El mundo alrededor de .... Rosa López

Demasiado le ha cambiado la vida a esta joven de Armilla, un pueblo
de Granada, demasiado y a demasiada velocidad. Ganadora de la primera edición de “OT”, emocionó a miles de espectadores, con su voz (algo indiscutible, todo un privilegio) y con su forma de ser, chica humilde, con un problema de inseguridad por culpa de un físico poco afortunado.
Se convirtió en una cenicienta real y los espectadores vivimos la metamorfosis, mientras se transformaba en un cisne junto al chico humilde de Almería que consigue llegar a ser (merecidamente) estrella de la canción y el joven albañil cántabro, que deja el andamio para ser un ídolo musical.
Admiradora de Donna Summer, seguidora de la música disco, ha optado por este estilo musical a la hora de ofrecernos al público su voz en un CD, algunos piensan que no ha triunfado lo suficiente, que podría haber llegado más lejos... posiblemente. Pero, ¿no es un triunfo haber salido de un concurso musical como “OT”, haber cambiado de vida, y permanecer y seguir viviendo de un público fiel que la sigue y hacer lo que más le gusta y que mejor sabe hacer?...
Mis letras en esta ocasión y el hecho de querer hablar de Rosa López, es porque a pesar de que podríamos hablar de ella por muchos motivos y todos buenos, su nombre y su imagen se asoman últimamente a determinados programas de televisión, porque parece ser que la relación personal que mantenía con Pablo Muñoz Caríñanos, está pasando por un mal momento, afortunadamente Rosa jamás ha entrado en el circo que supone vivir de hablar de la intimidad y de la vida privada, se ha mantenido al margen de estas historias y se ha limitado a cantar y a encantar, al menos es lo que hace conmigo, encantarme con su voz.
Evidentemente no es agradable oír que una artista a la que admiras lo está pasando mal, pero eso para mí es lo menos importante, independientemente a eso, Rosa, Rosa López, Rosa de España, como la bautizase Alejo Stivel, su primer productor musical, sigue siendo una artista a la que quiero tener en cuenta, una voz que quiero seguir escuchando, una presencia que quiero seguir disfrutando.
Tenemos Rosa para rato, tanto a los que nos gusta como a los que no, a los que nos gusta porque la vamos a seguir, y a los que no, porque posiblemente algún día se sorprendan con una canción, con algún buen proyecto que elogiarán y que vendrá de la mano de esta chica de Granada, que dejó hace tiempo de ser eso, una chica, para convertirse en la gran artista que es hoy…






