El ambiente (II)
Estaba intrigado, excitado, arrebatado. Empecé a no parar de visitar las citadas páginas de contactos y sentía lo que supongo que notan los yonkis después de su primer pico. Bueno, siempre he sido un vicioso y teniendo en cuenta que el sexo me obsesionaba desde los 11 años tampoco era tan extraño.
Creo que volví a la semana siguiente, y a la siguiente, y a la siguiente, e incluso tal vez alguna más. Prefiero no pensar en lo que aquellas veces supuso para mi economía, aunque siempre siendo muy consciente de que tampoco era cuestión de vender el coche por aquello. Según iba visitando Encuentros, según pasaban los jueves y las horas escuchando la dentistoide música (curiosamente todos estos sitios deben tener el mismo cedé que suena una y otra vez), según iba volviendo a mi casa aburrido de pasar toda la noche sin comerme un colín, me fui dando cuenta de que allí había más cosas. Siempre iba solo, y las horas pasaban en la observación de la fauna que tan bien retratan mis amigos Bea y Jose en su blog. Me di cuenta de que muchísimos tios iban al Pub liberal como aquel que va a un burdel, pensando en que era una forma sencilla de follar, eso sí no con profesionales. También me quedó claro desde el principio que el aspecto liberal tenía mucho que ver con la ideología económica del mismo nombre, es decir, aquí se viene a pagar, y mucho, el resto, majete, ya se verá.... Por último me empezó a resultar algo desagradable la propia actitud de muchas parejas. Como habitualmente iba los jueves, la parroquia se limitaba a dos o tres parejas y cerca de cuatrocientos tios, que cual mercado de carne quedaban expuestos en la barra, para que aquellos que dieran su beneplácito, pudieran tener un ratito de vaya ud. a saber.
Soy un cerdo lujurioso tal vez, pero me gusta saber que mis padres al menos me inculcaron educación, de forma que jamás me lancé en pos de la relaciones con el clásico "¿qué, hay algo?". Y de hecho creo que empezaban a pensar que era rarito. me tomaba un par de copas y me largaba. Unos días más empalmado, y otros ni eso.
Estaba a punto de tirar la toalla cuando un día a altísimas horas, la relaciones (que era otra, aunque eso sí, impresionantemente maciza) me preguntó si quería pasar con una pareja al jacuzzy. De nuevo pensé que lo de liberal tenía que ver con la economía, ya que la segunda vez que "iba a pasar algo" estaba tostado como una rata, y solo llevaba telarañas en el bolsillo y la Visa. Bueno, pues claro, qué se le va a hacer. Y es que el alcohol, que es muy malo para follar, por lo menos levanta el ánimo y desde luego te obliga a no pensar en pagar el teléfono..
La pareja en cuestión estaba en el reservado frente al jacuzzy, así que me despeloté tranquilamente y metí las cosas en una taquilla. Mientras lo hacía no pude menos que pensar, "joder, a esto le falta algo de chispa, no?" Entré en el reservado y me encontré con una pareja de unos cincuenta años. El algo más cascadillo y ella mantenía un cuerpo algo apetecible, especialmente después de 4 copas. Estaban desnudos y, al contrario que la primera vez, creo que no hubo ni hola. Bueno, desnudos y tremendamente borrachos. Ella trataba de empinarle la polla chupándosela pero aquello no era más que un colgajo muertecillo. Y él se descojonaba de risa. "Hostia, menuda situación, bueno, yo a lo mio", así que tras magrearla un poco las tetas me dediqué a comerle el coño a conciencia. Estuvimos así un ratillo hasta que al fin él pareció empalmarse y la puso de rodillas. No se bien si para darla por detrás o simplmente entrar en su coño en esa posición. Mientras ella se dedicó a chuparme la polla de manera bastante diligente.
