Inseguridad Ciudadana.
Esta misma tarde veo en una cadena de televisión nacional, la noticia de que en Huelva se manifiestan las asociaciones de vecinos y comerciantes contra la cada vez más patente inseguridad ciudadana, y los destrozos en casas, comercios y mobiliario público, provocadas por bandas de menores de edad. Piden una mayor presencia policial para que la tranquilidad y la paz retornen a la ciudad.En un pequeño pueblo de Almería, en lo que va de mes se han denunciado tres violaciones y cuatro agresiones sexuales, y algunas más que no se han llegado a denunciar por miedo al escándalo y la vergüenza que en la mentalidad de un pequeño pueblo supone reconocer y señalar con el dedo a una chica que ha sido violada.
En las zonas residenciales de la sierra próxima a Madrid, bandas paramilitares, perfectamente organizadas, irrumpen en las viviendas cuando sus ocupantes están dentro y con gran violencia saquean y golpean todo lo que se pone ante ellos, incluyendo niños.
Los maltratadotes siguen asesinando cada día a sus parejas, sin que las múltiples denuncias interpuesta sirvan de nada. Cuando la victima se desangra en el suelo, de poco le vale la orden de alejamiento que lleva en el bolso.
Pandillas de quince o veinte menores, arrasan en barrios, tiendas y supermercados a plena luz del día, enfrentándose a policía y vigilantes de seguridad, con la lección aprendida de que ante la Ley son intocables. Estas pandillas de menores, frecuentemente tuteladas y adoctrinadas por otros delincuentes que si son mayores de edad, proliferan en todas las ciudades del Estado sin que de momento se pueda hacer algo más que detenerlos hoy, y ponerlos en libertad mañana.
Pero ¿de qué sirve pedir mayor presencia policial? No sería más sensato exigir el cambio de unas leyes que están demostrando ser del todo ineficaces, sobre todo, cuando los delincuentes son menores de 18 años.
¿Blanco o negro?
Por las últimas intervenciones en distintos foros y blogs, así como intercambio de opiniones con gente activa que no se limita a ver pasar los trenes, llego a la conclusión de que en este país, cada vez se extiende más el concepto de que solo hay dos colores: el blanco y el negro, y que cualquier otro matiz no acaba de encajar.Digo esto porque al parecer sólo hay dos etiquetas para el pensamiento político o social. De un lado los PROGRES (también conocidos por rojos, sociatas, o simplemente de izquierdas) investidos, en parte gracias a los medios de comunicación afines, del aura del dialogo, infalibilidad, tolerancia y buen rollito. De otro lado los FACHAS (también conocidos por carcas, reaccionarios, o simplemente de derechas) investidos, en parte gracias a los medios de comunicación afines a los “progres” que de momento parece que dominan la batalla mediática, del estigma de la intransigencia, el error en los planteamientos, el continuo enfrentamiento con los avances sociales, la intolerancia, la bronca y la crispación). De hecho, el mismo Presidente Zapatero, se declaró públicamente como “rojo”, no se si para autoetiquetarse como “progre” y paladín de la democracia y la libertad, o para erigirse como emir y aglutinante de toda la izquierda española.
Esta visión simplista del pensamiento humano lleva a una gran parte de la sociedad a los siguientes postulados:
- Si alabas una determinada acción positiva del Gobierno Socialista, eres una persona sensata, culta y progresista.
- Si criticas una determinada acción o inacción de dicho Gobierno, eres un facha retrógrado, inmovilista y conservador.
Por tanto:
- Los amigos de mis amigos son mis amigos.
- Los enemigos de mis enemigos son mis amigos.
- Los amigos de mis enemigos son mis enemigos.
- Los enemigos de mis amigos son mis enemigos.
Demasiado pueril este planteamiento, diseñado para cocientes intelectuales por debajo de 60. Hay muchos más matices y más colores, aunque aceptarlo te haga quedar entre el blanco y el negro, en esa zona de “masa gris” difícil de etiquetar pero fácil de criticar, según la opinión puntual emitida.
Tal vez necesitemos de una tercera opción para los que no somos ni blancos ni negros, que de paso reste un peso político a nivel nacional que no tienen, a alternativas localistas y provincianas, únicamente interesadas en su propio ombligo, a las que el resto del país se la trae al fresco.
Represión lingüística.
La represión y la persecución lingüística, social, laboral, económica y sicológica hace ya años que comenzó. Ahora simplemente se exhibe sin disimulos, con la prepotencia de quienes se creen en poder de la verdad absoluta, con la desfachatez de quienes siempre han usado el antifaz del victimismo.Ahora ante la debilidad de quien se supone debe gobernar PARA TODOS, las caretas se caen y cada uno hace de su capa un sayo, vean si no el siguiente enlace:
Se intensifica en la persecución de quienes no rotulan en catalán
Si quienes deben defendernos no lo hacen, hagámoslo nosotros de forma individual, de forma cívica pero firme. Algunos consejos en:
COMPRA INTELIGENTE / CONSUMO SOLIDARIO
¿Cómo tener varias carreras sin estudiar?
