final nos acabamos viendo cuasi hermanados donde menos te imaginas.
Sí, soy muy trinario. Heavy Metal, Sexo y Fútbol. No tengo barriga prominente ni me gusta fumar puros, pero vamos, que puedo ser de esos elementos perniciosos a los que odiar el día que la pandilla de ineptos esa vestida de blanco juega. Y ojo, voy con ellos y hasta me alegra ganar algo (a veces hasta ganamos nuestro torneo), pero tampoco soy de os miles que acaban visitando a la puta de turno para, bien olvidar las penas, bien festejar el orgullo merengón. De todas formas entre una final de liga apasionante en la que nos jugábamos todo y un concierto de Metallica lo tuve muy claro. Que les follen a los 11 figurines de los calzoncillos. Osea que mi porvenir como forofo futbolero no va más allá de cocerme cual rata perdida, a base de botijos de mahou, meterme al pecho medio paquete de impuesto sanitario y encabronarme ante la ineptitud del cruzado mágico ese que por no enseñar no enseña ni las tetas.
El sábado finalizó como temía. Bolinga y sin sexo. Claro era mucho pedir que en luna llen ay en víspera de un eclipse los hados estuvieran en conjunción para que este pobre principito pudiera echar un casquete, si quiera miserable. Conocí una bella niña, eso es cierto. Y hasta le miré las tetas durante cerca de 3 horas (uno tiene carrete suficiente como parecer intenso hasta tanto tiempo) pero al final me parecía demasiado lejana y de poco posibles (posibles follatísticas).
En cualquier caso, no me importa que acabe este fin de semana. Tiene huevos que este lujurioso se encuentra en horas bajas y lo más que hace es servir su tributo a Onan... En fin, mañana entramos en la última semana de verano. Semana que algo me dice va a ser apoteósica. Sexualmente, espero....
Sí, soy muy trinario. Heavy Metal, Sexo y Fútbol. No tengo barriga prominente ni me gusta fumar puros, pero vamos, que puedo ser de esos elementos perniciosos a los que odiar el día que la pandilla de ineptos esa vestida de blanco juega. Y ojo, voy con ellos y hasta me alegra ganar algo (a veces hasta ganamos nuestro torneo), pero tampoco soy de os miles que acaban visitando a la puta de turno para, bien olvidar las penas, bien festejar el orgullo merengón. De todas formas entre una final de liga apasionante en la que nos jugábamos todo y un concierto de Metallica lo tuve muy claro. Que les follen a los 11 figurines de los calzoncillos. Osea que mi porvenir como forofo futbolero no va más allá de cocerme cual rata perdida, a base de botijos de mahou, meterme al pecho medio paquete de impuesto sanitario y encabronarme ante la ineptitud del cruzado mágico ese que por no enseñar no enseña ni las tetas.El sábado finalizó como temía. Bolinga y sin sexo. Claro era mucho pedir que en luna llen ay en víspera de un eclipse los hados estuvieran en conjunción para que este pobre principito pudiera echar un casquete, si quiera miserable. Conocí una bella niña, eso es cierto. Y hasta le miré las tetas durante cerca de 3 horas (uno tiene carrete suficiente como parecer intenso hasta tanto tiempo) pero al final me parecía demasiado lejana y de poco posibles (posibles follatísticas).
En cualquier caso, no me importa que acabe este fin de semana. Tiene huevos que este lujurioso se encuentra en horas bajas y lo más que hace es servir su tributo a Onan... En fin, mañana entramos en la última semana de verano. Semana que algo me dice va a ser apoteósica. Sexualmente, espero....
Sabado, sabadete
Por lo pronto ayer estaba en la piltra antes de las 10 y media de la noche, y me he pasado la mañana hablando como un capullo a la cámara y al micrófono de mi messenger caliente. Joder, la abstinencia es mala. Las vírgenes son malas. Las mujeres que no me miran son malas. Y las que me miran... pues esas van y son buenas. Y claro, todo príncipe que se precie tiene su corazoncito, aunque oculto en toneladas de pornografía, condones a punto de caducar y baboseos insustanciales.
Malasaña. Mala y con saña... Buen apellido de aquella heroína de nuestra guerra contra el francés (con lo buenas que están las francesas...) y lugar de acomodo de bebedores sin par, de perroflautas extasiados y de exadolescentes que todavía adolecen: experiencia, morbo y desparpajo real, no fingido tras los sonidos del inefable tamtam yembero.¿Y pasear por un club? Ojala, pero el otoño no sólo se lleva el calor, sino también los últimos recursos monetarios, así que si quiero sexo impar, mucho me temo que lo tendré, aunque centrado en la unidad.
En fin... día extraño hoy, día raro, día feo, día cansado y día poco prometedor. ¿Los condones? Bueno, nunca salgo a la calle sin ellos. Aunque ya lo dice el refrán... "No llenarás la panza si antes no haces matanza". Luego, mucho me temo que continuaré a regimen...
El misterio de la virginidad
Es de esas cosas insondables que nunca he comprendido (supongo que como la mayoría de católicos y excatólicos) Me lo explicaron los señores de la sotana siendo yo muy pequeñito junto con otros secretos cabalísticos cruzados. Aquello de la trinidad era más o menos fácil (en casa de una forma, en el cole de otra y con los colegas de otra más), lo de los milagros era sencillísimo (ligar con la que me gustaba) e incluso lo de la resurrección (algo así como aprobar en septiembre tras cascarlas todas en junio). Pero lo de la virgen se me escapaba. Y más que hubiera tantas y de nombres tan variados.Vale, con el cachete consabido cuando decías "pues no lo entiendo" (ese que ahora dicen van a prohibir) acabas callándote pero aquello de joder sin joder, de nacer sin joder, de vivir sin joder, incluso de joder sin joder era demasiado para mí. Estoy seguro que fue lo que hizo que mi crisis de fé llegase en cuanto ví la primera peli porno (ahhh recuerdos de superocho en el siglo pasado...)
Lo de los nombres diferentes supuse que era una conspiración para mantener a todas las féminas pecadoras a dos velas. Así las tocaba a casi todas. Pero no comprendía como ellas lo aceptaban. Qué más daba una telita invisible y qué coño tenía que ver eso con el honor.
Ya en aquellos años joviales yo me lo pasaba mucho mejor con revistas porno que mirando el catecismo, y me jodía enormemente no poder ponerlo en práctica. Aunque haciendo honor a la verdad, tardé muchos muchos años en echar mi primer polvo. Las razones tenían que ver sin duda con lo feo y macarra que era yo por esas épocas (aunque tampoco uno ha mejorado con los años, en fin) y hasta recién cumplida la edad de ir al talego no fui desvirgado. Eso sí, tal acontecimiento fue tan lamentable, cutre y espantoso que me marcó. Seguro que mi obsesión con follar lo más posible se basa en tratar de ocultarme a mí mismo aquel polvete miserable bajo la copa de un árbol.Con los años he asistido a una liberación. Las mujeres de mi entorno follan, mucho menos de lo que reconocen, que es bastante poco, pero al menos no se avergüenzan de ello. Unas lo harán mejor y otras siguen esperando a su Príncipe para disfrutar de verdad (no hablo de mí, ¿eh?) pero en general aquello de "¿Alguna virgen en la sala?" ya es un chiste más que superado.
Conozco a "B" desde hace un par de años. Peruana, 27 años. Culo aceptable. Tetas mejorables. Cara muy indígena para mi gusto aunque con cierto morbo. Debo ser su ídolo ya que a veces me persigue. Hoy, siguiendo recomendaciones de "M" pensé, bueno, si me persigue, vamos a dormir la siesta. Así que en un vermú que comenzó demasiado pronto me lancé en barrena. "Uy, Príncipe... ¡¡¡cómo estás!!!". "Ya ves "B", con ganas de follar... ¿te apetece?". "Jo, como eres". "Un cerdo, pero te lo digo en serio, ¿nos vamos ahora mismo a tu casa y nos marcamos un polvete?"
