Por la boca vive el pez
Algo lo que me invade, todo viene de dentro...
Me he vuelto una chica "de bien", madrugadora y de las que a ratos hace como trabaja y, muchos ratos más, trabaja a más no poder. Esto se nota en mi cansancio y en las ganas de meterme en la cama cuando llegan alrededor de las 12 de la noche (quién me ha visto y quién me ve...).
Todo me queda grande para no estar contigo...
Por las noches es cuando más me cuesta estar sola, en la cama, muevo los pies entre las sábanas frías esperando encontrar otros pies... Sus pies. Echo de menos su pecho en mi espalda y sus brazos rodeándome desde atrás a la hora de dormir.
Sabes, quisiera darte siempre un poco más ...
Sé que a veces me muestro un tanto fría, quizá hay quien piensa que me hago la dura pero quien me conoce sabe como soy; hay a quien le salen las cosas de un modo diferente a otras. Como suelo decir, son las formas... ; yo sé que demuestro las cosas, tan sólo lo hago a mi manera.
Sabes que soñaré, si no estás que me despierto contigo...
Cada mañana suena el despertador demasiado temprano para mí. En esos momentos mi coco se anda por las ramas intentando esquivar el "marronazo" por tener que levantarme. A veces me voy muy lejos, me levanto pensando que ya queda un día menos para levantarme a su lado; y otras no tan lejos, cuando decido pasarme por su casa después del trabajo para poder dormir la siesta a su lado.
Dime porque preguntas cuanto te he echao de menos...
Me gusta que las frases fluyan sin preguntar mucho. Me gusta recibir los besos sin pedirlos, también si me los dan por sorpresa. Me gusta que no haya patrones prefijados a la hora de hacer las cosas. Me gusta colgar y no saber cuándo sabre de tí, sabiendo que no aguantaré mucho.
No quiero estrella errante, no quiero ver la aurora, quiero mirar tus ojos del color de la cocacola...
...escuchando esta canción un día 25 de noviembre. ¿Me acompañas? ;-)
Me he vuelto una chica "de bien", madrugadora y de las que a ratos hace como trabaja y, muchos ratos más, trabaja a más no poder. Esto se nota en mi cansancio y en las ganas de meterme en la cama cuando llegan alrededor de las 12 de la noche (quién me ha visto y quién me ve...).
Todo me queda grande para no estar contigo...
Por las noches es cuando más me cuesta estar sola, en la cama, muevo los pies entre las sábanas frías esperando encontrar otros pies... Sus pies. Echo de menos su pecho en mi espalda y sus brazos rodeándome desde atrás a la hora de dormir.
Sabes, quisiera darte siempre un poco más ...
Sé que a veces me muestro un tanto fría, quizá hay quien piensa que me hago la dura pero quien me conoce sabe como soy; hay a quien le salen las cosas de un modo diferente a otras. Como suelo decir, son las formas... ; yo sé que demuestro las cosas, tan sólo lo hago a mi manera.
Sabes que soñaré, si no estás que me despierto contigo...
Cada mañana suena el despertador demasiado temprano para mí. En esos momentos mi coco se anda por las ramas intentando esquivar el "marronazo" por tener que levantarme. A veces me voy muy lejos, me levanto pensando que ya queda un día menos para levantarme a su lado; y otras no tan lejos, cuando decido pasarme por su casa después del trabajo para poder dormir la siesta a su lado.
Dime porque preguntas cuanto te he echao de menos...
Me gusta que las frases fluyan sin preguntar mucho. Me gusta recibir los besos sin pedirlos, también si me los dan por sorpresa. Me gusta que no haya patrones prefijados a la hora de hacer las cosas. Me gusta colgar y no saber cuándo sabre de tí, sabiendo que no aguantaré mucho.
No quiero estrella errante, no quiero ver la aurora, quiero mirar tus ojos del color de la cocacola...
...escuchando esta canción un día 25 de noviembre. ¿Me acompañas? ;-)
Cosas de la vida, ya ves...
