Jóvenes y delgadas
Piernas paseándose ayer por Madrid. Pese a lo feo del día, amenazando lluvia tuve la sensación de que decenas de mujeres de largas piernas enfundadas en cortísimas minifaldas con medias oscuras pasaban frente a mí. Pudo ser el efecto de ver al Madrid no hacer el más profundo ridículo tras unas semanas risibles, pero el caso es que el "disco-boina" en el que vi el partido se fue poblando poco a poco de jovencitas uniformadas del mismo tono. Y claro, uno que ha pasado una semana siendo porculizado casi las 24 horas del día, y sin ningún tipo de estímulo sexual en su cerebro comenzó a segregar saliba cual perrito de Paulov.Los que siguen estas palabras conocen mi afición por las glándulas mamarias femeninas. A veces rayana en lo obsesivo. Pero ayer era uno de esos días en los que sólo veía piernas. Y es cierto que es una parte interesante de la anatomía femenina. Primero por lo que de mantenimiento de figura suponen. Segundo porque en invierno suelen estar enfundadas en suave tela oscura que las hace aun más atractivas, obviándose varices y pilosidades, y en tercer lugar por terminar siempre en el auténtico objeto de pasión de cualquier lujurioso que se precie.
Especialmente turbador fue un grupo de veinteañeras con cociente intelectual por descubrir, superoseas, y risueñas lolitas manteniendo en común esas partes de su anatomía andadora. Altas, delgadas, bellos especímenes con faldas menguantes que se paseaban entre los futboleros ávidos de gol. Sin saber si deseábamos ver marcar a Raúl o marcarnos nosotros mismos un tanto levantando, apenas unos centímetros sus faldas para poder recorrer por completo sus suaves pantorrilas, rodillas y encantadores muslos.
Estar sin sexo una semana no es bueno. Uno acaba muy perjudicado. De forma que acabé con la visión de decenas de piernas, largas, delgadas, torneadas perfectamente enlazándose en mi cuello, entre mis brazos, desprendiendo el aroma del interior de sus muslos, enervándome y volviéndome loco.Afortunadamente a las 3 eran las 2 y al menos hubo una hora más para disfrutar de la visión. Del momento. Y de la fantasía eso sí, de ser el piernoso cazador de púberes, en un mundo en el que todas eran mías, y finalmente rindiéndome a la evidencia de que masturbarse al menos una vez cada dos días es necesario para la salud...
Hasta arriba
De jaleos variados. tantos que llevo un par de semanas sin poder escribir a diario, como a mí me gusta, y lo más importante, es que este pico de trabajo al menos durará algún día más.En cualquier caso sigo madurando las propuestas de abrir una nueva categoría en Elixir, aunque me parecería un tanto desconsiderado. Por ahora ni tiempo tengo para babear con tetas, culos o piernas. Bastante tengo con que mi orto se llene de vaselina. Y es que como dijo un sabio "siempre entra un poquito más..."
En fin, qué se le va a hacer... hasta los guruses lujuriosos somos porculizados de vez en cuando. Y esta vez me ha tocado a mí. Prometo volver este finde, e incluso escribir y poner fotos, y no tener que programar los post. Ya veremos si esto aparece publicado...
Un largo y cálido
Fin de semana. Largo puesto que empezó el viernes por la mañana, y cálido, muy cálido dado que el sol cordobés nos arropó durante casi los tres días. Y no sólo el sol, sino las sábanas de un hotel estríctamente pegado a la muralla de la Mezquita.
Una de mis bloggeras incondicionales, comentadora fiel, presente en mis enlaces, andaluza, gaditana para más señas y que por fin consigue tener sueños eróticos, iba a ser mi compañera de cuarto, de momentos, de mesa y cama. Una quedada no muy al uso, dado que a lo largo de las últimas semanas nuestras conversaciones messengerianas nos habían acercado tanto que la necesidad de nuestra alma por conocer nuestros cuerpos iba mucho más allá de la mera curiosidad ante el enfrentarse con el desconocido. Ese desconocido que te incita pero poco más. Y eso se mostraba claramente en que buscábamos un sitio en un lugar intermedio para pasar dos noches, lanzándonos a descubrir lo que se oculta tras las palabras escritas y a veces oídas a través de pantallas y micrófonos.
Nervios. Muchos nervios. Indudablemente el gusanillo nos corroía a ambos según se iba acercando el momento. Hasta el punto de que si bien ella no llegaría a al ciudad califal hasta las 8 y media de la tarde del viernes, hice un escaquing olímpico de mis obligaciones como "gurú" y acabé plantándome en Córdoba a las 3 de la tarde. De paso llegaba con tiempo suficiente para revisar que la habitación que podría ser testigo de nuestro encuentro tuviera la categoría mínima exigida, es decir, cama y cuarto de baño, obviamente.
Hotel pegado a la Mezquita. Modesto, pero con su cierto encanto. Con un detalle que sorprendió nada más entrar: No tenía televisión en la habitación. Vaya, o nos acostábamos muy tarde, o tendríamos que descubrir como hacer nosotros la programación nocturna.
8 y media de la tarde. Estación del AVE. Espera apurando el enésimo cigarrillo. Y de pronto allí está. Casi no la había reconocido, pero es ella, es indudable. Diferente en cierto sentido a lo que mi esquema mental suponía que sería fisicamente (al margen de fotos entrevistas decenas de veces) pero mucho más incitadora. Y momento en el que el abrazo y el beso cálido, aspirando el sabor de sus labios, paladeando su boca, me indican que todo va a ir bien. Que ninguno de los dos va a salir corriéndo (aunque luego sí habría corridas varias, ans)
Cenamos en Bodegas Campos, un estupendo restaurante cordobés en el que tuvimos ocasión de hablar durante larguísimo rato. De nuestras experiencias. Del mundo blog, de nuestras conversaciones. Apurando el vino y dándonos tiempo. Conociéndonos más a fondo y jugando con manos y miradas. Siendo conscientes del aumento paulatino de nuestros deseos. Y tras un paseo nocturno en la búsqueda de veneno para nuestros pulmones subida a la habitación.