De pronto una de mis fantasías se estaba haciendo realidad. Cientos de veces había visto esa escena tan clásica y allí estaba yo, siendo mamado mientras la cabeza de ella se movía al ritmo de su follada. Por el alcohol, o porque no estaba dispuesto a cagarla aguanté, dios sabe como, incluso hasta que él se corrió dentro de ella. Fue un orgasmo breve que me hizo temer lo peor. Se acabó, pensaba el novato. El ya está listo así que yo al carajo. Pero no, ellos a su rollo, con sus risas, sin hacerme el mínimo caso se metieron en el jacuzzy.
Sí, yo me metí detrás de ellos. Aunque hice algo sorprendente. Todavía me pregunto porqué, pero lo hice. Aún en pelotas, había cogido un condón y lo había dejado a un lado, así que lo abrí y me lo puse. Y con el condón puesto me metí en el agua. Ellos estaban besándose así que me puse detrás de ella, y tras un jugueteo con sus tetas y su culo allí que me fui. de repente estaba dentro de su ano. La primera vez que follaba con otra pareja y al mismo tiempo la primera vez que practicaba sexo anal. Y entraba fácil, suave, incluso pese a estar dentro del agua. Creo que ella más o menos se enteró, ya que notaba la mano de él dándole hostias en el clítoris (sí, hostias, nada de caricias sensuales), pero desde luego yo sí que llegue al orgasmo.
Salí del jacuzzy, me quité el condón y me senté en el borde fumando un pitillo. Ni una mirada. Ni un comentario. Bolingas perdidos y yo, el gran semental que por fin follaba en trio con cara de gilipollas. Me sentía como un marciano en un coktel de la jet. Musité un, "amigos, es tarde, tengo que irme" y conseguí a cambio un "vale, chao". Así que me vestí y salí del garito hastiado.
Cuando llegué a casa me duché aunque debían ser casi las seis de la mañana. No conseguía quitar el olor de la colonia de ella y tras acostarme no paré de soñar con la situación. Ya era un swinger, ya era un pedazo más de carne, ya tenía lo que quería, me habían desvirgado. ¿Volvería a repetir?
Creo que volví a la semana siguiente, y a la siguiente, y a la siguiente, e incluso tal vez alguna más. Prefiero no pensar en lo que aquellas veces supuso para mi economía, aunque siempre siendo muy consciente de que tampoco era cuestión de vender el coche por aquello. Según iba visitando Encuentros, según pasaban los jueves y las horas escuchando la dentistoide música (curiosamente todos estos sitios deben tener el mismo cedé que suena una y otra vez), según iba volviendo a mi casa aburrido de pasar toda la noche sin comerme un colín, me fui dando cuenta de que allí había más cosas. Siempre iba solo, y las horas pasaban en la observación de la fauna que tan bien retratan mis amigos Bea y Jose en su blog. Me di cuenta de que muchísimos tios iban al Pub liberal como aquel que va a un burdel, pensando en que era una forma sencilla de follar, eso sí no con profesionales. También me quedó claro desde el principio que el aspecto liberal tenía mucho que ver con la ideología económica del mismo nombre, es decir, aquí se viene a pagar, y mucho, el resto, majete, ya se verá.... Por último me empezó a resultar algo desagradable la propia actitud de muchas parejas. Como habitualmente iba los jueves, la parroquia se limitaba a dos o tres parejas y cerca de cuatrocientos tios, que cual mercado de carne quedaban expuestos en la barra, para que aquellos que dieran su beneplácito, pudieran tener un ratito de vaya ud. a saber.
Soy un cerdo lujurioso tal vez, pero me gusta saber que mis padres al menos me inculcaron educación, de forma que jamás me lancé en pos de la relaciones con el clásico "¿qué, hay algo?". Y de hecho creo que empezaban a pensar que era rarito. me tomaba un par de copas y me largaba. Unos días más empalmado, y otros ni eso.
Estaba a punto de tirar la toalla cuando un día a altísimas horas, la relaciones (que era otra, aunque eso sí, impresionantemente maciza) me preguntó si quería pasar con una pareja al jacuzzy. De nuevo pensé que lo de liberal tenía que ver con la economía, ya que la segunda vez que "iba a pasar algo" estaba tostado como una rata, y solo llevaba telarañas en el bolsillo y la Visa. Bueno, pues claro, qué se le va a hacer. Y es que el alcohol, que es muy malo para follar, por lo menos levanta el ánimo y desde luego te obliga a no pensar en pagar el teléfono..