Mirada fija, mohín distraído y "Yo sé que no lo entiendes, y me gustaría, pero...". "¿Está tu novio? ¿Te han echado de casa? ¿Tienes la regla? Todo es salvable". "No, es que yo .. er... nunca". ""¿¿¿NUNCA????". "No, nunca. Es que yo quiero que sea especial, que sea en el momento que conozca a alguien para siempre. Para mí es especial. Creo que debería ser para todas así""LA VIRGEN!!!!! Vaya por donde, la encontré. Y con las mismas, apuré el duodécimo vermú y decidí que era más divertido venirme a casa que seguir planteándome cuestiones místico religioso.
Y ¡coño! pues no van y en el metro entran 3 niñas vestidas de uniforme lejanas aun de los 16 hablando de su fin de semana. ¡Lo que me faltaba! "Tía, es que no veas lo larga que la tiene, jijiji, me encanta cuando me la mete por detrás" (juro por los misterios esos que esta era su conversación). "Pues que suerte tia, osea, "P" lo hace fatal, casi según se pone el condón se corre, vamos a tener qué cambiárnoslo". "Sí, no te jode"...
Mis orejas enfermas, mi cabeza enferma, y mi pito, para no variar, enfermo...
En fin, esta noche fiesta de jueves. Menos mal que el himen de las asistentes quedó en los confesionarios hace mucho...
Un reconocimiento
A algo más de la valía folladora, los atributos físicos o mentales, o la excitación sexual que me genera alguna-as mujer-es no debería ser habitual en estas páginas encargadas de vomitar mis frustraciones, hallazgos y a veces, cuasi éxitos sexuales. Pero hoy quiero hacerlo. Con un objetivo claro, una profesión representada, eso sí, fundamentalmente por mujeres.
Enfermeras, ayudantes de enfermería, auxiliares de clínica, farmacéuticas y en general a todas las mujeres que muchas veces a la sombra del poder místico que generan los médicos, trabajan tanto o más duro que ellos. Soportan cretinos de tamaño descomunal. Aguantan lo inaguantable, sabedoras de que la larga sombra doctoral (sin tesis, mayoritariamente) es alargada. Pero fundamentales, básicas y tanto o más necesarias que los dueños de los fonendos.
No llevan medias blancas con costura. No utilizan ligueros imposibles. No muestran enormes y redondas tetas apretadas en escotes vertiginosos. No miran de forma libidinosa dispuestas a chuparte la polla mientras buscan tu vena. Sus culos no destacan en pompa permanentemente abiertos para que el enfermo se desahogue con ellos.

No... Todo es una cruel fantasía inexistente... y por una vez... me da exáctamente lo mismo.
Utilizan pijamas anchos, con colores poco atrayentes. El maquillaje es algo que queda guardado en el bolso hasta después de la jornada, si es que llegan las ganas de usarlo. Las ojeras son continuas en la mayoría de ellas. Su olor tiene mucho más que ver con desinfectantes que con Chanel.
Pero a pesar de todo, están ahí. En la sanidad pública y también en la privada. Consolidadas o con contratos miserables. Con larga experiencia o con todo por delante. Están ahí. Y qué sería de nosotros, incluída nuestra lujuria rampante, sin ellas...
Por eso, y por mucho más, hoy vaya para todas esas mujeres el más húmedo de mis besos
Enfermeras, ayudantes de enfermería, auxiliares de clínica, farmacéuticas y en general a todas las mujeres que muchas veces a la sombra del poder místico que generan los médicos, trabajan tanto o más duro que ellos. Soportan cretinos de tamaño descomunal. Aguantan lo inaguantable, sabedoras de que la larga sombra doctoral (sin tesis, mayoritariamente) es alargada. Pero fundamentales, básicas y tanto o más necesarias que los dueños de los fonendos.
No llevan medias blancas con costura. No utilizan ligueros imposibles. No muestran enormes y redondas tetas apretadas en escotes vertiginosos. No miran de forma libidinosa dispuestas a chuparte la polla mientras buscan tu vena. Sus culos no destacan en pompa permanentemente abiertos para que el enfermo se desahogue con ellos.

No... Todo es una cruel fantasía inexistente... y por una vez... me da exáctamente lo mismo.
Utilizan pijamas anchos, con colores poco atrayentes. El maquillaje es algo que queda guardado en el bolso hasta después de la jornada, si es que llegan las ganas de usarlo. Las ojeras son continuas en la mayoría de ellas. Su olor tiene mucho más que ver con desinfectantes que con Chanel.
Pero a pesar de todo, están ahí. En la sanidad pública y también en la privada. Consolidadas o con contratos miserables. Con larga experiencia o con todo por delante. Están ahí. Y qué sería de nosotros, incluída nuestra lujuria rampante, sin ellas...
Por eso, y por mucho más, hoy vaya para todas esas mujeres el más húmedo de mis besos
Moda vaquera
Este otoño en El Corte Inglés... típico eslogan sacacuartos de los chicos de Isidoro Alvarez, pero no me importa. Viva esa prenda unisex, que vale para todo, chaquetas, tops, pantalones y hasta ropa interior (sí la hay, en serio). Tal vez los vaqueros no sea la ropa más cómoda para practicar sexo, incluso el tener que quitarlos rápidamente puede llevar a un cierto parón en medio del acto follatístico, pero me ponen, me ponen de locura.
No he dejado de ser un tetero convencido, no. Pero con la cercanía del otoño parece que cientos de chicas deciden mostrar sus culos apretados envueltos en la tela de algodón azul más famosa de la histora. Mostrarlos, moverlos, pasearlos insinuantes mientras yo, pobre salidillo desesperado me convierto en un ejemplar pauloviano babeante, loco por poder dar un mordisquito, por acercar aunque sólo sea la mano a esas redondeces, a esos círculos sagrados.

Culos de pera, de pollo, anchos y pequeñitos. Hoy parecía que el mundo estaba lleno de culos enfundados en tela vaquera. Todos me decían, "eh, Principito, ¿te apetezco?" y yo sin saber dónde meterme. Al principio no lo entendía demasiado bien, pero luego caí. Hoy es martes, y ya se sabe que el martes es mi día lúbrico por excelencia. No hay martes que alguna fantasía erótica festiva no acabe agarrándose a mi líbido, y hoy tocó vaqueros y culos.

Y entre tanto llegué a casa. Y sigo obsesionado. Joder, eso de follar tan de higos a brevas no es recomendable para la salud, ni tan siquiera mental. ¿Ahora qué hago? ¿Me pajeo agarrándomela con el pantalón? Bueno, antes de ello me entretendré releyendo algún que otro blog amigo e imaginando a su dueña embutida en vaqueros ceñiditos cual mujer fatal, entreabriendo la boca al tiempo que machaca el teclado. Cerca de mí o yo cerca de ellas. Excitante martes, en cualquier caso...
No he dejado de ser un tetero convencido, no. Pero con la cercanía del otoño parece que cientos de chicas deciden mostrar sus culos apretados envueltos en la tela de algodón azul más famosa de la histora. Mostrarlos, moverlos, pasearlos insinuantes mientras yo, pobre salidillo desesperado me convierto en un ejemplar pauloviano babeante, loco por poder dar un mordisquito, por acercar aunque sólo sea la mano a esas redondeces, a esos círculos sagrados.

Culos de pera, de pollo, anchos y pequeñitos. Hoy parecía que el mundo estaba lleno de culos enfundados en tela vaquera. Todos me decían, "eh, Principito, ¿te apetezco?" y yo sin saber dónde meterme. Al principio no lo entendía demasiado bien, pero luego caí. Hoy es martes, y ya se sabe que el martes es mi día lúbrico por excelencia. No hay martes que alguna fantasía erótica festiva no acabe agarrándose a mi líbido, y hoy tocó vaqueros y culos.