Follamos, sí, por supuesto que follamos. Durante tanto rato que me sería complicado explicarlo todo como suelo hacerlo, de forma casi fotográfica. Me dí todo el tiempo del mundo. Disfruté chupando todos sus rincones, comiendo lentamente su coño depilado eróticamente, sintiendo su primer orgasmo en mi boca, me maravillé viendo su mano moverse en su clítoris, acercándose a un segundo orgasmo antes de que yo me decidiera a entrar con mi polla dentro de ella, y una vez dentro follarla con ella encima, chupando y mordisqueando sus tetas sencillamente maravillosas, cambiar de postura y ponerla de rodillas, terminar con ella tumbada y yo cogiendo sus piernas en mis hombros ir notando como mi orgasmo me convertía en el animal que pierde la razón en el momento del clímax.
Quedamos dormidos abrazados el uno al otro y el sábado despertamos con nuestras bocas ávidas. Bocas y sexos pues tras dos orgasmos manuales por su parte, decidió no cesar de devorarme hasta que sentí mi semen derramarse en su boca. Con una sensación aun más placentera que la de hacía unas pocas horas.
Y por la tarde, tras el café, cuando volvimos a subir a la habitación para seguir conociéndonos como la Biblia indica. Y por la noche, tras otra opípara cena en Pepe el de la Judería, donde retomamos fuerzas y volvimos a experimentar. Hasta el punto de que por primera vez estuvo a punto de tener un "Squirt" (totalmente cierto, ella podrá decir si es falso o no), y a la mañana siguiente, domigo campanero en el que conscientes depasar nuestras últimas horas en horizontal volvimos a follar como si nos fuera en ello la vida, llegando a sendos orgasmos como explosiones nucleares. De nuevo la sensación de rozar la eyaculación fue algo más que uhna certeza.
Un largo y cálido fin de semana, sin ninguna duda, en el que como en mi vida he disfrutado del sexo, del placer compartido, de la carne, y también, he de decirlo, de más, de mucho más...
Una de mis bloggeras incondicionales, comentadora fiel, presente en mis enlaces, andaluza, gaditana para más señas y que por fin consigue tener sueños eróticos, iba a ser mi compañera de cuarto, de momentos, de mesa y cama. Una quedada no muy al uso, dado que a lo largo de las últimas semanas nuestras conversaciones messengerianas nos habían acercado tanto que la necesidad de nuestra alma por conocer nuestros cuerpos iba mucho más allá de la mera curiosidad ante el enfrentarse con el desconocido. Ese desconocido que te incita pero poco más. Y eso se mostraba claramente en que buscábamos un sitio en un lugar intermedio para pasar dos noches, lanzándonos a descubrir lo que se oculta tras las palabras escritas y a veces oídas a través de pantallas y micrófonos.
Nervios. Muchos nervios. Indudablemente el gusanillo nos corroía a ambos según se iba acercando el momento. Hasta el punto de que si bien ella no llegaría a al ciudad califal hasta las 8 y media de la tarde del viernes, hice un escaquing olímpico de mis obligaciones como "gurú" y acabé plantándome en Córdoba a las 3 de la tarde. De paso llegaba con tiempo suficiente para revisar que la habitación que podría ser testigo de nuestro encuentro tuviera la categoría mínima exigida, es decir, cama y cuarto de baño, obviamente.Hotel pegado a la Mezquita. Modesto, pero con su cierto encanto. Con un detalle que sorprendió nada más entrar: No tenía televisión en la habitación. Vaya, o nos acostábamos muy tarde, o tendríamos que descubrir como hacer nosotros la programación nocturna.
8 y media de la tarde. Estación del AVE. Espera apurando el enésimo cigarrillo. Y de pronto allí está. Casi no la había reconocido, pero es ella, es indudable. Diferente en cierto sentido a lo que mi esquema mental suponía que sería fisicamente (al margen de fotos entrevistas decenas de veces) pero mucho más incitadora. Y momento en el que el abrazo y el beso cálido, aspirando el sabor de sus labios, paladeando su boca, me indican que todo va a ir bien. Que ninguno de los dos va a salir corriéndo (aunque luego sí habría corridas varias, ans)
Cenamos en Bodegas Campos, un estupendo restaurante cordobés en el que tuvimos ocasión de hablar durante larguísimo rato. De nuestras experiencias. Del mundo blog, de nuestras conversaciones. Apurando el vino y dándonos tiempo. Conociéndonos más a fondo y jugando con manos y miradas. Siendo conscientes del aumento paulatino de nuestros deseos. Y tras un paseo nocturno en la búsqueda de veneno para nuestros pulmones subida a la habitación. Follamos, sí, por supuesto que follamos. Durante tanto rato que me sería complicado explicarlo todo como suelo hacerlo, de forma casi fotográfica. Me dí todo el tiempo del mundo. Disfruté chupando todos sus rincones, comiendo lentamente su coño depilado eróticamente, sintiendo su primer orgasmo en mi boca, me maravillé viendo su mano moverse en su clítoris, acercándose a un segundo orgasmo antes de que yo me decidiera a entrar con mi polla dentro de ella, y una vez dentro follarla con ella encima, chupando y mordisqueando sus tetas sencillamente maravillosas, cambiar de postura y ponerla de rodillas, terminar con ella tumbada y yo cogiendo sus piernas en mis hombros ir notando como mi orgasmo me convertía en el animal que pierde la razón en el momento del clímax.
Quedamos dormidos abrazados el uno al otro y el sábado despertamos con nuestras bocas ávidas. Bocas y sexos pues tras dos orgasmos manuales por su parte, decidió no cesar de devorarme hasta que sentí mi semen derramarse en su boca. Con una sensación aun más placentera que la de hacía unas pocas horas.