He decidido que necesito parar un poco mis gastos para poder afrontar los próximos pagos que se avecinan (pagos que, esta vez, son por cosas serias... vamos, que no ha tutía y tengo que correr con ellos sea como sea).
También he decidido darle un paréntesis a mi racha de festera, perversa, fumadora y algo alcohólica de las últimas semanas. Bueno, lo del fumeteo igual lo paso por alto...
Cada vez tengo más claro lo difícil que (me) resulta tener una relación medio buena con alguien que fue tu pareja. Cuando no es por una cosa es por otra, pero es casi imposible entenderse (nos). Bueno, por ahora creo que no es posible. A veces es mejor dejar las cosas como están y que, con el paso del tiempo, vayamos poniendo las cosas en su sitio, si es que han de estar en su sitio...
Y, sí, me he dado cuenta de un patrón que suelo seguir con determinadas personas que considero son o han sido importantes en mi vida de un modo u otro, cuando actualmente todo se ha enfriado y ha crecido distancia de por medio. Con estas pocas personas sigo haciendo cosas para intentar que todo sea más fácil, para acercarme de algún modo, aún sin obtener nada por su parte, una y otra vez durante un tiempo. Hasta que llega un momento, después de machacarme bastante e intentar pequeños acercamientos, que esa persona pasa a darme bastante igual, incluso me doy cuenta que no la quiero en mi vida o, al menos, muy cerca de mí. Sí, creo que necesito chocar muchas veces con la misma piedra para que esto ocurra... Creo que me da tanta pena que las cosas terminen sin más, que pongo todo de mi parte para no arrepentirme por no haber hecho lo que considero ha de hacerse...
Me he dado cuenta este fin de semana, una vez más, que aún aparento ser una cría. Un ejemplo bien claro cuando, a las tantas de la madrugada, estando con varias amigas en la calle y decidiendo si irnos a casa o quedarnos un poco más, escuché una canción determinada (y que no recuerdo ahora mismo cual era), que venía del local frente al que estábamos. Inconscientemente me puse a bailar y cogí a una nena más alta que yo xD que tenía por allí cerquita, la cual me enganchó y me llevó hasta el interior del local para pegarnos un último bailoteo antes de ir a casa. A los segundos tenía frente a mí al portero del pub, tamaño 4X4, diciéndome "ven...ven" con su dedo índice. Yo, miré hacia atrás por si no era a mí a quien llamaba, y lo sigo hasta la puerta temiéndome que me echase la bronca por haber entrado corriendo o por la puerta equivocada (la nena más alta que yo a mi lado calladita). Le pregunto qué pasa... y me dice todo seriote: ¿tú cuántos años tienes? (oh, LA PREGUNTA..., pensaba que jamás me volvería a pasar y ya estamos otra vez), ¿tú cuantos me echas? (le digo yo descojonada de la risa y ya menos asustada), veintiuno... (dice en tono serio y rozando la chulería a la vez que se iba). Casi me muero... ¿¿aún voy por los veintiuno para algun@s?? (bueno, antes me echaban dieciocho, así que no vamos mal).
(El post me ha quedado larguísimo. Bueno, por si tardo otra semana en escribir uno nuevo... ;))
También he decidido darle un paréntesis a mi racha de festera, perversa, fumadora y algo alcohólica de las últimas semanas. Bueno, lo del fumeteo igual lo paso por alto...
Cada vez tengo más claro lo difícil que (me) resulta tener una relación medio buena con alguien que fue tu pareja. Cuando no es por una cosa es por otra, pero es casi imposible entenderse (nos). Bueno, por ahora creo que no es posible. A veces es mejor dejar las cosas como están y que, con el paso del tiempo, vayamos poniendo las cosas en su sitio, si es que han de estar en su sitio...
