http://admin.blogs.ya.com/SBlogs/$M=step2htmledit Blogs Ya.com: Opiniones de persona

logotipo

img_google

Enlaces en este blog
Sindicación
"Do, or don’t do. There is no try!" (Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes) Yoda a Luke
 
El respeto a las víctimas
Acaba de pasar el 11 de Marzo, aniversario del "madricidio" y no oigo más que la expresión "respeto absoluto a las víctimas" por todas partes, pero en lo que sigue no se atisba ni el más mínimo respeto por ellas. De hecho no ha habido respeto ni grandeza en los análisis que se han vertido en el último año.

Cuando se oye a un político o medio de comunicación una reflexión sobre lo ocurrido entonces siempre es para terminar echando la culpa al partido de enfrente (si, de enfrente, en esto también hay frentes) de algo. No se oye prácticamente análisis desapasionados o apasionados desde el punto de vista de las miles de tragedias.

Incluso las víctimas del terrorismo están politizadas, de tal forma que no acuden a los mismos actos ni son capaces de conciliar sus objetivos. Ni siquiera el sufrimiento ha sido capaz de unirlos.

Y termino con la gente de a pie, que ha llegado a impregnarse del frentismo de nuestros políticos, deduciendo culpas o cambios imputables a los partidos mayoritarios.

Me repugna la situación. No me identifico y reniego de ello. Reniego de la clase política, de los medios de comunicación, de las asociaciones de victimas y de la gente de a pie que se sube en el frentismo.

Yo por mi parte lloré. Lloré como pocas veces antes en mi vida. No tuve nadie cercano afectado, y lloré durante días. No podía oir noticias sobre el asunto. Y el Viernes volví a llorar cuando oí las campanadas.
 
 
Comentario:
ÍѹìµçÓ° ÍѹìµçÓ°Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼ÏñÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼ÏñÈËÌåÒÕÊõͼ¼­ÈËÌåÒÕÊõͼ¼­ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñmes/files/sp.htm>ÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼Ïñ[/urlÃÀÅ®ÊÓÆµÂ¼ÏñÈËÌåÒÕÊõͼ¼­ÈËÌåÒÕÊõͼ¼­ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÈËÌåÒÕÊõͼ¼­ÈËÌåÒÕÊõͼ¼­Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬
Èý¼¶Æ¬ Èý¼¶Æ¬×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄmtv165mtv165ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ×ÔÅÄÈý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄnder.com/>Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÃâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ° Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°nk>Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ° Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°
ÐÔ¸ÐÃÀÅ®×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®×ÔÅÄÈý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ÐÔ¸ÐÃÀÅ®×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®×ÔÅÄÈý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ° Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÐÔ°®µçÓ°href="ht
tp://red0018.blog.sohu.com/" TARGET=_blank>Ãâ·ÑÐÔ°®µçÓ°
Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ° Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ° ref=http://
air898.eclub.lv/5.htm>Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°
Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÈý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÃâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ° Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ¼¤Çé
µçÓ°
Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÈý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ
×ÔÅÄ
ttp://www7.blog.163.com/article/-_fIT-qo54R-.html>ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄ
³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° »ÆÉ«µçÓ°»ÆÉ«µçÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° »ÆÉ«µçÓ°»ÆÉ«µçÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°GET=_blank>³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°[/url³ÉÈ˵çÓ°
³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° »ÆÉ«µçÓ°»ÆÉ«µçÓ°
³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° »ÆÉ«µçÓ°»ÆÉ«µçÓ°É«ÇéµçÓ°É«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° ³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° y/homes/8/sjp2.htm>»ÆÉ«µçÓ°[/url»ÆÉ«µçÓ°É«ÇéµçÓ°É«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° ³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° »ÆÉ«µçÓ°[/url»ÆÉ«µçÓ°É«
ÇéµçÓ°
É«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° ³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° ³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° >Ãâ·Ñ³ÉÈË
µçÓ°
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ° Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°
Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ° Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°
Ãâ·ÑÐÔ°®µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ°®µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ°®µçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ
½»µçÓ°[
/url>
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° »ÆÉ«µçÓ°»ÆÉ«µçÓ°É«ÇéµçÓ°É«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°³ÉÈ˵çÓ°ank>³É
È˵çÓ°
³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° »ÆÉ«µçÓ°»ÆÉ«µçÓ°É«ÇéµçÓ°É«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° »ÆÉ«µçÓ°ank>»Æ
É«µçÓ°
É«ÇéµçÓ°É«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ° »ÆÉ«µçÓ°»ÆÉ«µçÓ°É«ÇéµçÓ°É«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑµçÓ°nk>Ãâ·Ñ
µçÓ°
³ÉÈ˵çÓ°³ÉÈ˵çÓ°
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ° Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°»ÆÉ«µçÓ°»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÐÔ°®µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ°®µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ° Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ¼¤ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°Ãâ·ÑÐÔ½»µçÓ°
Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°ÐÔ¸ÐÃÀÅ®×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®×ÔÅÄÈý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬Èý¼¶Æ¬ ÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÐÔ¸ÐÃÀÅ®´²ÉÏ×ÔÅÄÈý¼¶Æ¬
Èý¼¶Æ¬a>
Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ° Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ° Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ°Ãâ·Ñ³ÉÈ˵çÓ° href=http://blog.360.yahoo.com/yini164?p=1>Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·Ñ»ÆÉ«µçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°Ãâ·ÑÉ«ÇéµçÓ°
 
