Acerca de
Imagina una bomba sexual, apetente ante el deseo de la carne, libidinoso y lúbrico, dispuesto a saciar todas las fantasías, y experimentador de vicios para muchos inconfesables. Pornógrafo, voyeur, amante de orgías, onanista, sodomita y fanático de cuerpos depilados... o sin depilar, todo depende... Mételo todo en la coctelera y dale una imagen normal, una apariencia jovial, un trabajo respetable y una fuerte dosis de cinismo y me tendrás en la foto...

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Lujuriosos Visitantes


Aviso innecesario


Este es un blog en el que se dicen guarradas que puede estar prohibido leer si no se tiene edad de votar.

Del mismo modo aparecen gentes follando y eso podría ser considerado feo y hasta ilegal si vives en un lugar poco abierto al disfrute.

Si crees que no debes estar aquí, LARGATE RAPIDO (ya llegará el momento de volver...)

El Calentón
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Sindicación
No dejes de correrte

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Qué larga la tengo



 
La continuación
No podía ser menos que la constatación. Confirmación de lo escrito. Desnudos, carnes frescas mostrándose a la luz de una lámpara sencilla y curvas que se exponen a mi boca. Comienzo en el ombligo, aunque sin parar, bajo hasta el clítoris. Ataco con cierta violencia, tanto que me obliga a frenar mis impulsos hasta tan solo titilar la glándula del placer. La envuelvo entre mi lengua con lentitud y giro mi cabeza hasta llegar al pequeño pene desde arriba. No paro de acariciar con el haz y el envés de mi lengua mientras mi polla cada vez está más dura. Definitivamente, chupar un coño es lo más excitante del mundo.

Se corre silenciosamente. Lo noto al aumentar su respiración y sentir sus muslos apretar mi cara. Levanto un poco mi cabeza, seco mis labios en sus muslos y se me ocurre probar continuando sorpresivamente.

Me desentiendo esta vez del clítoris. Abriendo sus piernas, meto mi lengua en su vagina, mientras que la sorpresa se convierte en gritos de placer. Follo su coño con mi lengua, literalmente, y en apenas unos segundos el orgasmo se multiplica y los gritos se escapan al techo.

“Quiero mi chupa-chups yo también”. Ante esa petición tan deseada solo puedo aceptar. De rodillas, con ella tumbada de lado, veo su boca engullir mi polla. Empujo lo justo, regodeándome con la vista, mi capullo entrar y salir, su lengua humedecerme aún más y su cuerpo me pide que la folle, sin contemplaciones.

La cama no es muy grande. Da igual que su cabeza se deje caer por el lateral. Follo con toda la lentitud que soy capaz. Abro sus piernas agarrándolas con mis manos mientras entro hasta el fondo de su coño. Me cuesta aguantarme tanto por lo que siento al empujar, como por el morbo que me da ver sus labios pintados de rojo fuerte pedir que no me pare. Se deja llevar hasta gritar salvajemente. Y estoy a punto de eyacular también. Pero quiero hacerlo con su culo en mis manos, así que tras unos segundos la pongo de rodillas.

Culo rotundo, redondo, fascinante. Entro en el coño como si resbalara en mantequilla. Y follo sintiendo el cielo. Ella acaricia su clítoris buscando un casi imposible cuarto orgasmo, pero mi excitación no me permite aguantar más. Aprieto hasta el fondo y me corro. En golpes secos, a chorros que siento como descargas eléctricas. Y finalmente mis piernas casi no aguantan, mientras mi boca vuelve a cerrarse, tras haber vaciado la baba del sentido en sus riñones.
Constatación y confirmación de que la noche prometía, y mucho…

(Me hubiera gustado actualizar vídeos, pero con enseñar mi polla sufrida en las playas de Vera tengo bastante, así que será al final del puente, ustedes perdonarán…)


 
Trabajando
La barriga al sol. Cervecitas, pescaíto frito, playa... Picando duro, vaya. Tras la pesadilla golpeadora, la maravilla de un nuevo puente. Los estoy cogiendo todos, es verdad. Pero todos acaban siendo pocos. La altitud cero sobre el nivel del mar me pone cachondo. Muy bruto, especialmente tras varios días sin meter mi dura polla en cuerpo ajeno. Hoy toca desquitarse. Aunque será esta noche. Tras un conciertillo de algo que tiene muy poco que ver con el Heavy pero que me pondrá igual de cachondo.



Tengo ganas de follar a cuatro patas. No es que haya pasado demasiado tiempo desde la última vez, no. Pero palmear un culete mientras empujo hasta el fondo es tan dulce como necesario.