Y, sí, me he dado cuenta de un patrón que suelo seguir con determinadas personas que considero son o han sido importantes en mi vida de un modo u otro, cuando actualmente todo se ha enfriado y ha crecido distancia de por medio. Con estas pocas personas sigo haciendo cosas para intentar que todo sea más fácil, para acercarme de algún modo, aún sin obtener nada por su parte, una y otra vez durante un tiempo. Hasta que llega un momento, después de machacarme bastante e intentar pequeños acercamientos, que esa persona pasa a darme bastante igual, incluso me doy cuenta que no la quiero en mi vida o, al menos, muy cerca de mí. Sí, creo que necesito chocar muchas veces con la misma piedra para que esto ocurra... Creo que me da tanta pena que las cosas terminen sin más, que pongo todo de mi parte para no arrepentirme por no haber hecho lo que considero ha de hacerse...
Me he dado cuenta este fin de semana, una vez más, que aún aparento ser una cría. Un ejemplo bien claro cuando, a las tantas de la madrugada, estando con varias amigas en la calle y decidiendo si irnos a casa o quedarnos un poco más, escuché una canción determinada (y que no recuerdo ahora mismo cual era), que venía del local frente al que estábamos. Inconscientemente me puse a bailar y cogí a una nena más alta que yo xD que tenía por allí cerquita, la cual me enganchó y me llevó hasta el interior del local para pegarnos un último bailoteo antes de ir a casa. A los segundos tenía frente a mí al portero del pub, tamaño 4X4, diciéndome "ven...ven" con su dedo índice. Yo, miré hacia atrás por si no era a mí a quien llamaba, y lo sigo hasta la puerta temiéndome que me echase la bronca por haber entrado corriendo o por la puerta equivocada (la nena más alta que yo a mi lado calladita). Le pregunto qué pasa... y me dice todo seriote: ¿tú cuántos años tienes? (oh, LA PREGUNTA..., pensaba que jamás me volvería a pasar y ya estamos otra vez), ¿tú cuantos me echas? (le digo yo descojonada de la risa y ya menos asustada), veintiuno... (dice en tono serio y rozando la chulería a la vez que se iba). Casi me muero... ¿¿aún voy por los veintiuno para algun@s?? (bueno, antes me echaban dieciocho, así que no vamos mal).
(El post me ha quedado larguísimo. Bueno, por si tardo otra semana en escribir uno nuevo... ;))
Visita
Hay tantas cosas y todas tan diferentes sobre las que podría escribir... También es cierto que no me apetece especialmente hacerlo ahora mismo (creo que estoy un poco... anti-miblog o algo así), y a la vez me da rabia porque hay cosas y circunstancias interesantes a mi alrededor que están pasando al olvido.
Este fin de semana he recibido una visita de dos amigas catalanujas. La una: mi Miraki del alma, a la que tenía muchas ganitas de ver, me reí de lo lindo con ella y con su chispa a la hora de vivir las cosas, es única esta chiquita..., nueva visita prontito!!. La otra: una catalaneta un tanto patriótica que vino con su himno a cuestas (:P), alguien a quien he vuelto a descubrir como persona, con quien me queda pendiente "enganchar" una buena a base de cervezas (también quedó pendiente que me hablase un poco más en catalán... jeje).
De las anécdotas del fin de semana mejor no hablo (sobre todo de las del desenfrenado sábado noche... con correa-látigo incluido..., NO COMENT :-S
Chicas... si leyéseis esto... mmmmm... cuándo repetimos??? :-D
Este fin de semana he recibido una visita de dos amigas catalanujas. La una: mi Miraki del alma, a la que tenía muchas ganitas de ver, me reí de lo lindo con ella y con su chispa a la hora de vivir las cosas, es única esta chiquita..., nueva visita prontito!!. La otra: una catalaneta un tanto patriótica que vino con su himno a cuestas (:P), alguien a quien he vuelto a descubrir como persona, con quien me queda pendiente "enganchar" una buena a base de cervezas (también quedó pendiente que me hablase un poco más en catalán... jeje).