Y por la tarde, tras el café, cuando volvimos a subir a la habitación para seguir conociéndonos como la Biblia indica. Y por la noche, tras otra opípara cena en Pepe el de la Judería, donde retomamos fuerzas y volvimos a experimentar. Hasta el punto de que por primera vez estuvo a punto de tener un "Squirt" (totalmente cierto, ella podrá decir si es falso o no), y a la mañana siguiente, domigo campanero en el que conscientes depasar nuestras últimas horas en horizontal volvimos a follar como si nos fuera en ello la vida, llegando a sendos orgasmos como explosiones nucleares. De nuevo la sensación de rozar la eyaculación fue algo más que uhna certeza.Un largo y cálido fin de semana, sin ninguna duda, en el que como en mi vida he disfrutado del sexo, del placer compartido, de la carne, y también, he de decirlo, de más, de mucho más...
La pesadilla
De nuestro tiempo es que el cuerpo en el que posamos nuestros dedos, el cuerpo en el derramamos nuestra esencia durante horas, ahí donde nos corremos diariamente, donde lanzamos litros de esperma cálido, donde nos solazamos y a veces sufrimos, deje de responder. Que deje de mirarnos y de sentir, que olvide que nuestras caricias siempre buscan una respuesta por su parte, respuesta esperada y respuesta conseguida.La pesadilla es que nos abandone y que se lo lleve todo. Que nos plantee una situación de "coitus interruptus" y nos mire desnudo, frio de sensaciones, frio de sentimientos, cual elemento hastiado de nuestras atenciones.
Y tocar en todos sus poros, acariciar una vez más. Probar juguetes, utilizar la fantasía. Investigar en qué será lo mejor, esforzarte para que el orgasmo, el clímax sentido una y otra vez no acabe de desaparecer de nuestras mentes. Pero a veces ni eso permite hacerle cobrar vida. Y ese es el momento de derramar lágrimas, amargas, tristes, pensando cuál fue la razón de no haber guardado en un rincón aquellos momentos, esos sentimientos, que de golpe y porrazo son eliminados y llevados por el viento.
Hoy lo vivo. Cuando pensaba que nunca me volvería a pasar. Cuando creía que nuestra relación era tan pasional que jamás me abandonaría. Y sí, se ha marchado para nunca volver.
Al carajo!!! El puto ordenador se me ha jodido y he perdido todo lo que tenía en él. Caguentoloquesemenea!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Nuevos
Blogs en la bloggosfera, alguno no tanto y otros recién nacidos. Y alguno más que por haberse despedido convenientemente y tras ver que no es retomado quedará en mis favoritos pero deja su sitio en mis enlaces laterales.Cuando comencé "Elixir de Lujuria" no tenía otro objetivo que desgranar lo más profusamente posible lo que me ocurría en el plano sexual. Desde un punto claro y usando las mínimas florituras posibles. Poco a poco me fui dando cuenta de que no estaba solo en el mar de salidez y deseos satisfechos a veces y ahogados muchas otras. Y la ventaja de los blogs es poder ir enlazando almas gemelas que sienten o al menos escriben como a uno le gusta.
Nunca me he preocupado de tocar la plantilla. Ni tan siquiera de cambiar la cabecera, ya que creo que las palabras son lo importante, pero también el encontrar un lugar donde disfrutar una puerta hacia nuestros deseos, en este caso lujuriosos, lúbricos, sexuales. Por ello me preocupa mucho más que mis enlaces estén actualizados. A fin de cuentas cuando alguien visita este espacio masturbador y masturbado, puede sentir tentación por ver si lo que leo está tan retorcido como yo, o no es así. Y como mi ebullición sexual es permanente, así también lo deben ser mis enlaces. Algunos de ellos que desaparecen hoy, y otro nuevos que se incorporan.
Entre los nuevos aparecen Sexy Vampires, una aproximación cuasi gótica al sexo crudo que hacía tiempo venía siguiendo y que no sé bien por qué ha tardado tanto en aparecer por aquí.
De la misma manera las confusiones, y la vida a veces sencilla y otras tan compleja de Miss Magenta era imposible que me dejase impasible. Con su mala leche y con ironía, esa mujer del País Asturies, y del País Mundo, merecía estar también por este blog.
Dos Locas es un blog "bebé" pero algo me dice que podría dar que hablar. Esas dos amigas que recién llegadas nos desnudan sus fantasías, y ójala que mucho más, no me han pasado desapercibidas. Con apenas 3 post, me da que prometen. Así que sea yo uno de los primeros que las presenten en sociedad. Bienvenidas al club de los lujuriosos (Lust Club, Ceci dixit :-p)Y finalmente un blog que me ha sorprendido gratamente. Hasta ahora no había incluido ninguno de temática auto considerada "Queer", pero a veces darnos cuenta de que el sexo es mucho más que empujar y eyacular es tan agradable como sus escritos. Sin ninguna duda Girls who like Porno ha sido uno de mis grandes descubrimientos.
El resto de enlazados sabéis que aparecéis con tanta frecuencia en mis sueños húmedos como yo lo hago diariamente por vuestros dominios virtuales. Seguid así, guapas-os, que sois buena parte de mi gasolina diaria.
Hala, hoy tenía ganas de hacer la pelotilla, joder... :-D
Por fin lo conseguimos
El mundo liberal sale de las catacumbas y se convierte en espectáculo. Ni el Rock & Roll, no el Rocky Horror Picture Show, ni Marilin Manson, nada, ahora todos podemos apuntarnos al.... Follartour!!! Y es que ya se sabe que la realidad siempre supera con creces a la ficción. Y cuando todos los lectores de blogs guarretes se sorprenden con las aventuras de swingers en apuros como mis queridos, o incluso con las desventuras de aprendices de este mismo, aquí lo tenemos. En directo, cual parque de atracciones liberal con todos los aditamentos. Y es que si ya tenemos un festival de cine erótico, cuál sería la razón de no montar una nueva edición de "La Gira del Infierno".Ya se sabe, los que allí estén sólo lo podrán inmortalizar en su versión de palabras bloggeras, pero la diversión está garantizada. Eso sí, obligatorias las prendas sexys, no se os vaya a ocurrir ir con slips negros, rojos o blancos, que tal vez no pasen el corte...
