Despreciables integrantes de
El Pingüino:

Soy una vecina de la comarca a la que no le ha pasado desapercibida vuestra falta de sensibilidad y de buen gusto. Lunes tras lunes escucho estupefacta vuestro irreverente programa y clamo a Dios todopoderoso por un nuevo diluvio universal.
No entiendo como podéis hablar tan frívolamente y en tono de humor de temas como la violencia o la muerte. Sentí vergüenza ajena cuando la pasada semana os mofasteis de un hombre por haberse caído de la
O de
Hollywood, a cualquiera le podía haber pasado. También caísteis muy bajo al burlaros de la angustia existencia del pobre
Ingmar Bergman… Todos sabemos que no llegará a octubre, pero no se lo estamos recordando continuamente…
He procurado transmitir de la forma más educada posible mi disgusto con vuestro programa, al cual considero el más irreverente, grotesco y repulsivo de todo el espectro radiofónico. Exijo que a partir de ahora cambien la temática del programa y dejen de hablar tan a la ligera de la ultraviolencia y las demás cosas vomitivas de las que hablan y se centren más en la pornografía, que es la única sección del programa que nos gusta a mi marido y a mí.
Atentamente y deseándoles una tuberculosis crónica, me despido.
Fdo: Esperanza Aguilera