Y entre tanto llegué a casa. Y sigo obsesionado. Joder, eso de follar tan de higos a brevas no es recomendable para la salud, ni tan siquiera mental. ¿Ahora qué hago? ¿Me pajeo agarrándomela con el pantalón? Bueno, antes de ello me entretendré releyendo algún que otro blog amigo e imaginando a su dueña embutida en vaqueros ceñiditos cual mujer fatal, entreabriendo la boca al tiempo que machaca el teclado. Cerca de mí o yo cerca de ellas. Excitante martes, en cualquier caso...
Mis grandes odios
Han ido desfilando por mi cabeza durante esta noche pasada. La razón no es otra que tras acostarme a eso de la 1 de la madrugada trastornado por la presencia y encantos messengeros de una bloggera turbadora (de las que en mi interior espero pasen a convertirse en alguno de los pocos activos de los que hablaba en el post anterior) comenzaba a dar vueltas y más vueltas, siendo cada vez más consciente de que iba a tener una nochecita de esas toledanas, de las que uno acaba pasando en blanco, de las que, en definitiva uno se pregunta si no estaría mejor haciendo cualquier otra cosa que intentar dormir. Y encima hoy es lunes, y a eso había que unirle que me tocaba currar. y encima que debía hacerlo temprano. Y ya de remate que el despertador iba a sonar a las 7 de la mañana, hora tenebrosa en la que no están puestas ni las calles...El caso es que maldiciendo mi suerte, mi turbación y visto que ni el truco de la pajilla a medio lado hacían llegar el sueño reparador, comencé a pensar en cosas que uno odia. No es un pensamiento feliz de madrugada, pero visto el aburrimiento llegué a plantearme que a lo mejor se me ocurría una idea feliz para acabar con ellas.
En primer lugar surgieron las cucarachas. En general los insectos me repugnan, pero esos bichos negros, arrastrándose por el suelo, sucios, cabezones e infectos me sacan de mis casillas. Recuerdo en Nueva York que eran una presencia constante en las casas, por no decir en Puerto Rico (jo, parezco internacional, y todo) donde te decían buenos días al cruzarte con ellas (y ay de tí si no las correspondes, por tamaño pueden comerte). Géneros cucarachiles variados, como determinados bípedos tertulianos de las antenas que no asumen su incompetencia y su obsolescencia... En definitiva me sentí tan hastiado que opté por pensar que para destruirlas habría que imaginar holocaustos nucleares y dadas las horas no acababa de estar yo muy por la labor.
El siguiente odio odiosísimo que me pasó por la cabeza, si quiera brevemente, fueron las ratas. De ojitos rojos, con grandes bigotes y colas despellejadas. Y los bigotes me llevaron a imaginarme a poseedores del mismo adminículo, también del género bípedo humanoide. Leche, así no había manera de dormirse, y otro Katrina no me haría mucho bien en la búsqueda de mi descanso.
En tercer lugar aparecía ante mí un odio mucho más tangible. No fue difícil imaginar un fuego de campamento y sentado en torno a él a una pandilla de niños vestidos de gilipollas (¿o eran gilipollas vestidos de niños?). Ahí sentados, con sus camisas verduzcas, el pañuelito, los símbolos fascistoides y la cara del explorador, obsesos del orden y de la jerarquía. Ummm tenía identificado un repugnante bicho: Los Scouts, y pensé desde un género de DDT que se sirviera dentro del mapa de campaña, hasta todo tipo de aberraciones paidófilas que hicieran que la caída fuera de la ley de semejante institución quedase constatada mundialmente. Y eso fue un empuje en mi caída del sueño... Parecía que mis ojos se cerraban
Antes de dormirse uno suele notar un dulce tembleque en los músculos. Dado que parecía que iba por el buen camino, insistí. Podía vislumbrar un nuevo objeto de repugnancia. Vestidos de negro, como las anteriormente reflexionadas cucarachas, con banditas de colorines y las patitas embutidas en medias, cara de profundos necios sisebutos y cargando con escarapelas, bandurrias y panderetas. ¡¡¡¡La Tuna!!!! Nunca pensé que disfrutaría con el Sadomaso, pero las imágenes que comenzaron a poblar mi mente, de electrodos metidos por el ano, enchufados a corrientes de 3000 voltios,un fist fucking permanente a todos sus miembros y en definitiva todo género de situaciones dolorosas me convirtieron en un nuevo seguidor del Marqués que fue de Sade y feliz, cercano a la plenitud. En plena agitación y relajación muscular era capaz de visualizar el congreso mundial de tunas en una orgía final sadomasoquista en la que a los amos se les iba la pinza y acababan con los cantarines de negro. Para siempre. Fastuoso.Me dí la vuelta en la cama. Por fin había cogido el sueño, ya notaba sus vapores, y de hecho las veía acercarse sinuosas a mi. Sonreían como ninfas, me acariciaban con la mirada mientras sonaba música. Esperaba verlas llegar a mi lado cuando de pronto me encontré con que una de ellas sacaba una guitarra y las demás empezaban a dar palmitas hacia delante y hacia atrás. Cantaban a su nuevo ídolo.
Yo pensaba que era mi polla que hacía un rato había vuelto a desperezarse, pero no, era a otro pene, a Peneadicto el romano, y supe de pronto qué eran aquellas arpías que me rodeaban. ¡¡¡Kikas!!! qué no tiene nada que ver con el maiz tostado, sino con algo del catecumen (desde luego no con el cacumen), comunidades de rezarás y no follarás y en general "niños de dios". Intentaba escapar, corría desnudo y finalmente me daba la vuelta, acercándome con la polla erecta hacia ellas como si de un fálico amuleto se tratase, con mis manos dispuestas a apretar sus inexistentes tetas, pero ellas no cejaban, seguían con sus palmitas y salmodios. No se asustaban, y aunque parecá que admiraban mi desnudez no paraban de gritar "Peneadictus, "Peneadictus".De pronto me desperté sudando. Demasiado para mi mente y para mi cuerpo. El reloj marcaba las 5:45 minutos, pero algo me decía que no podría superar la terrible pesadilla. Y así era, a las 6 y media, asustado todavía por la sensación de tanta virgen infollada, por tanta teta incólume, por tanto coño cerrado, me metía en la ducha. Comenzaba otro día. En fin, ya se sabe, si una noche uno no duerme, ya dormirá a la siguiente...
Me inmiscuyo en las investigaciones
Del Doctor Von Karajoten una vez más en la duda sobre si la posesión, alimentación diaria y abono con salideces varias de un blog permite a su dueño conseguir ligar más, o si por el contrario el número de encuentros sexualmente efectivos es igual o inferior al del universo off line.
Desde el punto de vista estríctamente cuantitativo, he de decir que en los 4 meses de existencia de Elixir de Lujuria este ha sido visitado por casi 5000 almas que de alguna manera han recalado entre estas palabras. Teniendo en cuenta que el acto masturbatorio de leer lo que uno escribe supone un gran porcentaje de dichas visitas, habría que recortar bastante la cifra, aunque en cualquier caso podríamos hablar de bastantes cientos, de los cuales, casi a diario más de 50 se fijan en mi adusta figura.
Tomando como hipótesis el hecho de que en estos 4 meses, casi todos los días he estado en él, incluso varias horas, y en los de las personas que me han comentado, dejando a yo su vez comentarios que dejan bastante claro que no soy un bloggero "al uso", podríamos equiparar ese tiempo a unas 120 jornadas de "fiesta". Es decir, que aproximadamente cada día de estos meses podríamos suponer que habría habido un contacto "efectivo" con cerca de 2,4 personas 120/50). Contacto efectivo se refiere a que esas 2 y pico personas diarias podrían haber sentido la necesidad, gracia, o cachondeo de acercarse al Príncipe para conocerle personalmente o a través de messenger.