Anoche vi Clerks II, delirante pinícula en la que se ofrece una clase auténtica de medicina. No practicar el culo-boca. Bien, yo no lo suelo hacer, aunque como bien dice la negrita maciza que se tira al Dante, todo depende del grado de excitación al que te lleven. De acuerdo, pero el coño-boca, el correrte copiosamente en los labios de la partenaire tras follar como un titán es algo que me pone tan cachondo como a cualquier guarrete impenitente. Perfecta guinda de un pastel noctámbulo que hoy pretendo disfrutar.

Viva el trabajo y viva Madrid. En fechas como estas uno se hace más comunista y madrileñista que nunca. Y por el duro trabajar y por nuestra absurda comunidad, me quedan tres días de disfrutar. Vaya, el calentón inspira hasta aleluyas…

 
PUM
Pum, Pum, Pum. Taca, Taca, Taca... Mira que me gusta el Heavy Metal, y mira que disfruto haciendo de empujar mi cuerpo al son del de una fémina, con todos los ruidos que eso supone. Pero la diabólica música que suena en estos instantes en mis tímpanos supera los placeres más retorcidos.

Semana sodomizante, tanto por la locura laboral en la que estoy metido (dichosas llaves de oro del Palacio, lo que cuesta darles lustre) como por la construcción de lo que parece ser el puente levadizo más costoso de la historia.

Me encanta la desnudez. Las sinuosas formas de una mujer. La carne mostrada sin contemplaciones. Pero jamás pude imaginar que los interiores de los muros de mi castillo tuvieran estas formas. Porque los veo a la par del sonido. Y en el fondo de esta pesadilla mis más olvidadas pajas parecen volver para atormentarme: "Eh, cabroncete, mira donde estamos..."

¿Sexo en Elixir? Siempre y a todas horas, aunque en estos días solo tenga tiempo para soñar, apenas minutos, con una cerdita maravillosa que me espera. Salvo sueños, y en un entorno porculizante, no tengo ni tiempo ni para follarme a gusto la conexión del vecino...

(Sigo sin actualizar "El Calentón" y "El Sátiro". No desesperéis, queridos, pero por ahora con que los poseedores de cascos y herramientas torturadoras hagan su labor, tengo suficiente. Eso sí, pronto, muy pronto, os prometo nuevos vídeos cachondos...)




 
Born
To be Wild!!! Harto de atascos, aburrido de soñar con un sueño que parecía inalcanzable, de imaginarme a horcajadas sobre ella...



... Lo he decidido... se llama Cerdita y está a punto de notar mi polla sobre sus posaderas...

Melenas, chupa de cuero, Harley, el Príncipe de la Lujuria ya es puro sexo... ¡¡¡por si alguien lo había dudado alguna vez!!!

 
118
Polvos al año, hechos en 16 minutos. Es decir, cada 3 días los españoles echamos un casquete, nos la machacan o nos hacen un dedito, no comen la polla o nos deleitamos con el sabor de un coño húmedo y palpitante.

Dicho así no parece que nos vaya del todo mal. Lógicamente habrá muchos que digan que algunos se hinchan a follar mientras que otros están a dos velas durante semanas. Mal repartido que está el mundo, y es que lo de las medias siempre es relativo.

Como lo de los 16 minutos. Poco tiempo me parece para el acto del fornicio. Teniendo en cuenta que para cocer un huevo hay que dejarlo 12 minutos y que entre que el agua se ponga en ebullición y pelarlo más o menos se superarían los cuatro minutos, podemos decir que nos dura un polvo menos que la cocción de un huevo.

Por si fuera poco, las mujeres declaran estar satisfechas con su vida sexual mucho más que los hombres. ¿Será eso lo que lleva a los tíos a follar fuera de la pareja? ¿No significará que queremos más fantasía, más sexo guarro, más protagonismo porno y menos empujar y ya?

Eso sí, el 81 % de los tíos se corren habitualmente frente a un 52 % de la mujeres. Vaya, que casi la mitad de las tías de este país no sabe lo que es orgasmar follando. No sé si echarme a temblar con esas cifras o alegrarme por aquellos tipos que consiguen hacer que las mujeres con las que están se lo pasen al menos tan bien como ellos.

Estadísticas aparte, nunca viene mal recordar que follar más y disfrutar mejor es algo que no nos puede quitar nadie. Así que, queridos lectores, inspiraros en estas páginas y lanzaros a fornicar hoy mismo. ¡Que tenemos que subir la media!

(Para motivaros aún más actualizo "El Calentón" con un polvete de esos rápidos y "El Sátiro" con un polvazo que hará las delicias de ellos... y de ellas...)

 
Lubrica
Acción. Acción de lubrificar un fuste, bálano o polla tiesa cual mástil banderil tras que su dueño haya lamido delicadamente unos labios vaginales hasta su desfloramiento.

Mamada gloriosa siempre, breve e intensa, que durante segundos augura el momento del empuje, el apretón entre boca golosa y el el polvo recóndito.

