Tócame y me estarás hablando
No quería dejar pasar más de un mes sin escribir un nuevo post y cual ha sido mi sorpresa cuando, a la hora de entrar en la cuenta, no recordaba la contraseña y he acertado a la segunda (dichoso alzheimer que me sigue persiguiendo...).
Cada día tengo más claro que disfruto aprendiendo cosas distintas, temas diferentes... Llevo unas semanas alimentándome de recursos fascinantes e intentando exprimir un poco a esas personas que llego a ver como si fuesen pequeños dioses. Es por ello que, de la mano de Juan José Millás, quiero compartir con vosotros un fragmento de la vida de un hombre que para mí es una persona admirable y, sinceramente, una de esas personas que a una servidora no le importaría conocer un poco más a fondo. Si no lo conocéis, él es Daniel Álvarez, sordo desde los 4 años y ciego desde los 30. Pese a las dificultades que le ha brindado la vida, continúa su camino dando guerra y haciendo honor a su valía como persona. Para él va este post, por ser todo un caballero.
Cada día tengo más claro que disfruto aprendiendo cosas distintas, temas diferentes... Llevo unas semanas alimentándome de recursos fascinantes e intentando exprimir un poco a esas personas que llego a ver como si fuesen pequeños dioses. Es por ello que, de la mano de Juan José Millás, quiero compartir con vosotros un fragmento de la vida de un hombre que para mí es una persona admirable y, sinceramente, una de esas personas que a una servidora no le importaría conocer un poco más a fondo. Si no lo conocéis, él es Daniel Álvarez, sordo desde los 4 años y ciego desde los 30. Pese a las dificultades que le ha brindado la vida, continúa su camino dando guerra y haciendo honor a su valía como persona. Para él va este post, por ser todo un caballero.