Siguiendo con las cifras objetivas, el número de personas que han dado el paso para un contacto messengeriano ha sido de 5. Esto es, un porcentaje del 0,1% sobre el total, algo que en términos estrictamente de marketing directo puede considerarse ya un fracaso total y que de haber un presupuesto por medio supondrían cortarle algo serio y colgante al responsable.
De los 5 contactos que han pasado a una segunda fase, con 2 ha habido sexo virtual utilizando la cámara, lo que hace un porcentaje de un 40 %, y que puede revelar un éxito superlativo ya en una segunda fase, la del contacto más íntimo.
El 60 % de los contactados previamente a través del Messenger accedieron a mantener una entrevista con este salido diletante, en concreto 3 contactos (suponiendo a Dosjerez como una unidad indivisible). De esos 3, en un porcentaje superior al 66 % hubo lo que estríctamente podríamos denominar ligar, vamos, que follamos como titanes con 2 visitantes habituales de Elixir de Lujuria.
De lo anteriormente mostrado, sin afán de convertir esto en un análisis exahustivo, podemos llegar a las siguientes conclusiones.
1) La posibilidad de llegar a "ligar" teniendo un blog, está directamente relacionada con la cantidad de bloggeros que decidan intercambiar el messenger
2) La posibilidad de que el ligue-folle se lleve a buen puerto está íntimamente relacionado con realizar una kedada real
3) La posibilidad de realizar sexo virtual es un corolario que presenta bastante certeza desprendido del primer punto
Ahora bien, teniendo en cuenta 120 posibles noches de fiesta en el mundo off line, en las que al menos 50 personas del sexo contrario se fijen seriamente en nosotros y con una media de 2,4 personas que se fijen para "algo más", siendo igual de odiosos o divertidos, estamos casi seguro que en un bar, discoteca, cine, ascensor, parque, supermercado, transporte público, espectáculo deportivo o musical, debate parlamentario o junta de vecinos, las posibilidades de conseguir echar un polvo son mucho más altas que teniendo un blog.
(Ultima comprobación: 2´4 personas babeantes con nosotros durante 120 jornadas generan un total de 288 posibilidades. Si aplicamos un porcentaje "conservador" de éxito de un 30 % - es decir, la mitad que en el mundo blog- tendríamos una cifra de 10´4 contactos con los que el polvo habría sido una realidad)
En resumen:
Blog:
4 meses. 5000 visitas. Aprox. 50 visitantes efectivos diarios. 5 contactos en Messenger. 2 contacto con cibersexo. 2 contactos con sexo real
Mundo Off Line (Hipótesis al mismo nivel)
4 meses. 120 días de fiesta. 50 miradas insinuantes. 2,4 interesados en algo más diariamente. 288 posibilidades de follar. Respuesta efectiva 10´4 contactos con sexo real.
Osea. NO SE FOLLA MAS POR TENER UN BLOG!!!!!!!!!
Eso sí, no nos desesperemos todavía... ¿Cuántos hacen 120 días de fiesta seguidos?. ¿Y cual es su coste? ¿Y el nuevo baremo del cibersexo? En cualquier caso, espero ardiente a Von Karajoten para que confirme o deniegue mis cálculos...
Desde el punto de vista estríctamente cuantitativo, he de decir que en los 4 meses de existencia de Elixir de Lujuria este ha sido visitado por casi 5000 almas que de alguna manera han recalado entre estas palabras. Teniendo en cuenta que el acto masturbatorio de leer lo que uno escribe supone un gran porcentaje de dichas visitas, habría que recortar bastante la cifra, aunque en cualquier caso podríamos hablar de bastantes cientos, de los cuales, casi a diario más de 50 se fijan en mi adusta figura.Tomando como hipótesis el hecho de que en estos 4 meses, casi todos los días he estado en él, incluso varias horas, y en los de las personas que me han comentado, dejando a yo su vez comentarios que dejan bastante claro que no soy un bloggero "al uso", podríamos equiparar ese tiempo a unas 120 jornadas de "fiesta". Es decir, que aproximadamente cada día de estos meses podríamos suponer que habría habido un contacto "efectivo" con cerca de 2,4 personas 120/50). Contacto efectivo se refiere a que esas 2 y pico personas diarias podrían haber sentido la necesidad, gracia, o cachondeo de acercarse al Príncipe para conocerle personalmente o a través de messenger.
Siguiendo con las cifras objetivas, el número de personas que han dado el paso para un contacto messengeriano ha sido de 5. Esto es, un porcentaje del 0,1% sobre el total, algo que en términos estrictamente de marketing directo puede considerarse ya un fracaso total y que de haber un presupuesto por medio supondrían cortarle algo serio y colgante al responsable.
De los 5 contactos que han pasado a una segunda fase, con 2 ha habido sexo virtual utilizando la cámara, lo que hace un porcentaje de un 40 %, y que puede revelar un éxito superlativo ya en una segunda fase, la del contacto más íntimo. El 60 % de los contactados previamente a través del Messenger accedieron a mantener una entrevista con este salido diletante, en concreto 3 contactos (suponiendo a Dosjerez como una unidad indivisible). De esos 3, en un porcentaje superior al 66 % hubo lo que estríctamente podríamos denominar ligar, vamos, que follamos como titanes con 2 visitantes habituales de Elixir de Lujuria.
De lo anteriormente mostrado, sin afán de convertir esto en un análisis exahustivo, podemos llegar a las siguientes conclusiones.
1) La posibilidad de llegar a "ligar" teniendo un blog, está directamente relacionada con la cantidad de bloggeros que decidan intercambiar el messenger
2) La posibilidad de que el ligue-folle se lleve a buen puerto está íntimamente relacionado con realizar una kedada real
3) La posibilidad de realizar sexo virtual es un corolario que presenta bastante certeza desprendido del primer punto
(Ultima comprobación: 2´4 personas babeantes con nosotros durante 120 jornadas generan un total de 288 posibilidades. Si aplicamos un porcentaje "conservador" de éxito de un 30 % - es decir, la mitad que en el mundo blog- tendríamos una cifra de 10´4 contactos con los que el polvo habría sido una realidad)
En resumen:
Blog:
4 meses. 5000 visitas. Aprox. 50 visitantes efectivos diarios. 5 contactos en Messenger. 2 contacto con cibersexo. 2 contactos con sexo real
Mundo Off Line (Hipótesis al mismo nivel)
4 meses. 120 días de fiesta. 50 miradas insinuantes. 2,4 interesados en algo más diariamente. 288 posibilidades de follar. Respuesta efectiva 10´4 contactos con sexo real.
Osea. NO SE FOLLA MAS POR TENER UN BLOG!!!!!!!!!
Eso sí, no nos desesperemos todavía... ¿Cuántos hacen 120 días de fiesta seguidos?. ¿Y cual es su coste? ¿Y el nuevo baremo del cibersexo? En cualquier caso, espero ardiente a Von Karajoten para que confirme o deniegue mis cálculos...
Trabajando
Estaba esta mañana, o al menos de eso tenía intención. Aunque el Messenger, al que cada día tengo más aprecio, me permitía andar petardeando en dos conversaciones, una con una bloggera de dulces ojos mediterráneos y otra con mi amiga "O". La charla con "O" se fue irremediablemente hacia su día laboral. "Ya sabes que estoy sola, ¿no?". "Ufff, sí, me lo comentaste y la verdad es que se me ocurren situaciones morbosas en la oficina". "¿Cómo cuales?". "Bueno, me gustaría ser el proveedor que va a visitarte y acaba follándote salvajemente". "¿Y?". "No tengo mucho tiempo, aunque si te apetece...". "Yo también me tendré que ir pronto". "Dame la dirección. Estoy en menos de media hora".