La pareja en cuestión estaba en el reservado frente al jacuzzy, así que me despeloté tranquilamente y metí las cosas en una taquilla. Mientras lo hacía no pude menos que pensar, "joder, a esto le falta algo de chispa, no?" Entré en el reservado y me encontré con una pareja de unos cincuenta años. El algo más cascadillo y ella mantenía un cuerpo algo apetecible, especialmente después de 4 copas. Estaban desnudos y, al contrario que la primera vez, creo que no hubo ni hola. Bueno, desnudos y tremendamente borrachos. Ella trataba de empinarle la polla chupándosela pero aquello no era más que un colgajo muertecillo. Y él se descojonaba de risa. "Hostia, menuda situación, bueno, yo a lo mio", así que tras magrearla un poco las tetas me dediqué a comerle el coño a conciencia. Estuvimos así un ratillo hasta que al fin él pareció empalmarse y la puso de rodillas. No se bien si para darla por detrás o simplmente entrar en su coño en esa posición. Mientras ella se dedicó a chuparme la polla de manera bastante diligente.De pronto una de mis fantasías se estaba haciendo realidad. Cientos de veces había visto esa escena tan clásica y allí estaba yo, siendo mamado mientras la cabeza de ella se movía al ritmo de su follada. Por el alcohol, o porque no estaba dispuesto a cagarla aguanté, dios sabe como, incluso hasta que él se corrió dentro de ella. Fue un orgasmo breve que me hizo temer lo peor. Se acabó, pensaba el novato. El ya está listo así que yo al carajo. Pero no, ellos a su rollo, con sus risas, sin hacerme el mínimo caso se metieron en el jacuzzy.
Sí, yo me metí detrás de ellos. Aunque hice algo sorprendente. Todavía me pregunto porqué, pero lo hice. Aún en pelotas, había cogido un condón y lo había dejado a un lado, así que lo abrí y me lo puse. Y con el condón puesto me metí en el agua. Ellos estaban besándose así que me puse detrás de ella, y tras un jugueteo con sus tetas y su culo allí que me fui. de repente estaba dentro de su ano. La primera vez que follaba con otra pareja y al mismo tiempo la primera vez que practicaba sexo anal. Y entraba fácil, suave, incluso pese a estar dentro del agua. Creo que ella más o menos se enteró, ya que notaba la mano de él dándole hostias en el clítoris (sí, hostias, nada de caricias sensuales), pero desde luego yo sí que llegue al orgasmo.Salí del jacuzzy, me quité el condón y me senté en el borde fumando un pitillo. Ni una mirada. Ni un comentario. Bolingas perdidos y yo, el gran semental que por fin follaba en trio con cara de gilipollas. Me sentía como un marciano en un coktel de la jet. Musité un, "amigos, es tarde, tengo que irme" y conseguí a cambio un "vale, chao". Así que me vestí y salí del garito hastiado.
Cuando llegué a casa me duché aunque debían ser casi las seis de la mañana. No conseguía quitar el olor de la colonia de ella y tras acostarme no paré de soñar con la situación. Ya era un swinger, ya era un pedazo más de carne, ya tenía lo que quería, me habían desvirgado. ¿Volvería a repetir?
Comentario:
qué buena "primera vez", parece de película!!...sigo a por la tercera!
Comentario:
Seguro que si, que repetiste, en parte los tios como los que describes, los que van a un burdel, tienen culpa de los tópicos y los tópicos atraen a la fauna y la fauna genera mas tópicos, en sitios mas pequeños al final se sabe que tios son competentes y cuales no, lo mismo pasa con las parejas y pasaría -si hubiese mas de tres o cuatro- con las chicas solas, pero siempre, en todo caso, somos carne para otros, y no es mala cosa, o si, quien sabe, en todo caso es cómodo