¿Qué se ofrece? Por supuesto de todo. Desde el punto de vista de la "Performance" que es algo así como el camelo puesto en solfa: Sexo en grupo, piscinas sexuales, cuartos oscuros, la habitación de las pajas (por fin la vuelta a la pubertad de pajas compartidas), sexo aéreo, trios de todo tipo, Bondage, sado, maso, sumisión, chimeneas (sic), ataudes (sic también) y actuaciones, muchas actuaciones, sobre todo la de Bruno y María, la número 1 en Internet (cuidado, pero la auténtica número uno, eh?)
Y por si fuera poco zona de extras, tattoos, merchandising, gorras, camisetas, viagras...
Fácil y accesible, como debe de ser. Al carajo con los clubs, Internet y el secretismo, desde "Gitaniquets" al módico precio de 40 pavos los tios, 45 las parejas y 15 las chicas solas, que hay que tener un detallito con ellas.
Ya sabéis, hermanas libidinosas, hermanos lúbricos, Follartour es nuestro momento, por fin lo hemos conseguido, ya somos populares... Dentro de nada cerraremos el círculo, en la 2 tendremos un OT swinger. Mi voto como ganadores va por Jose y Bea, qué coño, ya puestos... Lo mismo de premio incluyen algo interesante (me pido mariscada!!!)
En fin... ver para creer...
Mi primer gran magreo
Ocurrió allá por el Pleistoceno Superior. Del día me acuerdo perfectamente. Era 5 de febrero. Y la estulticia pueblerina citaba esa fecha como Santa Agueda, el día que mandaban las mujeres. Por arte de alquimia de pronto me encontré con mi amiga "J" a la que hacía meses que llevaba con el ojo echado. Bien, si digo que se lo tenía echado a sus tetas a nadie le sorprenderá, pero para nuestras mentes núbiles el tamaño de sus atributos mamarios era tan excesivo que dudo que hubiera adolescente granudo en 200 kilometros a la redonda que no babease por aquellos enormes bultos prominentes. Claro, la jodía era de las de "me mirarás y no me catarás" en su vertiente de "somos muy amigos y nada más" de forma que bastante tuve con conseguir que me presentase una amiga que, como decíamos en aquellos tiempos en los que los dinosaurios todavía hollaban la tierra, "tirase". Y lo hizo, me la presentó: "A" no me parecía tan impresionante como "J", pero tampoco se quedaba atrás en cuanto a atributos tetiles. Me daba un poco de reparo ya que parecía saber latín, y yo a lo más que llegaba era a machacármela como un mono un par de veces al día, y desde luego no pensaba que aquella chavala pudiera fijarse en alguien cargado de chapas, parches en la cazadora y muñequeras de pinchos. No, no pensaba que pudiera comerme nada, ni con ella ni con ninguna otra más allá de mis fantasías pajeriles.Aquel día 5 de febrero nos encontramos y tras los saluditos de rigor "J" me dijo que ya estaba hecho. Que me lanzase, que "A" estaba dispuesta. A lo que por primera vez en mi breve vida de merodeador tetero dije que no. Cual borrego de calendario solté "¿Hoy no mandáis las mujeres? Pues que me lo diga ella!!!" Y ni corta ni perezosa, "A" me preguntó: "¿quieres salir conmigo?" Ufff, qué tiempos pretéritos cuando semejante gilipollez de cuestión le retorcía a uno la barriga. Hacíamos el chorra, pero tenía su gracia.
El caso es que ni cortos ni perezosos nos enganchamos por la cintura y nos fuimos a un garito donde con la miserable paga mendigada a papá al menos podías tomar una cerveza, y nos pegamos uno de los mayores lotes que recuerdo. Morreando como posesos, con mi polla como el palo de una bandera no pude evitar a empezar a meterla mano. Sin tacto. A lo bruto. Sentados en un reservado, mi única obsesión era tocar por fin a gusto un par de tetas, besuquearlas, morrearlas, de forma que allí, a la vista de todos los que querían mirar, nos pusimos las botas. Mejor dicho, yo me puse las botas, que la pobre "A" bastante tenía con evitar que no acabase lanzándome más allá de su cinturón.Cada vez que me recuerdo en aquella situación siento un pequeño prurito de vergüenza, aunque el morbo de esa primera vez nunca podré quitármelo de la cabeza. A la vista de todo el mundo, sin importarnos nada, tan sólo descubriendo nuestros cuerpos, aprendiendo del placer.
Y hoy volvía a mi cabeza cuando llegaba a casa. Estaba esperando el metro mientras en el banco de al lado una pareja que no llegarían a los 16 años se ponían las botas como si de película porno se tratase. Ambos vestidos de uniforme, más chocante en el chaval si cabe, por lo extraño de la situación. Una de sus manos metidas debajo del jersey de la chica apretando uno de sus pechos, mientras que la otra se perdía entre la falda buscando el interior de su muslo. Ella suspiraba y se dejaba hacer. Y de pronto no eran ellos, de repente era otra Era, otro tiempo, otro momento en el que el descubrimiento de los sentidos se limitaba a eso, a explorar, a buscar, a suspirar. Lo sentí sensual, pero al mismo tiempo una pequeña punzada de indefinible nostalgia. Será la edad y la lluvia, que en días así nos pierde...
