Duros a pesetas

Primero fue atraer usuarios a ese nuevo invento llamado Internet. Hace cuatro años de eso: no pasaba semana en la que los periódicos no regalaran el kit de conexión. Como consecuencia, los hogares españoles se llenaron de posavasos gratuitos, algo que a corto, medio y largo plazo nunca viene mal. Poco más tarde los objetivos variaron: lo prioritario era que los internautas se pasaran al ADSL. Una vez comprobado que al pastel de la banda ancha no da para muchas porciones más, los proveedores se marcan un tercer objetivo: retener a los usuarios dotando a las conexiones de mayor velocidad. De los 128/256 Kbps habituales pasan a los 512 Kbps, y otros no temen pujar más alto. Jazztel ya ofrece un mega por el mismo precio que una conexión ADSL (39 euros más IVA), iniciativa a la que se acaba de unir Wanadoo.
Sigue leyendo, en Libertad Digital