Saliba que moja el glande y que cae hasta la bolsa escrotal. Boca glotona que se mueve dejándolo todo preparado. Ya está a punto. Mojada y tiesa. Es el momento. Levanto las piernas ajenas hasta mis hombros y empujo.

No hay mejor forma para acabar el fin de semana, ni mejor para empezar los próximos siete días. La verdad es que los domingos me empiezan a gustar...

(Actualizados "El Calentón" con una dulce mamadita completa y "El Sátiro" con un polvazo orental, que ya hacía mucho tiempo que no lo mostrábamos por aquí y que harálas delicias de los más satirillos...)



 
Las andadas
De vuelta. O lo que es lo mismo, el babeo con los culos enfundados en tela vaquera. De acuerdo que el príncipe es un tetero obseso. Puedo pasar horas lamiendo delicadamente un pezón y la mera visión de dos tetas, aunque sea a través de una tela odiosa, ya me vuelve loco. Pero es llegar la primavera y descubrir como todas revisten sus posaderas en tela para montar a caballo. Al menos es lo que yo siento. Mejor, como me siento. Cual inmisericorde caballo digno de ser montado, una y otra vez.

Me paseo por las calles y me asaltan las figuras de culos cada metro. En las esquinas, revoloteando frente a un escaparate, paseando al perrito, acarreando libros mezclados con rímel de todo a cien. Culos y más culos que aprietan los vaqueros hasta hacer que mi pineal salte como un resorte.

Ya he dicho muchas veces que me encanta el buen tiempo. Ese en el que las féminas se lanzan desprovistas de ropa a nuestras calles, insinuando sus carnes escondidas durante el invierno. Pero no menos disfruto el momento en el que volvió a ponerse de moda apretar el culo contra un trozo de tela azul queriéndola desgarrar, permaneciendo insultantemente redondo y diciéndome, "ven, muérdeme"


De otras partes frontales ya ni hablo. Que sólo de pensarlo me lleva a la estratosfera de la lujuria...
 
Qué duro
Es volver de las vacaciones. Y más cuando estas han sido tan placenteras. De acuerdo, el tiempo ha sido una puta mierda. Pero ¿no nos quejábamos tanto de la falta de lluva? En fin, al menos yo he disfrutado unos polvazos estupendos, que unidos a no hacer ni el huevo durante 10 días dejan un balance perfecto.

Vuelta al guruseo y a los martillazos. Desde que empezaron a arreglar el Palacio el límite al que la paciencia puede llegar se estira y se hace increíble. Persianas bajadas. Golpes cuyo ritmo parece marcado por el mismísimo infierno. Redes tupidas para joder el paisaje vecinal... Un caos que había olvidado durante estas dos semanas pero en el que vuelvo a estar sumergido. Ni ganas de pajillas sesteadoras le quedan a uno.

Y es que me hubiera pajeado a gusto esta tarde. He llegado a casa con la líbido en tensión, fruto de una aventura visualizadora en el metro, de esas que ocurren solo con esperarlas. Joven, demasiado como para plantearse otra cosa que un revolcón imaginario. Con una dejada camiseta de tirantes, negra y con fino tirante. Muy fashion. Piercing labial. Calentura o granítico acné. Es indiferente. Y tetas. O mejor, teta. Una de esas tetas que caen hacia arriba, que pugnan por escapar de sujección y que muestra una aureola invencible mientras el mirón babea contando las estaciones del mapa.

Buen culo, cara anónima que generaba aun más la obsesión en la teta. La teta solitaria que me decía adiós al bajar del vagón, que acompañaba la memoria en mi comida tomatera, y a la que he sido terriblemente infiel por culpa de los martillazos infames.

Vuelta al ruedo, al ágora del sexo, al foro en el que hasta lo más simple acaba haciéndome salibar...

(Actualizados "El Calentón" con una mamada muy agradecida y "El Sátiro" con un Reverse Cowboy maravilloso..)

 
Mousse
De Foie, sobre base caramelizada. Cochinillo recién asado, a la vieja usanza. Lentamente, hasta lograr que la piel quede churruscadita y el jugo de la grasa del bebé cerdito se mezcle con el agua base. Juvé y Camps Reservado y seco, muy seco. Bizcochito de regaliz en cama de caramelo... Y eterno zumo de endrinas recién abierto para el nene...

Homenaje, si. En un día en el que ya no estoy al nivel del mar aunque permanezco lejano a mi Principado real, aunque no al virtual. Cigarrillos, paseo y la irremediable cama que espera la opípara comida.

