¿Un lunes como otro?
Después de la semana pasada que fue tan movida y del fin de semana agitado sobre todo por la boda que, por cierto, estuvo muy bien, ha llegado el lunes (y con él una nueva semana-etapa, pues últimamente cada semana es diferente a la otra).
En cuanto a la boda, me lo pasé increíblemente bien. La ceremonia religiosa contaba con un coro rociero y, con lo pequeñita que era la ermita, ya os podéis hacer una idea de cómo se oía aquello... (la gente se movía y todo, me daban unas ganas de bailar... por momentos parecía que estábamos en plena feria de Sevilla). Hubieron un par de anécdotas en la misa, con una de ellas casi tengo que salirme a la calle porque no me aguantaba la risa (ya se sabe, cuando más solemne es el lugar más difícil es reprimirla).
Durante el convite intentamos ser la mesa más golfa de todo el salón (si no lo conseguimos nos debió faltar muy poco... :P). Durante la cena pude fichar a una camarera con pintilla de entender (en mi mesa teníamos un camarero la mar de majo que saltaba cada vez que se le decía: que bote el camarero, jeje... qué desastre). Más tarde, ya en la barra libre, me acerqué a pedirme una copa y me atendió la chica con pinta de entender, estaba muy seria (supuse que un tanto quemada por tener que estar currando mientras todo el mundo se pone hasta arriba), me sentí identificada con ella por mis ocasionales pinitos en la hostelería y le dije va, aníma esa cara...sonríe un poco no?. Creo que el hecho de que alguien le dijese algo distinto a "ponme una copa de..." era lo último que esperaba escuchar. Sonrió un poco y me dió las gracias (no sé si os pasa pero a mi me suele entrar muy fuerte la vena Teresa de Calcuta cuando bebo, me paro por la calle si veo a alguien que se encuentra mal, hablo con él/ella y esas cosas...), yo creo que esta vez no fallé... la chica entendía fijo.
Por último, pude experimentar por primera vez que yo fuese borrachita y mi chica estuviese totalmente sobria (echaba una risita cada vez que me escuchaba hablar y yo me rebotaba porque creía que se reía de mí, aunque dice que le hacía gracia mi hablar tan lento...). Luego me lo premió con muchos besos, por ahí se salvó...
Bueno, y hoy es lunes... Lo único fuera de lo normal que me pasó esta mañana es que fuí a comprar huevos y un melón hembra (ahora me entero de que los melones también tienen sexo, pues resulta que los hembra están mucho más sabrosos... qué gran paradoja). Allá que he ido directa a la verdulera y le he pedido si podía decirme qué melones eran los hembra (me ha dado un corte...), se ha reído y ha empezado a buscar pero no ha encontrado ninguno entre más de 50 melones (todos machotes, decía). Al final me ha dicho que me llevase uno macho porque las hembras eran difíciles de encontrar. Yo la miraba con cara de póker y es que por momentos pensaba que me estaba hablando de otras cosas y no de melones...
En cuanto a la boda, me lo pasé increíblemente bien. La ceremonia religiosa contaba con un coro rociero y, con lo pequeñita que era la ermita, ya os podéis hacer una idea de cómo se oía aquello... (la gente se movía y todo, me daban unas ganas de bailar... por momentos parecía que estábamos en plena feria de Sevilla). Hubieron un par de anécdotas en la misa, con una de ellas casi tengo que salirme a la calle porque no me aguantaba la risa (ya se sabe, cuando más solemne es el lugar más difícil es reprimirla).
Durante el convite intentamos ser la mesa más golfa de todo el salón (si no lo conseguimos nos debió faltar muy poco... :P). Durante la cena pude fichar a una camarera con pintilla de entender (en mi mesa teníamos un camarero la mar de majo que saltaba cada vez que se le decía: que bote el camarero, jeje... qué desastre). Más tarde, ya en la barra libre, me acerqué a pedirme una copa y me atendió la chica con pinta de entender, estaba muy seria (supuse que un tanto quemada por tener que estar currando mientras todo el mundo se pone hasta arriba), me sentí identificada con ella por mis ocasionales pinitos en la hostelería y le dije va, aníma esa cara...sonríe un poco no?. Creo que el hecho de que alguien le dijese algo distinto a "ponme una copa de..." era lo último que esperaba escuchar. Sonrió un poco y me dió las gracias (no sé si os pasa pero a mi me suele entrar muy fuerte la vena Teresa de Calcuta cuando bebo, me paro por la calle si veo a alguien que se encuentra mal, hablo con él/ella y esas cosas...), yo creo que esta vez no fallé... la chica entendía fijo.
Por último, pude experimentar por primera vez que yo fuese borrachita y mi chica estuviese totalmente sobria (echaba una risita cada vez que me escuchaba hablar y yo me rebotaba porque creía que se reía de mí, aunque dice que le hacía gracia mi hablar tan lento...). Luego me lo premió con muchos besos, por ahí se salvó...
Bueno, y hoy es lunes... Lo único fuera de lo normal que me pasó esta mañana es que fuí a comprar huevos y un melón hembra (ahora me entero de que los melones también tienen sexo, pues resulta que los hembra están mucho más sabrosos... qué gran paradoja). Allá que he ido directa a la verdulera y le he pedido si podía decirme qué melones eran los hembra (me ha dado un corte...), se ha reído y ha empezado a buscar pero no ha encontrado ninguno entre más de 50 melones (todos machotes, decía). Al final me ha dicho que me llevase uno macho porque las hembras eran difíciles de encontrar. Yo la miraba con cara de póker y es que por momentos pensaba que me estaba hablando de otras cosas y no de melones...
Comentario:
jejejeje yo tambien me acabo de enterar de eso ahora! pero no me extraña nada que las hembras esten mas buenas que los machotes XDD
Comentario:
Lo que me he reído ocn lo de los melones...pero es que por lo visto es verdad!!! Y claro, las hembras más sabrosas, siempre...jajaja
Comentario:
Mi lunes completito también... vienes?





