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El Muro de las Lamentaciones
Desahogate contando el ultimo cabreo, chasco o tropezón que te has llevado con...
La Cita
El hombre honesto no teme a la luz ni a la oscuridad.Thomas Fuller

La causa de la libertad se convierte en una burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutar de esa libertad. Mahatma Gandhi.

España se merece un Gobierno que no le mienta. A. Pérez Rubalcaba.

¡Estoy horrorizado! No sé si el mundo está lleno de hombres inteligentes que lo disimulan... o de imbéciles que no se recatan de serlo. M. Brickman

No hay que confundir nunca el conocimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida; la sabiduría nos ayuda a vivir. Sorcha Carey

Se puede quitar a un general su ejército, pero no a un hombre su voluntad. CONFUCIO
Sindicación
 
Politica de andar por casa.
Articulo enviado por Vicente el 13-10-05.

Soy ciudadano de Algeciras, la ciudad donde dimiten los alcaldes y nadie pide explicaciones. Vamos, como si viésemos al director del banco donde tenemos depositados nuestros ahorros subirse al transiberiano a las tres de la mañana con un maletín como único equipaje y su señora con los rulos puestos y, levantándonos el sombrero dijésemos: -¡Que tenga Vd., un buen viaje don José!. Por supuesto, siempre cabe la posibilidad de que solamente se trate de hacer una visita a una tía suya que se exiló a Leningrado cuando la guerra. ¡Que buen sobrino que es don José!. Pero, pienso yo, ¿no sería conveniente que, para evitar malentendidos, nos pusiera don José al tanto de sus intenciones previamente?.

Las elecciones municipales se diferencian del resto de elecciones políticas en que tienen un sentido más personalista. El ciudadano, cuando se trata de elegir alcalde, suele sentirse más próximo a la persona que al partido. Ejemplos no faltan de ciudades donde se ha pasado de un extremo a otro del crisol ideológico simplemente porque los votantes han depositado su confianza en la trayectoria profesional y humana de uno de los candidatos. La política nacional, la de los grandes partidos y los programas electorales, la vemos como más lejana. Siguiendo con el ejemplo anterior sería como preguntarle a quién tiene domiciliada la nómina en el banco de la esquina sobre aspectos macroeconómicos, opas hostiles o el mercado de valores. Esta persona solo quiere tener la seguridad de que cuando lleguen los recibos de la luz o el agua el dinero esté allí y no se la corten; de que cuando se acerque a preguntar por un préstamo se le atienda con amabilidad y se le expliquen las cosas las veces que hagan falta. Saludar a los empleados con la confianza del trato casi diario. Supongo que a todos nos resultaría cuando menos preocupante entrar en nuestra sucursal y observar que, de un día para otro, los empleados, el cajero, el interventor, nos son desconocidos.

La política municipal, como el banco de nuestra historia, a diferencia de la de los grandes temas institucionales, es más cercana, más de andar por casa. Nos interesan más los parques y la vivienda que los acuerdos internacionales; más el tráfico y los colegios que las leyes y los estatutos. Nos gusta conocer al cartero, y al encargado de limpiar nuestra calle, y al policía municipal. Gozar de tranquilidad. De seguridad. Y si nos encontramos con don José camino de la estación, tener la garantía de que no nos van a cortar ni la luz ni el agua; de que los ahorrillos siguen allí, esperando la comunión de la niña.

Por cierto don José, recuerdos a su señora tía.




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