Por fin, de peregrinaje
A la Meca de Vera. Ese paraíso del nudismo, algo venido a menos por culpa del bestialismo y la cretinez de los políticos mandantes en ese pueblo. Tentado estuve de dejar que se comieran ellos a sus textiles, pero en fin, si la cabra tira al monte, este cabritillo no puede vivir sin sus días en Vera, practicando la desnudez la práctica totalidad del día.
Durante este fin de semana y la próxima semana me imagino que escribiré contando como me va desde el pequeño chiringuito con conexión que suele haber en la playa, aunque eso sí, no "aderezaré" la historia con fotos alusivas (y es que al no ser mi máquina no creo que esté bien que aparezcan en pantalla ajena grandes enculadas ni bukakes masivos. No obstante, estoy seguro que algo curioso habrá que contar, aunque sólo sea porque voy con "X" para compartir los gastos y evidentemente será lo único que compartamos (bueno, a lo mejor consigo que me la chupe alguna vez)
Me hubiera gustado postear ayer, ya que la noche prometía, pero uno tiene su pudor, y ante la barbarie de Londres no me parecía demasiado bien. En cualquier caso, aunque la promesa de polvo seguro con "Z" de la que ya había hablado por aquí (la colombiana de las piernas excelentes) parecía que se iba confirmando, finalmente acabé en casa a las 5 de la mañana, tan borracho que no era capaz ni de machacármela. "Z" estaba divina, con un vestido ajustado que marcaba sus tetas maravillosas y dejaba ver hasta por encima del muslo. Fuimos a cenar en plan despedida grupal, y se sentó a mi lado. "M" me había dicho que estaba todo hecho y por si fuera poco se encargó de calentar el ambiente antes de ir a cenar hablando de que teníamos que follar, ya que era el último día que nos íbamos a ver. Mejor imposible. No pude dejar de mirar como el vestido se convertía en un trapito casi inexistente y mi polla daba saltos de alegría por lo que la esperaba. Pero al final todo se hizo complejo, mucha gente, muchos amigos, el caso es que ni tan siquiera nos llegamos a semi-enrollar.
Triste quedaría esto así, pero esta mañana me ha llamado para despedirse hasta vaya UD. a saber. La RDC (Resaca de Cojones) era considerable, pero también había ganillas de verla. Al final hemos quedado para tomar el vermú, y tras un rato de charla absurda, en la terraza en la que estábamos sentados juntos, me he lanzado a meterle la lengua en su boca. Creo que se ha sorprendido inicialmente, o seguramente no, pero desde luego no ha rechazado el morreo, y ha comenzado a acariciar mi espalda con unas uñas perfectamente recortadas. Hacía tiempo que no me morreaba en público de forma tan salvaje. Al final no he podido dejar de llevar mis manos a sus tetas. Gloriosas. Duras, y redondas. Hemos estado así un buen rato, hasta que al final, con ese acento suave de los colombianos, me ha dicho que se tenía que ir. Que tenía que preparar un montón de cosas para su viaje de mañana. Hemos ido hasta su casa en coche (mierda de zonas verdes, leche!) y cuando volvíamos a morrearnos y ya me plantaba claramente su mano en la cremallera del pantalón, me ha dicho "¿Te apetece subir un rato?" "Bueno, poco tiempo, que yo también tengo que hacer cosas" (con tono duro y bellaco del que solo tiene que vaciar sus glándulas testiculares)
Había gente por toda la casa, y sonaba ese chiríchimpun chiríchimpún típico de los latinos, que no soporto, aunque en esta cocasión no me ha importado, según nos hemos metido en la habitación, tras la consabida presentación a las 57 personas que estaban dándole a guacamole, hemos seguido morreando al tiempo que me desabrochaba el pantalón mientras le apretaba las tetas, sentados en la cama. Y según ha cogido la polla en su mano ha empezado a chupármela como solo las latinas saben hacer. Qué manera de succionar, moviendo la cabeza hacia dentro y hacia atrás. Con el ritmo perfecto. Como sentir la polla metida en un receptáculo de seda. Me he incorporado con los pantalones por las rodillas para dejarle mejor juego y verla también mucho mejor (juro que el espejo del armario no ha tenido nada que ver ;-) y ha seguido chupándomela mientras yo agarraba su cabeza y acariciaba su pelo. En alguna ocasión dejaba de succionar y me miraba con cara de aprendiz de viciosilla mientras me pasaba la lengua por el capullo, y de nuevo volvía a tragársela entera.