Tras cortar velozmente la otra conversación, salgo pitando en dirección a la oficina de "O". No está demasiado lejos de casa y a las 12 de la mañana no hay mucho tráfico. Sus indicaciones han sido muy claras de forma que no tiene pérdida. En poco más de 20 minutos aparco frente la sede de su empresa.
"O" baja a abrirme la puerta y me dice que justo en ese momento ha llegado la señora de la limpieza. "Ufff, menos mal, ¿no?, mira que si nos pilla en el ajo..." Decidimos tomar un café y hacer algo de tiempo y en 10 minutos subimos. Más que una oficina como la solemos entender es un despacho grande. Tres mesas, un par de ordenadores, teléfonos, archivadores, M80... "O" baja las persianas para que nadie pueda vernos desde fuera y sin más dilaciones nos enfrentamos a un beso húmedo, profundo, saboreando nuestras bocas y nuestras lenguas mientras las manos de ambos van recorriendo telas, cuerpos.
Mientras me va desabrochando la camisa subo su camiseta y la quito el sujetador. Ahí están frente a mi dos tetas grandes, si ser enormes, con los pezones erectos que comienzo a succionar, a chupar delicadamente mientras oigo sus suspiros. Agarrándolas firmemente, apretándolas un poco y mamándolas como un bebito hambriento.
Los dos a torso desnudo nos deleitamos en caricias durante un rato más. Puesto a su espalda sigo acariciando sus tetas mientras beso su cuello. Sus manos van hacia atrás y no hace falta decir más. Suelto mi pantalón y acabo de desnudarme mientras ella hace lo propio.
"Siéntate". Y sentada en una de las sillas situadas frente la mesa del jefe me arrodillo y ataco directamente su coño. No juego demasiado por los alrededores. Voy directo al clítoris y siento que he hecho bien. Sus gemidos dan prueba de ello. Así que meto uno de mis dedos todo lo que puedo mientras sigo chupando, colocando mi lengua entre sus labios vaginales, comiéndome literalmente todos sus fluidos. Sus gemidos son cada vez más altos. Sus palabras también. "no pares, ahh, Dios, qué gusto, sigue, por favor, sigue..." y sin necesitarlas hacen que me esfuerce aun más. Cuando veo que está a punto de llegar a un orgasmo brutal me detengo y ella me dice "¿sigo yo?" La digo que sí, y con mi polla tiesa encima de su pierna veo su mano frotar el clítoris mientras uno de mis dedos sigue dentro. Llega al orgasmo, de forma sublime, brutal, tratando de no gritar, pero asi al borde del desvanecimiento. Momento en el que vuelvo a chupar, a comerla el coño empapado hasta que me pide por favor que pare.
Me incorporo, y tras la breve pregunta de "¿qué tal, bien?" y su cara más que de satisfacción, coge mi polla y se la mete en la boca. Sigue sentada en la silla y desde arriba veo de nuevo como se traga mi bálano hasta la base. Sé que como siga así en menos de nada voy a correrme en su garganta, cosa que me volvió loco la última vez, pero hoy quiero follar, los dos queremos follar, de forma que, a duras penas saco mi polla de sus labios y me pongo un condón.
Agarrando la mesa del jefe, entro por detrás. No hace falta lubricar. Tiene su coño empapado y entra fácilmente. Resulta tremendamente morboso ver su culo, su espalda, sus brazos agarrando los bordes de la mesa mientras me muevo hacia dentro y hacia atrás. Hago una breve pausa para controlar y se sale. Cuando vuelvo a meterla oigo, "Príncipe, por ahí no". Me mantengo en mis trece, pero finalmente desisto. Sé que al final disfrutaría, pero hoy quiero que los dos nos corramos al tiempo, y por el culo puede ser más difícil. Tal vez el próximo día...
Se da la vuelta y la pido que se tumbe en la mesa. Es una mesa de despacho grande, marrón oscura, con los teléfonos al fondo y el marchamo de ser "la del jefe". Y en ella tumbada "O". Y dentro del coño de "O" mi polla. Dentro, fuera, la danza tan conocida y placentera. Con una de mis manos acaricio su clítoris hasta que siento que ha empezado a correrse, en sucesión de pequeños orgasmos que parecen no tener fin, de forma que acelero el ritmo, hasta llegar yo al mio propio. Grande, rotundo, plácido. Durante unos segundos recuperamos y de pronto suena el teléfono. Da igual, no es momento de contestar.
Tras volver a tener resuello todo vuelve a la normalidad. Los papeles en la mesa, las llamadas de teléfono contestadas, las persianas subidas. Un rato de grata conversación y dulce despedida. A fin de cuentas los dos tenemos que seguir trabajando...
Tras cortar velozmente la otra conversación, salgo pitando en dirección a la oficina de "O". No está demasiado lejos de casa y a las 12 de la mañana no hay mucho tráfico. Sus indicaciones han sido muy claras de forma que no tiene pérdida. En poco más de 20 minutos aparco frente la sede de su empresa.
"O" baja a abrirme la puerta y me dice que justo en ese momento ha llegado la señora de la limpieza. "Ufff, menos mal, ¿no?, mira que si nos pilla en el ajo..." Decidimos tomar un café y hacer algo de tiempo y en 10 minutos subimos. Más que una oficina como la solemos entender es un despacho grande. Tres mesas, un par de ordenadores, teléfonos, archivadores, M80... "O" baja las persianas para que nadie pueda vernos desde fuera y sin más dilaciones nos enfrentamos a un beso húmedo, profundo, saboreando nuestras bocas y nuestras lenguas mientras las manos de ambos van recorriendo telas, cuerpos. Mientras me va desabrochando la camisa subo su camiseta y la quito el sujetador. Ahí están frente a mi dos tetas grandes, si ser enormes, con los pezones erectos que comienzo a succionar, a chupar delicadamente mientras oigo sus suspiros. Agarrándolas firmemente, apretándolas un poco y mamándolas como un bebito hambriento.
Los dos a torso desnudo nos deleitamos en caricias durante un rato más. Puesto a su espalda sigo acariciando sus tetas mientras beso su cuello. Sus manos van hacia atrás y no hace falta decir más. Suelto mi pantalón y acabo de desnudarme mientras ella hace lo propio.
"Siéntate". Y sentada en una de las sillas situadas frente la mesa del jefe me arrodillo y ataco directamente su coño. No juego demasiado por los alrededores. Voy directo al clítoris y siento que he hecho bien. Sus gemidos dan prueba de ello. Así que meto uno de mis dedos todo lo que puedo mientras sigo chupando, colocando mi lengua entre sus labios vaginales, comiéndome literalmente todos sus fluidos. Sus gemidos son cada vez más altos. Sus palabras también. "no pares, ahh, Dios, qué gusto, sigue, por favor, sigue..." y sin necesitarlas hacen que me esfuerce aun más. Cuando veo que está a punto de llegar a un orgasmo brutal me detengo y ella me dice "¿sigo yo?" La digo que sí, y con mi polla tiesa encima de su pierna veo su mano frotar el clítoris mientras uno de mis dedos sigue dentro. Llega al orgasmo, de forma sublime, brutal, tratando de no gritar, pero asi al borde del desvanecimiento. Momento en el que vuelvo a chupar, a comerla el coño empapado hasta que me pide por favor que pare.
Me incorporo, y tras la breve pregunta de "¿qué tal, bien?" y su cara más que de satisfacción, coge mi polla y se la mete en la boca. Sigue sentada en la silla y desde arriba veo de nuevo como se traga mi bálano hasta la base. Sé que como siga así en menos de nada voy a correrme en su garganta, cosa que me volvió loco la última vez, pero hoy quiero follar, los dos queremos follar, de forma que, a duras penas saco mi polla de sus labios y me pongo un condón.