Ya ha pasado de moda eso de ponerse a estudiar como un loco para sacar una carrera. Olvidate de pagar carísimas tasas de matricula y libros de texto. Olvidate de la selectividad. No pierdas tu tiempo estudiando, hay otros métodos mucho mas baratos, más rápidos, y que te garantizan Sobresalientes y Matrículas de Honor, incluso si no te presentas a los exámenes.¿Quieres saber como? La respuesta en:
Para la Fiscalía ayudar a los etarras no es delito
Realmente demencial e incomprensible, sobre todo, para quien no siendo un docto magistrado, cada día está más convencido que vive en un país de tontos del culo, iluminados, o simplemente inconscientes.
Hoy ya no es delito.
La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo (ese que pagamos todos con nuestros impuestos), ha absuelto a tres personas que fueron condenadas a cuatro años de cárcel por la Audiencia de Cádiz, por alojar y ocultar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a inmigrantes ilegales, a cambio de dinero.Es decir, que según la resolución de la que ha sido ponente el magistrado D. José Antonio Martín Pallín, no es delito albergar a inmigrantes ilegales y ocultarlos a los agentes de inmigración o policiales, aunque sea mediante el cobro de una cantidad de dinero a cambio del alojamiento, ocultación, y obstrucción a la Justicia.
Realmente demencial e incomprensible, sobre todo, para quien no siendo un docto magistrado, cada día está más convencido que vive en un país de tontos del culo, iluminados, o simplemente inconscientes.
El lenguaje de la tolerancia.
La delegación de Marruecos que participó el pasado martes en las reuniones del Quinto Comité de asociación de Marruecos con la Unión Europea, encabezada por Fassi Fhiri (uno de los miembros más influyentes de gobierno marroquí), en el párrafo 74 de su declaración leída durante la reunión en la que se abordaron distintos asuntos de las relaciones entre Bruselas y Rabat, se habla TEXTUALMENTE de “las ciudades marroquíes ocupadas de Ceuta y Melilla”.Esta declaración fue posteriormente distribuida a los informadores en rueda de prensa ofrecida por Fassi Fhiri.
Fue finalmente la Presidencia británica, la que expresó ante Marruecos, que la Unión Europea, rechazaba esa forma de referirse a dos ciudades ESPAÑOLAS, y que por tanto, son parte de la Unión Europea.
Mientras, los representantes del Gobierno español a tragárselas dobladas, con caras de tontos de aldea, pidiendo Moratinos a la UE, que conceda a Marruecos un estatus como el de los socios comunitarios, y nuestro Presidente, acompañando a Mohamed VI (el Emir de los Creyentes) en los actos de celebración del 50 aniversario de su independencia (de España, es decir celebrando con quien te dio una patada en el trasero, su victoria y tu derrota).
Sonreír mientras te sodomizan y apuñalan por la espalda aquellos a quienes tiendes la mano, esos mal llamados “buenos amigos y vecinos”. Supongo que es eso a lo que se refieren nuestros políticos cuando hablan de “EL LENGUAJE DE LA TOLERANCIA”.
Intifada en París.
Decía el anterior Presidente del Gobierno que los responsables de la masacre del 11-M en Madrid, no había que buscarlos en lejanos y remotos desiertos. Muchos se escandalizaron.Dice ahora el actual Presidente de Francia, que los responsables de la intifada que sufre Francia, Bélgica y Alemania, no se amamantaron en campos de refugiados en Gaza o Cisjordania, por el contrario nacieron y se criaron a los pechos de la tolerante República de la Libertad, Igualdad y Fraternidad. Y... nadie se escandaliza.
La intifada, el terrorismo de baja intensidad (sólo se atreven a llamarlo así quienes nunca lo sufrieron, si no que se lo pregunten a quien le quemaron la casa o el coche), los asesinos furibundos que en nombre de un Dios implacable con los infieles revientan un tren, un restaurante o un autobús, ya no son algo distante que sucede en Oriente Medio. Ahora están aquí, en nuestra calle, en nuestro barrio, en nuestras ciudades.
Dice el ministro Alonso que estemos tranquilos, que los once detenidos ayer por pertenencia al Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), de origen argelino y relacionados con Al Qaeda, no tenían previsto realizar un atentado a corto plazo. Y entonces yo, ya respiro aliviado.
Y me siento tranquilo, pero no por que lo diga un ministro, sino porque gracias al sacrificio de personas que siempre están dispuestas a darlo todo a cambio de casi nada, se encargan de arrestarlos y ponerlos a la sombra. Esos cuerpos de la Guardia Civil y la Policía que con enormes carencias de recursos materiales y humanos trabajan durante meses para frenar a los asesinos.
Otra cosa es que por decisiones políticas o judiciales, solo se tarden unos días en volver a dejarlos en libertad, y eso ya no me tranquiliza, porque la intifada, la yihad la tenemos aquí en nuestros barrios, pero seguro que nuestros políticos con su talante y dialogo de civilizaciones, nos protegerán de ser degollados como ya hicieron en Argelia los fanáticos del GSPC, cuando entraban en los pueblos y pasaban a cuchillo a hombres, mujeres y niños (también musulmanes como ellos, pero quizás no tan radicales).
En fin, que cuando un político nos dice que estemos tranquilos, yo me echo a temblar sin saber por donde me la van a clavar.