De las anécdotas del fin de semana mejor no hablo (sobre todo de las del desenfrenado sábado noche... con correa-látigo incluido..., NO COMENT :-S
Chicas... si leyéseis esto... mmmmm... cuándo repetimos??? :-D
Jugando con el mañana
Hoy estuve en una entrevista de trabajo. Me he encontrado con un tribunal que me ha hecho sentir como en casa. Sé que estoy entre las 3 personas que van a elegir (una quinta parte de las que se presentaron). Tan sólo elegirán a una de nosotras. Mañana sabré el resultado. No me creo ninguna esperanza, he aprendido a no hacerlo y así está todo mucho mejor en mí. Lo que tengo tampoco está mal del todo, hay mucha gente que tiene menos.
Noto que estoy en una época de cambios a nivel laboral. Lo huelo. Lo siento en el aire. Hace unos días mi marida (la voy a llamar así a partir de ahora) me decía que me envidiaba por ello. A mucha gente esta época le da "vidilla"; a mi no me pasa lo mismo, aunque estoy acostumbrándome a vivir esta especie de inestabilidad que me crea (ya me regocijo en ella de vez en cuando y todo). Y me sorprendo a mí misma.
Noto que estoy en una época de cambios a nivel laboral. Lo huelo. Lo siento en el aire. Hace unos días mi marida (la voy a llamar así a partir de ahora) me decía que me envidiaba por ello. A mucha gente esta época le da "vidilla"; a mi no me pasa lo mismo, aunque estoy acostumbrándome a vivir esta especie de inestabilidad que me crea (ya me regocijo en ella de vez en cuando y todo). Y me sorprendo a mí misma.
Red Wine
Anoche hicimos una cena en el piso de mi chica. Éramos 4. A eso de las 21 horas empezamos el chico, Ella y yo con las cervecitas y el snack de gambas en el balcón. Un tiempo después, con un poco de soltura de la que me produce el alcohol + el tabaco, me dispuse a hacer la cena (ellos dos, mientras tanto, me miraban desde la ventana de la cocina e intentaban sacarme de quicio). Al ratito llegó la cuarta elementa de la noche: la fiesta había empezado. En resúmen..., acabamos cenando a más de las 12 de la noche, bastante bebidos, riendo tanto que era imposible comer tranquil@. Después de las cervezas se nos antojó un cubatita de ron y nuestro chico bajó al 24 horas a por hielo, marcándose unos bailes en plena calle de madrugada (a la par que el cuarto elemento le hacía fotos desde el balcón). Lo pasamos bien, muy bien. Conocí el lado pluma de mi amigo R, y me encanta esa parte suya ("Cómo mola ser tía", decía...).
Este medio día he dejado a mi chica en la cama y me he levantado para desayunar con mi amiga en la cocina, antes de irme al trabajo. Estaba realmente cansada. He dormido 4 horas.
Cuando he salido del trabajo he visto que tenía un par de mensajes en el móvil. Uno era de Ella, decía algo así como: Si ves a mi chica por ahí dile que se ha dejado en mi habitación un pantalón, las gafas (y unas braguitas). No sé bien por qué pero me ha dado vergüenza (será mi lado tímido, por lo de dejarme unas braguitas por ahí...?). Ella se reía por mi reacción. La he llamado y me he pasado por su casa a recoger mis cosas...
Este medio día he dejado a mi chica en la cama y me he levantado para desayunar con mi amiga en la cocina, antes de irme al trabajo. Estaba realmente cansada. He dormido 4 horas.
Cuando he salido del trabajo he visto que tenía un par de mensajes en el móvil. Uno era de Ella, decía algo así como: Si ves a mi chica por ahí dile que se ha dejado en mi habitación un pantalón, las gafas (y unas braguitas). No sé bien por qué pero me ha dado vergüenza (será mi lado tímido, por lo de dejarme unas braguitas por ahí...?). Ella se reía por mi reacción. La he llamado y me he pasado por su casa a recoger mis cosas...