Google y la interminable IPO
Según la demanda, Google colocará más o menos acciones a la venta en su salida a Bolsa. Con ello espera desanimar a todos los inversores que pretenden dar el pelotazo del año gracias al buscador, comprando el primer día para vender rápidamente. La intención es que la jornada de debut se haya conseguido el mayor precio por los títulos antes de que abra el mercado. Google se compromete a ajustar el precio o el número de acciones en circulación si la demanda así lo pide. “El precio de nuestras acciones clase A puede caer después de la oferta y los inversores no deberían esperar poder vender sus títulos con beneficio poco después”, ha explicado la compañía en una nota remitida a la SEC, el órgano regulador de los mercados de valores de Estados Unidos.La salida a Bolsa de Google, que será de todo menos ortodoxa, ya se ha cobrado la primera víctima. En el mismo comunicado, la firma informa de que Merrill Lynch, una de las 31 entidades colocadoras, se ha desligado de la operación. Ninguna de las dos partes ha aportado más información, ya que Google está obligada a mantener absoluto silencio antes de ejecutar la OPV. No obstante, terceras partes se han apresurado a señalar que el abandono de Merrill Lynch se debe a que no prevé obtener grandes comisiones con la operación. La pela es la pela.
En la información Google aporta pocos datos sobre la fecha elegida para la colocación, aunque sí ha detallado que los inversores particulares deberán comprar un mínimo de cinco acciones. La compañía espera satisfacer el 80% de las peticiones que reciba.