Profesiones
Para trabajar, ganar dinero, sentirse realizado, salir en los papeles y a veces, hasta para ponerme cachondo. Una conversación un tanto esquizofrénica la de esta mañana con "V" durante el café. Por supuesto todo comenzaba cuando hablábamos de nuestra elección vital o de si fue ella la que nos seleccionó a nosotros. "V" es consultora. Y gana una pasta gansa. Trabaja un montón de horas y siempre va impecablemente vestida. Hubo una época en la que perdía el tiempo como nosotros, pero decidió que estaba harta de no llegar a fin de mes y se pasó a la Tecnología Consultiva (O era a la Consultoría Tecnológica, ains!). Se cabrea cuando le digo que ella es como Cristobal Colón, el primer consultor, por supuesto: Cobró por adelantado, cuando salió no tenía ni idea de donde iba, y cuando llegó por supuesto no tenía ni puta idea de donde estaba, pero aun así se la clavó doblada al Fernandito y la Isabel. Se enfada ya que dice que no la entendemos, a lo que yo le respondo que con esos trajecitos de chaqueta y pantalón más bien lo que no se entiende es cómo es feliz no dejando ni tan siquiera intuir sus tetas, que las tiene muy bien puestas.
"P" se juntaba al coro de retruécanos para apuntar que desde que conocemos a nuestra amiga consultora él estaría dispuesto a tirársela (creo que aunque trabajase como peona albañila, claro) pero que de todas maneras a él lo que le ponen son las mujeres guardias civiles. "P" es pelín fachilla y me da que ve muchas pelis. Yo realmente no me veo follándome a la Benemérita. No sé, me da un poco de repelús una tía con correajes, vestida de verde y con un cañón cerca, y así se lo hacía saber: "Tio, lo tuyo es amor por la autoridad" a lo que él inefablemente me respondía: "Algo de eso hay, si"."J" que también se incorporaba al show desayunatil apuntaba que él prefería las maestras. Pero las de la vieja usanza, con sus gafitas y su cara de profe salidilla. Creo que los cruasans nos estaban afectando demasiado. Y las féminas del grupo empezaban a hacer ruido: "Sí, claro, que te enseñe lo que ninguna te ha sido capaz de enseñar, ¿no?, anda que no tenéis hambre ni nada...".
"M" apuntaba que a ella le molaría tirarse a un famoso glamouroso. De esos que se supone que huelen bien, visten bien, rien bien y salen en los programas de brincacamas, y eso muy bien... Y que se la follase repetidas veces para poderle grabar y vivir el resto de su vida del cuento. Me parece que "M" está pelín perjudicada últimamente, y es que entre sus últimas excursiones sexuales y el apósito que tiene por compañero de cama acabará haciendo algo raro, al tiempo...
"¿Y a tí, Principito?" "¿Cual es tu profesión favorita?" Vaya, tocaba responder sinceramente en ese momento místico que va entre el último sorbo del café y la primera calada del día, así que revisé entre mis profesiones sexualmente follatísticas: "Ummmm... La de Princesa es algo interesante, aunque sólo para la sodomía, y a veces usar sólo el agujero anal podría llegar a ser aburrido. Tampoco me disgusta la de concejala o presidenta de comunidad/alcaldesa pepera, eso sí, esto para jugar a lluvias doradas y demás delirios coprofílicos. Aunque si me tengo que quedar con alguna de verdad, creo que sería con la de dueña de constructora o banquera, para así poder invitar a mis colegas a hacer Gangbangs con ellas".A tenor por lo rápido que se desmontó la reunión creo que independientemente de mis gustos profesionales todos tenían mucho trabajo, así que en menos de 2 minutos me encontraba apurando el pitillo solito. Vaya, justo cuando iba decir que posiblemente la que más me ponía de todas era la de tenista en pleno grito lanzando una bolea con sus falditas al aire... En fin, a veces el trabajo nos estresa tanto que ni permite terminar a gusto una conversación...
Un cinturón de castidad
Lleno de pinchos y de púas. Un cinturón que no permite la penetración, y mucho menos la preñez, no solo de nuestra gran vagina, esa cálida, húmeda, tersa y suave. La que mantiene la pureza de la raza y el placer de los sentidos. Que evita que una inmensa polla negra se introduzca hasta el fondo, buscando saciarse, llegando hasta el fondo del útero judeo cristiano, sólo permitido para aquellos que pueden pagarlo.Puta con cinturón de castidad. Meretrizs millonaria que disfruta de placeres y de clímax orgiásticos pero cerrada, punzante, y a veces hasta asesina. Practicando la pornografía a diario, gozando del dolor masoquista inflingido a las pollas de ébano que osan tratar de violentar su cama. Pero puta inictadora. Que se muestra en su esplendor de grandes tetas sujetadas con sostenes de oro y piedras preciosas. Puta tentadora, que mira sonriente diciendo ven y chúpame el coño, ven y trata de oler mi clítoris. Ven, que tu boca quedará atrapada entre los pinchos de la razón, y de la ley, ésta, que sí tenemos.
Y el gran cipote negro intenta otros agujeros. Trata incluso de reventar el culo sin usar vaselina, sin aceite, sin mantequilla tanguiana, aunque muchas veces usando el idioma venido del país del Fromage. Da igual, la puta sigue incólume. Sigue tratando de mantener su virginidad apretando más y más, estrechando el pequeño agujero hasta dejar sólo un mínimo poro, el justo para poder mear, para poder lanzar las excreciones contra la oscuridad del pene ávido.Y la negra polla se retira, pero para volver a intentarlo. Por el culo, o por el coño. Por la boca o por las orejas. Pero el cipote negro sigue luchando.
La puta se sonríe. Vuelve a lanzar la meada a la boca de su enamorado y aprieta aun más los pinchos. A una orden de su proxeneta tal vez invente una nueva formula de follar. El dildo atado a su cintura sinuosa sodomizando el culo de sus violadores, reventando sus ansias de placer prohibido.
Cinturón de castidad y puta. Deliciosa ésta mi puta. Dulce éste mi coño, y ásperos los pinchos que evitan mi violación...
He creado un monstruo
Cual Frankenstein sexual. No es que me haya bajado un programita del estilo de My Virtual Model algo avanzado, aunque al tiempo que vamos todo llegará, sino que de tanto hablar de "Estilos de vida" con mi amiga "M" ha acabado por convertirse en una morbosilla impenitente, eso sí, aficionada y con caguetita. Si a eso se le suma que su compañero de cuitas sigue tan empanado como siempre, tenemos la pareja perfecta, tal vez comemos tal vez no, muy margarita el tema (aunque sin tequila).
