Amo las chucherías...
Hoy es viernes. Cuando he salido del trabajo sentía como una luz que me envolvía sólo por ser viernes. He hecho un par de cosas y me apeteció darme un capricho: qué mejor capricho que pasarme por la tienda de chucherías y empezar a meter golosinas de todo tipo en la bolsa (eso sí, de las que más... "dentaduras" y "tronquitos", mis favoritas).
He llegado a casa y me he lanzado al sofá dispuesta a descansar un poco y deleitarme con el sabor de unas poquitas de las golosinas que había comprado, me he puesto un vasito de Coca Cola y me he empezado a comer el coco. ¿Por qué me como el coco? (dira algun@), pues porque me vino a la mente un video que ví hace un tiempo y temía que el efecto de alguna de las chucherías fuese similar. Menos mal que no ;-P Estoy sana y salva.
Es lo que tiene ...
- Meter una botella de agua mal cerrada en el bolso (y encima boca abajo...), hacer el trayecto en coche y cuando vas a bajar y vas a coger el bolso ves que el asiento está inundado. Y no sólo eso sino que también has de secar con con el secador la cartera, la agenda... y el teléfono móvil funciona con ciertas restricciones después de estar 3 horas desmontado secándose.
- Acompañar a tus padres a ver pisos y que el agente inmobiliario te haga más caso a tí que a ellos, cada ratito suelte alguna que otra frase para intentar llamar tu atención, aproveche algún momento en que vas sola a ver cualquier parte de la casa y deje caer alguna que otra pregunta mostrando su interés ...
- Torcer una calle y, al ver la cola de coches que te espera, dar un pequeño volantazo para tomar otro camino y tardar el doble porque hay más tráfico todavía ...
- Salir de casa a las 8 de la mañana, volver a las 20 reventada y sentir que has perdido la tarde ...
- Llegar a casa cansada, darte una ducha relajante, fumarte 3 cigarrillos uno tras otro y toparse con un post patético en algún blog de la blogosfera ...
Es lo que tiene empezar la semana con actividad.
Cantar... sentir
Hay canciones que me llevan a otra dimensión, muchas canciones.
Hace mucho que no escuchaba aquella canción que tantas veces canté a gritos hace años y con la que, después de cansarme de cantarla, me sentía vacía de todo lo malo (fuese lo que fuese).
Canciones como esta de la que hablo, las considero como un regalo hecho a mi medida.