El mundo alrededor de ... Ana Belén

MEDALLA DE ORO AL MERITO EN LAS BELLAS ARTES 2007
Un 27 de Mayo de 1951 nace en Madrid; María del Pilar Cuesta Acosta, hija del cocinero del Hotel Palace y de una portera de finca.
Con unas ganas tremendas de ser artista, se presenta a todos los concursos radiofónicos habidos y por haber, gana “Vale Todo” un popular concurso radiofónico y su participación en otros tantos le abre las puertas de la radio y de la popularidad.
Intento fallido de niña prodigio, Época Films una productora cinematográfica intenta lanzarla como sucesora de las populares niñas prodigio de la época, su primer nombre artístico fue “María José” y utilizó este nombre para sus primeras pruebas cinematográficas. Pero Época Films le cambió este nombre por el de “Ana Belén” y con este nombre debutaría en Zampo y yo y sería ya de forma definitiva Ana Belén para el mundo del espectáculo y para todos nosotros.
Su biografía artística es más o menos conocida por todos nosotros y no pretendo hacer un relato y repetir de su carrera lo que ya casi todos conocemos, me apetece desde aquí hablar de “mi Ana Belén”, de esa artista que se asoma un día a un rincón de mi casa a través del televisor y que termina formando parte de mi forma de sentir, de pensar y que me hace ver la vida a través de su voz, de su elegancia y de su forma de interpretar.
A principios de los años ochenta, el autor de este blog es un niño de doce años, Ana Belén, artista ya reconocida, promociona un disco titulado “Ana”, en las emisoras de radio de la época, se escucha “Agapimú”, yo que ya había sido atrapado por la mirada de esa actriz, de esa cantante a la que había podido conocer por la televisión, me enamoro perdidamente de aquella canción, de aquella voz, de aquella forma de decir… Agapimú es la primera canción de la que tengo conciencia sentirme emocionado al escucharla.
De pronto la pequeña pantalla me depara un regalo, una sorpresa magnifica. Una serie de televisión que se convertiría en un verdadero hit televisivo; “Fortunata y Jacinta”, entonces solo teníamos dos canales de televisión y ante ciertos fenómenos televisivos las calles se quedaban casi desiertas. Ana Belén se mostraba ante mí en aquella serie de Mario Camus, como una diosa magnifica, como un ejemplo de mujer ante quien sentir admiración, un referente, un sueño…
La vida te va llevando por distintos derroteros y siempre en cada momento, su voz, su imagen, su presencia han estado junto a mí…. “Desde mi libertad”, “El hombre del piano”, “España, camisa blanca de mi esperanza” y tantas otras canciones son los siguientes éxitos musicales de una artista completa, de una artista que ya en esa época es una de las primeras figuras de este país, casada con uno de los grandes poetas de la canción de nuestra escena, Víctor Manuel, mujer comprometida políticamente y símbolo y ejemplo de una juventud, símbolo y ejemplo de mi juventud.
He tenido la suerte de verla de cerquita, de tenerla muy cerca, pero no tengo ninguna necesidad, ni tampoco lo pretendo ni lo busco, ni siquiera ni cruzar dos palabras con ella, me apetece admirarla desde mi posición y no desvirtuar la estrella, el mito, tal cual la veo es como quiero disfrutarla y llenarme de lo que durante todos estos años he percibido de ella.
Como decía sí que he tenido la suerte de verla de cerquita, la primera vez fue de una forma muy curiosa, con casi veinte años, en mi época de estudiante. Una compañera de facultad, mucho mayor que yo y casada con un alto cargo en un conocido club deportivo, tenia invitaciones para un desfile de Jesús del Pozo en la conocida semana Madrileña de la moda “Cibeles”. Esta compañera invitó a algunos de sus amigos a acompañarla a la capital a ver este y otros desfiles.
La pasarela “Cibeles” se celebraba entonces en la casa de campo de Madrid, hacia un frio enorme, habíamos estado visitando todo aquello por la mañana y ya por la tarde era el esperado desfile de Jesús del Pozo, yo miraba todo con curiosidad, por que intentaba disfrutar de aquello como un espectáculo, ya que desde mi desconocimiento no podía esperar nada más.
Al entrar al desfile, mientras mis compañeros buscaban su sitio, yo me entretuve un poco y sin buscarlo ni pretenderlo, pude disfrutar de un momento que no había ido a buscar en ese viaje pero que gratamente se había producido. A mi lado una cantante muy conocida de la época y que yo recordaba por cantar canciones de niños, Rosa León, llamaba a una amiga suya, “Ana, anaaa”, yo miré y allí estaba ella, abrazó a Rosa León y se pusieron a charlar a mi lado como tal cosa sin importarles mi presencia, es la primera vez de otras muchas en las que tuve muy cerca a Ana Belén y quizás la más importante porque llegó muy a diferencia de las otras sin buscarla, sin pretenderlo.
Nunca le he pedido un autógrafo, ni siquiera la abordaría para ello. Solo quiero disfrutar de la artista, de la cantante, de la actriz, de su voz, de su magia y que me siga acompañando como hasta ahora en el camino de mi vida….
En la actualidad y después de una carrera como actriz impecable llena de títulos como “Demonios en el jardín”, “La colmena”, “Miss Caribe” o la impresionante “La pasión Turca”. Con canciones como “La muralla”, “La puerta de Alcalá”, “Lía” o “Derroche”, y de éxitos en el teatro con representaciones como “El mercader de Venecia”, “Hamlet”, “Defensa de Dama”, “Helena de Troya” o “Fedra”. Ana Belén ha sido reconocida por la Medalla de Oro al Merito de las Bellas Artes, premio muy merecido por una artista de su categoría y trayectoria y porque además entre otras cosas, si el arte es bello es gracias a… Ana Belén