Agarrando la mesa del jefe, entro por detrás. No hace falta lubricar. Tiene su coño empapado y entra fácilmente. Resulta tremendamente morboso ver su culo, su espalda, sus brazos agarrando los bordes de la mesa mientras me muevo hacia dentro y hacia atrás. Hago una breve pausa para controlar y se sale. Cuando vuelvo a meterla oigo, "Príncipe, por ahí no". Me mantengo en mis trece, pero finalmente desisto. Sé que al final disfrutaría, pero hoy quiero que los dos nos corramos al tiempo, y por el culo puede ser más difícil. Tal vez el próximo día...Se da la vuelta y la pido que se tumbe en la mesa. Es una mesa de despacho grande, marrón oscura, con los teléfonos al fondo y el marchamo de ser "la del jefe". Y en ella tumbada "O". Y dentro del coño de "O" mi polla. Dentro, fuera, la danza tan conocida y placentera. Con una de mis manos acaricio su clítoris hasta que siento que ha empezado a correrse, en sucesión de pequeños orgasmos que parecen no tener fin, de forma que acelero el ritmo, hasta llegar yo al mio propio. Grande, rotundo, plácido. Durante unos segundos recuperamos y de pronto suena el teléfono. Da igual, no es momento de contestar.
Tras volver a tener resuello todo vuelve a la normalidad. Los papeles en la mesa, las llamadas de teléfono contestadas, las persianas subidas. Un rato de grata conversación y dulce despedida. A fin de cuentas los dos tenemos que seguir trabajando...
Me fui a la cama
Viendo niñas CEU por todos lados. Ayer, en pleno delirio hambriento, decidí ir a comer al VIP´s que hay al lado de dicho centro de desasnamiento. Lleno, llenísimo de esa especie diferente a todas las demás que pueblan el distrito universitario madrileño. La niñas CEU ejemplifican a las claras la pijería madrileña del siglo XXI como si no hubieran evolucionado desde los tiempos de los ochenta, de jersey amarillo Privata situado estratégicamente en los hombros y con algún toque bermellón, que tampoco debemos olvidar la bandera patria, claro. Bueno, tal vez sí se muestra una evolución, a la manera de los Australopithecus, vertientes Grácil y Robustus. En ellas se observan dos subgéneros: El primero, envuelto en el glamour clasicista de los colores pastelito, con pantalones apretaditos y bajos de tiro, mostrando a veces el lomito tanguero y no mucho menos las lorcillas bien alimentadas en casa de mamá. Guapitas o creyéndoselo. El segundo, alternativo y modernito, mutando del perroflautismo a su vertiente más reivindicativa modernosa de las gafapastas que han aprendido a cambiar Meg Ryan por la Filmoteca, incorporando rastas de Juan Por Dios y hasta anillitos en ceja, hocicos o belfos.
Todas ellas cacareantes de aventuras místico-sexuales ibicencas, de las de "noh veahs, ligahmoh con unos chicohs con un cochaaaaaaazoh..." Bebedoras compulsivas de zarzaparrilla gaseosa ligera, y lideradas por la examinante de empresariales: "jo, yo creho, oseah, que lo de lho catalaneh y el gash noh estáh nadah, pero NADAH bien..." "El padreh de jOSU, yah sabeihs, el de Guecho, diceh que es una muestrah máhs de lo que hacen lohs rohos, es IN-CRE-I-BLE".
Comida fascinante envuelto en semejante entorno místico, de bellezas sin pares, mientras no dejaba de imaginarme a las de las vertiente "happy" en pleno "Oseah" y mi polla entrando hasta su garganta y a las del sector "Jo, tioh" puestas de rodillas y enculadas hasta el fondo en pleno final de esa "oh" tan musical y bien marcada. En ambos casos, con un zumito de endrinas calentándose en mi coleto, acababa de la misma forma, eyaculando dentro de ellas y sorprendiéndome a mi mismo con una nueva filia. y y yo que pensaba que el bestialismo estaba alejado de mis gustos sexuales...
Ah, y además como se ha nublado en Madrid todas están de estreno de manguitas largas, chaquetitas, chales e incluso hasta algún cuello vuelto. Imaginario final el cual tras una corrida generosa y humidificante me llevaba a limpiarme con su nuevo modelito delante de las amigas escandalizadas o símplemente ensimismadas en saber si Cosmopolitan opina que es una tendencia a seguir o no.En fin, hoy me voy a ver la presentación del nuevo disco de Helloween. Las heavys son menos evocadoras pero al menos usan menos "h´s"... Follar follaré lo mismo pero no acabaré tan turbado, o tal vez mas...
Soy un romántico
Aunque no lo parezca. Vale, de acuerdo que me repugna el romanticismo de postal, la cutre rosada idea de que un romántico debe estar todo el día suspirando, creando versos endecasílabos y suspirando en medio del azahar o las orquideas. No soporto los culebrones y me da una alergia enorme la ñoñería, pero aun así soy un romántico. A la manera clásica, cual un Lord Byron desesperado ante un mundo que a veces no le gusta, dispuesto a romper las barreras que se pongan por delante, preparado para llevar la contraria a todo lo que montado y establecido pueda ser estandarizado. Poseedor de deseos que a veces parecen extraños, libertino y sexualmente inaceptable, pero romántico a fin de cuentas. Y hoy me he sentido más que nunca miembro de esa extraña sociedad que a veces identifica la belleza, y se deja llevar por ella, ya sea en forma de palabras encadenadas, ya sea en manos de formas artísticamente mostradas en un lienzo, una escultura o a través del sexo. ¿Romanticismo y sexo? Pues sí, en una mezcla de cuerpos buscando, anhelando, cual Weltanschauung infinita de búsquedas vehementes, a veces herejes, las más anhelantes.
Primero en la calle, observando dos bellos representantes del género contrario, cromosomáticas XY, con caras dulces, labios gruesos, ojos evocadores, pechos duros, piernas infinitas y culo trompetero. Trompetero por lo que de soplar, chupar, insuflar vida en ellos, habría puesto.
Posteriormente a través del Messenger, ese invento casi indispensable que nos acerca a los entes virtuales que conocemos hasta un grado de cercanía que parece tan fácil de romper, que abre espectativas, que supone las crestas montañosas de Caspar Friedrich convertidas en asperezas féminas, con sus aristas pero también con sus obviedades, sus grietas y sus escondrijos. Cavernas vaginales en las que refugiarse, apenas atisbadas tras un avatar y un nick sacado, a veces parece, al azar.
Y finalmente de nuevo en el camino a llenar el estómago de sustento, de comida para alimentar los sentidos, los deseos y el descanso posterior en la manera de siesta reparadora, subiendo una escala mecánica y no pudiendo dejar de observar el moviemiento que una respiración puede generar en dos tetas rotundas, redondas, grandes, envueltas en un sostén que trata de desaparecer. Puntiagudas, mirando firmemente mis ojos, mi boca que se humedecía pensando en llevar la lengua hacia esos pezones empitonados, cuya dueña, consciente tras sus gafas de sol de mi turbación, sonreía fugazmente.Lo dicho, un romántico y un soñador, que se entretiene soñando no con mariposas, sino con labios vaginales que se abren y se cierran, con clítoris titilantes que esperan, deseosos, húmedos y erectos....
Vaya, a este paso o echo pronto un buen polvo o me veo cayendo en la poemática del destino, atribulado por el dulce nectar de tu piel titilando su deseo contra mis poros, y demás zandanrajas pseudo versiculares... uffffffff, mal, muy mal, habrá que volver al porno....