Ayer bajé con ella a mover su coche de sitio. Es poco menos que imposible aparcar por la zona donde pasamos algunas horas haciendo que trabajamos. En su día era complicado, pero desde que el ecológico agujereador que tenemos en Madrid decidió que también emularía a los recaudadores del medievo, las rayas coloreadas lo han cubierto todo. Así que habitualmente "M" tira el coche donde pilla y a la hora de comer siempre supone una aventura saber si estará allí o no. No sé por qué nos quejamos, tenemos un alcalde que nos ha devuelto la aventura a nuestras vidas.
Nada más montar en el cochecito, que esta vez sí estaba donde lo había dejado tirado me dí cuenta que el asiento del copiloto estaba echado totalmente hacia atrás. Como "M" es pequeñita y su apósito tampoco mide metro noventa no me quedaron más cáscaras que preguntarle. "Tía, ¿os habéis pasado al folleteo cocheril?". Y lo más sorprendente fue su respuesta: "Bueno, estuvimos en Tres Aguas...." Mi cara de sorpresa debió superar a la minifaldera que casi atropellamos cuando "M" se aturulló al ver aparecer a los guindillas con grúa justo mientras arrancamos. Por cierto, buenas piernas, eso sí. El caso es que tras explicarles lo del cancaneo resulta que les había dado la vena curiosona y se habían pasado por allí para "buscar morbillo". "¿Pero os metisteis en un dogging!!!!?". "Bueno, no exáctamente. Estuvimos merodeando, viendo a la gente, los coches llegar y al final nos cortamos. Aunuqe antes de subir a casa decidimos follar en el coche". Impresionante. Un par de novatos más jodiendo en el mundo liberal, que no follando, evidentemente. Y lo peor es que yo se lo descubrí. Ains, sagrada discrección rota en esta ocasión por mi parte.
Como no me acaba de poner ese tema, la verdad, tampoco indagué mucho sobre las razones de su abandono, que por otro lado no habría sido difícil suponer, pero sí me sorprendió lo del polvo en el coche a las puertas de su casa. Y es que la última vez que eché un polvo en el coche fue una experiencia tan nefasta que se me hace raro hasta pensarlo. De acuerdo que la mezcla de muchos líquidos de colores en mi estómago no me hizo bien (y mucho menos a ella), y la palanca de cambio, el freno de mano, y demás objetos puntiagudos no lo hicieron tampoco fácil (ni ganas había de saltar al asiento de atrás) pero semejante incomodidad me retrotrae tanto a mi tierna juventud que de pensarlo me acaba dando yuyu.
"Bueno, ¿y qué? Ni habéis vuelto a poner el asiento bien". "Pues la verdad es que lo pasamos bienn, y ahora "este" me ha dicho que prefiere follar en el coche, que le da mucho más morbo. Y ya sabes, algo es algo...".
En fin, se demuestra palmariamente que hay ciclos evolutivos y elementos involutivos, sin duda...
Ayer bajé con ella a mover su coche de sitio. Es poco menos que imposible aparcar por la zona donde pasamos algunas horas haciendo que trabajamos. En su día era complicado, pero desde que el ecológico agujereador que tenemos en Madrid decidió que también emularía a los recaudadores del medievo, las rayas coloreadas lo han cubierto todo. Así que habitualmente "M" tira el coche donde pilla y a la hora de comer siempre supone una aventura saber si estará allí o no. No sé por qué nos quejamos, tenemos un alcalde que nos ha devuelto la aventura a nuestras vidas.Nada más montar en el cochecito, que esta vez sí estaba donde lo había dejado tirado me dí cuenta que el asiento del copiloto estaba echado totalmente hacia atrás. Como "M" es pequeñita y su apósito tampoco mide metro noventa no me quedaron más cáscaras que preguntarle. "Tía, ¿os habéis pasado al folleteo cocheril?". Y lo más sorprendente fue su respuesta: "Bueno, estuvimos en Tres Aguas...." Mi cara de sorpresa debió superar a la minifaldera que casi atropellamos cuando "M" se aturulló al ver aparecer a los guindillas con grúa justo mientras arrancamos. Por cierto, buenas piernas, eso sí. El caso es que tras explicarles lo del cancaneo resulta que les había dado la vena curiosona y se habían pasado por allí para "buscar morbillo". "¿Pero os metisteis en un dogging!!!!?". "Bueno, no exáctamente. Estuvimos merodeando, viendo a la gente, los coches llegar y al final nos cortamos. Aunuqe antes de subir a casa decidimos follar en el coche". Impresionante. Un par de novatos más jodiendo en el mundo liberal, que no follando, evidentemente. Y lo peor es que yo se lo descubrí. Ains, sagrada discrección rota en esta ocasión por mi parte.
Como no me acaba de poner ese tema, la verdad, tampoco indagué mucho sobre las razones de su abandono, que por otro lado no habría sido difícil suponer, pero sí me sorprendió lo del polvo en el coche a las puertas de su casa. Y es que la última vez que eché un polvo en el coche fue una experiencia tan nefasta que se me hace raro hasta pensarlo. De acuerdo que la mezcla de muchos líquidos de colores en mi estómago no me hizo bien (y mucho menos a ella), y la palanca de cambio, el freno de mano, y demás objetos puntiagudos no lo hicieron tampoco fácil (ni ganas había de saltar al asiento de atrás) pero semejante incomodidad me retrotrae tanto a mi tierna juventud que de pensarlo me acaba dando yuyu."Bueno, ¿y qué? Ni habéis vuelto a poner el asiento bien". "Pues la verdad es que lo pasamos bienn, y ahora "este" me ha dicho que prefiere follar en el coche, que le da mucho más morbo. Y ya sabes, algo es algo...".
En fin, se demuestra palmariamente que hay ciclos evolutivos y elementos involutivos, sin duda...
