Tras los cristales tintados.
Tras los cristales tintados, entre destellos azules, los veo pasar casi sin rozar el asfalto. Potentes coches blindados pasan aprisa mientras les abren paso.Pasan tan rapido que no alcanzan a ver, Gran Via esquina Cayao, decrepitos ancianos viviendo en cajas de carton, renqueantes abuelas arrastrando todas sus pertenencias en carritos de la compra.
Pero hoy no toca pararse a besar bebes en su carrito, estrechar manos de viandantes, sonreir ante los flases. Aun queda tiempo hasta la proxima campaña.
Tras los cristales tintados, entre destellos azules, los veo pasar casi sin rozar el asfalto. Potentes coches blindados pasan aprisa mientras les abren paso.
Ellos tienen las riendas del pais, las llaves de la hucha, y mañana decidiran entregar unos millones de Euros para paliar la miseria en algun remoto rincon, a miles de kilometros. Mientras aquí, el invierno se aproxima, las temperaturas comienzan a bajar, pero hoy no toca pararse a mirar en las esquinas del centro. En los soportales se aprestan a pasar la noche entre plasticos y carton, pero hoy no les toca dormir caliente.
Tras los cristales tintados, entre destellos azules, los veo pasar casi sin rozar el asfalto. Potentes coches blindados pasan aprisa mientras les abren paso.
Pasan tan rapido que no alcanzan a ver, como entre la basura buscan su cena, pero hoy no toca aliviar a los de aqui, en cartera, generosos creditos a fondo perdido para pozos en el desierto, pero hoy no toca mirar bajo la alfombra, hoy no toca pararse a besar bebes en su carrito, estrechar manos de viandantes, sonreir ante los flases. Aun queda tiempo hasta la proxima campaña.
Tras los cristales tintados, entre destellos azules, los veo pasar casi sin rozar el asfalto. Potentes coches blindados pasan aprisa mientras les abren paso.