Míticamente absurdo
Es pasar una noche que debería ser para olvidar y que tras llegar a casa a las 2 y media de la madrugada mentando la madre y demás familiares de todo el que se te pasa por el craneo te sodomices vomitándolo en un blog. Pero antes de empezar a dar vueltas sin ganas siquiera de pajearme para soltar la carga lactea (mala, muy mala) que se acumula en mis entrañas, al menos la diarrea bloggiana puede servir como elixir, hoy más que nunca.
Al final no hubo esquí, pero algo se enderezaba la situación cuando quedaba con "L" para tomar unas copillas. Era complicado, muy difícil, que quisiera superponer a un lujurioso ricitos como yo frente a su ario follador semanal, pero la esperanza es lo último que se pierde. Bueno, tiempo hubo para perderla, y para desesperarse... Dios, qué aburrimiento más sublime. Su novio, los músculos de su chico, la inteligencia de su chaval, el tamaño de su polla, y hasta los tomates de sus calcetines dotaron de sentido sus palabras durante las casi 5 horas en las que, ya en plena desconexión, me dediqué a observar sus tetas, por si fuera poco, ocultas tras una camiseta fea y poco insinuante. Pasta en birras que pagamos a pachas y a la 1 de la mañana decidí que estaba llamado a otros placeres...
Placeres swinger, liberales o acapullados. De Capullo con mayúculas. Mira que llevo años paseando por el ambiente del sexo compartido grupalmente y parezco nuevo. O al menos hoy me han tratado como tal. Hasta en 3 sitios (distantes como Pekín y Tierra del Fuego) he oído la lapidaria sentencia a través del interfono marciano: "Hoy sólo parejas". ¡Coño!, ¿seré imbécil? ¡es verdad! Mira que olvidar que ser swinger, liberal, libertino, follador a tres bandas o como lo queramos llamar está vedado en los fines de semana. Claro, parece que uno no tiene presente el catecismo del buen troll: "Sólo follarás en trio de lunes a jueves. El resto de días ya sabes... o putas o a cascarla..." Lo que digo, soy gilipollas, y peor aun, hasta 3 veces. Vamos, como un triste San Pedro negante en este caso de los placeres de la carne a los que hombres solos no deben enfrentarse dada la aceptada dictadura de los padrinos clubísticos.
¿Mala hostia? Qué va. Me voy a la cama con 60 pavos más en los bolsillos, dos condones sin usar (que uno trata de ser precavido) y una experiencia sabática más. Y menos mal que esto no es un foro de los que los "enterados" ganan estrellitas, que sino, encima, tenía un post más...
En un rato churros para untar en el café. Total, la ganas ya las unto en la leche... insisto, nefasta a estas horas...
Al final no hubo esquí, pero algo se enderezaba la situación cuando quedaba con "L" para tomar unas copillas. Era complicado, muy difícil, que quisiera superponer a un lujurioso ricitos como yo frente a su ario follador semanal, pero la esperanza es lo último que se pierde. Bueno, tiempo hubo para perderla, y para desesperarse... Dios, qué aburrimiento más sublime. Su novio, los músculos de su chico, la inteligencia de su chaval, el tamaño de su polla, y hasta los tomates de sus calcetines dotaron de sentido sus palabras durante las casi 5 horas en las que, ya en plena desconexión, me dediqué a observar sus tetas, por si fuera poco, ocultas tras una camiseta fea y poco insinuante. Pasta en birras que pagamos a pachas y a la 1 de la mañana decidí que estaba llamado a otros placeres...
Placeres swinger, liberales o acapullados. De Capullo con mayúculas. Mira que llevo años paseando por el ambiente del sexo compartido grupalmente y parezco nuevo. O al menos hoy me han tratado como tal. Hasta en 3 sitios (distantes como Pekín y Tierra del Fuego) he oído la lapidaria sentencia a través del interfono marciano: "Hoy sólo parejas". ¡Coño!, ¿seré imbécil? ¡es verdad! Mira que olvidar que ser swinger, liberal, libertino, follador a tres bandas o como lo queramos llamar está vedado en los fines de semana. Claro, parece que uno no tiene presente el catecismo del buen troll: "Sólo follarás en trio de lunes a jueves. El resto de días ya sabes... o putas o a cascarla..." Lo que digo, soy gilipollas, y peor aun, hasta 3 veces. Vamos, como un triste San Pedro negante en este caso de los placeres de la carne a los que hombres solos no deben enfrentarse dada la aceptada dictadura de los padrinos clubísticos.¿Mala hostia? Qué va. Me voy a la cama con 60 pavos más en los bolsillos, dos condones sin usar (que uno trata de ser precavido) y una experiencia sabática más. Y menos mal que esto no es un foro de los que los "enterados" ganan estrellitas, que sino, encima, tenía un post más...
En un rato churros para untar en el café. Total, la ganas ya las unto en la leche... insisto, nefasta a estas horas...
¿Y si vamos a esquiar?
Con todos los dobles sentidos del mundo, pero pareció que fue aceptado por mi amiga "L". Realmente es amiga de "X" y por cercanía y afinidad, además de por el descomunal tamaño de sus tetas, me he ido acercando a ella durante los últimos meses. Ayer, volviendo a recuperar el tiempo perdido tras la RDC me decía que este fin de semana no tenía nada que hacer. Así, mirándome dulcemente con sus ojos azules que parecen sacados de una película de Private. Y los mios que iban de sus ojos a los 2 volúmenes rotundos bajo el cuello. Cayéndoseme la baba se me ocurrió: "¿Oye, te apetece que mañana esquiemos un rato?" Insisto, en la pregunta iban incluidos todos los dobles sentidos imaginables, aunque me da que, al menos inicialmente "L" pensó solo en deslizarnos sobre la nieve, encima de unos esquís, cada uno por su cuenta, tristemente.Por supuesto me parece profundamente inmoral el esquiar cuando la temperatura ambiente supera los 30 grados, y es que mantener funcionando las instalaciones de Xanadú debe suponer un gasto de energía que avergüenza sólo pensar. Por no hablar de que la infame pista de 250 metros tarda en ser recorrida por un muñones como yo en asuntos nevísticos algo así como 18 segundos, pero en fin, es un plan diferente y que evita el consabido: "como los dos estamos solos, ¿te apetece ir al cine?". Y es que, leche, odio ir al cine a muerte. Es una de las cosas que menos me gustan de este mundo y por mucho que la promesa de acabar metiendo la lengua hasta el fondo de la garganta de mi acompañante con el fondo de banda sonora pueda parecer sexy, prefiero hacer cualquier otra cosa..
En cualquier caso, tampoco va a ser nada fácil. "L" tiene novio desde hace años y le quiere taaaaaaaaaanto. Joder, si de lo que se trata es de follar un poquito, nada más. Tampoco va a suponer que le quiera menos por ello, ¿no? Bueno, veremos como se tercia el tema y según se vaya acercando el momento de jugármela metiendo mis garras en su más que generoso escote me plantearé más en serio si vale la pena. En cualquier caso, recuerdo una de nuestras conversaciones sexuales de hace un par de meses, y me decía que a ella lo que realmente le gustaba era chuparle la polla a su pareja. Que disfrutaba manteniendo el control mientras el mamado la observaba a sus pies. No sé como llegamos a ese tema, pero desde entonces cada vez que la veo me pongo enfermo. Y es que claro, que me hablen así, pues tiene un mérito, y desde luego me enganchan...Al final, pues, me da que no habrá visita de club follatístico. Una pena ya que mi amiga "A" me comentaba que tal vez podría apuntarse. En fin, todavía queda mucho día por delante, incluso en este Internet nuestro que viaja a la velocidad de la luz. Coño, esquiar en verano, la verdad que parece de coña, especialmente si al final pudiera cambiar la nieve por algo más seco pero igual de blandito...