He sentido que me iba a correr y he intentado sacársela de la boca, pero últimamente todas las mujeres que me la chupan parece que disfrutan sintiendo mi semen en sus labios, ya que he visto que lejos de apartarse, seguía buscando como tragársela, así que me ha llegado el orgasmo mientras seguía chupándola. Ha sido suave, a la par que muy intenso. Tras meneármela un poco, y cuando ya empezaba a estar flácida se la ha vuelto a meter en la boca (algo que me suele resultar un poco molesto dado el grado de sensibilidad que se me queda) pero que hoy era como estar en una piscina cálida. Notaba su lengua jugueteando suavemente con mi polla que cada vez era más pequeñita y ha sido el momento en el que me he fijado en las gotitas que habían caído en su falda negra y una gota mayor en su pierna derecha. Esa visión ha sido casi tan excitante como la propia mamada.
Finalmente ha ido al baño y nos hemos vestido ya que tenía que hacer "no se qué". Hemos bajado juntos a la calle, nos hemos dado un fuerte abrazo y nos hemos despedido como grandes amigos, prometiéndome que en Bogotá tengo mi casa. Da gusto encontrar alguna vez amigas así. Ahhh si ocurriera más a menudo. Por no hablar de que habitualmente me da algo de cargo de conciencia correrme yo sólo, pero en esta ocasión parecía que era un guión previamente escrito. Ella quería chuparme la polla y a mí no me apetecía follar, solo dejar hacer. Estupendo, sin presiones ni malos rollos.
Es decir, que a veces el irse a dormir a tiempo vale la pena. No pensaba sinceramente en que la aventura acabase así, pero reconozco que la mamada ha superado el 8 en la "Escala Picher".
A partir de mañana, cuando escriba lo haré al lado de la playa, con una cervecita en la mano (bueno, en realidad esto lo hago aquí también) y disfrutando de unos días de más descanso de lo habitual.
Durante este fin de semana y la próxima semana me imagino que escribiré contando como me va desde el pequeño chiringuito con conexión que suele haber en la playa, aunque eso sí, no "aderezaré" la historia con fotos alusivas (y es que al no ser mi máquina no creo que esté bien que aparezcan en pantalla ajena grandes enculadas ni bukakes masivos. No obstante, estoy seguro que algo curioso habrá que contar, aunque sólo sea porque voy con "X" para compartir los gastos y evidentemente será lo único que compartamos (bueno, a lo mejor consigo que me la chupe alguna vez)
Me hubiera gustado postear ayer, ya que la noche prometía, pero uno tiene su pudor, y ante la barbarie de Londres no me parecía demasiado bien. En cualquier caso, aunque la promesa de polvo seguro con "Z" de la que ya había hablado por aquí (la colombiana de las piernas excelentes) parecía que se iba confirmando, finalmente acabé en casa a las 5 de la mañana, tan borracho que no era capaz ni de machacármela. "Z" estaba divina, con un vestido ajustado que marcaba sus tetas maravillosas y dejaba ver hasta por encima del muslo. Fuimos a cenar en plan despedida grupal, y se sentó a mi lado. "M" me había dicho que estaba todo hecho y por si fuera poco se encargó de calentar el ambiente antes de ir a cenar hablando de que teníamos que follar, ya que era el último día que nos íbamos a ver. Mejor imposible. No pude dejar de mirar como el vestido se convertía en un trapito casi inexistente y mi polla daba saltos de alegría por lo que la esperaba. Pero al final todo se hizo complejo, mucha gente, muchos amigos, el caso es que ni tan siquiera nos llegamos a semi-enrollar.Triste quedaría esto así, pero esta mañana me ha llamado para despedirse hasta vaya UD. a saber. La RDC (Resaca de Cojones) era considerable, pero también había ganillas de verla. Al final hemos quedado para tomar el vermú, y tras un rato de charla absurda, en la terraza en la que estábamos sentados juntos, me he lanzado