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EL OCTAVO ARTE
Todo sobre el Octavo Arte, los videojuegos
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Me llamo Carlos, soy estudiante de Periodismo y Comunicación Audiovisual y vivo en Madrid. Los videojuegos siempre me han hecho pasar ratos muy buenos, y por ello creo este blog, que os ayudará a conocer semana a semana un poquito más sobre ellos. ¿Quereis vivir grandes aventuras? ¿Olvidaros de vuestros problemas? ¿Echar unas risas con los amigos? Entonces este es vuestro espacio
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3...2...1...¡corre!

El erizo azul ha vuelto, más veloz e interactivo que nunca, y sin perder ese espíritu que nos hizo pasar tantos buenos ratos en la Mega Drive. Esta semana en El Octavo Arte analizamos Sonic y los Anillos Secretos para Nintendo Wii.

Sin duda, Sonic ha sido uno de los personajes a los que peor le ha sentado el paso a las tres dimensiones. Mientras que sus primeros juegos en 2D consistían en pasar a toda velocidad por los niveles, recogiendo anillos y derrotando enemigos, la serie había ido evolucionando hacia una mezcla de las tradicionales fases rápidas con otras de exploración. Los gráficos habían mejorado mucho, pero a veces en detrimento de la jugabilidad, que en un título que se mueve a tal velocidad ha de ser impecable. El ejemplo que mejor ilustra este cambio es el reciente Sonic the Hedgeog para Xbox 360.

Sin embargo, este Sonic y los Anillos Secretos es otra historia. En él, nuestro querido erizo no tiene que buscar objetos ni pararse a hablar con otros personajes. Sólo correr y correr sin parar.

El control, como en la mayoría de los títulos de Wii, requiere cierto tiempo para acostumbrarse. En esta ocasión debemos coger el mando de forma horizontal, como si de un juego de carreras se tratase. Sonic va hacia delante automáticamente, y el jugador inclina el Wiimote hacia izquierda o derecha para girar. Pulsando el 2 el personaje saltará, y dando un golpe seco con el mando, realizará un ataque, con la posibilidad de encadenar varios. Además, el erizo puede pararse en seco con el botón 1 e incluso retroceder inclinando el Wiimote hacia atrás.

Se ha incluido un novedoso sistema de niveles y experiencia, mediante el cual Sonic ganará nuevas habilidades a medida que avance en la historia. Al subir de nivel, se desbloquean nuevos poderes tales como mayor velocidad, ataque más rápidos o más poderosos...en total más de 100 mejoras que convertirán a nuestro erizo azul en una auténtica máquina. Otra novedad es el indicador de alma, que conseguiremos pronto y nos permite activar una cámara lenta o un impresionante turbo. Para equilibrar un poco tanto poder, deberemos equipar un número limitado de ellos en uno de los cuatro anillos disponibles, para escoger al inicio de cada fase con qué habilidades queremos contar.

El aspecto visual resulta bastante agradable, por encima de lo que Wii acostumbra a mostrarnos. Escenarios muy grandes y coloridos, con una distancia de dibujado destacable y sin bajadas de framerate a pesar de la enorme velocidad. Además, Los personajes están bien modelados, especialmente Sonic, cuya melena reacciona ante las diferentes luces gracias a la herramienta PhysX. Destaca el diseño de los niveles y la excelente sensación de velocidad, que hará que os movais de vuestro asiento mientras esquivais los más variados peligros. Sin embargo, la calidad de las texturas es algo baja, y los vídeos entre fases podrían estar bastante más cuidados, ya que el estilo cómic no termina de convencer.

Merece una mención aparte el modo multijugador que incluye este título. En él, podemos disfrutar de cinco modalidades de partida, todas ellas basadas en los numerosos minijuegos (más de 40), junto a otros tres amigos, al más puro estilo Mario Party. Este modo hace pleno uso de las características del mando de Wii, que nos sirve de arco, espada, palo de golf, bate de beísbol o remo, entre otros. Un jugoso extra que puede salvarnos de muchas tardes de aburrimiento colectivo.

La dificultad de este Anillos Secretos es algo más elevada de lo normal, ya que muchos niveles supondrán un auténtico reto, obligándote a jugarlos una y otra vez para poder superarlos.Su dificultad, el sistema de medallas, los minijuegos y las más de 100 fases con las que cuenta el título hacen que tengamos Sonic para rato.

Un ambiente oriental, una banda sonora cañera, un control preciso, unos niveles espectaculares y vibrantes, una velocidad endiablada...Quién habría pensado hace unos años que el mejor Sonic de una nueva generación iba a jugarse en una consola de Nintendo.


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