Hoy ya no es delito.
La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo (ese que pagamos todos con nuestros impuestos), ha absuelto a tres personas que fueron condenadas a cuatro años de cárcel por la Audiencia de Cádiz, por alojar y ocultar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a inmigrantes ilegales, a cambio de dinero.Es decir, que según la resolución de la que ha sido ponente el magistrado D. José Antonio Martín Pallín, no es delito albergar a inmigrantes ilegales y ocultarlos a los agentes de inmigración o policiales, aunque sea mediante el cobro de una cantidad de dinero a cambio del alojamiento, ocultación, y obstrucción a la Justicia.
Realmente demencial e incomprensible, sobre todo, para quien no siendo un docto magistrado, cada día está más convencido que vive en un país de tontos del culo, iluminados, o simplemente inconscientes.