Entre mis mayores
Morbos está el inmortalizar el momento amatorio-sexual en forma de algo más que imágenes en la retina. Vamos, que me encanta tomar fotografía de la situación, e incluso grabarlo en vídeo. No suele ser sencillo ya que la partenaire habitualmente es mucho menos exhibicionista que yo o piensa que voy a publicar esas fotos en la Red. Es algo que no haría, aunque tampoco puedo negar que en mis páginas de adultos preferidas ocupan un lugar de honor aquellas precísamente referidas a fotos de carácter amateur sacadas por novios o símplemente parejas.Alguna vez he pensado incluso montar el numerito de esconder una cámara y que mis proezas sexuales quedasen reflejadas en forma de cámara oculta, pero al margen de que uno tiene una ética, pequeñita pero gruñona, no creo que acabase dando bien sin posar.
Sí, claro que poso. Incluso cuando me saco fotos follando. De acuerdo que estoy muy lejos del gran Rocco, e incluso de nuestro internacional Nacho Vidal. Pero quién no ha tratado de emularles algua vez, ya sea tirando de fotochop ya sea editando el vídeo en el PC. Ahhhh... lástima no poder codearme con ellos esta semana en Barcelona, cita obligada para cualquier lujurioso que se precie, y yo aquí, sin poder asistir...
No hubo ese tipo de fotos y mucho menos esos vídeos ayer. Una lástima, ya que iba preparado para el Rock & Roll, como se suele decir, pero finalmente ninguna candidata superó el casting. Er.. realmente ninguna candidata se presentó, pero eso es otra historia. De forma que visto que no podía competir con las estrellas más rutilantes, me dediqué a otra orgía. Gastronómica en este caso. Cenorra impresionante y RDC que ha valido la pena. Y es que hay veces en las que el sexo queda en un segundo nivel.
En días como hoy
Hace muchos años casi me levantaba sin dormir. La noche se hacía eterna y parecía que no iba a llegar el momento de saltar de la cama y de disfrutarlo durante todas sus horas. Era el día perfecto para presentar a papá la primera nota sobre mi tenaz resistencia a los dichosos cuadernos de Rubio y mi obsesión con las faldas de las compañeras (total, el curso acababa de empezar y a las 7 de la mañana papá bastante hacía con garabatear su firma y dejar la bronca para el mes siguiente).
La llegada al cole solía ser espectacular. Eras el jefe, el kíe de la banda por unas horas. Y eso podía significar que a lo mejor "D" se acercaba a tí y te enseñaba sus bragas. Sí, sólo teníamos un par de compañeras, pero una de ellas tenía especial querencia con enseñarnos sus bragas y con que la viéramos hacer pis. Luego, años después, me dí cuenta que no debíamos ser los únicos, ya que es una escena reiterativa en el cine español. Pero en aquellos momentos para nosotros era lo más increible. Al menos un día al año sabíamos que aquello sería posible sin mirones, o al menos sin tener que ser muy pesados.
La hora de la comida era realmente molongui. Podías elegir siempre. Y siempre elegía, obviamente, el manjar de los dioses: Macarrones con chorizo y jamón, gratinados. Impepinablemente, año tras año. Ese manjar colesterólico estará unido siempre a ese día especial.
Por la tarde no se hacían deberes. Estrictamente no los hacía tampoco el resto del año, pero al menos la murga habitual no aparecía ese día que poco a poco iba terminando. Por supuesto había regalos, chorradas que nunca eran la que querías. Los calcetines de rigor, el boli anual, el jerseicito de rombos y si tenías suerte el jodio disco que tanto querías ("no entiendo para que quieres esto. Total, una vez oído para qué vale....")
Cuando descubrí que podía usar aquel tubito colgón para algo más que hacer pis, me propuse que las dos pajillas más importantes del año serían en ese momento y tras sonar las 12 campanadas en nochevieja. Y así, durante años aprovechaba un momento para masturbarme el 4 de octubre pensando en las tetas de aquellas que poblasen mis sueños húmedos en ese momento (lo cual me llevó a mis primeras experiencias de sexo grupal, siempre había más de una... ains...) y especialmente de nuestras musas de aquel momento, bueno, más bien de nuestros papis, pero era lo que había disponible en el Interviú, qué leche.
Incluso un tiempo después me planteé que cada 4 de octubre echaría un polvo. El polvo del año, ya que puestos a tener manías esa podría ser una como otra cualquiera. Lo cumplí durante algunos años. Incluso el polvo más arriesgado de mi vida, fue tal día como hoy, en el Templo de Debod, tras un seto, es decir completamente al aire libre, al estilo perrito, con "T" (ains, juventud....) mientras pasaba gente atónita por aquello dos que sí, estaban follando como descosidos al aire libre.
Poco a poco el 4 de octubre fue cargándose de otras emciones menos divertidas. Cada vez los polvos dejaron paso a las pajillas (ciclo de eterno retorno) y el año pasado llegué a él en vísperas de la peor semana de mi vida. No hubo folleteo ni tan siquiera pajilla. Pero crucé aquella puerta y ahora me acuerdo con la sensación de la victoria.
Y hoy aquí estoy. Vomitando esto en mi blog que ultimamente tiene poco de eyaculación sexual y más de vomitona sentimental. En fin, este es mi segundo regalo. Y es que cada día tiene más de ejercicio onanístico. No diré cual fue el primero (y no fue sexo, todavía...). Y es que sí, hoy, 4 de octubre, día de San Francisco de Asís, el Príncipe de la Lujuria... cumple añitos (prometo que en mi reino será fiesta ;-)
La llegada al cole solía ser espectacular. Eras el jefe, el kíe de la banda por unas horas. Y eso podía significar que a lo mejor "D" se acercaba a tí y te enseñaba sus bragas. Sí, sólo teníamos un par de compañeras, pero una de ellas tenía especial querencia con enseñarnos sus bragas y con que la viéramos hacer pis. Luego, años después, me dí cuenta que no debíamos ser los únicos, ya que es una escena reiterativa en el cine español. Pero en aquellos momentos para nosotros era lo más increible. Al menos un día al año sabíamos que aquello sería posible sin mirones, o al menos sin tener que ser muy pesados.La hora de la comida era realmente molongui. Podías elegir siempre. Y siempre elegía, obviamente, el manjar de los dioses: Macarrones con chorizo y jamón, gratinados. Impepinablemente, año tras año. Ese manjar colesterólico estará unido siempre a ese día especial.
