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Imagina una bomba sexual, apetente ante el deseo de la carne, libidinoso y lúbrico, dispuesto a saciar todas las fantasías, y experimentador de vicios para muchos inconfesables. Pornógrafo, voyeur, amante de orgías, onanista, sodomita y fanático de cuerpos depilados... o sin depilar, todo depende... Mételo todo en la coctelera y dale una imagen normal, una apariencia jovial, un trabajo respetable y una fuerte dosis de cinismo y me tendrás en la foto... Soy el angelito que la tiró


Aviso innecesario


Este es un blog en el que se dicen guarradas que puede estar prohibido leer si no se tiene edad de votar.

Del mismo modo aparecen gentes follando y eso podría ser considerado feo y hasta ilegal si vives en un lugar poco abierto al disfrute.

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Voyeur
Como tal, no me he considerado nunca. No es un aspecto de las filias sexuales que me haya atraido especialmente, tal vez por que aun recuerdo años atrás cuando mis primeras experiencias sexuales eran seguidas por avidez por los mirones del Parque del Oeste. No acababa de entender qué podían obtener aquella pandilla de viejos verdes que se mantenían prudentemente alejados pero que no perdían la vista de aquella parejita que se refocilaban alegremente debajo de un árbol.

La primera vez que participé como mirón fue en el antiguo Azul, ya lo conté. Era una de las primeras veces que iba, y pese a que la pareja que follaba a la vista de todos nosotros lo hacía como parte de un espectáculo, para mí fue un pequeño shock. Ya no era mirar una película en la que la chica metía la polla del chico hasta su garganta, sino que aquello ocurría frente a mi. A pocos metros. Pudiendo verlo todo claramente, oyendo, incluso oliendo el aroma de los cuerpos entregados al deseo para la vista de todos.

En Encuentros es uno de los deportes favoritos. Para ello existen zonas separadas por una celosía, con agujeros convenientemente dispuestos por si alguno de los miembros de la pareja decide congraciarse con el mironcete y premiar el esfuerzo de su cuello con un lavadito de bajos. Tampoco negaré que alguna vez me he asomado (bastantes de hecho) con la picazón de la excitación mientras una o dos parejas follaban alegre y ruidosamente, aunque el conglomerado de mirones babeantes que suele juntarse es tan enorme que al final acabo tomando asiento junto a la barra del bar y ejerzo de mirón de porno en la tele (que no vale como tal).

También he tenido muchas veces la fantasía de estar con una pareja y que estos sólo me quisieran para mirarles mientras follaban. Permanecer ahí, viéndoles disfrutar mientras sentía crecer mi excitación. Pero esa fantasía desaparece cuando pienso que más tarde o más temprano lo que me agradaría sería unirme a la fiesta, y que creo que me resultaría finalmente muy frustrante el que no me dejasen participar.

Hubo una temporada, hace más de 3 años, que me acostumbré a levantarme muy temprano (psicopatía de la que me libré afortunadamente). A las 7 de la mañana, cuando abría la ventana del baño para que saliera el baho tras la ducha, veía en la casa de enfrente, reflejado en los cristales el cuerpo desnudo de una vecina. La veía acicalarse, pintarse, y vestirse, siempre a través del cristal traslúcido. Apenas era más que una silueta en la que destacaban unas breves tetas y un culo excesivamente grande, pero me tuvo fascinado durante 3 meses. Ceo que en mi vida me ha costado menos levantarme por la mañana temprano, únicamente por ese momento de observación secreto.

En estos últimos días, de regresos vacacionales, de caras largas por la vuelta a la normalidad, vuelvo a ejercer de mironcete a ratillos. De la forma más inocente. Fumando un pitillo en la terraza, pero sin perder de vista los cuerpos morenos y apetecibles que pasan por allí. Hoy ha sido un caso especial. A través de una ventana del edificio de enfrente, con la lejanía suficiente como para no resultar indiscreto y a cercanía como para observar perfectamente usando sólo la vista, una vecina se paseaba por su casa desnuda. No muy joven, pero tampoco demasiado vieja. Desde la lejanía se veía perfectamente su cuerpo voluptuoso. Cambiaba de habitación de forma que había veces que desaparecía del ángulo de vista. Y al poco rato ha llegado un chico. Se abrazaban y el acariciaba su culo. Besaba sus hombros y bajaba hasta sus tetas. Ella le ha sacado la camisa y le ha acercado hasta lo que podría ser una cama, ya que parecía que se sentaba mientras él permanecía de pie. Durante unos segundos veía su cabeza moverse. Apenas su pelo y desde luego a la altura de la polla del chaval, cuya cara quedaba fuera de mi vista. Finalmente la persiana se ha bajado y yo me he quedado allí, fumando el tercer pitillo seguido, erecto, pensando en la fascinación que envuelve ver y no ser visto. Convertirte en protagonista por un rato de una ventana indiscreta, real, morbosa y sexual... Y me ha gustado.
 
 
 
 
Comentario:
Soy voyeur reconocida ...
Vivan las miradas indiscretas¡
 
Comentario:
El morbo que a todos nos da, incluyendo ese prurito de vergüenza pero de interés ante lo prohibido... Estamos en sintonía, desde luego participar... al menos siempre que se pueda.

Besos Húmedos
 
Comentario:
Me ha gustado asomarme a esta ventana para leer tus secretitos...

Me voy a dormir con la imagen de tu ereccion en mi mente...
muuuuuuuaaaaaaaa

Bona nit
 
Comentario:
Desde luego siempre los deportes como participante, nunca como espectador, por lo menos por costumbre.
Lo curioso debe ser encontrarse viendo un "partido" donde no te lo esperas...seguro que me quedo mirando. Segurísimo.
:-*
 
Comentario:
Nosotros no estamos llamados ni al exhibicionismo ni al vouyerismo, el primero por la calidad de los mirones profesionales, que en lugar de incitar suelen echar para atrás, aunque de todo hay, claro, lo segundo porque ver sin actuar nos aburre como deporte, si es un paso previo para participar, el ansia por participar anula todo placer, si es solo por mirar, preferimos actuar...pero claro...todo son gustos...
 
Comentario:
Yo creo que todos tenemos un puntito voyeur y uno exhibicionista... a mi, por ejemplo, me gusta imaginar que al salir de la ducha algún vecino me está mirando (eso si, si algún día viese que me mira un vecino... ¡me moriría de vergüenza!)

En fin, que me he ido un poco del tema ¿no?

Besos

P.D: Señor Príncipe, está ud. enlazado ;)
 
Comentario:
yo al contrario que tu, he soñado con que un hombre mira como hago el amor con otro, sin entrometerse, y encuanto a eso de mirar y no ser visto tambien da morbo, tambien me lo pase muy bien cuando una vez, puse una camara para gravar a mi pareja y a mi mientras inundabamos nuestros cuerpos de pura pasion, con musica y todo... cada vez que veo ese video, no me da por masturbarme porque el sexo por mi sola.. no sabe a lo mismo pero, me excito eso si.

besos.
No