Un polvo, y dos, y tres. Bien, realmente sólo me corro una vez, aunque ella logra tres orgasmos. Tal vez el elixir catalán hace que mi aguante se multiplique. O quizá es lo brutal de la zampa. O el morbo de ser follado en una cama de noventa. En cualquier caso aprieto mi culo mientras ella salta sobre mi polla fiestera en este sábado de gloria y aprendo cual es la razón por la cual el complemento se une al día de la semana.

En la gloria mientras empujo desde atrás palmeando un culo que redondo se ríe de obligaciones sociales. Apretando la punta de mi polla en un coño que no parece tener fin. Vaciándome y al mismo tiempo cargando las pilas de la única y poderosa manera posible.

Nubes sobre Andalucía. Aunque con paraguas así quién le teme a la lluvia...

(Actualizado, por fin, "El Calentón" con un polvete vacacional y "El Sátiro" con una estupenda chateadora...)

 
Agárrate
Que vienen curvas. Curvas y más curvas, enmarcando la figura de una rubia andaluza deliciosa. Representante de la calidez existente en esta fría, a la postre, semana de pasión. Curvas que fueron tocadas y acariciadas, repasando hasta por el último poro el sabor a mar consustancial de estas tierras.

Montada a horcajadas sobre mi boca hambrienta me sumergí en su coño destilante delmás dulce de los líquidos. No podía ser de otra manera. Necesitaba saciar mi hambre y una explosión de sabor vaginal es la mejor de las maneras. Humedad proteínica remojando mi barbilla mientras ella misma daba cuenta de mi polla encendida, devorándola al ritmo que marcaba su cabalgar.

Hoy leo en el infame EP3 que el Misionero sigue estando de moda. Ah, mire usted. Yo no lo sabía ayer, pero al sentir mi polla entrar suavemente en un coño íntimamente chorreante no pensaba en tendencias ni en patrones. Bueno, tal vez si en patrones. Ese que marca entrar despacio y salir más despacio aún. Gozando con la mirada de un paisaje que muestra unos ojos verdes anhelantes. Una boca aspirante. Unas tetas rotundas. Y unas curvas impresionantes sobre las cuales derramarse sin temer a los mensajes de ninguna dirección general amenazante.

Me caigo sobre ella. Reventado con los gritos en mi garganta tras una descarga imponente de líquido seminal que parecía acumularse en mis cojones sin que no tuviera dueña. Curva orgasmática que marca un nuevo inicio en este período vacacional. Sexo en estado puro que llevan a que, al margen de los profundos retrasados que rebuznan bajo mi ventana a la hora de la siesta, las vacaciones estén valiendo realmente la pena.


 
Ha salido
El sol por fin. Tras unos días nublado, ya tengo a mi alcance cuerpos rotundos tostándose y remojando el culete...



En mi mano una cerveza. En mi cabeza la líbido más brutal. Intuyo que estoy a punto de follar como un animalito...
 
Pinta
Y colorea. O como los macarras de minipímer se convierten en garrulos cuatro ruedas. Es sorprendente el índice de capullez que uno encuentra en cuanto sale de la capital de los ceporros. Sí, por supuesto que los madrileños somos tachados de chulos. No me extraña. Avergüenza ver la pose con la que algunos paisanos se pasean por los pueblos de esta España moderna nuestra. Aunque no menos sonrojante es acudir a los pueblos donde se vacaciona y observar que el grado de imbecilidad no disminuye. Aquí se lleva el atronar las calles sobre una minipímer con dos ruedas.

Tocadas en el mejor de los casos con un casquito de amazona, nínfulas de culines respingones, las Vane, Yeni, Yesis de nuestras ciudades se hacen presentes y mucho más cercanas. Mostrando cacha salvajemente, como es de dios, al forastero que observa estupefacto la puntilla del tanga aparecer sobre los lomitos de la malota de turno. Los centauros protectores que aprenden a follar antes que a leer el Senda son los que tunean la minipímer para hacer que el cáncer sospechoso que supone el turistilla se joda y no pueda dormir la siesta.

Da igual, pronto crecen y cambian el vehículo mozzarela por otro de cuatro ruedas, de color invariable rojo o negro. Lunas tintadas, y grandes ruedones, casi proporcionales al volumen de las tetas de sus seguidoras. Y es que estoy en una zona donde las bellas oriundas del lugar crecen al ritmo de cacha y teta. O al menos eso es lo que uno detecta tras unos días sin poder catar playa ni observar la carne de otra forma que no sea motorizada y como paquete motorizado.

Mejora el tiempo, dicen. Casi tanto como el aumento de mi líbido. Que muta mi mala ralea al despertar con el atronar de los cuatro tiempos y lo convierte en satiriasis brutal, imaginando a la Vane, a la Yeni y a la Yesi folladas de forma inmisericorde entre olores a gasolina, gambas a la plancha y restos de paella regadas con sangría.

Vacaciones que acaban de empezar como quien dice. Y que prometen, prometen…