Rubias, morenas y una tesis doctoral
Tras levantarme con la primera RDC (Resaca de Cojones, ya se sabe) del curso, me he largado al centro a dar una vuelta, no tanto para inspirarme como para demostrarme a mi mismo si era capaz de separar mis deseos sexuales exacerbados y ponerme a escribir algo académicamente presentable. Nada. Los diablillos priapísticos me asaltan en cuanto salgo a la calle. Rubias, que siempre me han vuelto loco, tal vez por las pocas he podido catar. Morenas, con ojos oscuros y miradas de esas que otrora denominaban "raciales". Cuerpos delgados, entrados en carnes, voluptuosos y atléticos. Enfundados en faldas, vestidos y pantalones. Anchos y ajustados. Con cara seria o pícara, aburrida o incitante, paseantes tranquilas o veloces agitadas. Mujeres, mujeres, mujeres. Sexo.
Al final inspiración nula, pero al menos RDC quedó olvidada en la terraza de un bar de la calle más larga del mundo (esa en la que entras por Cádiz y sales por Barcelona) mientras las observaba pasar. Guiris, muchas guiris con carita de nada. Pieles blancas y sedosas. Y también oscuras, mezcla étnica forzosa y forzada. Evocadoras. ¿Cuanto tiempo hace que no follo con alguien de fuera de Europa? Vale, con "Z" hubo sexo oral a comienzos de julio. Fue un interesante intercambio de fluidos Hispano-Colombiano, pero nada más. De vez en cuando es divertido follar con personas a las que no entiendes un carajo. Y si son de las de decir guarradas en su idioma, mejor aun. Con "Y" en Valencia lo fue, aunque dado el inmenso pedal que llevaba y que no era la mujer de mis sueños, tampoco cuenta como extracomunitaria (por no hablar de que los alosenfants siguen siendo Europa, al menos geográficamente). Asiáticas... ummmm, nunca he estado con una mujer de esas latitudes. Más filias por descubrir.¿Españolas mejor? Bueno, al menos más accesibles, seguro. En cualquier caso mañana poco inspiradora para salir de la encrucijada doctoral pero libidinosa como cualquier otra. Comienza el fin de semana y quién sabe, lo mismo se plantea algo de sexo compartido, que ya va siendo hora y haciendo falta. ¿El documento word? En blanco, para variar...
El post del día
Parece ser la vuelta al duro quehacer diario. Muchos blogs de los que visito no una sino varias veces durante mis delirios internáuticos, hoy tocan ese tema duro, triste aunque a la vez esperanzado. Yo pensaba ser más original y tratar de otro tipo de cuestiones, como suele ser habitual en este diarreico espacio sexual, aunque admito que la vuelta al mes de septiembre me afecta, tal vez de manera distinta, menos estresante, pero igualmente tangible.
Hoy me apetecía dejarme caer por el mundillo de donde saco las perras de vez en cuando. No tenía especial necesidad, pero algo de curiosidad sí había. ¿Más chicas en el metro? ¿Culos enfundados en vaqueros frente a faldas? ¿Y M? Así que a las 10 de la mañana, que tampoco era cuestión de ver salir el sol me he bajado a esa serpiente subterránea y ha comenzado el ejercicio de observación.
Sin duda sí. Muchas más personas del género contrario que días anteriores. Especialmente en el transbordo de Avenida de América se dejaba notar. Culo, muchos culos prietos, envueltos en vaqueros ajustaditos que han conseguido que haya acabado culístico perdido frente a mi tradicional tendencia tetera. Y según me acercaba a zona de futuras promesas y títulos rumbosos el tufillo de la vuelta era mucho más claro, acompañado por esa aureola especial que genera la cercanía de los exámenes. Estoy seguro que uno de los momentos en los que una chavala estudiante está más sexualmente apetecible es n la víspera de un examen. Parce que no. Van menos maquilladas y dejan de lado las galas sabatinas, pero esa tensión, ese saber que se acerca un momento extremo, las hace tener algo que a veces se escapa, salvo que te fijes especialmente. Y claro, hoy ese aire especial abundaba. No decenas todavía (seguro que el lunes está mucho mejor) pero multitud de futuras pedagogas, abogadas, periodistas, médicas o ingenieras, repasando apuntes, poniendo el boli de turno entre sus labios a la manera de un micro falo reparador, con ligeros tics nerviosos moviendo las piernas y especialmente distraidas, sin darse cuenta del examen concienzudo que pasan al cruzarse con energúmenos similares a mí.
De "M" poco puedo decir. Ha venido igual de maciza que se fue. Más morbosa y con mayores ganas de follar. Por supuesto me ha hecho ponerla al día de mis andanzas agostíes y con esos ojitos que tiene ensoñadores me repetía "jo, qué envidia". "Coño, pues vamos a follar ya y nos dejamos de chorradas". Pero no, todavía es un anatema para ella darle en las narices al chorravaina de su concubino.
Otra que estaba para darla de comer aparte era "P". El mismo escote de siempre, mostrando sus tetas que caen para arriba y que cada vez que las rozo al abrazarla me ponen como un animal, su tanguita de rigor asomando por la cinturilla del pantalón, su culo de sueños inalcanzables y qué coño, su carita preciosa...
En fin, que se acaban las vacaciones y comienza el show de nuevo. Aunque bajo mi punto de vista no está tan mal, no...
Hoy me apetecía dejarme caer por el mundillo de donde saco las perras de vez en cuando. No tenía especial necesidad, pero algo de curiosidad sí había. ¿Más chicas en el metro? ¿Culos enfundados en vaqueros frente a faldas? ¿Y M? Así que a las 10 de la mañana, que tampoco era cuestión de ver salir el sol me he bajado a esa serpiente subterránea y ha comenzado el ejercicio de observación. Sin duda sí. Muchas más personas del género contrario que días anteriores. Especialmente en el transbordo de Avenida de América se dejaba notar. Culo, muchos culos prietos, envueltos en vaqueros ajustaditos que han conseguido que haya acabado culístico perdido frente a mi tradicional tendencia tetera. Y según me acercaba a zona de futuras promesas y títulos rumbosos el tufillo de la vuelta era mucho más claro, acompañado por esa aureola especial que genera la cercanía de los exámenes. Estoy seguro que uno de los momentos en los que una chavala estudiante está más sexualmente apetecible es n la víspera de un examen. Parce que no. Van menos maquilladas y dejan de lado las galas sabatinas, pero esa tensión, ese saber que se acerca un momento extremo, las hace tener algo que a veces se escapa, salvo que te fijes especialmente. Y claro, hoy ese aire especial abundaba. No decenas todavía (seguro que el lunes está mucho mejor) pero multitud de futuras pedagogas, abogadas, periodistas, médicas o ingenieras, repasando apuntes, poniendo el boli de turno entre sus labios a la manera de un micro falo reparador, con ligeros tics nerviosos moviendo las piernas y especialmente distraidas, sin darse cuenta del examen concienzudo que pasan al cruzarse con energúmenos similares a mí.
De "M" poco puedo decir. Ha venido igual de maciza que se fue. Más morbosa y con mayores ganas de follar. Por supuesto me ha hecho ponerla al día de mis andanzas agostíes y con esos ojitos que tiene ensoñadores me repetía "jo, qué envidia". "Coño, pues vamos a follar ya y nos dejamos de chorradas". Pero no, todavía es un anatema para ella darle en las narices al chorravaina de su concubino. Otra que estaba para darla de comer aparte era "P". El mismo escote de siempre, mostrando sus tetas que caen para arriba y que cada vez que las rozo al abrazarla me ponen como un animal, su tanguita de rigor asomando por la cinturilla del pantalón, su culo de sueños inalcanzables y qué coño, su carita preciosa...
En fin, que se acaban las vacaciones y comienza el show de nuevo. Aunque bajo mi punto de vista no está tan mal, no...