Comentario:
Juanlu, completamente de acuerdo en ambas cosas, pero:
- Lo del madricidio es referido al lugar donde ocurrió, no a las víctimas
- Nunca dije ni lo pienso que los familiares de las víctimas ni las propias víctimas se conviertan en buenas
 
Comentario:
Muy de acuerdo con tu post, aunque mi instinto quisquilloso no me deja de obligarme a matizar un par de cosas... No lo llames matricidio... muchas ciudades, muchos paises, perdieron parte de su alma aquel dia.

Las victimas se merecen apoyo, respeto, paciencia... pero una victima no tiene la verdad en su mano por ser victima. Una victima puede ser tan imbecil, tan cinica, tan manipuladora o tan ruin como todos y cada uno de nosotros.
 
Comentario:
Perdonadme que tercie, pero en esta coyuntura estoy con Napoleón (sin que sirva de precedente). El sistema debe aclarar los actos terroristas por todos, no sólo por las víctimas, ya que de afirmar lo contrario se podría deducir que si no hay víctimas no hay necesidad perentoria de investigar.
El terrorismo amenaza el modelo que hemos elegido que, sin sacar la guitarra, es principalmente un modelo de convivencia en paz y razonablemente organizado.
Si hacemos un arriesgado análisis desapasionado del asunto, los muertos del terrorismo no son muy distintos de los atropellados por un camión fuera de control, pero la trastienda del asunto es bien distinta y es lo que creo que más debe preocupar. Por lo mismo que debe preocupar el vandalismo callejero de los aprendices de terroristas de jarrai.
 
Comentario:
Me resulta interesante la contraposición que haces, Napoleón, entre pasión y análisis. Es un buen enfoque para intentar definir qué es el respeto a las víctimas, del que por otra parte no das una aproximación nítida. Quizás por no entenderlas igual, no estemos de acuerdo en que hay que callarse si no es para mostrar condolencia. Pasión y análisis se complementan, y dan más fruto juntas. Hay más motivación cuando se actúa con pasión, y la actuación es más adecuada cuanto mejor analizada. Un posible punto de encuentro entre los dos planteamientos sería combatir el terrorismo sin apelar a las víctimas, pero hacer valer sus derechos cuando no se no se hace todo lo posible.

Los derechos humanos también se aplican a las víctimas, que mantienen su capacidad para acudir a la justicia de cada estado. El resto tenemos el derecho de saber que la justicia se aplica para ellas. Me gustaría pensar en las víctimas sin recluirnos en el dolor por el dolor, construyendo algo más. Al referirme a una aproximación nítida sobre lo que significa el respecto a las víctimas, me refiero a que a mí no me basta con llorar o donar sangre al pensar en ellas. Hay que analizar si se hace todo lo que se puede.