a meterle la lengua en su boca. Creo que se ha sorprendido inicialmente, o seguramente no, pero desde luego no ha rechazado el morreo, y ha comenzado a acariciar mi espalda con unas uñas perfectamente recortadas. Hacía tiempo que no me morreaba en público de forma tan salvaje. Al final no he podido dejar de llevar mis manos a sus tetas. Gloriosas. Duras, y redondas. Hemos estado así un buen rato, hasta que al final, con ese acento suave de los colombianos, me ha dicho que se tenía que ir. Que tenía que preparar un montón de cosas para su viaje de mañana. Hemos ido hasta su casa en coche (mierda de zonas verdes, leche!) y cuando volvíamos a morrearnos y ya me plantaba claramente su mano en la cremallera del pantalón, me ha dicho "¿Te apetece subir un rato?" "Bueno, poco tiempo, que yo también tengo que hacer cosas" (con tono duro y bellaco del que solo tiene que vaciar sus glándulas testiculares)
Había gente por toda la casa, y sonaba ese chiríchimpun chiríchimpún típico de los latinos, que no soporto, aunque en esta cocasión no me ha importado, según nos hemos metido en la habitación, tras la consabida presentación a las 57 personas que estaban dándole a guacamole, hemos seguido morreando al tiempo que me desabrochaba el pantalón mientras le apretaba las tetas, sentados en la cama. Y según ha cogido la polla en su mano ha empezado a chupármela como solo las latinas saben hacer. Qué manera de succionar, moviendo la cabeza hacia dentro y hacia atrás. Con el ritmo perfecto. Como sentir la polla metida en un receptáculo de seda. Me he incorporado con los pantalones por las rodillas para dejarle mejor juego y verla también mucho mejor (juro que el espejo del armario no ha tenido nada que ver ;-) y ha seguido chupándomela mientras yo agarraba su cabeza y acariciaba su pelo. En alguna ocasión dejaba de succionar y me miraba con cara de aprendiz de viciosilla mientras me pasaba la lengua por el capullo, y de nuevo volvía a tragársela entera.
He sentido que me iba a correr y he intentado sacársela de la boca, pero últimamente todas las mujeres que me la chupan parece que disfrutan sintiendo mi semen en sus labios, ya que he visto que lejos de apartarse, seguía buscando como tragársela, así que me ha llegado el orgasmo mientras seguía chupándola. Ha sido suave, a la par que muy intenso. Tras meneármela un poco, y cuando ya empezaba a estar flácida se la ha vuelto a meter en la boca (algo que me suele resultar un poco molesto dado el grado de sensibilidad que se me queda) pero que hoy era como estar en una piscina cálida. Notaba su lengua jugueteando suavemente con mi polla que cada vez era más pequeñita y ha sido el momento en el que me he fijado en las gotitas que habían caído en su falda negra y una gota mayor en su pierna derecha. Esa visión ha sido casi tan excitante como la propia mamada.Finalmente ha ido al baño y nos hemos vestido ya que tenía que hacer "no se qué". Hemos bajado juntos a la calle, nos hemos dado un fuerte abrazo y nos hemos despedido como grandes amigos, prometiéndome que en Bogotá tengo mi casa. Da gusto encontrar alguna vez amigas así. Ahhh si ocurriera más a menudo. Por no hablar de que habitualmente me da algo de cargo de conciencia correrme yo sólo, pero en esta ocasión parecía que era un guión previamente escrito. Ella quería chuparme la polla y a mí no me apetecía follar, solo dejar hacer. Estupendo, sin presiones ni malos rollos.
Es decir, que a veces el irse a dormir a tiempo vale la pena. No pensaba sinceramente en que la aventura acabase así, pero reconozco que la mamada ha superado el 8 en la "Escala Picher".
A partir de mañana, cuando escriba lo haré al lado de la playa, con una cervecita en la mano (bueno, en realidad esto lo hago aquí también) y disfrutando de unos días de más descanso de lo habitual.