Por la tarde no se hacían deberes. Estrictamente no los hacía tampoco el resto del año, pero al menos la murga habitual no aparecía ese día que poco a poco iba terminando. Por supuesto había regalos, chorradas que nunca eran la que querías. Los calcetines de rigor, el boli anual, el jerseicito de rombos y si tenías suerte el jodio disco que tanto querías ("no entiendo para que quieres esto. Total, una vez oído para qué vale....")
Cuando descubrí que podía usar aquel tubito colgón para algo más que hacer pis, me propuse que las dos pajillas más importantes del año serían en ese momento y tras sonar las 12 campanadas en nochevieja. Y así, durante años aprovechaba un momento para masturbarme el 4 de octubre pensando en las tetas de aquellas que poblasen mis sueños húmedos en ese momento (lo cual me llevó a mis primeras experiencias de sexo grupal, siempre había más de una... ains...) y especialmente de nuestras musas de aquel momento, bueno, más bien de nuestros papis, pero era lo que había disponible en el Interviú, qué leche. Incluso un tiempo después me planteé que cada 4 de octubre echaría un polvo. El polvo del año, ya que puestos a tener manías esa podría ser una como otra cualquiera. Lo cumplí durante algunos años. Incluso el polvo más arriesgado de mi vida, fue tal día como hoy, en el Templo de Debod, tras un seto, es decir completamente al aire libre, al estilo perrito, con "T" (ains, juventud....) mientras pasaba gente atónita por aquello dos que sí, estaban follando como descosidos al aire libre.
Poco a poco el 4 de octubre fue cargándose de otras emciones menos divertidas. Cada vez los polvos dejaron paso a las pajillas (ciclo de eterno retorno) y el año pasado llegué a él en vísperas de la peor semana de mi vida. No hubo folleteo ni tan siquiera pajilla. Pero crucé aquella puerta y ahora me acuerdo con la sensación de la victoria.
Y hoy aquí estoy. Vomitando esto en mi blog que ultimamente tiene poco de eyaculación sexual y más de vomitona sentimental. En fin, este es mi segundo regalo. Y es que cada día tiene más de ejercicio onanístico. No diré cual fue el primero (y no fue sexo, todavía...). Y es que sí, hoy, 4 de octubre, día de San Francisco de Asís, el Príncipe de la Lujuria... cumple añitos (prometo que en mi reino será fiesta ;-)
¿Hay sexo
los fines de semana? Según todas las encuestas sobre lo poco que follamos los españoles, el fin de semana son los días en los que los españolitos más tiempo dedicamos a darle al fornicio, y que aquello del "Sábado, sabadete..." es una completa realidad. En cualquier caso este no ha sido para mí el más caliente de todos. Después de una semanito un tanto extraña decidí que el fin de semana sería orgiástico, desde el punto de vista musical y gastronómico.
Musicalmente no empezaba mal, con Glen Hughes de plato principal, aunque a la postre resultó un concierto medicre y definitivamente escaso. Eso sí, sudé de lo lindo, de manera que al meneos debí adelgazar algo.
Algo que seguro recuperé ayer. Comida-merienda-cena en casa de "J". Nos pusimos hasta las trancas de cositas colesterólicas, de esas que dicen que engordan. Y hablamos de sexo, obviamente. Aunque practicarlo, poco poco. Claro uno acaba llegando a su casa, subiéndose por las paredes y se encuentra con el messenger y pasa lo que pasa. El postre a la triste realidad del fin de semana. Total que finalmente hubo onanismo, a conciencia y enfocado.
Triste resumen de no ser porque esta noche tuve un sueño guarrillo. Ni recordaba ya el tiempo qe hacía que no tenía un sueño erótico (y eso que en teoría todas las noches pasamos por esa fase) pero así fue. No recuerdo bien qué ocurría, aunque sí sé que fue con mi querida "K". Algo que tenía que ver con su culo y con mi polla, seguro. Joder, de puro real en medio del espasmo me pegó un tirón en la espalda que ha hecho que esté ahora mismo molido. Y es que desde luego, a veces, ni para soñar sirven los findes...
Menos mal que hoy el sol se esconderá un ratito. Podré decir que mi poco inspiración para escribir de estos últimos días la tiene el astro rey. Sip...
Musicalmente no empezaba mal, con Glen Hughes de plato principal, aunque a la postre resultó un concierto medicre y definitivamente escaso. Eso sí, sudé de lo lindo, de manera que al meneos debí adelgazar algo.
Algo que seguro recuperé ayer. Comida-merienda-cena en casa de "J". Nos pusimos hasta las trancas de cositas colesterólicas, de esas que dicen que engordan. Y hablamos de sexo, obviamente. Aunque practicarlo, poco poco. Claro uno acaba llegando a su casa, subiéndose por las paredes y se encuentra con el messenger y pasa lo que pasa. El postre a la triste realidad del fin de semana. Total que finalmente hubo onanismo, a conciencia y enfocado.
Triste resumen de no ser porque esta noche tuve un sueño guarrillo. Ni recordaba ya el tiempo qe hacía que no tenía un sueño erótico (y eso que en teoría todas las noches pasamos por esa fase) pero así fue. No recuerdo bien qué ocurría, aunque sí sé que fue con mi querida "K". Algo que tenía que ver con su culo y con mi polla, seguro. Joder, de puro real en medio del espasmo me pegó un tirón en la espalda que ha hecho que esté ahora mismo molido. Y es que desde luego, a veces, ni para soñar sirven los findes...Menos mal que hoy el sol se esconderá un ratito. Podré decir que mi poco inspiración para escribir de estos últimos días la tiene el astro rey. Sip...