Haddad es autor material y está localizado y libre
 
Comentario:
Por si alguién siguiera mirando para otro lado, la tragedia del terrorismo empezó hace muchos años, y con ella la desgracia de un montón de familias. Lo primero que es necesario denunciar es el oportunismo de los múltiples actores de la vida pública: medios informativos, partido y hombres políticos, supuestos actores y artistas, etc. Todos aprovechan el interés morboso de sus audiencias para ocupar nuestro espacio sensorial de manera interesada y no consiguen, por lo general, sino cabrear y asquear.
Hace muchos años, como decía, empezó el lento y macabro rosario de asesinatos y su correspondiente séquito de familias destrozadas. De repente, el año pasado, fueron ciento noventa y una de golpe y sin pecado original. Hablaban los medios de “clases humildes”, el “corazón trabajador de Madrid” y unas cuantas sandeces más. El debate es antiguo empero no resuelto. Las víctimas aparentemente son de dos clases: con pecado original (guardias civiles, militares, policías, jueces, escoltas, fiscales, políticos locales, catedráticos, empresarios, altos funcionarios, etc) y sin él (las anteriormente mencionadas). El goteo de víctimas casi culpables nunca interesó, la masacre de inocentes sí.
La malversación política de las víctimas del 11-M (lo que Arthur denomina “frentismo”) es fruto del recelo que los políticos se tienen unos a otros. Y es que, en España, algunas fracturas históricas están lejos de haberse superado y siguen teniendo su reflejo en la clase política. Falta un denominador común, una ligazón. ¿Quién se imaginaría a los políticos estadounidenses, franceses o ingleses en actitudes parecidas? Uno esperaba ingenuamente que unos y otros, en una “union sacrée”, decidieran hacer más fuerte este país ante la adversidad. Tendrá que ser en otro momento.
Aznar, que no es precisamente santo de mi devoción, tenía razón, en parte y de manera fortuita, al decir que todos los terrorismos son iguales. Son iguales porque el resultado es igualmente inmoral, con o sin pecado original. Son diferentes, y aquí termina el acuerdo sobre su aseveración, porque las causas e hipotéticos remedios son probable y radicalmente distintos, sin admitir ninguno de ellos tratamiento meramente sintomático ni, mucho menos, paliativo.
El análisis desapasionado sería políticamente arriesgado por lo descarnado que podría resultar: la fría estadística sólo arrojaría un número medio de muertos anual muy bajo, comparándolo con otras causas de mortalidad evitables. La falta de libertades derivada de la presión del terrorismo “de baja intensidad” en ciertos lugares (bonita expresión por otra parte) es difícilmente cuantificable porque es fácil que su erradicación vaya en contra de las libertades individuales y colectivas reconocidas en los derechos occidentales. Sin conocer los términos legales correspondientes parece que la prestación económica a las víctimas y a sus familiares próximos es suficiente. La conclusión es que el análisis “desapasionado” no nos llevaría a ninguna parte. El terrorismo no deja de ser por ello un problema mayúsculo que necesita otra dialéctica.
El análisis apasionado no es análisis en la medida en que la pasión y la objetividad son poco compatibles. Prefiero el término discurso o dialéctica porque puede carecer de vertiente puramente analítica (y la gente lo entiende mejor...). Aún así topamos con un problema serio: ¿cómo transmitir condololencia (que significa dolor compartido), cariño y proximidad a las víctimas en un discurso hecho por un personaje público, cuando nos cuesta dar un pésame sincero a compañeros, vecinos y amigos? El mundo de los sentimientos es así: o se tienen de verdad y se pueden expresar adecuadamente, o mejor callarse. En otros tiempos el peso de la religión, cristiana en nuestro caso, hacía creíble un discurso confortante por parte del cura o del obispo. Como lo que se lleva ahora la laicización traumática y militante de la sociedad y no se ha encontrado todavía un referente moral sustitutorio, el discurso apasionado suena hueco y por ello fracasa.
Pueden hablar los que lloran de verdad, como lo hiciera Da. Sofía, y los demás, que guarden, si pueden, un silencio respetuoso y púdico.
 
Comentario:
Seguimos sin reconocer a las víctimas

Al decir que hay que dejarlas en paz en lo que no se refiera a ellas, supongo que te refieres a la investigación sobre los asesinos. Si yo fuera un afectado, una vez conseguida la atención y ayudas (ya recibidas) mi principal preocupación sería juzgar a los implicados, y condenar a los culpables.

Me parece no respetar a las víctimas el hecho de soslayar la impunidad de uno de los autores materiales de los atentados
 
Comentario:
giuseppe, para respetar a las víctimas yo creo que lo principal es atenderlas en la práctica y dejarlas en paz en todos los discursos que no sean sobre ellas.

Respecto a la investigación, estaré de acuerdo contigo siempre que esta no tenga el tufo que tiene habitualmente, es decir, criminalizar a alguien distinto de los criminales.

No hay que olvidar que aquí hay responsabilidades para repartir entre todos.
 
Comentario:
Estamos todos de acuerdo en que la clase política no está a la altura. Utilizar el atentado es una forma de no respetar a las víctimas.

¿Y qué es respetar a las víctimas?

Para mi son unas pocas cosas simples: dejarles claro que no han hecho nada por lo que merezcan el atentado; quitarles la responsabilidad de tomarse la justicia por su mano, juzgando a todos los implicados; evitar el morbo

Para mí, además de tu idea de no politizar con ello, hay que aplicar
lo anterior.

¿Tenemos claro que nadie en España ha hecho nada que justifique argumentalmente el 11-M?

¿Se hace lo necesario para juzgar a Haddad, ciudadano marroquí que vive tranquilamente en Tetuán, identificado por testigos como uno de los que colocó las mochilas en los trenes?

Esto no es política
 
Comentario:
Prueba
No